Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2009

Mama Hillary agita el ltigo

Roberto Quesada
Rebelin


Cuando Dios te da un don, tambin te da un ltigo, y el ltigo es nicamente para autoflagelarse.

(Truman Capote).

A casi seis meses del fracasado golpe de Estado-militar en Honduras, la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, muestra su preocupacin por los avances democrticos en Amrica Latina. Es importante que emitamos un firme llamado a los pueblos y a sus lderes para realmente mantenerse en el camino de la democracia", indic Clinton durante una sesin sobre diplomacia en el Departamento de Estado, enfocada en la relacin de Estados Unidos y Amrica Latina.

Sin duda que al alzar la voz, de forma inusual, Hillary reafirma la desesperacin en que estn cayendo los Estados Unidos frente a Amrica Latina, con quienes nunca han querido el dilogo sino la famosa ley del garrote, la imposicin, algo que la Casa Blanca debera de saber que ya es extemporneo.

El golpe de Estado-militar en Honduras como medium para llevar un mensaje intimidatorio al resto del llamado subcontinente ha sido un total fracaso. Empezando porque a los tericos de lo que ellos llamaron una sucesin les fallaron todos los clculos, en la prctica no fue otra cosa que golpe de Estado-militar, por tanto fueron incapaces de convencer a nadie de que fue otra cosa. Incluso, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el representante de los Estados Unidos esper un momento oportuno, lo hizo aparte de los dems pases, para enfatizar y que quedara claro de que condenaban el golpe de Estado en Honduras.

No obstante la gravedad del asunto, ya cuando el presidente Zelaya se encontraba en Washington, Hillary tuvo uno y otro pretexto para no atenderlo. Cuando finalmente lo hizo ya tena bajo la manga el Plan Arias. Y el tiempo continuaba su ruta imparable pero al ir desenvolviendo el paquete que le vendieron a Hillary, se fue dando cuenta de que eran para estar a tono con esta poca navidea ms hojas que tamales.

Es de suponer que el paquete consista en que las manifestaciones en Honduras en contra del golpe de Estado-militar seran de tres a cinco das, es fcil imaginar lo que diran los creadores internos y externos sobre la reaccin del pueblo hondureo: Es un pueblo pacfico, ignorante, miedoso y ya lo tenemos anestesiado con una buena dosis de somnfero meditico. En dos semanas todo estar en calma y ya podremos preparar otro golpe a otro Estado para que funcione el efecto domin.

Seguramente el Plan Arias en realidad era el Plan B, en caso de que fallara el Plan A, cosa que fue as, pues el pueblo hondureo demostr ni ser ignorante, ni cobarde, ni conformista ni nada por estilo. Todo esto reforzado por la inclaudicable determinacin del presidente constitucional Manuel Zelaya de dar la batalla. De hecho, cuando el presidente Zelaya regres a Honduras, Hillary lo tach de irresponsable, pero el pueblo hondureo y gran parte del mundo lo vio como valiente y astuto.

Y en efecto, si el presidente Zelaya no hubiera regresado a Honduras todava lo tendran entretenido por all con el conocido Smart Power (Poder Inteligente, que, al menos en el caso Honduras, no ha probado ser tal). Al ver la firmeza del pueblo hondureo, de Amrica Latina y de la comunidad internacional, los Estados Unidos optaron por apoyar la improvisacin de los golpistas para mantenerse en el poder. Esto ha consistido en ms represin, aterrorizar el pueblo, violar la libertad de expresin, interpretar los acuerdos de las maneras ms burdas y absurdas paraque beneficiaran su estrategia de ganar tiempo hasta llegar a las elecciones, las cuales seran la culminacin del golpe de Estado-militar y de all en adelante borrn y cuenta nueva.

Tampoco esto ha funcionado, pas la fiebre de la Seleccin de Ftbol al Mundial, pas la fiebre de las elecciones, pas tristemente el segundo golpe de Estado del Congreso y nada, nada ha podido solucionar la crisis. El pueblo hondureo ya no se deja engaar con lo del comunismo, marxismo, "etceterismo". EEUU tiene grandes negocios con Venezuela y adeuda 800.000 millones de dlares en bonos estatales a China (comunista). Nunca antes haba debido tanto dinero a un pas. Los chinos, que han desarrollado una visin muy particular del marxismo, son hoy banqueros que pueden sacudir los mercados mundiales con la sola insinuacin de que consideran desprenderse de esos bonos, escribe William Foreman-Guangzhou quien cubre China para la AP desde hace ms de diez aos.

Indudablemente: es duro luchar contra un pueblo despierto.

Cuando escribo esto se busca una nueva salida a la crisis en Honduras, esta vez se trata de que el presidente constitucional Manuel Zelaya y el electo Porfirio (Pepe) Lobo se renan con el presidente Fernndez en Repblica Dominicana. En el pueblo hondureo hay escepticismo, incluso mucha gente cree que Leonel Fernndez se est prestando a otro captulo para ver si a travs de sus buenos oficios se logra finalmente blanquear el golpe de Estado-militar y ponchar al presidente Zelaya fuera de base.

El golpe de Estado-militar tiene su lado positivo: ha despertado al pueblo hondureo de su letargo; ha demostrado que los golpes de Estado deben de ser cosa del pasado; ha servido como seal de alerta al resto de Amrica Latina; e incluso puede ser beneficioso para los Estados Unidos si dan una tregua a su ceguera imperial y ven que el camino para ser realmente socios de Latinoamrica no lo va a determinar ni la amenaza ni el garrote, tampoco el "dilogo de la hipocresa (como ha quedado constatado con Honduras), o nos tratamos como pares, con dilogo e intercambio de intereses en las ms sanas circunstancias que lo permitan las negociaciones, o Amrica Latina tiene todo el derecho y la capacidad para darle la espalda a los Estados Unidos y aferrarse a que su norte es el sur y otras alianzas extracontinentales.

As que los Estados Unidos deben encaminarse por la ruta de buena fe y trato de semejantes con Amrica Latina, nada de andar agitando el ltigo pues puede revertirse y Latinoamrica pagarle con el ltigo del desprecio.

Roberto Quesada: escritor y diplomtico hondureo.

[email protected]

Fuente: www.hondurasusaresistencia.com 

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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