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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2009

Grandes retos tras la victoria del MAS

Luismi Uharte
Rebelin


La estancia en Bolivia durante las ltimas semanas de la recta final de la campaa electoral y el mismo da de las elecciones, nos ha permitido un primer acercamiento al proceso de cambio que actualmente se vive en el pas y el privilegio de poder compartir con actores polticos e intelectuales relevantes, reflexiones fundamentales para comprender con mayor precisin las variables centrales de la actual coyuntura e identificar los grandes retos que el gobierno reelecto de Evo Morales tiene por delante en los prximos cinco aos (2010-2014).

Victoria contundente. La contundencia de la victoria es incontestable y adems anunciada, ya que las encuestas ms conservadoras le otorgaban al binomio Morales-Garca Linera un porcentaje cercano al 55%, y era de esperar que estuviese bastante por encima de estas cifras, como ocurri en el revocatorio y en la aprobacin de la Constitucin Poltica del Estado.

La superacin de la barrera del 60% de los votos, demuestra una fortaleza mayor que la de otras victorias ms ajustadas en la regin, como la reciente del Frente Amplio en Uruguay (52%), pero no implica per se una tendencia slida en el tiempo. De hecho, el actual 63% de los sufragios, es similar al conseguido por Chvez en Venezuela en las presidenciales del 2006, con la diferencia de que all la derecha iba unida y en Bolivia se presentaba fragmentada. El jefe del Ejecutivo venezolano, un ao despus de su contundente victoria perdi el referndum para la reforma constitucional, lo cual debe servir al gobierno boliviano para no despistarse en el rumbo del proceso de cambio y menos an en caer en triunfalismos que posteriormente se pueden pagar muy caros.

Algunas claves de la victoria . La informacin recogida en las diversas entrevistas que hemos realizado, ha sido trascendental para identificar algunas de las claves fundamentales que explican la arrolladora victoria de Evo Morales y el MAS. Los aciertos propios, unidos a astutas maniobras aliancistas y conjugados con la torpeza de la derecha tradicional, conforman la ecuacin de la victoria contundente.

xitos socio-econmicos . Ningn analista serio puede negar los notables xitos que en materia social y econmica ha logrado el gobierno boliviano en su primer periodo de gestin. La combinacin de los bonos (Juancito Pinto, Dignidad, Juana Azurduy), con fuertes inversiones en infraestructura educativa y sanitaria, han reimpulsado la poltica social en clave de derecho. Adems, el invalorable apoyo venezolano a travs del programa Evo Cumple, ha fortalecido el carcter social del Ejecutivo. Paralelamente, la estabilidad macroeconmica unida a la recuperacin de los recursos estratgicos de la nacin (gas, hierro) han proyectado un escenario econmico envidiable, incluso en el actual contexto de crisis internacional. Esta situacin es relativamente equiparable a la luna de miel chavista que se vivi en Venezuela con el surgimiento de las misiones (2003-2006). La consecuencia inmediata ha sido el fortalecimiento del apoyo poltico y electoral de los sectores populares.

La seduccin de la clase media. La maniobra posiblemente ms astuta y efectiva del MAS en esta contienda electoral ha sido la seduccin de la clase media. Rafael Puente, ex viceministro de Gobierno, ex prefecto de Cochabamba y uno de los intelectuales ms lcidos del pas, nos confes que la seleccin de los candidatos para la Cmara de Diputados y para el Senado ha privilegiado, en contraposicin al ao 2005, a figuras de corte de clase media, es decir, sectores urbanos medios profesionales. El objetivo fundamental ha sido atraer el tradicionalmente reacio voto de los estratos medios y nadie puede negar que el xito haya resultado notable. El aumento sustancial del voto en las principales urbes del pas es la expresin ms evidente de esto.

En esta ocasin, el proyecto de revolucin cultural y democrtica del MAS ha conseguido neutralizar en gran medida el voto ms emocional que racional de la clase media contra los proyectos de cambio ms avanzados en Amrica Latina. Siendo conscientes de la permeabilidad de los estratos medios al discurso demaggico de los mass media contra los gobiernos de cambio en la regin, el esfuerzo de incorporacin del perfil del ciudadano urbano, blancoide y de clase media, ha sido una jugada magistral del Movimiento Al Socialismo.

Un ejemplo grfico de esto lo pudimos observar en directo el domingo 6 de diciembre, cuando el vicepresidente Garca Linera emita su voto en un barrio de clase media en La Paz y suscitaba el espontneo jbilo de una parte sustancial de los presentes en el colegio electoral. Algo inimaginable, en Caracas, donde los ministros que ejercen su derecho al sufragio en los territorios hegemnicos de la clase media sufren constantes agresiones verbales e incluso fsicas.

La desactivacin del conflicto regional . Otra de las maniobras ms inteligentes del partido de gobierno, con un impacto electoral indudable, ha sido la desactivacin del durante mucho tiempo su problema principal: el conflicto regional. Intelectuales del Departamento de Santa Cruz bastin de la oposicin derechista ms reaccionaria y racista-, nos manifestaron que el MAS cometi un grave error cuando permiti que las elites regionales monopolizaran la reivindicacin autonomista, demanda histrica y mayoritaria en un pas tradicionalmente ultra-centralista. Esto posibilit el atrincheramiento oligrquico contra un gobierno popular bajo la falsa bandera de la autonoma y la descentralizacin.

La asuncin, tarda pero necesaria, por parte del MAS, de la reivindicacin autonomista y el impulso presidencial a la celebracin de los referendos autonmicos este 6 de diciembre, desactiv el conflicto regional y arrebat a las elites su principal argumento de confrontacin. El histrico aumento del voto en Santa Cruz, Beni y Pando, y la victoria en Tarija y Chuquisaca son producto directo de esto.

Sin embargo, la apuesta por ampliar, a veces de manera indiscriminada, las bases del MAS, ha trado como consecuencia acciones que generan importantes dudas en lo relativo a donde se fijan los lmites de la tica poltica. La cooptacin de sectores de la otrora Unin Juvenil Cruceista, que fungieron como tropas de asalto enarbolando en algn caso smbolos nazis como la esvstica- y golpearon salvajemente a indgenas, ha propiciado profundo malestar en los sectores populares. Edwin Grimaldo y Eduardo Loayza, lderes comunales del barrio ms popular de Santa Cruz denominado Plan 3000, nos manifestaban con cierta frustracin como miembros del citado grupo protofascista participaban ahora de las actividades de campaa del MAS. Esto, sin duda, plantea una reflexin de hondo calado en la poltica de expansin del IPSP (Instrumento Poltico por la Soberana de los Pueblos).

Grandes retos . La contundente victoria tanto presidencial como en el mbito legislativo permite al MAS abordar con ms sosiego el prximo periodo de gobierno, pero a su vez le interpelan ante los grandes retos del futuro, entre los que destacaran: la industrializacin, la gestin eficiente, la superacin de la matriz rentista y la integracin latinoamericana.

Gestin eficiente . Tanto Rafael Puente como Roger Cortez destacado intelectual paceo- coinciden en evaluar el primer periodo de gobierno como profundamente ineficiente en trminos de gestin de la administracin pblica. Como agudamente seala Cortez, la sustitucin masiva de viejos burcratas por una masa de militantes populares voluntariosos pero inexpertos ha provocado una ejecucin presupuestaria muy baja y en consecuencia una deficiente gestin estatal. Por tanto, el prximo quinquenio ser clave desde el punto de vista del funcionamiento eficaz del sector pblico.

A su vez, la corrupcin como mal endmico de la prctica poltica del pas, ser otro de los grandes enemigos a enfrentar. El fenmeno de la boliburguesa en Venezuela vinculada al manejo fraudulento del dinero pblico, puede servir como seal de alerta para que en Bolivia se neutralicen tendencias de este tipo.

Superacin de la matriz rentista: la utopa industrializadora . El reto estructural en trminos de modelo de desarrollo en Bolivia, al igual que en muchos de sus pases vecinos, es la superacin de la secular matriz rentista y el impulso de una dinmica de industrializacin. La vieja utopa de industrializacin de las materias primas vuelve a renacer en la retrica presidencial y en el programa masista y gubernamental. El discurso de cierre en El Alto fue un exponente claro de las intenciones desarrollistas de Evo Morales.

Sin embargo, segn Roger Cortez, el proyecto de industrializacin es todava ms retrico que real, cuando nos recuerda que aproximadamente el 80% de la riqueza proviene de la extraccin de recursos naturales, a pesar de que apenas ocupa alrededor de un 20% de trabajadores. Por otro lado, uno de los grandes desafos del gobierno boliviano ser la bsqueda de un equilibrio entre su programa desarrollista-industrialista y el discurso indigenista-ecologista, que en muchos casos colisionan irremediablemente.

Orden geopoltico . En el terreno de la lucha geopoltica continental, la victoria de Evo Morales fortalecer tanto al proyecto de integracin ms vanguardista y revolucionario, el ALBA, como a la dinmica de unin sudamericana expresada principalmente en UNASUR. El reto boliviano, en el marco del ALBA, ser la retroalimentacin del discurso y la prctica del Socialismo del Siglo XXI, todava hoy da estrictamente circunscrito a la Venezuela Bolivariana.

Paralelamente, su apuesta por revitalizar junto a Paraguay y Uruguay el denominado proyecto Urupabol, pudiera servir para reducir relativamente la arrolladora presencia del gigante brasileo. A su vez, si Bolivia decide en algn momento acompaar a Venezuela en su insercin en el MERCOSUR, facilitara an ms el avance de un modelo de integracin latinoamericano menos hegemonizado por Itamaraty.

Luismi Uharte es socilogo.


Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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