Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-12-2009

Un monstruo fuera de control?

Alan Hart
alanhart.net

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


En el primer aniversario del comienzo de la guerra de Israel contra la Franja de Gaza a mi juicio fue una demostracin del terrorismo de Estado israel en su forma ms descarada no basta con decir que los gobiernos de las potencias occidentales (y otras) son cmplices del continuo castigo colectivo por parte de Israel de 1,5 millones de palestinos, un 53% nios.

Lo que sucede realmente en la Franja de Gaza bloqueada, y de modo menos obvio en Cisjordania ocupada, es la continuacin furtiva de la limpieza tnica de Palestina por el sionismo. Mi amigo, el profesor Ilan Pappe, destacado historiador revisionista (es decir honesto) y autor de La limpieza tnica de Palestina*, lo dira y lo dice de otra manera. Lo que estamos presenciando es, en sus palabras, un genocidio a cmara lenta. Y en eso, realmente, son cmplices los gobiernos de las potencias occidentales (y otros).

La pregunta que provoca en mi mente es: Por qu, realmente, las principales potencias (y otras) permiten que eso suceda?

La nica respuesta que tiene algo de sentido es la siguiente. Han llegado a la conclusin, pero no lo pueden decir, de que Israel con armas nucleares, con la ayuda del lobby sionista en todas sus manifestaciones, es un monstruo fuera de control.

En mi anlisis es posible identificar el momento histrico en el cual las principales potencias abandonaron toda esperanza que podran albergar de contener las ambiciones coloniales del sionismo.

Lleg, ese momento, en la secuela inmediata de la guerra de 1967.

Contrariamente a la versin sionista de la historia, fue una guerra de agresin israel, no de autodefensa. Como documento en detalle en mi libro Zionism: The Real Enemy of the Jews, los dirigentes militares y polticos de Israel saban que los rabes no tenan la intencin de atacar.

Al ser as, lo que las principales potencias deberan haber dicho a Israel (en el lenguaje diplomtico de una Resolucin del Consejo de Seguridad y ms explcitamente tras puertas cerradas) es algo como: No se puede premiar una agresin. Los agresores no pueden conservar territorio conquistado en una guerra. Ahora se les exige que se retiren de inmediato sin poner condiciones para su retirada.

Para enfatizar ese punto, podan y deban haber recordado a Israel lo que el presidente Eisenhower dijo al pueblo de EE.UU. cuando exigi la retirada incondicional de Israel del territorio egipcio despus de su colusin con Gran Bretaa y Francia en 1956. Eisenhower, el primer y ltimo presidente estadounidense que contuvo al sionismo, dijo lo siguiente: Si aceptamos que el ataque armado puede lograr adecuadamente los propsitos del atacante, temo que habremos retrasado el reloj del orden internacional. Habremos aprobado el uso de la fuerza como medio para resolver diferencias internacionales y obtener ventajas nacionales Si la ONU admite una vez que las disputas internacionales pueden resolverse mediante el uso de la fuerza, habremos destruido el fundamento mismo de la organizacin y nuestra mejor esperanza de establecer un verdadero orden mundial.

Lo que pasa es que las principales potencias no pudieron decir eso a Israel en 1967 porque el gobierno de Johnson se haba coludido con Israel hasta el punto de darle luz verde para la destruccin de las fuerzas armadas de Egipto, con la esperanza de que una humillante derrota llevara al derrocamiento del presidente Nasser.

Pero tambin es verdad que el presidente Johnson busc y obtuvo una garanta de que Israel no aprovechara la situacin en la guerra para apoderarse de territorio jordano y sirio. Debido a que algunos en el gobierno de Johnson (probablemente el secretario de defensa McNamara y el Estado Mayor Conjunto) no confiaban en que Israel cumplira su palabra, el barco espa estadounidense, el Liberty, se situ frente a la cosa de Israel y Gaza para escuchar las rdenes de movimiento del ejrcito israel. Y el ministro israel de defensa Dayan orden el ataque contra el Liberty porque no quera que Johnson supiera que se propona apoderarse de Cisjordania y los Altos del Goln. (La historia completa de ese ataque y del encubrimiento de Johnson del mismo tambin est en mi libro, en un captulo titulado The Liberty Affair Pure Murder on a Great Day).

A pesar de eso, las principales potencias, incluyendo a EE.UU. y bajo su direccin, podran haber actuado firmemente para contener las ambiciones coloniales del sionismo. Podran haber dicho a Israel algo como: Podemos apenas tolerar el hecho de que retendris los territorios rabes recin ocupados como una carta de cambio, para cambiarla por paz con vuestros vecinos rabes, pero no permitiremos que os asentis en esos territorios. Ni un edificio. Si nos desafiis en este punto, el Consejo de Seguridad autorizar la accin necesaria para obligaros a cumplir con el derecho internacional.

Lo que se convirti en la Resolucin 242 del Consejo de Seguridad, fue que las principales potencias no lograron impedir la accin ilegal de Israel de asentarse en los territorios recin ocupados, lo que marca el momento en el que las principales potencias se resignaron al hecho de que el Estado sionista, con la ayuda de su pavorosamente poderoso lobby global, era un monstruo al que no podan controlar. (Podan darle un tirn de orejas de vez en cuando, pero no controlarlo.)

La leccin del ataque a sangre fra contra el Liberty fue que no hay nada que el Estado sionista no pueda hacer, a sus amigos as como a sus enemigos, a fin de salirse con la suya. (En mi libro explico, sobre la base de una conversacin con Dayan, la verdadera razn de la decisin de Israel de adquirir un arsenal nuclear. Fue para tener la capacidad de amenaza disuasiva de decirles a sus amigos: No nos presionis ms all de donde estamos dispuestos a ir o utilizaremos estas cosas.)

De modo que a la luz de la verdad histrica, en lo que tiene que ver con la generacin y la sustentacin del conflicto en Palestina, que se convirti en Israel, no sorprende que las principales potencias (y otras) sean actualmente cmplices, ms por omisin que por intencin, en los crmenes del sionismo.

* Traduccin de Luis A. Noriega, ed. Crtica, 2008.

Alan Hart ha sido corresponsal extranjero de ITN y de Panorama de la BBC. Ha cubierto guerras y conflictos dondequiera que ocurran en el mundo y se especializ en Oriente Prximo. Autor de: Zionism: The Real Enemy of the Jews: The False Messiah. Tiene su blog en www.alanhart.net

Fuente: http://www.alanhart.net/a-monster-beyond-control/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+AlanHart+%28AlanHart+%28Recent+Posts%29%29



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter