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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2009

La condicin de inmigrante

Walden Bello
Focus on the Global South

Discurso ofrecido en la conferencia de Accin Popular Mundial durante el Foro Mundial para la Inmigracin y el Desarrollo, Atenas, Grecia, 1 de noviembre de 2009


Los derechos de los inmigrantes deben ser orientados hacia dos frentes: terminar con las polticas neoliberales responsables de haber generado pobreza en sus pases de origen, forzndolos a emigrar, y demandar que se les otorguen plenos derechos en sus pases de acogida.

La experiencia del trabajador inmigrante se est volviendo cada vez ms tpica. Comencemos con la ma. Estoy nuevamente de regreso en Filipinas, pero pas cerca de 20 aos como exiliado poltico en los Estados Unidos durante la dictadura de Marcos. En todo ese tiempo sobreviv trabajando en el periodismo, enseando, investigando y aceptando trabajos de todo tipo en distintas ciudades de ese pas.

Mltiples sitios, identidades mltiples

Esta experiencia de mltiples lugares de trabajo durante mis aos activos no es demasiado diferente de la del ingeniero palestino que regresa a Cisjordania o a Gaza, despus de trabajar en Kuwait, Egipto y los Estados Unidos. Ni del campesino mexicano que va hacia el norte para emplearse en una variedad de trabajos, regresa a atender su granja en Morelos durante periodos prolongados, y luego vuelve a Chicago. Ni de aqulla del keral que alterna entre la atencin a un pequeo comercio en su ciudad, montado con los ahorros que consigui gracias a su trabajo en el extranjero, y largas temporadas sirviendo como empleado domstico en los pases del Golfo.

Con mltiples sitios de trabajo han venido mltiples identidades. Con los aos, adems de nuestra identidad original, comenzamos a considerar a nuestro pas de trabajo como nuestro hogar, incluso con afecto, aun cuando ese pas no sea hospitalario con nosotros. Y ms all de las identidades forjadas por la nacionalidad y la residencia, est la identidad de clase que da cuenta de una condicin que compartimos con tantos otros de distintas nacionalidades, ese sentimiento de formar parte de una clase trabajadora internacional-.

Realidades positivas y negativas

Pero permtannos no romantizar la suerte del trabajador globalizado. La inestabilidad y la ausencia de seguridad es la condicin de muchos. El capitalismo en la era neoliberal destruye trabajos en casa y los crea por todos lados, forzando a muchos a emprender peligrosos viajes transfronterizos para encontrar esos trabajos. Desregulado como est en la actualidad, el capitalismo se caracteriza por tener periodos de expansin y contraccin. Cuando llega la contraccin, el grueso de inmigrantes se convierte en algo peligroso, y los polticos oportunistas, desde la cultura dominante, los colocan como chivos expiatorios por la prdida de sus empleos. Esta es la situacin que se vive hoy en los pases desarrollados, donde la discriminacin, la represin policial y las deportaciones se han vuelto omnipresentes. En Europa, esto est acompaado de la estigmatizacin cultural, con los inmigrantes de origen musulmn definidos como el otro.

Pero permtannos no ser tampoco tan negativos respecto de nuestras sociedades de acogida. A menudo stas son sociedades democrticas donde hay derechos y libertades institucionalizadas. Muchos inmigrantes, por supuesto, estn privados de algunos de esos derechos y libertades, pero en muchos aspectos, estos pases ofrecen un modelo de lo que es posible en nuestras sociedades de origen, donde derechos y libertades son frgiles, si no inexistentes, y la corrupcin poltica aparece por doquier. Las mujeres de muchas sociedades del llamado Tercer Mundo encuentran en sus sociedades receptoras un nivel de respeto y un estado de igualdad formal con los hombres que estn completamente ausentes en las sociedades de donde provienen. Las mujeres filipinas, por ejemplo, han encontrado en Europa y los Estados Unidos los medios para hacer valer sus derechos reproductivos mediante la contracepcin, cosa que las fuerzas ignorantes en sus propios pases hubieran hecho imposible. Tambin tienen el derecho de divorciarse de compaeros abusadores, un curso de accin del que hace tiempo estn privadas en Filipinas, con su cdigo matrimonial medieval.

Crisis en la economa del pas de origen

A pesar de todo lo dicho y hecho, la mayora de los trabajadores inmigrantes probablemente preferiran quedarse y trabajar en sus pases de origen si pudieran encontrar los trabajos que les permitieran una vida decente. Es importante que los defensores de los inmigrantes entiendan las condiciones que han hecho que la emigracin desde los pases en desarrollo haya sido tan masiva en las ltimas tres dcadas.

Las condiciones de pobreza y problemas econmicos han empujado a las personas fuera de sus sociedades, pero estas condiciones no son naturales. Han sido creadas. Y en el desempeo de los pases en desarrollo desde finales de los aos ochenta el motor principal de la expansin de la pobreza y las dificultades econmicas han sido los programas de ajuste estructural promovidos por el FMI y el BM y la liberalizacin del comercio empujada por la Organizacin Mundial del Comercio (OMC) y los acuerdos comerciales como el Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (TLCAN).

Promovidos bajo la apariencia de ofrecer eficiencia, estos programas han destruido la agricultura y la industria en un pas tras otro. En Mxico, severos recortes en el apoyo estatal a la agricultura, intentos de sepultar la reforma agraria, y el TLCAN, que impuso la liberalizacin, han hecho de la agricultura un caso perdido, forzando al campesinado mexicano a trasladarse en masa a los Estados Unidos. En Filipinas, el ajuste estructural ha destruido la base industrial del pas y, con ella, cientos de miles de empleos industriales y fabriles, mientras que la liberalizacin impuesta por la OMC ha hecho poco atractiva la agricultura para aquellos campesinos cuyos productos no puede competir con las materias primas subsidiadas por los Estados Unidos, Europa y otros pases. Para muchos de estos campesinos desplazados y sus hijos, la relocalizacin en las metrpolis urbanas da paso a la emigracin.

La economa de las remesas

Entonces lo masivo ha sido el desmoronamiento de nuestra base agrcola e industrial, causado por las polticas neoliberales, por lo que a menudo slo las remesas enviadas por los trabajadores inmigrantes son las que mantienen a flote a las economas de origen no es exagerado decirlo as para el caso de Filipinas-. Las remesas son esenciales y nuestros trabajadores inmigrantes son reconocidos por su heroico papel, pero la economa de las remesas no es sustituta de una economa domstica saludable. Desafortunadamente, en las Filipinas, nuestros polticos han hecho de las remesas un sustituto de la produccin domstica.

La guerra de dos frentes

Por lo tanto, para encarar con seriedad los problemas que ellos enfrentan, los inmigrantes y sus defensores no pueden sino estar implicados en una guerra de dos frentes. Por un lado, debemos luchar en nuestros pases de origen para terminar con las condiciones de ajuste estructural, la liberalizacin de mercados y otras polticas neoliberales que han erosionado nuestra base agrcola e industrial y destruido millones de puestos de trabajo. Debemos decirles al gobierno de los Estados Unidos y a la Unin Europea que no necesitamos ayuda; que lo que necesitamos es que dejen de imponernos acuerdos comerciales bilaterales y acuerdos de asociacin econmica. Lo que nuestros pases piden es que se detengan los programas de ajuste estructural que siguen realizndose en frica, y se ponga fin a la avanzada liberalizacin del comercio bajo la OMC y a los acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales. Por supuesto, el desarrollo tiene muchos otros requisitos, pero detener el ajuste estructural y la liberalizacin comercial indiscriminada es un sine qua non, una condicin sin la cual otras iniciativas de desarrollo locales no podrn prosperar.

En cuanto al otro frente, la agenda parece clara. Debemos hacer valer con decisin lo que es una verdad silenciada: que los inmigrantes contribuyen enormemente a la economa y la cultura de sus pases de acogida. Debemos oponernos frontalmente a la represin estatal de los inmigrantes y confrontar a los grupos de derecha populista que los hacen culpables de todos los males. Tenemos que exigir el fin de las deportaciones de inmigrantes indocumentados, su rpida legalizacin y garantas de plenos derechos de ciudadana para aqullos con papeles y sus hijos, y que se facilite la consecucin del estatus legal para los que no tienen papeles.

El xito en la resolucin de los dilemas de los inmigrantes necesitar que se progrese en ambos frentes. No hay garantas de que triunfemos en nuestro apoyo, pero a menos que enfrentemos los desafos en ambos frentes, podemos estar seguros de que no alcanzaremos nuestros objetivos.

Walden Bello, profesor de ciencias polticas y sociales en la Universidad de Filipinas (Manila), es miembro del Transnational Institute de Amsterdam y presidente de Freedom from Debt Coalition, as como analista snior en Focus on the Global South.

Fuente: http://focusweb.org/the-migrant-condition.html?Itemid=5

 Traduccin para www.sinpermiso.info: Camilla Vollenweider


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