Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-12-2009

Yemen en la mira de EE.UU

Gary Leupp
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El intento de atentado del da de Navidad del nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab renueva la atencin por Yemen como base del terrorismo internacional. Incluso si resulta que la historia del joven, no corroborada hasta ahora, sobre su visita a Yemen y la obtencin de productos qumicos explosivos resulta una fantasa; al Qaeda en Yemen y la reaccin del gobierno de Sanaa (incluidos los ataques areos contra bastiones de al Qaeda del 17 y del 24 de diciembre, en los que murieron supuestamente 60 militantes) estn ahora en las primeras planas.

El New York Times presenta a Yemen como un Estado inestable con mltiples retos a la seguridad y un compromiso incierto de combatir a extremistas que ven sus principales enemigos en Occidente lo que causa desasosiego a los responsables en EE.UU. Segn Middle East News el jefe nacional de seguridad de Yemen, Mohamed al-Anisi, ha declarado que sus fuerzas cooperan con Washington en ataques contra presuntos campos de al Qaeda en el sur del pas. (Un movimiento secesionista local, no relacionado con al Qaeda, limita particularmente el poder del Estado.)

El ataque ms reciente en la provincia Abyan se propona, entre otras cosas, matar a Anwar al-Awlaki, el clrigo nacido en EE.UU. quien, segn se informa, corresponda por correo electrnico con el pistolero de Fort Hood, mayor Nidal Malik Hasan, y lo elogi posteriormente en su sitio en Internet. Pero amigos y parientes dicen que al-Awlaki, a quien funcionarios de EE.UU. califican de importante agente de al Qaeda, est libre y bien.

Se piensa que el ataque areo tambin mat a Naser Abdel-Karim al-Wahishi, lder de las operaciones de al Qaeda en Arabia Saud, segn Times Online. Tambin parece quer mat a algunos nios, provocando un gran mitin en el cual miembros de al Qaeda hablaron abiertamente. Este vdeo de al Jazeera muestra la escena.

El Times informa de que mientras Yemen ha sido siempre un caldo de cultivo de sentimientos antioccidentales hace algunos aos un grupo de insurgentes musulmanes de la lnea dura en Yemen, de los que se dice que fueron responsables de los ataques contra el USS Cole en 2000 y el secuestro y muerte de turistas occidentales dos aos antes, pareca haberse extinguido despus de una violenta accin del gobierno. Sin embargo, este ao apareci en Yemen un grupo que se llama Al Qaeda en la Pennsula Arbiga (AQAP por sus siglas en ingls). Uni a yihadistas de Arabia Saud con activistas locales y ha sido responsable, o ha influido en mltiples ataques en Oriente Prximo y ms all.

Esto sugiere que las acciones del gobierno yemen emprendidas por orden de EE.UU. han producido una al Qaeda que no exista antes. No hay nada mejor que bombardeos areos o ataques con misiles para producir el odio radical y la clera, que alimentan a al Qaeda.

Al Qaeda es un concepto as como una organizacin y parece concebida para alentar organizaciones que la imitan, como Al Qaeda en Mesopotamia otrora dirigida por el misterioso Abu Musab al-Zarqaui, Al Qaeda en el Magreb Islmico, y tal vez la difunta Ansar al-Islam en el Kurdistn iraqu. No tienen que tener contacto con un comando central, Osama bin Laden o el lder nmero dos de al Qaeda Ayman al-Zawahiri. Bin Laden ha comprendido hace tiempo que al atacar a EE.UU. en 2001 provoc una reaccin estadounidense que refleja por completo la historia de violencia y racismo del pas, que probablemente provoc ms resentimiento musulmn, debilit la seguridad de EE.UU. y valid su proyecto ante millones de personas.

Todos sabemos que el ataque a Iraq, basado en mentiras, no slo produjo indignacin global (no slo entre musulmanes) sino que cre al Qaeda de al-Zarqaui. Hizo que al-Zarqaui, quien realmente tena diferencias con al Qaeda, se le uniera y se proclamara al servicio de bin Laden. Semejantes noticias deben haber provocado un profundo placer al lder fugitivo, lejos, en su caverna. Aunque EE.UU. logr abrir una brecha entre los militantes sunes que se le oponen y al Qaeda, explotando el resentimiento popular contra el puritanismo de mano dura de esta ltima y sobornando a los primeros, est involucrado en una guerra impopular que ha matado a 4.371 soldados.

Ahora est enmaraado en una segunda guerra impopular, ms dura que la primera. Afganistn ha sido una brillante historia de xito para bin Laden. Sus aliados, los talibanes, resurgen, y afirman que controlan un 80% del pas, y su vstago Tehreek al-Islam en Pakistn est causando dolores de cabeza a ese Estado laico.

En ese contexto apareci AQAP para desafiar al rgimen yemen, explotar las divisiones tnicas en el pas, provocar la sangrienta reaccin de EE.UU. que por su parte provocar la clera que se ve en el vdeo de al Jazeera. Todo tiene que ver con el ciclo de violencia: utilizar la tendencia a la fuerza de los estadounidenses para dividir el mundo entre musulmanes por un lado y fuerzas pro estadounidenses por el otro. Es la estrategia de al Qaeda por la resurreccin del Califato y la destruccin de la nacin responsable de tanto sufrimiento musulmn.

(Como muchos han observado, la clera podra disminuir si se reduce el apoyo a Israel y su ocupacin de tierra palestina, pero Obama ha mostrado que no le apetece tener una querella pblica con los israeles.)

Hay que considerar la historia de las relaciones de EE.UU. con Yemen posteriores al 11-S. El presidente Ali Abdullah Saleh, cuando le ordenaron estar con nosotros o contra nosotros cumpli una exigencia de EE.UU. y envi fuerzas gubernamentales a la aldea al-Hosun el 18 de diciembre de 2001 para intentar la captura del presunto miembro de al Qaeda Mohammad Hamdi al-Ahdal y otros veinte individuos. El intento fue un desastre; 18 soldados del gobierno murieron a manos de fuerzas locales, y murieron cuatro aldeanos, pero no capturaron ni eliminaron a ningn miembro de al Qaeda.

EE.UU. luego pas a exigir que Yemen aceptara 200 entrenadores para el ejrcito yemen, cuyo despliegue se anunci el 3 de enero de 2002. Dick Cheney, despus de reunirse con Saleh en marzo declar que iban como respuesta a una solicitud del gobierno de Yemen. Pero el 11 de abril Saleh declar a al-Jazeera: En cuanto a los expertos estadounidenses en seguridad contra el terror y el equipamiento tcnico, no somos nosotros los que los hemos solicitado. Es el gobierno de EE.UU. que dijo demuestren su sinceridad y dejen entrar a los expertos as que los dejamos entrar.

Mientras tanto el embajador de EE.UU. se comportaba como un administrador colonial, y planteaba ms exigencias. Slo das antes de la conversacin de Cheney con Saleh el gobernante General People's Congress (GPC) acus al embajador de EE.UU., Edmond Hull, de interferir en los asuntos internos y amenaz con expulsarlo. Desde que fue nombrado (septiembre de 2001), el embajador Edmond Hull se ha comportado como un alto comisionado, no como un diplomtico en un pas que se opone a toda forma de interferencia por un Estado extranjero, dijo el semanario Al-Mithaq.

Edmond Hull adopta una conducta muy altanera, muy alejada de sus deberes diplomticos, cuando habla con ciertos responsables yemenes, agreg el peridico. Al-Mithaq inst a Hull a respetar a Yemen para no convertirse en persona non grata.

Podra haber agregado, y para no convertirse en un reclutador para al Qaeda. Un grupo llamado Simpatizantes de Al Qaeda apareci, por lo visto espontneamente en abril de 2002 y comenz a realizar atentados con bombas que haban disminuido unos aos antes. Pero en cierta forma al Qaeda ha vuelto de verdad. Muchos de sus militantes son de Arabia Saud y hay informes de que centroasiticos son enviados a Yemen, pero tienen que trabajar con simpatizantes locales. Qu crea ms simpatizantes que asesinar con misiles a nios?

Ocho aos despus de que Bush-Cheney exigieron y recibieron cooperacin yemen en la Guerra contra el Terror Yemen y la vecina Somalia se estn convirtiendo en un centro de al Qaeda. Algo funciona mal.

O ms bien, las cosas funcionan bastante bien para bin Laden y su causa.

Gary Leupp es profesor de historia en la Universidad Tufts, y profesor adjunto de Religin Comparativa. Es autor de Servants, Shophands and Laborers in the Cities of Tokugawa Japan; Male Colors: The Construction of Homosexuality in Tokugawa Japan; e Interracial Intimacy in Japan: Western Men and Japanese Women, 1543-1900. Tambin colabor con la despiadada crnica de CounterPunch sobre las guerras en Iraq, Afganistn y Yugoslavia: Imperial Crusades. Para contactos escriba a: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/leupp12282009.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter