Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2009

Semblanza de Pedro Casaldliga
"La esperanza debe ser creble, activa, justificable y que acte"

Berta Iglesias, Luis y Mara Gonzlez Reyes
Ecologista


El pasado verano, un grupo de militantes de Ecologistas en Accin, Quin debe a quin? y OMAL conocimos al poeta y obispo emrito Pedro Casaldliga. Es, sin lugar a dudas, una de las personalidades ms destacadas de la Teologa de la Liberacin.

Hace ms de cuarenta aos lleg a la regin de Sao Flix de Araguaia, en Matto Grosso, Brasil. Haba recibido educacin franquista y haba tenido contacto con la pobreza, primero en zonas obreras de Catalua y luego en una breve experiencia en Guinea. Sin embargo, fue lo que encontr en Brasil lo que le hizo comprender que la lucha contra la injusticia supona ponerse al lado de las personas empobrecidas y, por lo tanto, enfrentarse a los ricos terratenientes. Su primera carta pastoral se titul "Una Iglesia de la Amazonia en conflicto con el latifundio y la marginacin social". Esto, en una regin de selva como aquella, significa apoyar al pequeo campesinado, a la poblacin indgena y a la gente que sobreviva de la pesca en los ros, frente a los abusos de los terratenientes y, hoy en da, de las grandes transnacionales del agronegocio.

Esta actitud vital y poltica combativa le ha valido ser objetivo de numerosos atentados. An hoy, enfermo de parkinson y con 81 aos, contina amenazado de muerte por defender el derecho de los indios xavante a recuperar su tierra, robada hace ms de cuarenta aos.

Nos sorprendi por su lucidez y su determinacin pero, sobre todo, por su compromiso y la coherencia radical con la que vive, por convertir sus palabras en actos que se multiplican. Su anlisis de la coyuntura internacional y nacional brasileira le ha llevado a complementar la Teologa de la Liberacin acercndola a la Ecoteologa. Esta vertiente de la teologa cristiana sostiene que, para vivir verdaderamente el compromiso, debemos defender del expolio a la naturaleza y a la gente ms desfavorecida. Segn sus propias palabras: A da de hoy, hay diferentes teologas de la liberacin. Lo que se ha hecho es incorporar ms explcitamente temas, sectores de la sociedad, de la vida, que antes no eran tan considerados. Han ido surgiendo las cuestiones asociadas a los indgenas, las mujeres, la ecologa, los nios de la calle... Ahora, se trata de una teologa enriquecida por las reivindicaciones de esos grupos emergentes, y por eso, la Teologa de la Liberacin ya es muy plural en sus objetivos, siempre dentro de la reivindicacin de la liberacin.

Uno de los hechos que ms ha denunciado a lo largo de su vida es la estrategia del gran capital brasileo, y por ende, mundial, que fomenta que las clases desfavorecidas se enfrenten entre s, olvidando as quin es el verdadero enemigo. De este modo, pareciera que la lucha por la tierra que mantienen los indgenas colisionase con los intereses del campesinado, de las poblaciones descendientes de los esclavos, y todos ellos, a su vez, con el ambientalismo.

Casaldliga sostiene que las luchas sociales deben acompaar a las ecologistas, puesto que no son ms que una nica lucha contra el capitalismo, que arrasa la naturaleza del mismo modo que las culturas y los derechos de los pueblos: Dentro de esta visin de globalidad, descubr por fin que el planeta es nuestra nica casa. Y no hay modo de salvarnos nosotros si no salvamos el planeta. Mejor an: es bueno recordar que podemos desaparecer completamente los hombres y el planeta seguir. Hasta por egosmo, diramos, ahora nosotros slo nos salvamos si es con el planeta . Su visin integradora tiene fuertes semejanzas con la ecologa social: no se puede luchar por el medio ambiente olvidando a las personas que en l habitan y, del mismo modo, es un error metodolgico y de fondo luchar por la humanidad sin proteger los distintos ecosistemas. Todo ello est entrelazado dentro del actual sistema econmico y poltico que se sustenta en la destruccin de la vida.

Casaldliga se ha caracterizado por el compromiso y por la austeridad. Cuentan quienes lo conocen desde hace tiempo que nunca ha aceptado lujos, ni comodidades tecnolgicas que no pudieran usar tambin las brasileas y brasileos ms pobres. Siempre viaj en autobs, horas y horas, incluso das de viaje para acudir a sus compromisos. Nunca en avioneta. Su casa, con la puerta abierta y acogedora, ha sido una de las ltimas de Sao Flix en tener nevera. Y es que, para Casaldliga, el consumismo es el gran demonio de nuestro tiempo. Con l, adems de devorar el planeta y enfermarlo con nuestras basuras, nos hacemos cmplices del capitalismo y de su crueldad. Si tenemos algo de sobra, se lo estamos robando a alguien. Mientrascreamos que podemos tener todo lo que queramos, no hay solucin. Hasta ahora el consumismo se ha visto como un exceso de vanidades, que si hay que tener cuarenta pares de zapatos, dos televisiones, etc. Pero esto es mucho ms serio: se consumen derechos, se consumen necesidades. Si hay un 20 por ciento de personas y familias que viven bien, que viven en la civilizacin del bienestar, hay un 80 por ciento que no tiene lo fundamental. El consumismo es capitalista, y todo lo malo que tiene el capitalismo lo tiene el consumismo. De alguna forma, su apuesta por vivir austeramente, de vivir con menos, plasma la propuesta ecologista del decrecimiento. Vivir con menos quienes tenemos demasiado, para que podamos vivir mejor todas las personas.

Menudo, sonriente, carioso, muy carioso, contagia esperanza. La utopa es hija de la esperanza. Y la esperanza es el ADN de la raza humana. Pueden quitrnoslo todo menos la fiel esperanza, como digo en un poema. Ahora bien, ha de ser una esperanza creble, activa, justificable y que acte.

En sus 40 aos en Sao Flix, algunas cosas han mejorado o, al menos, han empeorado ms lentamente, gracias a su labor de denuncia. El obispo emrito y las personas con las que ha formado durante tanto tiempo equipo son los ms potentes agentes de transformacin social de la zona y estn entre los actores clave de la lucha sociopoltica en Brasil. No en vano estuvieron al frente de las primeras denuncias a la dictadura, apoyaron activamente el nacimiento de movimientos como el MST, o se colocaron del lado de la revolucin sandinista. Sus logros son patentes: Cuando yo vine a Amrica Latina, hace 41 aos, los negros, en su inmensa mayora, no se reconocan como tales. Incluso, se estiraban el pelo para que no pareciera cabello de negro. Ahora estn recuperando su orgullo, su identidad. Algo parecido ha ocurrido con la poblacin indgena. Cuando llegu a Brasil se deca que haba 150.000 indios, mientras hoy hay un milln. En esta regin, por ejemplo, los indgenas tapirap reconquistaron su territorio, los karaj han reconquistado asimismo una parte de sus territorios, los xavante tambin... y todo eso tiene espritu de Teologa de la Liberacin. Y esto de hacer justicia tiene mucho que ver con la conservacin de los ltimos restos de selva que quedan en la regin No en vano los mejores espacios conservados son los territorios indgenas. Ha sido una verdadera suerte poder conocerlo ahora que su vida va llegando al final. En chancletas, como el resto de los habitantes del Araguaia, con paso tembloroso, bien dirigido, contina el camino activo hacia un mundo ms justo, ms ecolgico. En resumen, ms humano.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter