Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2010

Predominarn los votos de los tarados
Israel es quien gobierna en Estados Unidos

Paul Craig Roberts
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


La vspera de Navidad, el New York Times se puso a batir tambores de guerra. Slo hay una forma de parar a Irn, declaraba Alan J. Kuperman, y es mediante ataques areos del ejrcito contra sus instalaciones nucleares.

Suele designarse a Kuperman como director del Programa para la Prevencin de la Proliferacin Nuclear, pero su llamamiento a la guerra en la vspera de Navidad se basaba en la desinformacin y en las contradicciones, no en un anlisis acadmicamente objetivo.

Por ejemplo, afirmando que Irn tiene un programa de armas nucleares, Kuperman contradice el unnime informe elaborado por diecisis agencias de inteligencia de EEUU, los informes de la Agencia Internacional para la Energa Atmica y los de la inteligencia rusa. Sorprende mucho que a Kuperman no se le ocurra que los lectores pueden preguntarse como un burcrata acadmico de Austin, Texas, tiene mejor informacin que todas esas autoridades juntas.

Kuperman est tan empeado en condenar el plan del Presidente Obama de hacer que otros pases enriquezcan el uranio de Irn para su programa de energa nuclear e istopos mdicos, que comete increbles errores garrafales. Despus de afirmar que Irn tiene un programa para la bomba, Kuperman proclama que el uranio de Irn contiene impurezas y que la amenaza de Ahmadineyad de enriquecer uranio a nivel domstico hasta el nivel del 20%... es un farol, porque aunque Irn pudiera enriquecer ms an su impuro uranio, carece de capacidad para fabricar el uranio para los elementos del fuel.

En qu estaba pensando el editor de de opinin del New York Times cuando aprob el texto de Kuperman? Irn, escribe Kuperman, necesita un 90% de uranio enriquecido para tener el material necesario para el armamento, pero no puede llegar al 20%, ni siquiera fabricar elementos de fuel para su energa nuclear. Entonces, cmo es que Irn va a poder fabricar una bomba? Sin embargo, Kuperman escribe que hemos llegado a un punto donde los ataques areos son la nica opcin plausible con alguna posibilidad de impedir que Irn adquiera armas nucleares. Cuanto antes acte EEUU, mejor!".

No poda dejarse ms claro que, al igual que en la invasin estadounidense de Iraq, un ataque militar contra Irn no tiene nada que ver con armas de destruccin masiva. Las armas nucleares iranes son tan solo otro bulo ms detrs del que se esconde una agenda que se pretende ocultar.

A uno le surgen muchos interrogantes acerca de las credenciales del inters de Kuperman por impedir la proliferacin nuclear. Cmo es que un ataque sin sentido contra un pas va a impedir la proliferacin? Acaso las amenazas intimidatorias y actos belicistas de EEUU no estn animando a los pases a buscar armas nucleares?

Estados Unidos, al finalizar la primera dcada del siglo XXI, tiene varias guerras en marcha: en Iraq, donde la antigua comunidad cristiano-caldea ha sido destruida no por Saddam Hussein sino por la ilegal invasin de Iraq de los neocon estadounidenses-, en Afganistn, en Pakistn, en Yemen y en Sudn. EEUU inici tambin una guerra, que perdi, entre su gobernante-ttere en la ex provincia sovitica de Georgia y Rusia.

EEUU, el mayor promotor del mundo del terrorismo, es el principal financiero de los grupos terroristas que organizan ataques desde el interior de Irn. Fueron el dinero, las armas y la cobertura diplomtica estadounidenses los que posibilitaron los crmenes de guerra israeles contra el pueblo libans durante 2006 y contra los civiles palestinos en Gaza durante 2008-2009, crmenes documentados por el Informe Goldstone.

Irn no ha interferido nunca en los asuntos internos estadounidenses, pero EEUU s tiene una larga experiencia de intromisin en los asuntos iranes. En 1953, EEUU derroc al popular primer ministro de Irn, Mohammed Mossadeq, instalando all un ttere que se dedic a torturar a los iranes que deseaban una independencia poltica.

A pesar de esta y de otras ofensas estadounidenses contra Irn, Ahmadineyad ha expresado en numerosas ocasiones el inters de Irn por llegar a buenos trminos con EEUU, para ser repetidamente rechazado. EEUU quiere la guerra con Irn para extender la hegemona mundial estadounidense.

Cabra esperar que un experto en proliferacin nuclear hubiera tenido algo en cuenta la historia. A Kuperman tampoco se le ocurre nada que decir sobre las armas nucleares de Israel, la India y Pakistn. Al contrario que Irn, ninguno de esos pases son signatarios del Tratado de No Proliferacin Nuclear. Israel, la India y Pakistn han desarrollado todos ellos en secreto sus armas nucleares, y muchos expertos creen que Israel tuvo para ello ayuda estadounidense, lo que representa un acto de traicin. Todos esos tres pases han sido recompensados por Washington a pesar de su perfidia. Por qu se preocupa Kuperman de Irn, que se somete a las inspecciones de la AIEA, y no de Israel, un pas que no ha permitido jams inspeccin alguna?

La respuesta es que el lobby de Israel, el complejo securitario-militar estadounidense y los sionistas cristianos han conseguido demonizar a Irn con xito total. Cualquier experto autntico sabe que un arma nuclear iran no tendra otra funcin que disuadir de un ataque contra Irn. Desde que EEUU perdi su monopolio en las armas nucleares, tras utilizarlas ofensivamente e intilmente contra un derrotado Japn, las armas nucleares no han servido para otro propsito que la disuasin.

EEUU no tiene intereses econmicos en conflicto con Irn. Irn es sencillamente un suministrador de petrleo, uno importante. Un ataque de EEUU contra Irn, como el que defenda Kuperman, es muy probable que cerrara los flujos de petrleo hacia Occidente a travs del Estrecho de Ormuz. Esto podra beneficiar a las refineras que venden gasolina a Occidente y supondra un aumento enorme de los precios, pero nadie ms saldra beneficiado.

A los tambores de guerra se han incorporado las congregaciones de falsos cristianos. Gran nmero de ellos, organizados por el dinero de alguien con el lema: Dirigentes cristianos por un Irn libre de nuclear, han escrito al Congreso exigiendo sanciones tales contra Irn que de por s representan un acto de guerra. En el llamamiento se incluye el sionista cristiano John Hagee, quien, segn informaciones, denigra a Jesucristo y predica a su congregacin que es la voluntad de Dios que los estadounidenses luchen y mueran por Israel, el opresor del pueblo palestino.

Entre los signatarios de los cristianos que exigen un acto de guerra contra Irn, estn el Dr. Pat Robertson, presidente del Christian Broadcasting Network, el criminal de la era Nixon Chuck Colson, y Richard Land, presidente de la Comisin de tica y Libertad Religiosa de la Convencin Baptista del Sur. Obviamente, para los baptistas del Sur la tica significa asesinar a islamistas, y de la libertad religiosa estn todos excluidos salvo los cristianos sionistas.

Para una persona educada, formada, resulta fcil considerar locos a todos esos tarados que dicen ser cristianos. Sin embargo, esos tarados tienen audiencias inmensas que alcanzan cifras de decenas de millones de estadounidenses. Hay, de hecho, otras muchas personas que son inteligentes, que estn informadas, que tienen moral y que son autnticos estadounidenses cristianos.

Sin embargo, prevalecern los votos de los tarados.

En la segunda dcada del siglo XXI se extendern las guerras sionistas de EEUU contra el Islam. Las guerras estadounidenses en nombre de la expansin territorial de Israel completarn la bancarrota de EEUU. Los bonos del Tesoro que se puedan emitir para financiar los inmensos dficits del gobierno de EEUU no van a encontrar compradores. Por tanto, la Reserva Federal monetizar los bonos. La consecuencia de todo sern tasas crecientes de inflacin. La inflacin destruir el dlar como moneda reserva mundial, y EEUU no podr ya pagar sus importaciones.

Habr escasez, incluidas las de alimentos y gasolina, y la Superpotencia de EEUU se encontrar contra la pared como tercer pas incapaz de pagar sus deudas.

EUU ha cado muy bajo, a nivel moral y econmico, a causa de su obediencia y seguimiento respecto al lobby de Israel. Incluso Jimmy Carter, ex presidente de EEUU y gobernador de Georgia, tuvo recientemente que pedir disculpas ante el lobby de Israel por sus honestas crticas al trato inhumano de Israel hacia los ocupados palestinos, para que su nieto pudiera presentarse a un escao al senado por el estado de Georgia.

Esto podra servir para ensearles a esos machos tan gallitos de la superpotencia estadounidense quin gobierna realmente en su pas.

Paul Craig Roberts fue Subsecretario del Tesoro durante la administracin Reagan. Es coautor de The Tyranny of Good Intentions. Su Nuevo libro, How the Economy was Lost, saldr publicado en enero por by AK Press / CounterPunch. Puede contactarse con l: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.com/roberts12302009.html


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter