Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2010

Seguridad y bienestar

Osvaldo Bayer
Pgina 12


Desde Bonn, Alemania

S, estamos en un nuevo ao. Lo habitual es que hablemos con optimismo, nos auguremos buenos tiempos y felicidades, en vez de revisar el ao vivido y cavilar una vez ms qu es lo que le pasa al mundo, que al parecer no aprende nada. O mejor dicho, los seres humanos no aprendemos nada. No, no es echar sombras sobre el futuro sino mirar hacia atrs para tratar de aprender algo, si somos capaces. O es que con sonrisas vamos a disimular lo que nos depar el 2009: ms pobreza en el mundo, ms violencia, ms represin, ms abuso de la naturaleza.

Por qu en vez de saludar el nuevo ao a cohetazo limpio no se hacen asambleas en todos los barrios para comenzar la discusin de cmo resolver los problemas comunales? Por ejemplo. O en vez de ponernos a rezar no comenzamos a discutir en los templos cmo organizarnos para terminar con las villas miseria o los nios desnutridos? O en vez de esa noche mirar por TV el baile del cao, no exigir que esa noche la pantalla discuta los grandes problemas de la humanidad, como la ley del aborto, por ejemplo?

Claro, pedir algo as, de pronto, mueve a sonrisas comprensivas pero, en el fondo, burlonas. Pero igual mi primer artculo del 2010 lo voy a dedicar a los dos ltimos hechos que me llenaron de ira. S, de ira, de rabia, de desolacin, de impotencia. Dos hechos, uno ocurrido en Afganistn pero del que son culpables los alemanes, pas al cual conozco como si aqu hubiera nacido, y el otro, en la Argentina, la querida tierra tan humillada por los propios argentinos.

Kundus. Una tragedia. En Afganistn. Una tragedia de la que fueron culpables los militares alemanes. Les lleg la informacin de que talibn se haban robado dos camiones-tanque de combustible. Que esos camiones se hallaban detenidos en Kundus, rodeados de gente. Y entonces resolvieron bombardear el lugar. Como se puede leer en la orden escrita del coronel Georg Klein, se dispone por medio de la fuerza area exterminar a los subversivos (textual).

Exterminar, nada menos. Fueron los aviones y bombardearon el lugar con toda precisin. Resultado: 140 muertos, la mayor parte mujeres y nios. Los norteamericanos se lavaron las manos, por supuesto: fueron los alemanes, dijeron. Y comenz la investigacin. Resultado: no se sabe si los que robaron los dos camiones-tanque eran talibn o no. Luego se supo que llevaron esos camiones para repartir el combustible de los tanques entre la poblacin civil, que concurri al lugar para recibir esa ayuda. La pagaron con su muerte. Fueron exterminados. Cuando la noticia se supo en todo el mundo, el ministro alemn de Defensa trat de restarle importancia. Y los generales, tambin. Pero el hecho no se pudo tapar, lleg al Parlamento alemn. Y ah se desat toda la polmica. Que en el fondo es preguntarse: qu hacen tropas alemanas en Afganistn? Es otra cosa que ayudar a la intervencin de Estados Unidos? Porque Alemania no tiene absolutamente nada que ver con la situacin interna de ese pas asitico. Por supuesto tampoco Estados Unidos, pero esto ya es una costumbre: Palestina, Irak, Afganistn, para no mencionar Latinoamrica. Diversos sectores de Alemania iniciaron una profunda protesta. Ningn soldado alemn tiene que levantar sus armas contra ninguna poblacin civil fue la base de esa protesta. El nuevo ministro de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, no tuvo otra salida que pedirle la renuncia al comandante de la fuerza enviada y suspender al coronel Klein. Y el gobierno alemn anunci que se les pagar indemnizacin a las familias de las vctimas. S, est bien, pero con eso no se recuperan las vidas. Nios. Nios murieron bajo las bombas y las metrallas de europeos que nada tienen que hacer en esas tierras. La indignacin popular fue muy grande. Pero los muertos, muertos estn.

Tal vez el ttulo periodstico que lleg ms hondo fue: Guernica, Lidice, Kundus. Tres poblaciones destruidas en la historia por los militares alemanes. Guernica, bombardeada por la Luftwaffe de Hitler en la Guerra Civil Espaola, para favorecer al fascista Franco. Esa poblacin vasca fue devastada totalmente bajo las bombas nazis el 26 de abril de 1937. Y fuego rasante de ametralladoras. Cuarenta toneladas de bombas. Picasso hizo inmortal ese crimen en su cuadro inigualable: Guernica. Sus imgenes lo dicen todo. Un cuadro que es el mejor testimonio para denunciar la vaciedad, lo estlido de la sinrazn militar. Un cuadro que tendra que estar en todos los colegios militares y cuarteles para ensearles hasta qu punto de la insensatez y la vaciedad lleva la filosofa de las armas. Guernica, 1654 muertes: madres corriendo con sus hijos. Pero... Picasso.

Luego de Guernica, Ldice; la aldea de la Bohemia, cercana a Praga. En 1942 cae muerto Heydrich, el SS, el fantico jefe racista nazi que dictaba la pena de muerte guiando el ojo. Un valiente le sali al paso y lo mand al infierno. En Ldice. Y vendr la venganza de los ocupantes nazis, con Himmler a la cabeza: todos los hombres mayores de 15 aos fueron fusilados. Las mujeres fueron enviadas todas al campo de concentracin de Ravensbrck, a las madres se les quitaron los hijos, los que fueron repartidos, como hicieron los militares argentinos del 76 al 83, los desaparecedores, buenos alumnos, los mejores, de aquellos prfidos uniformados en el racismo y el orden.

En Guernica existe hoy el Centro de la Paz, donde trabajan estudiantes alemanes que se niegan a hacer el servicio militar y deben realizar entonces un servicio civil y para ello eligen el lugar espaol, donde sus antepasados cometieron uno de los peores crmenes de la humanidad.

La masacre de Kundus, en Afganistn, se ha tratado de solucionar, como decimos, con el dinero indemnizatorio a las familias de las vctimas y con el retiro de los militares culpables. Y la seora Angela Merkel, primera ministra alemana, en su mensaje de primero de ao, ayer, ha querido tapar todo diciendo: Pienso en la tarea de nuestros soldados, policas y civiles de reconstruccin en Afganistn, que sigue siendo muy importante para nosotros: crear seguridad y estabilidad en Afganistn de manera que de all no provenga peligro para nuestra seguridad y nuestro bienestar. Esa es su misin.

Seguridad. Bienestar. Uno se pregunta: pero es que el mundo siempre pens as? Slo en Seguridad y Bienestar? No en respeto a la vida? La seora Merkel es la principal representante del Partido Demcrata Cristiano. Demcrata y cristiana. Se tiran bombas en Afganistn por el bienestar y la seguridad. Pensar que Alemania tuvo filsofos como Kant, pensadores y poetas como Goethe y Schiller, mrtires del pueblo como el mstico Thomas Mntzer, el revolucionario de la huelga de campesinos. Y hoy se trata de pensar en el bienestar y la seguridad. Es el sistema econmico que nos hace pensar as? Seguridad y bienestar en vez de paz y justicia para todos?

Pero quedmonos con esa pregunta y vayamos a la Argentina. La tierra tan querida. Me invade una gran tristeza y un indescriptible disgusto cuando me llega la noticia de pocos das antes de Navidad, los argentinos cristianos y occidentales continuaron una vez ms con la agresin de los pueblos originarios en las tierras donde viven desde hace siglos. Esto ocurri el 21 de diciembre en La Angostura, cuando un grupo de integrantes de la comunidad Paichil Antreao fue agredido por el terrateniente estadounidense William Henry Fischer, quien iba acompaado por policas de Villa La Angostura y grupos especiales de represin. Tres de los mapuches fueron brutalmente golpeados, baleados, detenidos e incomunicados. Y denunciaron que les plantaron armas, para poder as procesarlos. S, la misma polica neuquina que fue autora de la muerte del maestro Fuentealba. Todo esto vino despus de la destruccin de las viviendas de la comunidad. Es impresionante ver se dieron en Europa los videos de cmo la polica, con sierras y martillos, destruye las casas de madera de los pueblos originarios. En vez de atender a esas familias, se las persigue de la peor manera. Uno se pregunta: qu gobernantes son esos que permiten o mandan a ejecutar tales atentados contra la dignidad de los pueblos? Esto tiene que pasar a ser un tema nacional. No puede ser que, en el caso que relatamos, se permita a un acaudalado empresario norteamericano limpiar como dicen ellos las tierras donde habitan desde hace miles de aos los pueblos originarios de estas latitudes. Para qu tenemos jueces, diputados, senadores y gobernadores sino para defender la vida y la dignidad de sus habitantes y no los intereses de los que tienen el bolsillo gordo y compran todo, hasta la ltima dignidad de los pueblos. Se nota tambin que en la Argentina nos domina el cdigo de la seguridad y el bienestar y no la defensa de la vida y la naturaleza.

Antes que seguridad y bienestar, Dignidad y Etica.

Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-137926-2010-01-02.html


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter