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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2005

Texto conjunto de los dos candidatos alternativos a la coordinacion general
Una propuesta para la unidad en la pluralidad, la accion y la soberana de Izquierda Unida

Enrique Santiago Romero y Sebastin Martn Recio
Rebelin


Izquierda Unida VIII Asamblea (extraordinaria)

Existen diversas formas de analizar esta Asamblea: desde dentro o desde la sociedad. Nosotros optamos decididamente por analizarla desde el proyecto en la sociedad y no situando, como se suele hacer, las diferenciaciones internas como centro del debate poltico.

Es posible constatar ya claramente algunos hechos. El primero y ms importante, que Izquierda Unida no ha sido capaz como colectivo de ofrecer a los trabajadores y trabajadoras, a los ciudadanos de izquierdas, una propuesta poltica diferenciada y positiva en un contexto donde se necesitan referentes fuertes de la izquierda.

El segundo, que el coordinador general anterior y de nuevo propuesto para el prximo periodo se ha devaluado. Si se quera hacer un plebiscito en torno a l, no se ha conseguido el consenso de una mayora de delegados y delegadas y, lo que es mucho ms grave, ha aparecido sin impulso poltico y sin perfil propio. A lo que habra que aadir (as ha sido percibido por lo medios de comunicacin y las personas que participaron en la asamblea) que durante el desarrollo de la Asamblea, se han modificado las reglas del juego para favorecer a la candidatura del coordinador saliente, afectando al resultado de la eleccin provisional y deslegitimando a IU como una fuerza que apuesta por la democracia participativa.

El tercer hecho, seguimos constatando evidencias en la degradacin de la vida poltica interna de la propia organizacin. No es slo que sta aparece profundamente dividida, sino que las relaciones personales, la fragmentacin de identidad y cultura y la desaparicin, en la prctica y en la teora, de la autonoma poltica, hacen que la convivencia interna y la capacidad de proyectar en la sociedad una propuesta realmente alternativa, sea extremadamente difcil.

Por ltimo, la Asamblea constata el profundo deterioro que como organizacin vive Izquierda Unida. Los cuentos de la lechera de unos censos increbles e incalificables, que se adaptan a las necesidades de las mayoras del momento, reflejan prdida de sustancia social, asambleas de base poco adaptadas a las cambiantes circunstancias poltico culturales, predominio exacerbado de lo institucional y del peso de unos aparatos que, aunque cada vez ms dbiles, han jugado a favor del coordinador general saliente.

Constatar esto es un ejercicio de veracidad del que necesariamente hay que partir si queremos encontrar una salida real a IU como proyecto. Esto hay que subrayarlo: puede haber otras salidas, pero no seran mas que la prolongacin de las tendencias negativas actuales y no representaran el proyecto que todos y todas decimos defender y que en esta Asamblea se ha reafirmado una y otra vez. La propuesta es muy sencilla y evidente para todos los hombres y mujeres, estn o no en IU, y que necesitan un proyecto alternativo, republicano y solidario, de la izquierda: acordar un programa para la accin comn (a dos aos vista) y un cogobierno de la organizacin desde los principios reiteradamente afirmados de trabajo colectivo y de colegialidad.

1. Bases para un programa de accin comn

Se tratara de encontrar en la prctica y en la teora, una nueva sntesis de base programtica, verificable en el tiempo y capaz de suscitar un acuerdo que permita un amplio respaldo de la militancia y las sensibilidades que conforman nuestra organizacin, partiendo del respeto a los documentos aprobados mayoritariamente en la Asamblea. No se pretende elaborar un programa electoral sino de concretar aquellos elementos que pueden configurar un programa de accin con un triple objetivo: singularizar una propuesta a la sociedad, echar races activamente en ella y reconstruir las bases polticas, organizativas y morales de IU. La cuestin previa es dotarse de una estrategia clara y definida, entendible dentro y fuera de la organizacin y que d respuestas al nuevo ciclo poltico. El objetivo sera construir una oposicin de izquierdas, republicana y alternativa, al gobierno del PSOE; la tctica concreta, las formas y los ritmos, las lneas de demarcacin deben ser sopesadas, pero desde unos supuestos polticos que afirmen la autonoma y la soberana de nuestro proyecto.

Los contenidos de una propuesta alternativa deberan de partir de los problemas polticos sociales que consideramos decisivos y que podran fundamentar una propuesta alternativa. Nos referimos, en primer lugar, a la precariedad y a las polticas de empleo; en segundo lugar, a los derechos sociales entendidos como derechos universales para todos y todas, pblicamente garantizables; en tercer lugar, la cuestin bsica hoy de los bienes comunes de la humanidad entera, centrados en el medio ambiente, el desarrollo y la lucha contra la exclusin global, la igualdad de gnero y en una paz basada en la justicia; en cuarto lugar, el compromiso decidido contra la militarizacin de las relaciones internacionales, la guerra preventiva y las viejas y nuevas formas de dominio imperial.

Elemento decisivo de esta propuesta, en quinto lugar, tiene que ver con la necesidad de definir un nuevo tipo de federalismo y de reabrir en serio la cuestin de la forma de Estado. Se tratara de salir de un debate excesivamente genrico entre federalismos y prcticas ms o menos abiertas que se polarizan entre confederalismos y visiones que en poco o nada se diferencian de centralismos. El terreno debe de ser otro: definir un nuevo federalismo que, partiendo de la realidad plurinacional y el derecho de autodeterminacin de los pueblos, combine descentralizacin del poder poltico con democratizacin sustancial del mismo y que genere una dinmica que convierta a las poblaciones en protagonistas reales. Se tratara de componer un pacto federal libremente construido entre las distintas partes, sobre los pilares de la democracia participativa, la igualdad social y la solidaridad, huyendo de debates particularistas y definiendo una nueva realidad de un Estado que est integrndose conflictivamente en una entidad supranacional.

En definitiva, dotarnos de una estrategia poltica para esta segunda transicin, que se ha puesto en marcha sin nosotros.

En este marco, el debate poltico ms importante en la actualidad (y de los prximos aos) es de los cambios constitucionales necesarios, con propuestas interesadas de otros partidos. Tenemos que dotarnos de una propuesta de cambios constitucionales, que ponga en el centro del debate constitucional, las cuestiones sociales, adems de la reforma del modelo de estado, aprobado en el 78, de carcter monrquico y autonomista.

Necesitamos articular un nuevo proceso de convergencia republicano y socialista, con las centenares de miles de personas, dispuestas a luchar por superar la hegemona poltica y social, que hoy detenta la alternancia monrquica, autonomista y neoliberal.

Por lo tanto, toca poner en primera lnea de nuestra propuesta, contenidos y formulas de Estado enraizados en nuestra teora poltica, en nuestra historia, y en algo muy importante nuestra cultura y nuestros sentimientos: La Republica Federal, Plurinacional y Solidaria, como forma de estado, junto a la Democracia Participativa como forma de gobierno. De forma que demarcaramos claramente nuestra identidad, como movimiento poltico y social, republicano y solidario, para defender los cambios necesarios y garantizar el ejercicio efectivo de los derechos sociales, polticos y culturales de la poblacin.

En sexto lugar, y estrechamente unido a lo anterior, apostar decididamente por un municipalismo de izquierdas como terreno ms propio para definir formas nuevas de practicar e intervenir en la poltica como mecanismos reales y concretos de innovacin social y cultural y como instrumento para revitalizar electoral y organizativamente Izquierda Unida. Construir un terreno favorable a las experiencias de democracia participativa, nuevos municipios como la base del movimiento alterglobalizador y de las necesidades de las gentes por abajo.

La cuestin europea, por ltimo, debe de ser un elemento central de nuestras prioridades polticas y nuestro compromiso inmediato en el desarrollo de la campaa autnoma y unitaria contra el Tratado Constitucional Europeo. Lo europeo no es algo de poltica internacional, es algo interno y una gran parte de las alternativas polticas reales se juegan en este terreno. Desarrollar el Partido de la Izquierda Europea, encontrar frmulas de colaboracin entre sujetos polticos sociales diversos, empezando por el Foro Social Europeo deben de ser elementos que caractericen a nuestra poltica.

2.- Desarrollar IU como movimiento poltico y social

Si algo se ha podido constatar en los debates previos a esta Asamblea es que los afiliados y afiladas de IU tienen la percepcin de que nuestra organizacin ha ido derivando hasta convertirse cada vez ms en un partido tradicional y que los impulsos que nos caracterizaban como movimiento poltico y social se han ido agotando. Es ms, para muchos no se trata de algo casual, sino de una dinmica que conduca a un proyecto distinto de IU, que requera como condicin previa una forma de organizacin que crease las condiciones para otra cosa distinta de la izquierda transformadora, republicana y alternativa que todos decimos defender.

Nuestra conviccin ms profunda es que existe una ntima y estrecha relacin entre propuesta poltica, forma organizativa y modo de articular y hacer la poltica. El centro y sntesis de todo ello es la propuesta de movimiento poltico y social. Partimos de un instrumento que va contracorriente y que requiere innovaciones conceptuales y prcticas nada fciles de llevar a cabo, pero que consideramos imprescindibles para que nuestro proyecto avance realmente. El centro de gravedad tiene que ver con las asambleas de base de las organizaciones y las reas de elaboracin e intervencin social, como puntos de encuentro con las gentes ms activas de los movimientos sociales y el terreno para el desarrollo y el dilogo con los movimientos juveniles. Medios imprescindibles para relacionarse con un entorno social cambiante que exige un nuevo modo de enfocar la poltica y de mecanismos nuevos de relacionar las demandas sociales con las estructuras institucionales.

Proponemos la apertura de un nuevo proceso de convergencia poltica y social para la alternativa al neoliberalismo y la guerra, comprometiendo a cuantos se reconozcan y participen en el movimiento altermundializador: partidos, sindicatos, expresiones del movimiento, experiencias de gobiernos locales participativos, asociaciones, comits, revistas y personas a ttulo individual, para unirse en un recproco y paritario reconocimiento y definir un proceso compartido y unitario de accin. Un nuevo dilogo entre los movimientos sociales y las diferentes corrientes poltico-culturales del pensamiento emancipatorio, respetando la autonoma de cada grupo y experiencia, avanzando en un programa poltico comn que dispute la hegemona al capitalismo de hoy y construya una alternativa cultural, social y poltica,"Otro mundo posible". Es una tarea que exige unidad en la pluralidad y la firmeza adecuada para defender un horizonte distinto a la globalizacin neoliberal, la guerra y la barbarie. Una tarea que exige que el mximo de experiencias y expresiones polticas y sociales, tambin del conjunto de Izquierda Unida, se sientan parte cohesionada de ese nuevo terreno comn que proponemos.

3.- Una direccin plural para un movimiento poltico y social

Parece evidente que, en este caso, la virtud coincide con la necesidad: en un contexto en el que la participacin y el control democrtico se han ido debilitando, IU necesita una direccin colectiva y colegiada e torno a un programa para la accin. No es posible continuar con la dinmica unilateral de la direccin anterior ni intentar imponer un gobierno de la mayora, que la VIII Asamblea no ha avalado. La idea es clara y distinta: no hay corresponsabilidad sin cogobierno. Hay que conquistar ahora un gobierno de la pluralidad en IU. Esto significa: 1) que el candidato ms votado organizar una direccin en la que el segundo ms votado sea el coordinador de la presidencia; 2) que las tres listas se incorporen a la direccin ejecutiva colegiada en funcin de la representatividad obtenida en la asamblea. En la letra y en el espritu de los estatutos de IU no existe ninguna prima al candidato ms votado; 3) la configuracin de las responsabilidades as como del aparato de profesionales del mismo debe de hacerse desde los criterios antes apuntados. Slo as ser posible que haya corresponsabilidad y que, al final la lealtad a los acuerdos y a los principios de IU pueda ser la norma que permita no slo la convivencia sino el relanzamiento de IU.




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