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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2009

No hay que perder esta batalla

Osvaldo Bayer
Pgina 12


Desde Bonn

Cuando estoy escribiendo estas lneas ya est en su sesin final la reunin mundial en Dinamarca sobre el cuidado del medio ambiente. Como casi siempre ha ocurrido en la historia del ser humano, durante la discusin privaron los intereses comerciales y de dominacin sobre aquellos anlisis sobre la vida que deberan resultar positivos para toda la humanidad. Hasta la polica danesa demostr no ser muy diferente de otras cuando comenz a dar palos a diestra y siniestra ante la valiente reaccin juvenil contra los dinosaurios repesentantes de los pueblos. (Esto parece la Argentina, me musit un amigo ante la pantalla televisiva que daba escenas de la represin en las calles de Copenhague.) El diario alemn Frankfurter Rundschau titul el da de la represin danesa llamando el congreso La reunin cumbre de la rabia. En Copenhague qued al desnudo el sistema que domina al mundo: un desatado capitalismo que convive con guerras continuadas y con las diferencias sociales que cada vez ms dejan al descubierto las injusticias en los pases lderes del liberalismo econmico o en aquellos que lo disimulan con el curioso e hipcrita sistema de la economa social de mercado. As como en economa se prioriza al individuo en vez de la sociedad, de la misma manera se otorga fundamental importancia al inters econmico y poltico de los pases dominantes. Claro, la primera perjudicada es la paz y, al mismo tiempo, la naturaleza. Dos conceptos que el sistema capitalista ha ignorado desde sus comienzos.

Y el sistema triunfante hasta ahora nos muestra sus verdades. Se not en el debate de Copenhague. Los pases industriales dominantes explotan y deterioran la naturaleza de tal manera que hasta ellos mismos se dieron cuenta y convocaron esta reunin que debera ser fundamental y no para ganar tiempo y calmar los nimos. Sin embargo, stos se enardecieron en lo que atae a los representantes del Tercer Mundo. De ah la protesta en las calles. Fue cuando la seora Merkel, jefa del gobierno alemn, trat de mediar entre Estados Unidos y China y habl de la importancia de lograr en este congreso un plan verdadero de defensa de la ecologa. Pero fueron palabras, nada ms que palabras, porque el mismo da en Alemania se publicaba el nuevo presupuesto para el 2010 y las cifras hacen sonrer con sorna o llorar de pura desesperacin. Vemoslas. Para gastos militares: 31 mil millones de euros; para defensa ecolgica, apenas mil millones. Es decir, 30 veces ms en gastos militares que en apoyo al cuidado de la naturaleza. Est todo dicho. Adems las cifras para Educacin son de 10,91 mil millones, tres veces menos que para gastos militares.

Un pesimista dira, muy deprimido: el mundo est perdido. Por eso la alegra de ver las calles de Copenhague repletas de juventud reclamando. Primero por el cuidado de la naturaleza, despus contra el lujo destructivo de los que detentan el verdadero poder en el mundo.

Nos pareci muy bien la convocatoria mundial en defensa de la naturaleza. Pero, adems, debera convocarse a otro congreso mundial ya mismo para terminar con el hambre de los seres humanos en nuestro injusto planeta. Las cifras de Naciones Unidas lo dicen todo: hay mil millones de seres humanos, repito, ahora en mayscula, MIL MILLONES DE SERES HUMANOS EN EL MUNDO QUE PADECEN HAMBRE. Y el sistema lo permite. Y hay polticos que piensan todava que la culpa de todo la tienen los adolescentes que usan aritos o el pelo largo o que escuchan rock. Es hasta escalofriante escuchar eso. Pero sigamos con cifras, esta vez del pas capitalista mejor organizado de todos, Alemania. Se pudo ver por televisin, hace tres das, un informe sobre la gente sin trabajo en este pas. S, cobran el seguro de desocupacin, que es una cifra mnima. Claro, algn latinoamericano dir: s, pero viven bajo techo, nuestros pobres viven en las villas miseria. Pero ese razonamiento no ayuda al consuelo o a la explicacin, ms comparando lo que reciben los sin trabajo por el seguro de desocupacin con lo que perciben los ejecutivos de grandes empresas. Y para ser una verdadera democracia la sociedad tiene que obligarse a la expresin trabajo para todos. Y terminar con el despido de personas de ms de 55 aos sin asegurarle otro trabajo. En Alemania la cantidad de desocupados oscila en los cuatro millones. Y se llama a s mismo un Estado social. Cuando las estadsticas muestran que un cuarto de la sociedad posee un 50 por ciento del total de la fortuna alemana. Eso se llama desigualdad. En una verdadera democracia cada ciudadano debera ganar lo que necesita para su familia y para l.

Los nmeros en los Estados Unidos son ms graves y denuncian de por s lo injusto del sistema.

Otra pregunta fundamental para una democracia: por qu no se hace un congreso mundial acerca del problema de la desocupacin? Los trabajos que podran hacerse para la salud pblica, para la educacin, para el conocimiento entre los pueblos, con planes internacionales para dar tareas y salario a las masas desamparadas! En vez de armas y guerras, planes de trabajo por encima de las fronteras. En vez de la guerra y la muerte, la verdadera paz, que significa vida.

No, no es un sueo o un disparate. Quin hubiera dicho hace diez aos que se iba a realizar un congreso por el respeto al equilibrio ecolgico? Nadie, porque la filosofa principal era exportar ms, vender ms, conquistar mercados, la llamada verdadera forma de mantener el poder sobre el mundo.

Est justamente terminando ese primer congreso mundial de representantes de los Estados del mundo cuando escribo esto y los diarios de esta semana traen otra noticia que nos habla de las estrategias que tiene el poder econmico actual. Y que nos tiene que poner en alerta acerca de las economas de nuestros pases del Tercer Mundo. Desde 1999 han sido suprimidos en Alemania 1.400.000 empleos de horario completo. Desde el 2007, 1.800.000 alemanes ms necesitan trabajar en dos empleos para mantener su nivel de vida. Todos los meses aumentan el nmero de los llamados minijobs, miniempleos, que han crecido en los ltimos seis aos en un 29 por ciento a un total actual de 7.000.000. Estrategias y tcticas del sistema social de mercado. El capitalismo disimulado, el poder del dinero, la norma no escrita de, en lo posible, ganar ms, lo que significa ms ganancias para las empresas.

El discurso de Obama en Copenhague puede ser interpretado de dos maneras: o va a cumplir con lo prometido o son palabras que prometen todo para no cambiar nada o muy poco.

Aqu en Alemania se ha difundido un trabajo del economista Schularik y del historiador Ferguson de que hay un acuerdo entre Estados Unidos y China de presentar tales criterios diferentes en la discusin sobre la defensa de la ecologa para que el plan quede slo como eso, un esbozo. Los dos estudiosos del tema llaman a ese pacto no escrito entre China y Estados Unidos como Chimrica, y sealan que actualmente esas dos potencias estn realizando juntas grandes negocios empleando justamente petrleo, gas y carbn, y que por el momento no les conviene ninguna medida contra el empleo de esas energas. Y agregan: No es que Estados Unidos est contra China y viceversa, sino que Chimrica est contra todo el mundo.

Veremos, lo principal es que los pueblos han empezado a discutir este tema fundamental para el futuro de la humanidad. El tema ya est instalado. Los pueblos salen a la calle pese a las represiones tpicas del sistema. Los rganos de difusin, los docentes, los polticos que acompaan al pueblo deben tomar el tema como algo fundamental para la vida de todos. Y no olvidarse del hambre de los nios y del derecho a trabajar de los desocupados.

Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/index.html



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