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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2010

El Dr. Bunge sobre Engels
Los escombros ideolgicos del Neopositivismo

Nicols Gonzlez Varela
Rebelin


D e la noche a la maana descubrimos que a un gran descalificador (y enorme desconocedor) del Marxismo, le interesan las lecturas biogrficas sobre Friedrich Engels. El doctor Mario Bunge vuelve a exhibir su infalible mtodo cientificista despus de habernos desvelado de manera brillante los puntos ms oscuros y sobresalientes del pensamiento occidental. Ya Bunge racionalmente expuso al gran pblico las implicancias nazis del pensamiento carente de sentido de Martin Heidegger, despus de haber afirmado sin sonrojarse que Karl Marx no fue a ninguna universidad. No tuvo cerca a nadie que le enseara, crea que todo nace de la Economa, despus de liquidar a Hegel diciendo que su filosofa es absurda y abstrusa, ahora vuelve sobre ese perro muerto llamado Marxismo y nosotros humildes lectores preguntamos por qu. Le interesan las biografas de luchadores sociales? Estar investigando el racionalismo en la poca victoriana? Reescribiendo la Historia de la filosofa del siglo XIX y XX? Le preocupa si Friedrich Engels fue una personalidad histrica en el sentido de una ilacin de sus acciones y su significado? Bunge hablar sobre el mtodo biogrfico de Hunt o sobre la vignette de Engels? No lo sabemos, pero intuimos la hybris que se esconde en su inocencia literaria, en su incursin en las historias de vida. Bunge escribe para una Review acadmica canadiense de sociologa y antropologa una recensin de la segunda biografa de Friedrich Engels, escrita por el activista poltico, columnista de The Guardian e historiador de la poca victoriana Tristram Hunt. Las biografas huntianas son un gran avance literario desde la ltima completa escrita por Gustav Mayer en 1932, editada en espaol por el Fondo de Cultura de Mxico en 1979. [i]


Nos podamos ahorrar el mal trago: ya tenamos una recensin estilo ideologa Cold War, retorcida y mal intencionada en el diario liberal The New York Times. El pathos anticomunista de Dwight Garner, su autor, se puede percibir ya desde el ttulo: Fox Hunter, Party Animal, Leftist Warrior, o sea: Cazador de Zorros, Fiestero y Guerrero Izquierdista. Garner ya denomin al Marxismo como un parsito maligno en otro artculo. No es el nico. El diario neoliberal y representante del capital financiero The Wall Street Journal tambin le dedic una recensin al libro de Hunt, llena de mala fe maccartista, style George Kennan: se titulaba The Champagne Communist, el comunista champaero. Pero: porqu que los centros de agitprop liberales y neoconservadores estn tan preocupados por una biografa sobre Engels de un joven profesor de historia y pierden tiempo, tinta y papel en un escombro ideolgico? Algo huele a podrido en Dinamarca Por cierto, la recensin NYT tiene muchas similitudes con el artculo bungeano: un regodeo en las naturales debilidades del Engels humano, demasiado humano. Y pos supuesto: se lo contrapone como Hyde, al propio Marx. Bunge no se propone valorar el tour de fore de Hunt: su trabajo de zapa ideolgico es justamente eliminar lo que Hunt trataba de realizar con su saga biogrfica. Bunge va a por Hunt: si logra desarmar su empresa histrica, Engels volver a ser lo que era: un proto-stalinista, el Meistersinger del Gulag. Mientras Hunt, en dos obras biogrficas secuenciales, separa el Engels hombre y pensador de su deificacin dogmtica, de su Karicatur en el petrificado templo del DiaMat sovitico, clarificando la manipulacin del marxismo sovitico sobre el Engels real, Bunge se propone precisamente lo contrario. Le recuerda al lector inocente que Marx-Engels y el stalinismo son la misma cosa, a pesar del libro realmente ameno de Hunt, obra que recomienda con sarcasmo canadiense? podra serle til a algn biopic de Hollywood. Quiz a James Cameron No hay otro objetivo ideolgico en su pobre artculo que poner el signo igual entre el legado terico-prctico de Marx&Engels y la stalinista URSS: Imagino que el entusiasmo por la filosofa cruda de Engels en los treinta y los cuarenta, tanto en el Reino Unido como en Francia, formaba parte del paquete: socialismo, antifascismo, admiracin por la rpida aunque brutal modernizacin de la URSS y una fe ingenua en que el Marx-Engelsismo era la ltima y ms elevada versin del cientificismo. Hunt se propone una meta antibungeana, precisamente recuperar a Engels de la etiqueta de ser the ideological architect of Soviet-style Communism.

En la primera parte Bunge nos regala un rosario de ancdotas mal contextualizadas del libro de Hunt, piquant details, en las cuales Engels aparece como una suerte de pattico y divertido Boswell de Marx-Johnson. Bunge es en este momento literario, feliz: trata de pater le communiste. Engels es una inconsciente contradictio in corpum: comunista y cazador de zorros, un bon vivant prusiano, gran bebedor de cerveza Pilsen. Es como si a Bunge le recordramos las debilidades personales de Wittgenstein como argumento ad hominem: la homosexualidad, su autoritarismo pedaggico, su chauvinismo austro-hngaro, su espiritualismo simplista y vulgar siguiendo a Tagore, su ignorancia de la propia historia de la filosofa, en suma: que era un filsofo amateur, igual o peor que Engels (estudi para ingeniero aeronutico) sabr Bunge todas estas cosas? Al menos le reconoce algunos mritos filopositivistas: Engels intentaba investigar a partir de la empiria y adems prcticamente era un millonario de la poca gracias a que crea en la racionalidad y la teora de las expectativas del homo oeconomicus. Menos mal. En la segunda parte de la recensin aparecen por fin las crticas formales a la biografa. Como Bunge no tiene nada que opinar en lo biogrfico sobre Engels o Marx (creo que ni siquiera a ledo a Kolakowski y su escolar Historia del Marxismo), ni en el mtodo histrico de Hunt, vuelve sobre seguro. Descubre dnde est enroscado el gusano de la pseudofilosofa con dos crticas simplistas y descolgadas. La primera objecin de Bunge es que aunque Hunt afirma que Engels no fue slo cientificista sino cientfico, yo creo que lo primero es correcto, pero que lo segundo slo lo es a medias. Es ms, Engels tuvo una gran fe en la aproximacin cientfica y la aplic en sus propios estudios sociales, pero sus crticas a las matemticas y a la fsica revelan su profunda ignorancia en estas ciencias elementales. Pero: la Historia o la Poltica no son ciencias? Si hablamos de las ciencias duras y naturales, Engels se vio obligado polticamente a intervenir en campos cientficos por necesidades polmicas (contra el socialista antisemita Eugene Dhring, por ejemplo, que por cierto era un acadmico numerario de la Universidad de Berln para el gusto de Bunge) porque sus oponentes partan de la biologa o la fsica del siglo XIX. Y Bunge se olvida el nivel retrico de los escritos de Engels: pretenda divulgar la discusin en crculos de trabajadores con pocas referencias acadmicas en su capital simblico, eran artculos por entregas en el diario obrero Vorwarts! Bunge no sabe que entre los dos autores se haba aceptado una divisin del trabajo intelectual explcita, dentro de la cual Engels tena la tarea de popularizar las ideas de Marx al gran pblico. Ni Engels ni Marx escriban en un gabinete o en una ctedra acadmica: son medios de lucha poltica. Aparte de las limitaciones en las propias ciencias exactas y duras a mediados del siglo XIX (como por ejemplo el clculo infinitesimal). Pero a Bunge no le interesa nada de esto: lo abruma su Enfoque. Al valorar desde el dogma hiperracionalista un poco a Engels (pero no en demasa, slo para colocarlo un peldao ms arriba que Marx) Bunge demuestra el norte de su publicstica positivista. Se trata, por ensima vez, del manido recurso de enfrentar a Engels contra Marx. Si Engels, nos susurra Bunge, es el inspirador del Stalinismo, y a pesar de ello, es superior desde el racionalismo bungeano a Marx, ya nada queda por decir o leer de su obra. O s, una tarea piadosa para un sepulturero: debera ayudar a los marxistas, antimarxistas y acadmicos sin partido a clarificar los puntos oscuros del marxismo, una mezcla de ciencia, pseudociencia, ideologa y filosofa

La segunda crtica se refiere a la afinidad electiva y valoracin de Hegel (y la izquierda hegeliana) que aparece positivamente en el libro de Hunt. Esto es demasiado para Bunge, Hegel ni siquiera dio muestras de un sano instinto positivista: es que se toma a Hegel tan seriamente como Engels, mientras que yo creo que, aunque Hegel abord muchos problemas importantes, lo hizo de un modo tan hermtico, con tal desdn hacia la ciencia de su poca, que mucha de su obra acaba por asemejarse al parloteo posmoderno. No es la misma opinin esquemtica sobre el difficult style de Hegel que sostena Russell en su History of Western Philosophy de 1945? no son vituperios parafilosficos similares a los que emita Popper, preocupado por el Hegels radical collectivism? Por supuesto: atacando a Hegel, por elevacin, se erosiona la seriedad cientfica de Marx. Bunge en muchas ocasiones reconoci que estudi con detenimiento la filosofa de Hegel. No se nota o fue hace mucho tiempo atrs. Lo dudamos. Afirmar que Hegel tena desdn por las ciencias modernas de su poca es demostrar que no se conoce nada en absoluto de su filosofa. Desde la Economa Poltica de su poca (gran lector de Ferguson, Smith, Sismondi), pasando por ciencias nuevas de la poca (Frenologa), gran lector de matemticos de vanguardia (Cauchy y Lagrange), de gelogos (Cuvier y Hutton), de experimentadores y tericos en Qumica (Bertthollet y Pohl), de la Biologa (Bonnet, Cuvier, Haller y Linneo), hasta la Geometra (en este campo su concepcin fue superior a la de Kant, a pesar de la confusin de Carnap, Hillbert y Russell). Como dice el filsofo ingls Stephen Hollgate, el rechazo de la Filosofa de la Naturaleza de Hegel, o de Hegel in toto, est basada en una profunda ignorancia de la filosofa hegeliana y de su relacin con las ciencias de la poca. Act est fabula. Despus de ver otra exhibicin perogrullesca y simplista del enfoque racionalista enfocado a la crtica literaria, mutatis mutandis, al Marxismo, no nos queda ms que preguntar: Dr. Bunge: Qu puede salvarse de los escombros del Neopositivismo?


[i] Mayer, Gustav, Friedrich Engels. Biografa, FCE, Mxico, 1979. Hay que contabilizar la biografa de Engels y Marx, inconclusa, de August Cornu; Karl Marx et Friedrich Engels, Presses Universitaires de France, Paris, 1970; la biografa colectiva del equipo de Gemkow en la exRDA; Friedrich Engels, Editorial Crtago, Buenos Aires, 1974; la olvidada biografa intelectual de Rodolfo Mondolfo; El Materialismo Histrico en Federico Engels, Editorial Ciencia, Rosario, 1940; y trabajos biogrficos sectoriales sobre Engels, como el de Steven Marcus, Engels, Manchester, and the Working Class; Norton, London, 1974, o el de H. O. Henderson; Marx and Engels an the English Workers. And other Essays, Frank Cass, London, 1989.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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