Portada :: frica :: Sahara: 40 aos de exilio y lucha
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2010

Conflicto del Sahara Occidental
Guerra meditica entre Marruecos y Argelia

Ali Chibani
Le Monde diplomatique

Traducido para Rebelin por Caty R.


Cuando la prensa argelina defiende a la Gandhi del Sahara Occidental, los titulares marroques descubren una trampa argelina (1). La huelga de hambre que llev a cabo desde el 15 de noviembre la militante saharaui Aminetu Haidar en el aeropuerto de Lanzarote, Canarias, tras el rechazo de las autoridades marroques, ha reavivado las disputas entre periodistas de ambos pases. Una vieja guerra que cada uno de los campos justifica.

Nourdine Jouhari, director de la redaccin de Maroc Hebdo International, considera que la defensa del territorio, el mantenimiento del Sahara Occidental bajo la autoridad de la monarqua es unnime en su pas. Para l, slo es aceptable la autonoma del Sahara marroqu, ya que se trata de la supervivencia de lo marroqu y de la integridad territorial del pas Su semanario no ha parado de evocar la posibilidad de un conflicto armado con el vecino argelino. Los ltimos aos, en efecto, se han caracterizado por un fortalecimiento del arsenal militar argelino, y la prensa marroqu sigue de cerca ese asunto. Es el caso del Maroc Hebdo International, que enumera detalladamente las nuevas adquisiciones argelinas y concluye: Quien desea la paz se prepara para la guerra, dice el refrn. Argel, sobre todo, y en menor medida Rabat, no son la excepcin de la regla (2).

Nuestra posicin (sobre la independencia de los territorios saharauis) viene determinada por nuestra historia, replica Mohammed Touati, periodista del diario argelino LExpression. Nosotros hemos vivido ciento treinta aos de un colonialismo brutal, por lo tanto no podemos aceptar que otros pueblos vivan la misma experiencia. Merzak Tigrine, periodista de Libert, comparte esa opinin: condenamos la ocupacin del territorio saharaui igual que condenamos la barbarie israel contra los palestinos. Nosotros hemos pasado por eso!.

Todo conduce a la polmica. El 18 de septiembre de 2009, la prensa marroqu informaba de que las violaciones de los derechos humanos (en los campos de refugiados) en Tinduf han sido severamente denunciadas en Ginebra por una delegacin de saharauis unionistas. LExpression replica con una diatriba sin concesiones contra la delegacin saharaui fantoche (3) y califica a sus miembros de harkis. Sin embargo, el peridico argelino llama a los marroques a pronunciarse a favor de la autodeterminacin del Sahara Occidental. Y les recuerda su antiguo compromiso con la independencia de Argelia: El pueblo marroqu, cuya larga tradicin de lucha contra la tortura y de respeto de los derechos humanos se ha convertido en un smbolo, encuentra en la causa saharaui el mejor ejemplo de fraternidad entre los pueblos

Karim Boukhari, director de redaccin del semanario independiente marroqu TelQel, desconfa de las proclamas: Nos esforzamos por mantener la cabeza fra con respecto al Sahara. Intentamos evitar trminos como separatistas hablamos ms bien de independentistas- para calificar a los miembros del Frente Polisario. Evitamos expresiones como la causa de todos los marroques, y todo lo que huele a propaganda, tanto marroqu como no marroqu. Eso no es siempre evidente, puesto que puede acarrearnos incomprensiones, incluso entre algunos de nuestros lectores.

Alguno de ellos, en efecto, estn acostumbrados a una condena sin paliativos de Argelia, de la que se supone que es la nica que pone obstculos al proceso de paz en el Sahara Occidental debido a los apetitos de la junta militar (), que adelanta sin ambages la solucin del reparto de un territorio secularmente ligado al Reino (4).

Argelia crea todos los problemas posibles para evitar la finalizacin del conflicto con el Sahara Occidental, afirma Nourdine Jouhari. A lo que los medios argelinos responden que la monarqua slo ofrece a los saharauis el estatuto de provincia autnoma y rechaza la celebracin de un referndum sobre su independencia. Mohammed Touati insiste: Nosotros defendemos, ciertamente, la causa saharaui, pero eso no quiere decir que queramos ser la parte acaparadora del conflicto. Deseamos que se celebre un referndum que permita a los saharauis hacer su eleccin. Y si optan por su adhesin a la monarqua marroqu, respetaremos su decisin.

Una cosa es segura: los periodistas argelinos se sientes confortados por la ONU, que considera el Sahara como uno de los ltimos diecisis territorios no autnomos que entran en sus esfuerzos de descolonizacin. El director de Aujourdhui le Maroc minimiza esas resoluciones y zanja: La solucin realista slo puede girar en torno al proyecto de autonoma propuesto por Marruecos. Eso es todo (5).

Adems, Nourdine Jouhari puede explicar: La propuesta de organizar un referndum sobre la autonoma de las provincias saharauis ha sido aceptada por la comunidad internacional. Pero Argel quiere impedir su celebracin.

En esta lucha encarnizada, generalmente los periodistas intentan empaar la imagen del campo contrario. Del lado argelino, la prensa establece un paralelismo entre los pueblos saharaui y palestino y utiliza la misma terminologa para ambos conflictos, hablando de territorios ocupados y de Intifada: La Tribune denuncia a las fuerzas de ocupacin marroques

El Moudjahid es la voz del Frente Polisario que cubre los viajes de Mohamed Abdelaziz, presidente de la Repblica rabe Saharaui Democrtica (RASD), y reproduce las informaciones de la agencia de prensa saharaui SPS. En cuanto a Mohammed Touati, se burla de sus colegas marroques: Retomamos los artculos para rectificarlos. Nos sentimos agredidos por todos los que rechazan la independencia de los pueblos colonizados.

Los periodistas marroques, a su vez, aprovechan los movimientos sociales de sus vecinos, especialmente los del Pas kabyle (5), que Maroc Hebdo International tambin describe como una Intifada. Recordando el nacimiento de un movimiento autonmico kabyle, el semanario ironiza sobre el apoyo de Argelia a los saharauis y pregunta: Y si Marruecos, como otra forma de cinismo a la argelina reivindicara ante las instancias internacionales el derecho del pueblo kabyle a la autodeterminacin y a constituirse en un Estado soberano?... (6). Esta extrapolacin me hace rer! Que yo sepa, en Argelia no hay poblacin en peligro, replica Mohammed Touati. Nosotros no inventamos reivindicaciones para el pueblo argelino, se defiende el editor de Maroc Hebdo International. No estamos a favor del desmembramiento de Argelia.

En ambos lados, los periodistas se alinean casi siempre con las posiciones de las autoridades polticas. Las acusaciones recprocas estallan. As, el diario argelino en lengua rabe Al Khabar seala los hospitales marroques como destinatarios de un trfico de rganos de nios que se abastece en Argelia. Maroc Hebdo International responde denunciando las numerosas desviaciones de la prensa argelina (7).

Estn manipulados los periodistas por el poder? No sufro ninguna presin y nadie me obliga a escribir mis artculos, se defiende Mohammed Touati. Para m, es la prensa marroqu la que no es libre. Nourdine Jouhari sostiene que el Palacio no ejerce ninguna presin sobre su profesin. Tampoco hay autocensura, sino responsabilidad. Cuando escribimos sobre el Sahara marroqu, tenemos en mente el conflicto con Argelia y somos conscientes de la necesidad de defender la integridad de nuestro territorio. Karim Boukhari, por su parte, recuerda que TelQuel fue a investigar a los campos de Tinduf en Argelia y que las conclusiones de sus reporteros contradicen la propaganda marroqu. Un reportaje mal percibido por los internautas marroques, que acusaron al semanario de falta de profesionalidad.

Esta guerra meditica contribuye a arraigar el conflicto en las conciencias. Cualquier matiz se vuelve sospechoso. Cuando el soberano marroqu declara su voluntad de abrir sus fronteras, El Watan ve una seal del agravamiento de la situacin socioeconmica en Marruecos (8) y Le Soir dAlgrie una intencin de enviar a los marroques pobres a Argelia.

Para Jamal Berraoui, de La Gazette du Maroc, El autntico conflicto es entre Marruecos y Argelia. El Sahara marroqu sirve de pretexto a dos nacionalismos que se enfrentan! Karim Boukhari aade: El conflicto del Sahara, esencialmente, es una guerra de diplomacia oficial y paralela, una guerra de lobbies, de propaganda, etctera. Creo que todas las partes lo aceptan y se adaptan a ello. Incluso se ha convertido en una tapadera y un buen medio de desinformacin.

La prensa de ambos pases debera actuar por una solucin humana del problema, estima Jamal Berraoui, que ve a la sociedad saharaui en plena transformacin mientras que los periodistas no la siguen, a lo que aade: ambas prensas estn devaluadas porque no hacen su trabajo informativo. Slo repiten la posicin oficial. Y concluye: si no hay dilogo entre Argel y Rabat, este problema durar otros treinta aos.

Notas:

(1) Maroc Hebdo International, Casablanca, 9-15 diciembre 2009.

(2) LExpression, Argel, 20 de septiembre de 2008.

(3) La Gazette du Maroc, Casablanca, 4 de marzo de 2002.

(4) Aujourdhui le Maroc, Casablanca, 1 de septiembre de 2008.

(5) Maroc Hebdo International, 30 de octubre al 5 de noviembre de 2009.

(6) Maroc Hebdo International, 23-29 mayo 2008.

(7) Maroc Hebdo International, 23-29 mayo 2008.

(8) El Watan, Argel, 22 de marzo de 2008.

Fuente: http://www.monde-diplomatique.fr/2010/01/CHIBANI/18657



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter