Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2009

Acuerdos econmicos y geoestratgicos marcan las buenas relaciones de la UE y el Estado espaol con Marruecos
Mucho ms que buenos vecinos

Ramn Couso
Peridico Diagonal


El nuevo acuerdo comercial entre la UE y Marruecos en el mbito agroalimentario y pesquero o la charla en Madrid, con el patrocinio de BT, Asisa y Red Elctrica Espaola, del ministro de Asuntos Econmicos alau en el Nuevo Economa Forum muestran las estrechas relaciones entre los reinos espaol y marroqu. Ambos tambin coincidieron el da en que Haidar regresaba a El Aaiun. En el acuerdo, la Comisin Europea anunciaba la rebaja de los aranceles a productos marroques, mientras que Salaheddine Mezouar destacaba el impacto positivo que tendra para la economa espaola la inversin en su pas. Sus mejores bazas: suelo a bajos precios para la construccin o subvenciones para la inversin en energas renovables.

En este aspecto, la balanza comercial es claramente favorable a Espaa entre 1999 y 2008: Espaa ha invertido 3.263 millones en Marruecos, frente a los 17,3 millones procedentes del reino marroqu en Espaa en ese mismo periodo.

El pacto agrario es el ltimo de una serie de acuerdos comerciales y de beneficios diplomticos y polticos que conforman un trato privilegiado a Marruecos. Todo ello complementado con un armazn de intereses, confesables e inconfesables, que van desde la venta de armas hasta los centros secretos de detencin para presuntos terroristas (Haidar estuvo cuatro aos desaparecida en la siniestra crcel negra), pasando por el trfico de drogas y los negocios inmobiliarios entre sus respectivas oligarquas, denuncia el periodista Rafael Cid.

Como primer paso en la cimentacin de esta relacin, Rabat lleva dcadas vendiendo el derecho de acceso a sus caladeros, incluidas las aguas del Shara Occidental, a los barcos espaoles y europeos ver DIAGONAL n 114. El Acuerdo de Cooperacin sobre Pesca Martima entre ambos reinos de 1983, sucesor del suscrito en 1977, es el primer peldao de relevancia para el desarrollo de las relaciones econmicas bilaterales.

En paralelo a estas relaciones comerciales, se han ido constituyendo pactos polticos para el acercamiento entre ambas riberas del Mediterrneo, como el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperacin entre ambos reinos firmado en 1991, ao del alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario para celebrar un referndum.

Gracias al recorte del principio de Justicia Universal aprobado recientemente, con el acuerdo de PSOE y PP, se han anulado las denuncias que desde hace aos haba en la Audiencia Nacional contra el rgimen de Mohamed VI por las torturas y desapariciones en sus crceles de saharauis; se ha impedido que la denuncia de Aminatou Haidar por su deportacin fuera admitida; y tampoco Hosni Benslimn, jefe de la gendarmera marroqu responder ante la Audiencia a pesar de que recientemente un juez de Pars dictara contra l una orden de detencin internacional como presunto responsable en 1965 del asesinato en Francia de Ben Barka, lder de la oposicin socialista. En cambio, Benslimn fue condecorado en Espaa con la Gran Cruz de la Orden Isabel la Catlica en 2005.Tambin a nivel poltico destacan iniciativas posteriores como el Proceso de Barcelona (1995) o su heredera, la Unin por el Mediterrneo (2008), dirigidas en conjunto a los pases de la ribera sur del Mediterrneo, pero que siempre han tenido en Marruecos uno de los referentes, puesto que el rgimen alau es una pieza clave de la UE para la externalizacin del control de fronteras y para la seguridad.

Aunque Marruecos ejerce de colchn ante el viaje hacia el norte de migrantes subsaharianos, no duda en facilitar su paso hacia Ceuta, Melilla y Canarias como medida de presin poltica.

Un trato preferencial

Otros acuerdos son el de asociacin UE-Marruecos de 1996, que entr en vigor en el ao 2000, o el Estatuto Avanzado de 2008. Estos textos seran nicamente acuerdos simblicos de no ser por que abren la puerta a una profundizacin radical de las relaciones y a las compensaciones que obtendra Marruecos.

Por ejemplo, el Estatuto Avanzado recoge en su texto la futura firma de un Acuerdo de Libre Comercio e incluso fija la fecha de 2012 para su culminacin. Tambin establece el acceso a los medios comunitarios de financiacin apropiados que podra traducirse en alguna frmula para la concesin de fondos estructurales a Marruecos. Una de las opciones planteadas para presionar al reino de Mohamed VI es la eventual suspensin de este proceso abierto con el Estatuto Avanzado. En cualquier caso, mandara indudablemente un mensaje de insatisfaccin de la UE con Marruecos, explica Ivn Martn, del Instituto Complutense de Estudios Internacionales.

Como contrapeso, Marruecos no cuenta con el apoyo unnime de los Estados de la Unin, ya que por s solo, Marruecos cuenta con muy pocos elementos de presin, asegur Martn. El Gobierno espaol ocupa la presidencia de turno de la UE en el primer semestre de 2010, durante la que se celebrar adems la I Cumbre UE-Marruecos, as como la II Cumbre de la Unin por el Mediterrneo. Desde esta posicin privilegiada, Espaa tendr, indic Martn, la responsabilidad total de impulsar, o no, estas vas abiertas que sin duda son de un inters estratgico para Marruecos.

Artculos relacionados en este nmero:

La vuelta de Haidar a El Aaiun reverdece la lucha por la autodeterminacin saharaui

El mercado lucrativo de los call center

R.C. Las empresas espaolas tambin se han instalado en Marruecos aprovechando los menores costes laborales. As Atento, una filial de Telefnica participada por el BBVA, est establecida en Marruecos desde 2000 y en sus centros de Casablanca, Tnger, Mequinez y Tetun emplea a unos 3.000 trabajadores que cobran aproximadamente 3.500 dirhams al mes, es decir, unos 308 euros. Cada vez que llames a la DGT, a Transmediterrnea o a cualquier nmero de informacin de Telefnica probablemente ests hablando con Marruecos, aunque Atento tiene tambin call centers en Colombia, Per y Uruguay. BBVA y SCH tambin tienen presencia en Marruecos mediante la propiedad de participaciones en bancos locales, mientras que Inditex, El Corte Ingls o Cortefiel cuentan con plantas de produccin de confeccin y electrnica. Otras grandes empresas como Endesa, Ferrovial, Iberdrola, FCC o Gas Natural tambin tienen intereses en Marruecos.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Mucho-mas-que-buenos-vecinos.html


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter