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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2009

"Causa 661/52", un documental que denuncia a los nuevos verdugos de la memoria

Plataforma de ciudadanos por la repblica
Rebelin


Amordazar la memoria de la resistencia antifascista ha sido una constante desde el inicio de la transicin, incluso podramos decir que fue una necesidad ineludible si tenemos en cuenta que la impunidad del franquismo forma parte de la frmula que sostiene el actual rgimen monrquico. La suerte de la lucha por la memoria en estos aos es conocida: desde abajo, pese a todo las contrariedades, desde la ciudadana se ha luchado contra aquel pacto de silencio y olvido en un combate que sigue todava y que tiene la Tercera Repblica como objetivo y al que la mal llamada Ley de Memoria ha intentado frenar.

Uno de los frentes abiertos es el cine documental, donde en ocasiones algunos autores logran vencer las sutiles o no tanto formas de censura con las que nuestra flamante democracia intenta ponerle puertas al campo de la memoria.

En 2009, el director de cine y guionista Falconetti Pea ha estrenado el documental Causa 661/52. La insolencia del condenado. Se trataba en el proyecto original de narrar la historia de la agrupacin guerrillera de las Sierras de Mlaga y Granada entre 1939 y 1951, a travs de la figura del que fuera su comandante, el militante comunista Ricardo Beneyto Sapena, veterano oficial del Ejrcito Popular Regular (EPR) de la Repblica Espaola, comisario jefe de las fuerzas blindadas del Ejrcito del Centro durante la Guerra Civil. Hasta aqu la historia de este documental podra ser la misma de las decenas de documentales que se han realizado al amparo de las diversas subvenciones pblicas con las que se est apoyando la recuperacin de la memoria histrica, sin embargo el proyecto del director era algo ms ambicioso. Beneyto asumi el intento de organizar la resistencia de los cientos de guerrilleros y enlaces que en las serranas granadina y malaguea mantenan la lucha antifascista desde 1939, una historia terrible y dura, llena de herosmo en la que la muerte y la traicin fueron las nicas armas que pudieron vencerles. Por emplear las palabras del director, el documental pretenda encontrar explicacin a por qu cientos de campesinos andaluces escogieron morir de pie antes que rendirse. Pea decidi no limitar su relato al pasado. A partir de ah empezaron los problemas.

Granada es una provincia donde los poderes tradicionales, la oligarqua agraria andaluza y su red de complicidades sociales actual, es ms visible todava hoy: la masacre de la Guerra Civil no es algo ajeno a ello. Una fiesta oficial en la capital, la llamada Fiesta de la Toma, se celebra cada ao para conmemorar la conquista del antiguo reino nazar de Granada y el fin de la Reconquista. Desfilan las tropas de la guarnicin, se enarbolan los antiguos guiones y banderas y se remata todo con una misa solemne en la catedral con la presencia de militares, eclesisticos, aristcratas, representantes de los poderes pblicos alcalda, diputacin, delegacin del gobierno, Junta de Andaluca con lo ms selecto de la sociedad granadina; desde hace algn tiempo se suma tambin la extrema derecha granadina que ese da rescata los yugos y las flechas y elevan los brazos a la romana jaleando el paso de los soldados y soltando su mensaje de odio a inmigrantes, moros y rojos. El director decidi incluir algunas imgenes de esta vistosa celebracin de memoria histrica con algunos siglos de tradicin; ahora bien, el documental [que intentaba] retratar la memoria poltica de unos campesinos que lucharon contra Franco, consideraba [tambin] interesante retratar la memoria poltica de la oligarqua de Granada, ver que quedaba en su memoria de esa represin. El documental se realiz pese a todo y el director lo envi a la productora andaluza bien situada que lo haba apoyado. La reaccin fue brutal.

Lo relat el propio F. Pea: en la copia final se incluyeron las imgenes de la Fiesta de la Toma y, finalmente, acabo el montaje y lo mando a Sevilla, y la productora lo ve y pone el grito en el cielo; me dice que no viene a cuento, directamente, y que estticamente no tiene inters y les digo que no tendr inters para ellos pero para mi s. La oposicin al documental fue frontal. Aade Pea: Durante meses, el autor mont, desmont, cort, peg, conspir y amenaz buscando una salida y al final se qued sin documental. Motivos? Tard en descubrirlo. Sigue el director con la narracin del boicot sufrido: Y cuando pasa a Canal [nombre velado con un pitido] ya la cosa se pone an ms fea () me dicen que vaya limpiando el asunto y yo no me explico porqu. A ver Por qu? Hasta que un amigo viendo conmigo el montaje, me dice [que] es que uno de los personajes que ms has retratado en [tus imgenes de] la toma, uno de los personajes centrales, es precisamente un alto cargo del PSOE. Y yo no lo saba.

El resultado fue el embargo del documental original. Pea no se rindi, logr rescatar legalmente parte del material filmado y junto con imgenes extra y un nuevo guin y montaje, le dio la vuelta a la situacin y consigui acabar y estrenar una nueva obra, titulada Causa 661/52. La insolencia del condenado.

Causa 661/52 fue el nombre judicial del proceso al comandante guerrillero Ricardo Beneyto y sus compaeros. Detenido en 1947, Beneyto logr ocultar su verdadera identidad durante aos, siendo procesado por otros cargos. En 1956, finalmente, la delacin de un traidor que crey con ella poder salvar su propia vida, le llev ante un piquete de ejecucin. Beneyto cay dando un viva al partido comunista, en un extraordinario ejemplo de honradez y dignidad antifascista.

El documental desarrolla paso a paso la odisea de algunos de aquellos guerrilleros y sus enlaces del llano, los patriotas antifascistas, civiles que en sus casas ayudaban a la resistencia. En las serranas de Granada y Mlaga lucharon y cayeron bajo las balas fascistas ms de 300 guerrilleros entre 1939 y 1956, pero el nmero de civiles, hombres, mujeres y nios, los enlaces, que resultaron muertos, encarcelados y torturados fue mucho mayor, superando las dos mil personas. Una lucha feroz en la que cayeron igualmente sea en combate o ajusticiados en esas dos provincias y segn datos militares franquistas, 80 guardias civiles, 65 soldados y oficiales (tabor de regulares Alhucemas 5, Regimiento de infantera Npoles 24 y Policia Armada en campaa) y 73 falangistas y colaboracionistas diversos

La factura, montaje y ritmo del documental son excelentes; el desarrollo del tema es progresivo y varias lneas argumentales se entrecruzan manteniendo as la tensin. Uno de los testimonios ms importantes es el de un veterano superviviente de lo que se llam la gran travesa, una retirada de cientos de kilmetros que llev desde las montaas de Granada hasta Francia a los ltimos seis supervivientes de la Agrupacin Guerrillera que nunca fueron ni vencidos ni capturados. Dando la contra se escucha tambin la versin de un oficial fascista que da detalles de la lucha y represin desde el punto de vista franquista, una lucha en la que la delacin, la traicin y la tortura y la muerte fueron fundamentales.

La historia de los guerrilleros de Granada y Mlaga va generando ms y ms interrogantes. por qu mantenan la lucha? Quienes eran? cul era la estrategia del PCE que estaba detrs de la lucha guerrillera? Y entre las preguntas surgen las dudas: cul fue el papel de Santiago Carrillo en los aos de la guerrilla, primero, y en los de la Transicin, despus?

Cuando Causa 661/52 entra en dilogo con el presente y se contrapone la terrible historia del pasado con los discursos de la transicin, el documental gana en profundidad. Ya no es un documental como tantos otros, con testimonios ms o menos valiosos, pero dispuestos como partes de un camino que no lleva a ninguna parte. No es el caso. Aqu se intenta reflexionar seriamente sobre las contradicciones que la Transicin ha supuesto y que han llevado a la impunidad del franquismo y al olvido sistemtico de la historia de la resistencia antifascista.

El socilogo y profesor de la Universidad de Granada, Jos Antonio Fortes, explicita en sus intervenciones en el documental, algunas de las claves que explican el carcter estupefaciente de muchas actuaciones en pro de una supuesta recuperacin de la memoria histrica. Fortes lo dice claramente: el sistema soporta los acercamientos en clave sentimental o histrica, pero no en clave de anlisis poltico. La memoria histrica es un campo de batalla de la lucha de clases y el aplastamiento criminal, genocida, de la resistencia armada republicana, de la lucha proletaria y hasta de la burguesa republicana por la reaccin y el fascismo, es algo que no puede ser explicitado: el bloque de poder actual no lo soporta, sus relaciones con el pasado fascista son demasiado fuertes. Ese aplastamiento de la resistencia antifascista fue, adems, en todos los ordenes, militar, pero tambin econmico, cultural, ideolgico con unas consecuencias que duran hasta el presente, quienes intenten as decirlo sern acusados de radicales, intransigentes, etc.. Fortes es claro y conciso en sus intervenciones en el documental, ofreciendo una luz interpretativa que est ausente en casi todas las obras de este tipo.

Poco a poco, la historia de lucha a muerte en las nevadas sierras granadinas se convierte en una coleccin de interrogantes sobre la transicin. Olvido, impunidad, traicin, pero tambin algunas continuidades inquietantes: el padre del General Galindo fue un guardia civil enfangado en toda la sangre y la muerte de aquella lucha, en el documental se nos recuerda como este triste papel fue heredado por el hijo, quien asciende a general por decisin del gobierno de Felipe Gonzlez sin que su implicacin en los crmenes del GAL en los aos 80 les aconsejara lo contrario.

Con todo, la bsqueda de respuestas a las preguntas y dudas que la investigacin ha planteado lleva al director a buscar el anlisis de Gregorio Morn, autor de El precio de la transicin yGrandeza y miseria del Partido Comunista de Espaa. Moran interviene con contundencia, denunciando la miseria moral de Santiago Carrillo en su papel de secretario general del PCE y su actuacin tanto en aquellos aos como en la transicin. La realidad de la resistencia armada guerrillera planteaba a la direccin del PCE un serio problema: fuese para mantenerla o fuese para ordenar su cese y retirada a Francia una vez conocida la imposibilidad de una intervencin aliada en Espaa posteriormente a 1945. En ambas cuestiones, la direccin fracas y las preguntas se agolpan. Cmo fue posible tal sacrificio de buenos militantes, de tantos cuadros veteranos? Qu ordenes se dieron entre 1946 y 1950 para reconducir la situacin? Morn afirma que tras la entrevista con los yugoslavos para solicitar ayuda militar para la guerrilla de Levante, en la famosa reunin en Mosc entre Stalin y la direccin del PCE, Stalin no exigi abandonar nada. Como se recordar, pues es algo muy citado, supuestamente Stalin aconsej es decir, hubiese ordenado de ser as, abandonar la opcin guerrillera y poco menos que infiltrarse en los sindicatos verticales, y en la sociedad civil espaola del momento, etc. La direccin carrillista siempre defendi esta versin del supuesto mandato de Stalin de abandono de la lucha guerrillera y poco menos que le acusa de haber sido el inspirador de la poltica de reconciliacin nacional. Segn Morn esto no es cierto. Stalin se reuni con Carrillo y Dolores Ibarruri para insinuarles que haba problemas con los yugoslavos, que no mantuvieran esos contactos y que tuvieran paciencia en la poltica espaola, les ofreci apoyo poltico y econmico para el mantenimiento del partido y poco ms. En ningn caso, ironiza Morn, les dijo que se afiliaran a la HOAC o a las juventudes catlicas, como cierta hagiografa carrillista ha llegado a plantear.

Pero si se acude a Gregorio Morn o a ciertas imgenes actuales se debe a la necesidad de aclarar una cuestin: hay un hilo conductor entre el sacrificio de la guerrilla y las renuncias de la transicin: en ambas cuestiones est presente Santiago Carrillo.

Causa 661/52 se encamina a su final y las preguntas sin respuesta se acumulan. Pea ha intentado con plena honradez buscar los porqus de esta historia y comprender cmo es posible que la memoria histrica de la resistencia antifascista est encontrando tantos enemigos en la actualidad. Estas dudas e interrogantes son casi lo mejor del documental, pero Falconetti Pea tiene muy claro que el sacrificio y la honradez de aquellos combatientes antifascistas, aquellos campesinos andaluces que escogieron morir de pie antes que rendirse, son los verdaderos hroes a los que se ha de rendir homenaje y de quienes se puede aprender para las luchas del presente. Quienes les traicionaron entonces o ahora, lo hicieron por salvar sus vidas o sus privilegios y son quienes no desean que se abra paso la memoria histrica antifascista.

El director lo tiene claro y concluye: Durante casi tres aos el autor luch con la productora () sin comprender que los autnticos vencedores ya no necesitaban banderas ni guilas, para asesinar la memoria. Con Causa 661/52, no lo han logrado, el documental se ha estrenado, se est difundiendo y est siendo empleado para hacer preguntas y buscar respuestas: el carrillismo, el PSOE, la transicin y todas las complicidades con el fascismo quedan malparadas, todo un logro. Falconetti Pea ha marcado un camino que otras obras de este tipo deben seguir; su documental no es perfecto, nada lo es, pero resulta completamente honrado en su planteamiento y valiente en su lnea argumental. La lucha continua.



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