Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2010

Entrevista al escritor uruguayo Eduardo Galeano
Amrica Latina est exorcizando la cultura de la impotencia

Ana Delicado
Pblico


El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano se consagr hace casi 40 aos con el libro Las venas abiertas de Amrica Latina, la obra que el presidente venezolano, Hugo Chvez, escogi para regalarle a su homlogo estadounidense, Barack Obama. Pero la fascinacin que Galeano despierta perdura hasta hoy. Un testimonio cotidiano de esa admiracin: durante la entrevista, que se realiza en un caf de Buenos Aires, un hombre se acerc con discrecin con su hija y se sent en una mesa cercana para poder escucharle. Su ltimo libro, Espejos, habla de un mundo contradictorio que tiene miedo de mirarse, y de reconocerse.

Cmo define Amrica Latina?

Es una tierra de encuentros de muchas diversidades: de cultura, religiones, tradiciones, y tambin de miedos e impotencia. Somos diversos en la esperanza y en la desesperacin.

Cmo incide esa variedad en el presente?

En estos ltimos aos hay un proceso de renacimiento latinoamericano en el que estas tierras del mundo comienzan a descubrirse a s mismas en toda su diversidad. El llamado descubrimiento de Amrica fue, en realidad, un encubrimiento de la realidad diversa. Este es el arcoiris terrestre, que ha sido mutilado por unos cuantos siglos de racismo, de machismo y de militarismo. Nos han dejado ciegos de nosotros mismos. Es necesario recuperar la diversidad para celebrar el hecho de que somos ms que lo que nos dijeron que somos.

Esa diversidad puede ser un impedimento para la integracin?

Creo que no. Toda unidad fundada en la unanimidad es una falsa unidad que no tiene destino. La nica unidad digna de fe es la unidad que existe en la diversidad y en la contradiccin de sus partes. Hay una triste herencia del estalinismo y eso que llamaron socialismo real a lo largo del siglo XX que ha traicionado la esperanza de millones de personas justamente porque impuso ese criterio, el de que la unidad es la unanimidad. Se confundi as la poltica con la religin. Se aplicaron criterios que eran habituales en los tiempos de la Santa Inquisicin, cuando toda divergencia era una hereja digna de castigo. Eso es una negacin de la vida. Es una suerte de ceguera que te impide moverte porque el motor de la historia humana es la contradiccin.

La diversidad puede establecer caminos de vida irreconciliables?

No siempre. En cualquier caso, no hay que tenerle miedo a la verdad de la vida. Hay que celebrarla, porque lo mejor que tiene la vida es su diversidad. El sistema que domina el planeta nos propone una opcin muy clara. Hay que elegir, a ver si quers morirte de hambre o de aburrimiento. Yo no me quiero morir de ninguna de las dos. El sistema dominante de hoy nos impone una verdad nica, una nica voz, la dictadura del pensamiento nico que niega la diversidad de la vida y que por lo tanto la encoge, la reduce a la casi nada. Lo mejor que el mundo tiene est en la cantidad de mundos que l alberga, y eso vale a su vez para Amrica Latina. Lo mejor de ella es la cantidad de Amricas que contiene.

Hablaba de un redescubrimiento latinomericano. Un ejemplo?

Bolivia, con Evo Morales, ha redescubierto su diversidad con mucha dignidad y con el orgullo de decir: Somos diversos, y somos indgenas. Pero no slo indgenas. Somos diversos. Claro que Bolivia es un pas como Paraguay, y hasta cierto punto Uruguay, sometido en cierta medida al peso avasallante de los vecinos grandes, y sobre todo de Brasil, que hoy por hoy se opone a que en el Banco del Sur cada pas tenga un voto.

Cul es la fuerza de ese proyecto?

El Banco del Sur es la base financiera de la unidad latinoamericana, un proyecto de Chvez, por cierto. Nace como una respuesta a la dictadura financiera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, en donde no rige el sistema de un pas, un voto. Los votos dependen del capital invertido: tanto dinero, tantos votos, de modo que el Fondo est dirigido por cinco pases, y el Banco por ocho, aunque uno se llame Mundial y el otro Internacional.

Se puede recuperar un funcionamiento democrtico?

Es muy difcil, por la sencilla razn de que la democracia ha sido ms formal que real en los procesos histricos latinoamericanos; y en las democracias, para que lo sean de verdad, no tienen que regir relaciones verticales o jerrquicas, donde hay un mandn y un mandado. Tienen que ser horizontales, solidarias, entre iguales capaces de respetarse y reconocerse, porque la verdad es que no nos conocemos. Tenemos que conocernos para empezar a reconocernos, para saber todo lo que podemos aprender del otro. Desde la conquista espaola hemos sido entrenados por imperios sucesivos para la ignorancia mutua, para el divorcio y el odio mutuo. La especialidad latinoamericana es la guerra de vecinos.

Brasil puede argumentar que, puesto que es ms grande, debe tener ms voz.

Eso parte de la base de que la grandeza coincide con lo grandote. Mi experiencia me enseado que la grandeza no habita lo grandote. Est escondida en la gente annima, en el da a da que parece insignificante e indigno de atencin. Lo grandote suele ser muy mezquino y de alma chiquita. No quiero decir que Brasil tenga alma chiquita, pero no hay que confundir dnde est la grandeza brasilea, que reside en alguna de sus gentes peor tratadas.

Hroes annimos?

En una charla me preguntaron cul era mi hroe preferido. Yo dije: El da que me iba al aeropuerto para iniciar este viaje tom un taxi, y estuve conversando con el conductor. El taxista trabajaba en el taxi entre 10 y 12 horas, pero despus tena otro empleo. Dorma entre tres y cuatro horas por da para dar de comer a sus hijos. Para l no existan los domingos, ni se acordaba de qu eran. Ese es mi hroe preferido.

Deca antes que el motor de la historia humana es la contradiccin. Cree que hay contradicciones dainas?

No tiene por qu ser as. Toda contradiccin es una seal de movimiento. Lo que s hay son injusticias objetivamente dainas. En Amrica Latina, el abismo que separa a los que tienen de los que necesitan, a la minora dominante de la mayora dominada, es cada vez mayor. Esta es una regin desigual en un mundo cada vez ms injusto, donde los hambrientos superan los 1.000 millones de personas.

Observa hoy da un cambio significativo en Amrica Latina?

S. Est ocurriendo algo muy lindo, que es una suerte de exorcismo colectivo de los viejos demonios. Y de algunos nuevos tambin. Uno de los que dej la herencia colonial fue la cultura de la impotencia, que te mete la idea en la cabeza de que no se puede. Y eso vale para los pases pobres y para los ricos. Porque Venezuela es un pas objetivamente rico, tiene petrleo, pero tiene metido adentro ese concepto de la impotencia contra el que ahora se intenta luchar. Es difcil, porque la cultura del petrleo te entrena para comprar y no para crear.

Qu quiere decir?

Te entrenan con la idea de que no hay que tomarse el trabajo de crear las cosas si se las puede consumir comprando. Es la cultura de consumo, no de creacin. Nace de la cultura de la impotencia, que es la peor de las herencias coloniales. Te ensea a no pensar con tu cabeza, a no sentir con tu propio corazn, y a no moverte con tus propias piernas. Te entrena para andar en silla de ruedas, para repetir ideas ajenas y para experimentar emociones que no son las tuyas.

Son diferentes las izquierdas de Amrica Latina?

Hay de todo, por suerte, justamente porque somos diversos. Por eso es muy injusto generalizar, sobre todo cuando la generalizacin proviene de miradas ajenas, que miran juzgndote, y juzgndote te condenan. Hay un complejo de superioridad que tienen los pases dominantes en el mundo, que se sienten en condiciones de obligar a los dems a rendir exmenes de la democracia, que son los grandes maestros para decidir quin es demcrata y quin no, qu procesos estn bien y cules estn mal. Y cuando esos profesores de democracia vienen a juzgarnos, a mirarnos desde afuera y a condenarnos de antemano, estn ejerciendo un derecho de propiedad que es uno de los derechos ms repugnantes de todos.

Qu diferencia hay entre los presidentes de Venezuela, Ecuador y Bolivia?

Muchas, porque son expresiones de tres pases diferentes. La lista de diferencias es interminable. Pero no es tan interminable la lista de las coincidencias de pases que estn buscando caminos de liberacin despus de siglos de opresin y de negacin de s mismos. Son experiencias diferentes de tres pases que deciden dejar de escupirse al espejo, dejar de odiar su propia imagen, dejarse de mirar con los ojos de los que los desprecian.

Qu papel cumple Brasil en esto?

Uno muy importante, pero el problema es la tentacin de una palabra abominable: el liderazgo. Todos los pases se atribuyen la intencin de ejercerlo y esto genera relaciones contaminadas por el orden jerrquico que niega la igualdad de derechos. Yo no quiero que nadie sea mi lder. No quiero mandar ni ser mandado. No nac para obedecer. Nac para ejercer mi libertad de conciencia. No puedo aceptar la idea de que entre las personas o entre los pases haya conductores o conducidos. Hay que ir hacia una sociedad de veras libre.

Qu opina de la reeleccin presidencial?

No me gusta mucho, porque implica cierto apego al poder y eso no es aconsejable en ningn mbito. El poder en s, aunque sea un poderito, envenena bastante el alma. S que hay que ejercerlo, pero sabiendo que es peligroso. El poder genera monarquas, poderes absolutos, voces que slo escuchan sus propios ecos incapaces de escuchar otras voces.

De dnde procede ese intento de perpetuarse en el liderazgo?

En Europa esto lo atribuyen a la herencia del caudillismo en Amrica Latina, al subdesarrollo, a la ignorancia, a nuestra tendencia al populismo y a la demagogia. Pero hay que asomarse a la historia de los pases dominantes para ver hasta qu punto ellos han estado sometidos a la voluntad, por ejemplo, de un tipo complemente loco como Hitler. Es inverosmil: en el pas ms culto de Europa, millones de personas lo aclamaban. Y los lderes de ahora, qu tienen que venir a ensearnos? Uruguay tiene una democracia ms antigua que la mayora de los pases europeos. Y en materia de derechos humanos, conquist antes que Estados Unidos y que muchos pases europeos la jornada laboral de ocho horas, el derecho al divorcio, y la educacin gratuita y obligatoria.

Por qu no hay apenas relacin entre Amrica Latina y frica?

Es un escndalo. Eso proviene del sistema educativo y de los medios de la comunicacin. En la mayora de pases de Amrica Latina hay una influencia africana enorme: en la cocina, el deporte, el lenguaje, el arte. Y sin embargo nosotros, de frica, no sabemos nada.

Por qu?

Por racismo. Sabemos lo que nuestros amos de siglo en siglo han querido que supiramos, y de nosotros ignoramos casi todo porque a ellos les convena. Por ejemplo, no les convena que supiramos que aquellos esclavos que llegaron de frica cargados como cosas traan sus dioses, sus culturas. De todos modos, el desvnculo con frica que naci del racismo y la explotacin esclava no es latinoamericano, sino de todas las Amricas. Por eso me pareci digna de celebracin la eleccin de Obama, aunque luego lo que ha hecho no me convence demasiado.

Qu representa Obama?

Uno de mis maestros, don Carlos Quijano, sola decir: Todos los pecados tienen redencin. Todos menos uno. Es imperdonable pecar contra la esperanza. Con el tiempo aprend cunta razn tena. Lamentablemente, Obama est pecando contra la esperanza que l mismo supo despertar, en su pas y en el mundo. Aument los gastos de guerra, que ahora devoran la mitad de su presupuesto. Defensa contra quin, en un pas invadido por nadie, que ha invadido y sigue invadiendo a casi todos los dems? Y, para colmo, ese chiste de mal gusto de recibir el Nobel de la Paz pronunciando un elogio de la guerra.

Cules son, en su opinin, los miedos del siglo XXI?

El arte de narrar naci del miedo de morir. Est en Las mil y una noches. Cada noche, Sherezade iba cambiando un cuento por un nuevo da de vida. Pero tambin creo que el miedo de vivir es peor que el miedo de morir. Y me parece que el asunto, en este mundo y en este tiempo, es ese: el miedo de recordar, el miedo de ser, el miedo de cambiar. O sea: el miedo de vivir.

Ve un ejemplo de ese miedo en la Cumbre de Copenhague?

Los asesinos del planeta derraman de vez en cuando alguna lgrima, para que la platea sepa que tambin tienen su corazoncito. Pero es puro teatro. Bien saben que los modelos de vida de hoy, que ellos imponen, son modelos de muerte. Me pregunto a qu planeta se mudarn estos elegidos del Seor cuando terminen de exprimir la Tierra hasta la ltima gota.

Fuente: http://www.publico.es/internacional/282576/america/latina/exorcizando/cultura/dela/impotencia



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter