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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2005

Entrevista con Alfonso Sastre
El miedo, obstculo en el combate al neoliberalismo

Jos Steinsleger
La Jornada


La fortuna de Alfonso Sastre (Madrid, 1926) es la de ser un hombre tan afortunado que dan ganas de abrazarlo como a un rbol al que pedimos fortaleza para seguir. Sastre es la fuerza que toda persona quisiera llevar siempre consigo. Compartir con l una pltica, un caf, un pensamiento, leer algunos de sus textos, conlleva entender lo que amerita ser entendido.

Cmo dar cuenta cabal de quien, a fuerza de morder todas las manzanas del conocimiento, lleva seis dcadas y media de escritura, puestas en escena, recitales, combates y manifiestos a favor de todas las victorias que niegan la nocin de "causa perdida"?

Sastre no es un soador. De los 10 a los 13 aos vivi el cerco de Madrid y all, bajo los bombardeos y el hambre golpeando las aldabas de su casa natal, y en las numerosas "visitas" a la crcel de Carabanchel en los aos del franquismo, se convirti en un peso pesado de la causa antifascista universal.

Con apenas 78 aos y apenas 63 libros publicados (ms los que vienen en camino), este rbol de todas las Espaa fue contndome algunos tramos de aquella infancia que fue destino, mientras yo traa a la memoria los versos del annimo japons: "Ciruelo de mi puerta/ si no volviese yo/ la primavera siempre/ volver. T, florece".

Qu resonancia tiene Mxico en m? Si pienso en el teatro poltico y social en los primeros aos del franquismo, Mxico fue para m prueba de que con el teatro se poda hacer algo ms que teatro. Recuerdo una obra que se llamaba Justicia: sociedad an nima, de Juan Bustillo Oro1, y de Mauricio Magdaleno2 Emiliano Zapata y Pnuco 137, drama sobre el petrleo.

Cmo definas entonces "lo poltico y social" del teatro?

En primer lugar intentbamos hacer teatro porque nos gustaba el teatro. El encuentro con determinados aspectos de la cultura progresista mundial fue azaroso y tardo. Descubr a Bertold Brecht en 1949, de un modo prematuro. De manera autodidctica haba tomado conciencia de la posibilidad de usar el teatro como instrumento contra el franquismo, y las primeras confrontaciones con el rgimen se produjeron muy pronto. En tus obras estaba Brecht?

No. La cultura nuestra se form en el desierto. Terminada la Guerra civil todo el movimiento cultural de la segunda repblica qued roto, abruptamente roto. Los sujetos de la cultura republicana acabaron muertos, en el exilio o en las prisiones. Los nios de la guerra nos formamos en la Espaa franquista, con las escuelas y universidades vaciadas de sus mejores profesores. De Brecht tuve noticias sin conocer sus obras. He ledo a Brecht con gusto y crticamente, tena la idea de hacer Madre coraje en un programa de teatro de agitacin social, pero no fui nunca devoto de l.

Pero s ante el teatro de Sean O'Casey. 3

Antes de interesarme por el tema nacional de los vascos, que tampoco los conozco muy bien porque son complejos, me cautiv el teatro irlands. La configuracin de aquel teatro con funcin revolucionaria que se produjo en Dubln me apasion y descubr a Yeats, O'Casey y llegu a montar en Madrid Rosas rojas para m, historia de una huelga que terminaba con los obreros con el puo cerrado en alto, etctera, que para el franquismo resultaba muy fuerte.

Existe puente entre el teatro irlands y el vasco?

He intentado interesar a la gente del teatro vasco por aquel movimiento irlands y no lo he conseguido a pesar de que puede ser til para configurar un teatro nacional vasco.

Teatro "nacionalista"?

No. Teatro diferenciado y definido en relacin con otros teatros. Aplaudo la existencia de un teatro andaluz, que habla andaluz y refleja problemas propios de Andaluca.

Y se expresa en la lengua.

En efecto, porque el teatro del Pas Vasco es indefinido, es un teatro como cualquier otro. Hay muy poco teatro en euskera y algunas compaas que son bilinges segn las regiones, lo hacen en euskera o en castellano. No ha progresado mucho el proyecto de un teatro vasco propiamente dicho, que sera el hablado en lengua vasca.

Por qu hay tanta carga negativa sobre todo lo relacionado con la cultura vasca, a diferencia de la gallega o la catalana? Quiz por las diferencias ms marcadas que con el resto de otras entidades polticas, en la medida en que el idioma es radicalmente distinto. El gallego, el cataln, la castellana son lenguas neolatinas.

Hay todava debate sobre el origen del vasco y sobre la extensin que tuvo antiguamente, que luego se fue reduciendo y por esto se da esa relacin tan especial de los espaoles con los vascos, ms conflictiva que la que pueden tener con los gallegos o con los catalanes. Es tan misterioso el origen de la lengua vasca?

S, es misterioso. He consultado con especialistas y no se sabe con precisin de dnde viene esta lengua arcaica y tan diferente. Hay una lengua vasca que es el bata ("reunido"), lengua unificada de la academia vasca que se emplea en trminos oficiales y se escribe con una ortografa determinada, diferente muchas veces de la escritura que se hace en los distintos dialectos vascos, como el guipuzcuano o el navarro.

En cul de ellos hablan los personajes de la literatura vasca?

Segn la zona en la que se desarrolla la accin de las novelas. Los dialectos subsisten en ese nivel de lo literario; un ensayo se escribe en lengua unificada.

Crees que si la lengua es la expresin de una conciencia nacional esto conduce a la manipulacin o al sobredimensionamiento del nacionalismo? Lo que pasa es que la influencia de la lengua vasca sobre la sociedad vasca puede reducirnos en la medida en que la lengua fue dejando de ser hablada en las ciudades y reducida a una expresin lingstica de los ambientes rurales. Luego de la muerte de Franco (1975), al recuperarse la posibilidad de trabajar con el euskera, empez a escribirse en euskera en todas las escuelas que hablan la lengua vasca. Desconozco las ltimas cifras, pero entiendo que el euskera no lo habla ms de 30 % de la poblacin. Un gran porcentaje de vascos no lo hablan.

Cmo impacta tal contexto lingstico en el nacionalismo vasco?

Este es un problema que muchas veces ha apartado a los marxistas espaoles de la posibilidad de comprender lo que pasa en situaciones como la vasca. Tradicionalmente, el nacionalismo es funcional a ideologas y posiciones reaccionarias. Pero en Euskal Herria (Pas Vasco) tiene que producirse lo que se llama la izquierda para que el nacionalismo deje de ser una ideologa reaccionaria y haya un nacionalismo progresista.

Quieres decir que la situacin de Euskal Herria tiene ms semejanza con la dinmica o dialctica de los pases semicoloniales donde hay un nacionalismo antimperialista que agrupa muchas ideologas?

En Euskadi hubo un proceso que yo, por ser madrileo, descubr tardamente. Descubr que el Partido Nacionalista Vasco es extraordinariamente reaccionario. Por esto desde sus juventudes se desgaj una faccin que al decidir el combate frontal contra el franquismo por medios armados, la ETA, surgi un nacionalismo de izquierda. Hay tambin un Partido de ideologa socialdemcrata y luego Batasuna, Partido que ha sido ilegalizado por sus orgenes de izquierda, con gran simpata por la Revolucin cubana.

Espaa y transicin democrtica

Entiendo que la expresin "transicin democrtica" no te dice mucho.

En m no se produjo lo que en muchas personas de mi edad. La muerte de Franco fue esperanza para muchos, y aos despus, desaliento. La transicin empez mal: la impresentable Constitucin de 1978. Yo fui militante comunista y nosotros postulbamos entonces una ruptura democrtica ante las posiciones moderadas que decan "no, el proceso tiene que hacerse a travs de una reforma prudente", y se esgrima el fantasma de la Guerra civil. Nuestro partido era republicano. Sin embargo, se acept la bandera monrquica y toda la acumulacin de herosmo en los aos de lucha contra la dictadura fue puesta al servicio de la corona. Lo que se produjo fue una entrega. Yo nunca tuve esperanza en la transicin y por esto no siento desaliento ahora. Por eso fuiste a vivir al pas Vasco?

Una de las razones que me atrajeron a vivir all es que hubo ese espritu colectivo de no a la reforma. Hay un libro de un historiador vasco, El no vasco a la reforma, que indica de qu modo se mantuvo en el pas Vasco la idea de que era necesaria una ruptura democrtica. Alfonso: qu es Espaa? No s. Llamamos Espaa a la centralizacin del poder poltico y con una mirada abiertamente despreciativa hacia el resto de las culturas peninsulares. Valladolid, Madrid, etctera, concentran el poder poltico en la meseta, digamos, y se mira la periferia en trminos de ignorancia. Mirando a Italia, la nocin poltica de "Espaa" es un fracaso.

Por qu Italia?

Porque Italia era una serie de repblicas con una autonoma poltica mayor que las regiones o las naciones o nacionalidades espaolas. Sin embargo, Italia existe ahora y es inequvoca la existencia de una nacin que se llama Italia. Las regiones propiamente dichas son lo que eran las antiguas repblicas de Venecia, Npoles, mientras en Espaa no se ha producido una aglutinacin en trminos acrisolados que puedan merecer el nombre de "nacin espaola". En muchos lugares de Espaa se dice "Estado espaol". Mucha gente no usa la palabra Espaa porque la remite a trminos propios de la mstica centralista. Espaa es lo que piensan los madrileos. La nacin espaola es un Estado.



Pensamiento fuerte vs. pensamiento dbil

Te llevo a otra dimensin: uno de tus ltimos libros se llama Manifiesto contra el pensamiento dbil.

El pensamiento fuerte no es ms que el aviso de que no debemos caer en el escepticismo de que al hacer la autocrtica de lo que fue el dogmatismo del pensamiento socialista, se caiga en lo opuesto: la negacin del socialismo. Entiendo por pensamiento fuerte la reanimacin del pensamiento crtico, consustancial al marxismo. Hay un temor del pensamiento fuerte como si este nos condujera fatalmente a la reconstruccin del pensamiento dogmtico. Realmente creo que se trata de nociones a las que debemos enfrentarnos. La oposicin al pensamiento nico del neoliberalismo no puede hacerse mediante un pensamiento agotado, dbil, temeroso.

Qu propones?

Siempre, el gran misterio es desde dnde cada uno tiene su propia lectura, y por eso estamos aqu, en encuentros como En Defensa de la Humanidad. Lo que vivimos en muchos aspectos del pensar es desconcertante. De todos modos hay que insistir de un modo tozudo, estando avisados de no caer en los errores en los que cay la izquierda histricamente. No por esto caeremos en la tentacin de retirarnos a una zona donde el escepticismo acabara apoderndose de nosotros. Es un reto. Reuniones como las de Mxico, Oviedo y ahora Caracas apuntan a lo mejor de los intelectuales de izquierda. Los tres grandes troncos de la cultura son la filosofa, la ciencia y la poesa. Hay que reagruparlos.

Hay proyecto histrico para la humanidad?

Cuando se habla de un nuevo proyecto histrico, hay que recoger el mensaje libertario. El pensamiento libertario no se ha quemado en el poder, ya que nunca lo ha tenido. En Imaginacin, retrica y utopa hago un resumen amplio de las tentativas revolucionarias desde el siglo XIX y esbozo algunos apuntes acerca de por dnde podra ir un pensamiento nuevo que recoja el mensaje necesario de la Revolucin.

Y la violencia cmo se inserta en ese nuevo proyecto histrico?

En un librito publicado en Cuba hago una crtica de la hipcrita actitud de algunos intelectuales de estar contra toda violencia "venga de donde venga". No todas las violencias son iguales y es muy diferente, radicalmente diferente, la violencia de los pobres que la de los ricos. Tan sencillo como esto.

Pienso en pensamiento fuerte y pienso en el toro: Espaa. Espaa es el toro?


Espaa es el toro. Uno de mis dramas se llama La cornada, obra contra la fiesta de toros. Pese a esto, no soy un apasionado antitaurino. Autores como Jos Bergamn (1895-1983), quien fue extraordinariamente progresista, uno de nuestros intelectuales ms leales a la causa democrtica, era muy taurino y conocedor de la fiesta de toros. A veces discuta con l y cuando publiqu La cornada escribi como tres artculos elogiosos sobre mi libro, aunque manteniendo su punto de vista favorable a la fiesta taurina.

En Espaa, ir contra la fiesta de toros no equivale a ir en Mxico contra la Virgen de Guadalupe?

Tantito menos.




Notas:


1, 2- Juan Bustillo Oro (1904-89). Director emblemtico del cine mexicano, con ms de 60 pelculas. Form parte del movimiento que en 1929 lanz la candidatura de Jos Vasconcelos a la Presidencia de la Repblica. Con Mauricio Magdaleno (1906-86) fund en 1932 el grupo Teatro de Ahora.

3- Sean O'Casey (1880-1964). Dramaturgo irlands. Mediante un lenguaje simblico y la recreacin de motivos folclricos, describi la lucha por la independencia de su pas, en la cual particip y fue perseguido.


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