Portada :: frica :: Congo, una guerra por el derecho a la explotacin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-12-2009

Para una lectura del Informe del grupo de expertos de la ONU encargado de vigilar el embargo sobre las armas con destino a grupos armados todava activos en RD Congo

Georges Ombinda
Le Potentiel

Traducido del frances para Rebelin por Jos Lucas


La paz sigue siendo problemtica en el Kivu ; tan es verdad que el problema sobrepasa el mbito nacional y regional. Es, en adelante, un asunto internacional. El ltimo informe de los expertos de la ONU prueba suficientemente que el Kivi ha sido abandonado a los saqueadores. La "guerra del Kivu" es ante todo una guerra por el control de los minerales por parte de los "seores de la guerra, tanto nacionales como extranjeros".

El informe de los expertos de la ONU demuestra la existencia de redes internacionales que estn ligadas estrechamente a la explotacin del oro, de la casiterita, de los diamantes, del coltan. Estos minerales de la RDC ilegalmente explotados transitan por Ruanda, Burundi, Uganda, Tanzania, Kenia, para ser vendidos en Blgica, en los Emiratos rabes, en China, Dubai, Bombay, Entebbe, Amberes, Hong Kong En cuanto al nombre de las empresas, se cita de pasada Glory minerals, Tony Goetz & Zonen, Comercial Impex ltd., Establecimientos Namukaya, Gold Burundi Link Tranding, convertida posteriormente en Berkenrode BVBA e instalada en Blgica, Pachanga Ltd y UCL LKtd, Emirats Gold, Huayangi Trading Company (HTC), Afro Ventures Ltd (Hong Kong), Mtaux rfractaires Mining Company Ltd, tambin en Kong Kong En lo que respecta a los grupos armados, estn las FDLR, el CNDOP, PARECO, Los Ma Ma, e incluso las FARDC.

PARA UNA EVALUACIN

Tras la lectura de este informe escandaloso, la RD Congo, ella sola, no podra resolver este pillaje de sus recursos naturales. Todas la iniciativas de paz, a semejanza de la conferencia de Goma en enero de 2008, no seran ms que ceremonias de distraccin. El mal es muy profundo y sobrepasa las fronteras, tanto nacionales como regionales. Le corresponde al gobierno de Kinshasa asumir plenamente sus prerrogativas constitucionales para hacer un llamamiento a favor de la celebracin de una "Conferencia internacional sobre el pillaje de los minerales de la RDC".

El enfoque que los EEUU y Europa hacen sobre el conflicto del este de la RDC corre el peligro de perpetuar las races del conflicto ms que de resolverlo.

El enfoque est obsesivamente orientado sobre el rol de las FDLR y otros grupos rebeldes y deja en la sombra la responsabilidad de Uganda y Ruanda. Ruanda es el principal punto de trnsito de los minerales saqueados en RDCongo por los rebeldes (FDLR, CNDP y otros muchos), que sin embargo representan supuestamente una amenaza para la seguridad de ese pas.

Segn Dow Jones, las exportaciones de Ruanda han pasado a 20% en 2008 con relacin al ao anterior gracias a los ingresos provenientes del tungsteno, casiterita y coltan, tres materias de las que su suelo esta desprovisto. Se estima que si el pillaje de los minerales de Congo prosigue al ritmo actual, sus ingresos podran alcanzar 200 millones de dlares en 2010.

Herman Cohen, antiguo secretario americano para asuntos africanos lo dice mejor que nadie cuando afirma que "habiendo logrado controlar los Kivus durante 12 aos, Ruanda no est dispuesto a privarse de las riquezas de esta regin que le procura un porcentaje significativo de su producto nacional bruto". Mientras Occidente d carta blanca a Kagame, el conflicto e inestabilidad persistir en el Congo.

Ruanda es uno de los principales etapas para la exportacin ilcita de los minerales del Congo, pero en el enfoque de los occidentales, que fustiga a los grupos armados porque sacan provecho de los minerales del Congo, no hay mencin alguna a Ruanda, siendo como es el gran beneficiario del conflicto y del pillaje de los recursos del Congo; conflicto y saqueo que alimenta desde hace tantos aos.

Todos los pases occidentales, que se presentan como defensores de la paz, tendran ciertamente ms crdito si ejercieran una presin sobre las multinacionales, directamente asociadas con la financiacin de la guerra y la explotacin del pueblo congoleo. Los nombres de estas corporaciones, sin embargo, son perfectamente conocidos. Entre ellas se cita Traxys, OM Grpou, Nlattner Elwyn Group, Freeport Memoran, Tagle Wings/Trinitech, Lundi, Kermet, Banron, AngloGold Ashanti, Anvil Mining y First Quantum.

El enfoque de la Comunidad Internacional hace abstraccin total de la cuestin de la soberana sobre los recursos, aspecto central de la guerra geoestratgica sobre las riquezas del Congo; una guerra que justific el asesinato por Occidente, en 1961, de Patrice Lumumba, Primer ministro elegido democrticamente del Congo y la instalacin en el poder del dictador Mobutu durante tres decenios. En nombre de esta misma filosofa los EEUU han apoyado y financiado la invasin del Congo en 1996 y 1998 por Ruanda y Uganda, en detrimento del movimiento no-violento y a favor de la democracia apoyado popularmente, al inicio de los aos 1990, por las masas congoleas con ocasin de la Conferencia Nacional Soberana.

La obsesin por focalizar los esfuerzos en la parte del este del Congo rico en minerales esconde mal las intenciones de los lobbys en Washington que preconizan sin cesar la balcanizacin del Congo.

La opinin segn la cual el conflicto del Congo es resoluble nicamente poniendo fin a los "metales de la guerra" no es realista. La solucin plausible y probablemente ms rpida sera ms bien diplomtica y poltica. Ya se ha visto cmo la presin internacional puede ser eficaz. Es el caso del apartamiento en enero de 2009 de Laurent Nkunda y de la desmovilizacin de su grupo rebelde, el CNDP, por aqul que era su valedor, el presidente Paul Kagame de Ruanda. Presiones ms contundentes deberan ejercerse sobre Kagame y Museveni, que estn en la raz del conflicto desde 1996.

Los pases occidentales deberan forzar a todos los actores de la crisis a que se sentaran entorno a una mesa de negociacin, ms que reforzar el enfoque militarista con su dicotoma de "buenos" contra "malos". La realidad es mucho ms sombreada que la imagen en blanco y negro.

Esta aproximacin poltica y diplomtica que podra recomendarse a la comunidad internacional debera basarse en los puntos siguientes:

  1. Los EEUU y Gran Bretaa deberan ejercer una fuerte presin sobre sus clientes Ruanda y Uganda con la amenaza de suspender, si fuera necesario, la ayuda.
  2. Imponer sanciones a las compaas e individuos comprometidos en el trfico de minerales con grupos rebeldes o con pases limtrofes del Congo, especialmente Ruanda y Uganda.
  3. Rechazar sin la ms mnima tergiversacin la militarizacin de la regin de los Grandes Lagos por medio del AFRICOM, que ya ha causado mucha miseria entre la poblacin civil.
  4. Rechazar el reforzamiento de los regmenes autoritarios como el de Museveni en Uganda (establecido desde 1986) y de Kagame en Ruanda (que gan las elecciones en 2003 con el 95% de los votos).
  5. Rechazar la restriccin del espacio poltico en todos los pases de la regin por los que estn en el poder.

Como lo haban predicho varios observadores congoleos, hoy el gobierno de Kinshasa y la ONU buscan chivos expiatorios para sacrificarlos en el altar de la ocupacin militar ruandesa del Kivu con su cosecha de crmenes de guerra y contra la humanidad. Entre estos chivos expiatorios se encuentran las FDLR, los Ma Ma algunas ONG, sacerdotes, etc. La confeccin de esta lista de cabezas de turco es la obra de expertos internacionales que trabajan a sueldo de la ONU. No obstante, las lista de personas que facilitan la compra de armas y las de los bancos por los que transitan millones de dlares para alimentar la guerra y blanquear el dinero del coltan de sangre faltan cruelmente en los informes de los expertos.

Para muchos observadores, esta puesta en primera fila de las FDLR, de los Ma Ma, de Confesiones religiosas, est prefigurando los objetivos prximos de la guerra de conquista del Kivi. Los robos en los conventos en el Kivu Sur, as como la guerra total contra los Ma Ma no son hechos al azar.

A propsito del trabajo de los expertos, la omisin de las partes principales en el conflicto congoleo, a saber Ruanda y Uganda, empuja a los observadores a denunciar una voluntad deliberada de algunas grandes potencias de encubrir a los militares ruandeses y ugandeses que actualmente se infiltran en las provincias del este de la RDC y de encubrir las maniobras de progresiva ocupacin de las provincias del este del pas.

Esperamos que los expertos de la ONU hagan honor a su condicin de expertos para que establezcan sin complacencia todas las responsabilidades nacionales, regionales e internacionales en la guerra que asola desde hace 13 aos la RDC y que ha costado la vida a 7 millones de congoleos. Los congoleos esperan de ellos que llevan sus conclusiones hasta la evidencia del expansionismo terrotorial ruands hacia las minas de coltan del Kivu.

Podr detenerse a todos los hutu del mundo, imponer el embargo de armas a las FDLR y a los Ma Ma, pero en tanto se deje actuar a Ruanda y Uganda, dos pases que no ocultan sus ambiciones territoriales y expansionistas, no habr paz en el Kivu. Y, mientras las grandes potencias manipuladoras del Consejo de seguridad de la ONU busquen absolver Ruanda y Uganda de sus pesadas responsabilidades en el conflicto congoleo, no habr ni paz ni desarrollo en el Kivu.

Toda red de financiacin terrorista debe ser desmantelada en la regin: la de las FDLR, pero tambin la del CNDP y LRA. La misma justicia internacional debe ocuparse del dossier de los terroristas Laurent Nkunda y Bosco Ntaganda, que constituyen un elefante blanco en la casa del Congo, para que la credibilidad de la justicia internacional no se resienta por ello (si no lo est ya) y para no dejar que los viejos lobos de la regin de los Grandes Lagos africanos se escapen hacia los verdosos pastizales del Kivu.

Georges Ombinda es investigador independiente.

Fuente: http://www.lepotentiel.fr/ 



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