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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-12-2009

Incremento de EEUU en AfPak = Incremento de los ataques con aviones teledirigidos y de los asesinatos de civiles

Bill Van Auken
World Socialist Web Site

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El pasado fin de semana, los misiles de los aviones robot Predator estadounidenses atacaron un pueblo en Pakistn matando al menos a trece personas. El ataque coincidi con diversas informaciones que aseguran que los escuadrones de la muerte de las Fuerzas Especiales de EEUU estn intensificando sus operaciones en el lado afgano de la frontera.

Esa modalidad de guerra, junto con los asesinatos selectivos, constituyen el rasgo ms evidente de las primeras etapas del incremento ordenado por el Presidente Barack Obama a primeros de mes, en funcin del cual est enviando al menos 30.000 soldados ms a Afganistn.

Esos mtodos son un exponente de la guerra sucia de estilo colonial que intenta suprimir la resistencia ante una ocupacin que tiene como objetivo establecer el dominio de Washington en Asia Central, una regin estratgicamente vital y muy rica en energas.

Citando a funcionarios pakistanes, el diario The Nation, con sede en Lahore, inform el pasado domingo que la cifra de vctimas en un ataque con aviones robot contra un pueblo en el norte de Waziristn haba alcanzado la cifra de trece muertos. Al parecer, dos misiles impactaron en unas instalaciones del pueblo de Saidgi, a unos seis kilmetros al norte de la principal ciudad de Waziristn, Miranshah.

Los aviones teledirigidos continuaron cernindose sobre la zona a la vez que un bombardero estadounidense B-52 se una a los sobrevuelos aterrorizando a la poblacin local, segn informaciones de los medios pakistanes.

Ese ataque con misiles era el tercero de ese tipo desencadenado contra el norte de Waziristn desde el 17 de diciembre. La zona forma parte de la regin tribal noroccidental de Pakistn utilizada por los elementos de la resistencia afgana, con apoyo de sus compaeros de las tribus pastunes de Pakistn, para lanzar ataques en Afganistn contra las fuerzas ocupantes dirigidas por EEUU.

Ha sido la Agencia Central de Inteligencia de EEUU quien ha dirigido la letal campaa con aviones teledirigidos, utilizando para ello un campo areo clandestino situado en la provincia pakistan de Baluchistn, con los operativos de la CIA sentados frente a las pantallas de vdeo en Langley, Virginia, dirigiendo los misiles hacia sus objetivos. Se ha informado que el Pentgono est tambin llevando a cabo sus propios ataques con aviones robot.

La administracin Obama ha incrementado en extremo los ataques con aviones teledirigidos, lanzando el doble de los que llev a cabo la administracin Bush en su ltimo ao en el poder. La naturaleza clandestina del programa de la CIA est en gran parte diseado para esconder la horrenda cifra de muertos civiles infligida en los pueblos pakistanes como consecuencia del lanzamiento de misiles Hellfire.

Al igual que en todos los ataques de ese tipo, los medios estadounidenses repitieron como papagayos las proclamas de funcionarios de inteligencia no identificados en el sentido de que las vctimas del ltimo ataque con misiles eran todos combatientes, sin llegar a corroborar en absoluto quines eran los muertos.

El peridico de Lahore The News, citando cifras suministradas por funcionarios pakistanes, inform en abril que haban muerto asesinados 687 civiles en los aproximadamente 60 ataques con aviones teledirigidos lanzados desde enero de 2008. Partiendo de esa tasa de mortalidad, y considerando los ataques casi diarios con aviones robot lanzados desde entonces, los civiles pakistanes masacrados de esta forma podran fcilmente haber superado la cifra de mil.

Durante los ltimos dos aos, el gobierno pakistan tanto el del dictador militar Pervez Musharraf como el de su sucesor, el Presidente del Partido Popular de Pakistn Asif Ali Zardari- haba desarrollado un modus operandi con Washington en funcin del cual Pakistn protestaba pblicamente por los ataques con aviones robot y exiga que cesaran, mientras por detrs daba luz verde para que prosiguieran.

Los oficiales estadounidenses han venido tratando de hacer pasar los ataques con misiles como un intento de matar a los dirigentes de Al Qaida. Sin embargo, las ltimas series de bombardeos se han lanzado especficamente contra elementos de la resistencia afgana a los que las agencias de inteligencia y el ejrcito de EEUU se refieren como la red Haqqani, llamada as por su dirigente Jalaluddin Haqqani, quien a lo largo de la dcada de 1980 estuvo operando fuera de ese mismo santuario del norte de Waziristn. Entonces fue uno de los principales receptores de las armas y de la ayuda estadounidense durante la guerra contra el rgimen de Kabul alineado con los soviticos que la CIA apoy.

Desde que Washington anunci el incremento de tropas en Afganistn, no ha dejado de presionar al gobierno pakistan para que enve sus tropas contra el grupo Haqqani y otras fuerzas alineadas con los talibanes afganos que actan fuera del norte de Waziristn, justo al otro lado de la frontera de Afganistn. Sin embargo, Islamabad se ha negado justificndose en su actual campaa militar en el Sur de Waziristn, que forma parte de las reas Tribales Administradas de forma Federal (FATA, por sus siglas en ingls).

La campaa desplegada en el Sur de Waziristn va dirigida contra los insurgentes islamistas pakistanes a los que se responsabiliza de toda una serie de ataques por el noroeste del pas.

Como sealaba el Washington Post, el gobierno pakistan acord una tregua con Hafiz Gul Bahadur, seor de la guerra local del norte de Waziristn, a cambio de que mantuviera a sus fuerzas fuera de los combates del Sur.

Los ataques con misiles sobre su territorio podran hacer peligrar ese acuerdo, segn el Post, que aadi: Sin embargo, EEUU indic ya en el pasado que no vacilara en lanzar misiles desde aviones robot si llegara a detectar un objetivo importante.

En las ltimas semanas, los comandantes militares y los funcionarios estadounidenses han incrementado las presiones sobre el gobierno pakistan, advirtindole de que si no actuaba en el norte de Waziristn, el ejrcito estadounidense y la CIA intervendran unilateralmente.

El New York Times informaba el lunes que el ejrcito estadounidense estaba haciendo un uso reforzado de sus unidades de Operaciones Especiales clandestinas como elemento clave del incremento de Obama en Afganistn. Estas fuerzas entre ellas la Fuerza Delta del Ejrcito y los Focas de la Marina- se estn dedicando a encontrar y asesinar afganos identificados como dirigentes o simpatizantes de la lucha contra la ocupacin de su pas que EEUU encabeza.

Los ataques de las fuerzas de Operaciones Especiales cesaron el pasado febrero por orden del jefe del Mando de Operaciones Especiales Conjuntas (JSOC, por sus siglas en ingls), el Vicealmirante William McRaven. Los ataques estaban provocando tantas vctimas civiles que estaban fomentando un gran apoyo popular hacia los insurgentes que superaba en importancia militar al hecho de matar a esos supuestos dirigentes de la resistencia. La suspensin de esas operaciones dur tan slo dos semanas.

Ahora, el General Stanley McCrystal, el alto comandante estadounidense en Afganistn, ha ordenado que los ataques de esas tropas de Operaciones Especiales se extiendan en la mayor medida posible. Antes de asumir el mando en Afganistn, McChrystal haba sido el predecesor de McRaven como jefe del JSOC, donde las unidades bajo su mando estuvieron implicadas en las torturas a los civiles detenidos en Iraq.

El lanzamiento de esas unidades clandestinas contra supuestos dirigentes de la resistencia afgana acarrear sin duda otro aumento notable de las masacres de hombres, mujeres y nios civiles.

El Times informaba tambin que al otro lado de la frontera con Pakistn, y bajo la direccin de la CIA, se estaban incrementando similares actuaciones de los escuadrones de la muerte.

Citando a un funcionario no identificado de la agencia de inteligencia militar de Pakistn (ISI), el Times inform que durante el pasado ao se haban producido ms de sesenta operaciones conjuntas entre el ISI y la CIA en las reas Tribales Administradas de forma Federal y en Baluchistn.

Segn el peridico, esas misiones incluan abducciones -el secuestro de destacados combatientes- y el asesinato de dirigentes.

El incremento ordenado por Obama implicar una gran escalada de la violencia a ambos lados de la frontera entre Pakistn y Afganistn, as como la intensificacin de la crisis social y poltica que asola a toda la regin como consecuencia de la guerra emprendida por Estados Unidos.

Tanto Afganistn como Pakistn estaban incluidos entre los pases que se enfrentan a las diez peores crisis humanitarias del mundo en una relacin publicada por el grupo de ayuda sanitaria Mdicos sin Fronteras, con sede en Francia:

Segn Mdicos sin Fronteras, las campaas desplegadas por el ejrcito pakistan, azuzado por Washington, han creado ms de dos millones de refugiados procedentes del valle de Swat y otros 300.000 del norte de Waziristn. La ofensiva militar oblig al grupo a tener que interrumpir su asistencia mdica en el valle de Swat, donde trabajaban apoyando al hospital local y proporcionaban servicios de ambulancia.

Los hospitales y clnicas levantadas en los campos de desplazados de los distritos vecinos estaban desbordados, inform el grupo, de pacientes que sufran graves heridas como consecuencia de la guerra, entre ellos bastantes nios con heridas ocasionadas por disparos y explosivos.

El ao pasado fue tambin testigo de un aumento precipitado en la cifra de soldados estadounidenses muertos y heridos. Los muertos en Afganistn entre las fuerzas ocupantes estadounidenses han alcanzado la cifra de 310 desde el comienzo de 2009, el doble que el ao anterior. Aproximadamente unos 2.500 soldados estadounidenses resultaron heridos durante el mismo perodo, muchos de ellos con amputaciones y graves quemaduras y heridas en la cabeza a causa de los atentados con bombas colocadas a los lados de las carreteras.

Como bien saben los comandantes del ejrcito de EEUU, la llegada a Afganistn de 30.000 soldados estadounidenses y decenas de miles de contratistas militares privados ms va a traducirse en un espectacular aumento de las muertes producidas por la guerra emprendida por EEUU que ya dura ocho aos.

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=16675



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