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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2010

La mercantilizacin de la ciencia
La visin de un "bilogo dialctico"

Concepcin Cruz y Sergio Almisas
Rebelin


Hacer ciencia, le guste a uno o no, es convertirse en un actor social comprometido en la actividad poltica. El negar la interdependencia de lo cientfico y lo social es, en s mismo, un acto poltico, dando apoyo a estructuras sociales que se esconden detrs de la objetividad cientfica para perpetuar la dependencia, explotacin, racismo, elitismo, colonialismo Por supuesto que la velocidad de la luz es la misma bajo el capitalismo que bajo el socialismo.Pero si decimos que la causa de la tuberculosis es un bacilo o la explotacin capitalista de los obreros, o si decimos que la tasa de mortalidad del cncer se reduce mejor estudiando los oncogenes o tomando el control de las fbricas estas cuestiones solo pueden decidirse objetivamente desde determinados presupuestos sociopolticos. los cientficos, sean conscientes o no, siempre toman partido (R. Levins y R. Lewontin, 1985)/1.

Y es que, aunque la ciencia o lo cientfico siempre se ha desarrollado al amparo de una ideologa, la de la clase dominante, en los ltimos tiempos asistimos a un proceso an ms duro si cabe, el de su mercantilizacin. El conocido proceso de Bolonia, y el menos conocido de la Estrategia Universidad 2015, han sacado a la palestra, a raz de las luchas estudiantiles del pasado curso acadmico 2008/09, un tema no suficientemente debatido, la mercantilizacin de la ciencia y de la educacin superior, ambas diseadas al servicio de las grandes multinacionales.

Desde la Ley Morrell (1862) /2 en los EE.UU. hasta el reciente programa de los Campus de excelencia internacional en la universidad espaola hay un nico camino, no exento de contradicciones, retrocesos y desarrollo desigual en los distintos pases, de servicio de las instituciones cientficas y educativas a los intereses del capitalismo en sus diferentes fases de expansin. Pero, no fue hasta mediados del siglo XX cuando la ciencia se convirti en una mercanca a gran escala, transformndose la investigacin en una inversin de las empresas/1.

En la segunda mitad del siglo XX, tras la Segunda Guerra Mundial, en los pases occidentales apareci una idea relacionada con lo que se llam progreso, bienestar y riqueza social: la economa del conocimiento. Esta nocin se centra especialmente en la aplicacin de nuevas polticas educacionales y laborales, basadas en la aceptacin de que lo decisivo de la nueva sociedad es el conocimiento y la informacin. /3. Precisamente, su captacin, transmisin y creacin constituye el eje del sistema educativo del futuro, donde interesa formar un capital humano til para las demandas empresariales, que ser el encargado de crear ese conocimiento necesario para el bienestar social. La posible bondad etrea o neutra de dicho conocimiento se desvirta cuando lo enmarcamos en un sistema como el actual, defensor de los intereses privados de las empresas; cuando, en realidad, es contrario al desarrollo social, entendido ste como mejora del nivel de vida de todas las capas sociales y
de todas las regiones planetarias, desligadas de la competencia. La visin dominante en el mundo capitalista con respecto a la economa del conocimiento es que hay una competencia feroz entre las naciones, donde la educacin juega un papel crucial. Una educacin de buena calidad formar una mano de obra entrenada y competente que ser la piedra angular del progreso material. /4

Hace ms de 25 aos que los bilogos y pensadores estadounidenses Richard Levins y Richard Lewontin, en el captulo La ciencia como producto social y el producto social de la ciencia (pgs. 161-265) del libro citado, ya denunciaron el proceso de mercantilizacin en el que ahora vemos inmersa a nuestra universidad: El fundamento econmico de la ciencia moderna es la necesidad de los capitalistas no solo de expandirse horizontalmente en nuevas regiones, sino de transformar la produccin, crear nuevos productos, hacer ms rentable los mtodos de produccin,.. La mercantilizacin de la ciencia no es sino una parte consustancial del desarrollo del capitalismo.los costes de investigacin de largo alcance se socializan cambiando el lugar de trabajo de las empresas individuales por las instituciones pblicas como las universidades. . Cuando dicha investigacin socializada se encuentra en estrecho contacto con un producto que ya es de valor comercial, las etapas de desarrollo f
inal vuelven a las manos privadas para lograr una propiedad en exclusiva /1.

Vemos, por tanto, que esta nocin de la economa del conocimiento creada desde los organismos internacionales que sustentan el sistema (como el Banco Mundial) pretenda sentar unas bases ideolgicas y filosficas para justificar el desmantelamiento de servicios sociales bsicos como la educacin . Lo que primero fue en EEUU y Gran Bretaa, est llegando a otros pases de la Unin Europea, quienes, siguiendo el modelo anglosajn y con planes como los de Bolonia o Estrategia Universidad 2015, pretenden poner en bandeja la educacin a las empresas, con el objetivo de reducir costes en mano de obra, infraestructuras y tiempo invertido /6.

Las Universidades y las escuelas tcnicas superiores tienen como meta preparar los diferentes grados de trabajo cientfico al mnimo coste, haciendo del propio proceso educativo un servicio externo de los departamentos de personal de la empresa privada. Esto ejerce una presin sobre los educadores debido a la eficiencia econmica no sobrecualifiques a los estudiantes, concntrate en lo que necesitan saber (esto es, lo que sus empleadores requieren), acorta la duracin de los estudios de grado, consigue ms doctorados para el capital /1. No resulta reconocible todo esto?

Relacionado con la aplicacin de estos duros cambios en los sistemas educativos, encontramos las dinmicas de lucha de movimientos sociales, obreros y populares. En una poca social como es la segunda mitad del siglo XX, con tantos y tan potentes movimientos populares en Europa (crisis del fascismo en Espaa, mayo del 68 en Francia, movimientos estudiantiles y polticos en Alemania en los aos 60-70, crisis de la Guerra de Vietnam, radicalizacin de las luchas obreras y estudiantiles en Italia ocupando fbricas y universidades en 1967-1968, etc.), es una falacia querer entender las maniobras reaccionarias de los estados europeos sin considerar la relacin de fuerzas en el escenario de la lucha de clases. As, vemos cmo all donde los movimientos sociales fueron menores y hubo un breve perodo de auge econmico, y donde la reaccin se concentr, como en los EEUU y Gran Bretaa, las reformas, como nos muestra la exposicin de Levins y Lewontin, hace dcadas que ya estaban imp
lantadas. Mientras que en los pases europeos, es a partir de los aos 80-90 cuando se ha podido empezar a aplicar cambios legislativos cada vez ms agresivos a la vez que se sucedan polticas reformistas socialdemcratas y se vislumbraba un posible desmantelamiento del movimientos de masas y aceptacin de los valores del sistema establecido.

Como resumen, podemos decir que esta mercantilizacin de la ciencia y de los organismos encargadas de producirla y de crear la mano de obra bsica de su produccin: el sistema educativo en general y universidades cientfico-tcnicas en particular, constituye cada vez ms un nuevo paso hacia la consecucin de mayores beneficios y de recortes de gastos; todo ello en un momento de cierto receso de las luchas en el que el estado cada vez representa ms y mejor los intereses de los complejos industriales y financieros. La competicin internacional por conseguir las mejores condiciones para las empresas ha dejado de lado medidas tan mal vistas socialmente como la subida de la jornada laboral, apostando por otras que son ms fcilmente camuflables.

En las luchas contra este proceso, el papel de las asambleas y organizaciones estudiantiles ha sido ms claro, pero no as el del profesorado que a medida que han pasado los meses, y fruto de sus propias contradicciones profesionales y laborales, se han ido sumando a este rechazo de la mercantilizacin de la Universidad del conocimiento y la innovacin (I+D+I). Sobre esta coyuntura, no est de ms recordar lo que dicen Levins y Lewontin sobre las contradicciones y la posicin que pueden asumir los cientficos en este proceso:

Los cientficos reaccionan a esta mercantilizacin de formas opuestas. Por una parte, lo deploran, aunque muchos de ellos, reclutados de la clase media, eligen la ciencia como una forma de escapar del mundo del mercado. Se resienten de la prdida del viejo espritu corporativista y la desinteresada dedicacin a la verdad que era el mito organizador de la ciencia pre-mercantil. Se resienten de la proletarizacin del trabajo cientfico y su prdida de autonoma y se resisten, de forma individualista, a la imposicin de los controles administrativos y a la determinacin burocrtica de los mritos.

La condicin de transicin del cientfico como un estrato de intelectuales profesionales que estn en vas de perder su estatus y ser incorporados a la estructura del capitalismo, exacerba las contradicciones en sus posiciones ideolgicas y en su accin social. Estas varan desde las afirmaciones desafiantes de responsabilidad individual y desacuerdo, mediante un criticismo cauto, y una indiferencia estudiada, hasta la adulacin servil; de la resistencia elitista a ser burocratizados y proletarizados, a la participacin realista o entusiasta en el nuevo orden, o a la alianza con otros sectores alienados en la lucha contra el capitalismo.

NOTAS:

/1: R. Levins y R. Lewontin. The dialectical biologist. Harvard University Press, Cambridge (Massachusstes-USA), 1985. [Traducido al castellano por los autores]
/2: El presidente Lincoln firm la Ley Morrell en 1862, estableciendo el sistema de land-grant colleges, otorgando tierras a las Universidades para favorecer los estudios agrcolas y de ingeniera, en reconocimiento de la importancia del conocimiento cientfico para la mejora de la minera y la agricultura.
/3: La sociedad del conocimiento aparece como sociedad de la informacin, porque se empea en reducir el mundo a un cmulo de informaciones y procesamientos de datos, y en ampliar de modo permanente los campos de aplicacin de los mismos. Robert Kurz: La ignorancia de la Sociedad del Conocimiento, en http://antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=247
/4: http://luislarios.blogspot.com/2009/01/economa-del-conocimiento.html
/5: La tan aclamada "economa del conocimiento" tendra cuatro caractersticas definitorias: la revolucin de la informacin y el uso de nuevas tecnologas; la reduccin del ciclo de los productos, lo que ha aumentado la necesidad de la innovacin; una gran integracin a la economa mundial y un mayor crecimiento de los pases que brindan mejor educacin y salud a sus habitantes, entendidas como actividades proporcionadas por el mercado; y, las empresas pequeas y medianas que suministran servicios cada da tenderan a ser ms importantes Banco Mundial, Aprendizaje permanente en la economa global del conocimiento. Desafos para los pases en desarrollo, Bogot, Banco Mundial, Alfaomega, 2003, p xiv. Extrado de: http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-35/la-sociedad-del-conocimiento-una-falacia-comercial-del-capitalismo-contempo
/6: Para un anlisis del significado de la Estrategia 2015 y su relacin con la economa del conocimiento: http://www.kaosenlared.net/noticia/estrategia-universidad-2015...a-vueltas-bolonia


Concepcin Cruz, profesora de Epidemiologa y Salud Pblica, perteneciente a la "Plataforma por una Universidad Pblica, Democrtica y de Calidad. Stop-Bolonia". Universidad de Sevilla.

Sergio Almisas, perteneciente a la "Delegacin de alumnos de la Facultad de Geografa e Historia". Universidad de Sevilla.

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http://cruzrojoepidemiologia.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa de los autores, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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