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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2010

Uribe en su laberinto
El senador Joseph McCarthy, el cineasta Uribe y las seales de humo desde Macondo

Florencia Torres Freeman
Rebelin


Pobre pueblo de Macondo! Cundo dejar de estar en soledad?

Todo el mundo sabe que hoy existe un tema prioritario en Colombia y Amrica Latina: las siete bases militares cedidas por Uribe al Ejrcito de EEUU. Con ellas los estadounidenses convertirn Colombia en una copia de Israel para Amrica Latina. Punta de lanza de EEUU contra Venezuela, las bases militares tambin apuntan al dominio estadounidense de los recursos naturales, la biodiversidad y la Amazonia, adems de avanzar en la guerra contrainsurgente. Ese es el tema. Todo lo dems es cortina de humo.

En lo interno, el gobierno de Uribe atraviesa uno de los picos ms altos de descrdito, falta de legitimidad popular, ilegalidad, corrupcin salvaje, descomposicin y desprecio por las leyes ms elementales y las reglas del juego electoral. Nuevos liderazgos polticos le soplan en la nuca (el principal es el de la senadora Piedad Crdoba, pero no es el nico). En ese contexto, la insurgencia no slo no est derrotada sino que lo desafa y le sigue propinando golpes en sus propias narices

En las relaciones internacionales, el gobierno de Uribe sufre un creciente aislamiento, no slo frente a sus detractores explcitos de Venezuela, Ecuador, Cuba o Nicaragua, sino incluso frente a gobiernos tmidos y moderados cuyos presidentes toman distancia y no quieren ni fotografiarse con l. Uribe hoy padece un desprestigio generalizado como violador de los derechos humanos y aparece envuelto en sospechas crecientes por sus prolongados vnculos con paramilitares y narcotraficantes.

Con ese panorama tan poco alentador, Uribe sale desaforado y desencajado (como es su estilo) a contestar... a una pelcula documental!

Y no slo se enoja con la pelcula. Pretende algo ms. Ayudado por... su ministro de Cultura? No! por su ministro de Defensa..., se propone perseguir a cualquier cineasta del mundo que se anime a proyectarla. Terrible delito! Proyectar un documental! (Adolf Hitler, tomando cerveza alemana y guiando un ojo, manda un saludo desde el ms all).

O el presidente Uribe en su intimidad es un gran aficionado al cine o sus asesores polticos y militares son unos intiles a gran escala.

Los peligros del cine

La vieja doctrina de seguridad nacional (DSN) con la que la Escuela de las Amricas inund el continente de asesinatos, secuestros, violaciones y vejaciones a mujeres prisioneras, persecucin a los intelectuales, quema de libros y censura, desaparecidos y torturas, se ha reciclado en Colombia para ofertarse con un nuevo envase mercantil. Doctrina de seguridad democrtica (DSD), la llaman, pero la esencia es la misma.

Una de las supuestas fortalezas y columnas vertebrales de esa doctrina de contrainsurgencia es contar con un inmenso aparato de inteligencia, que ha generalizado la sospecha al vecino, la delacin pagada y la caza de brujas malditas y endemoniadas por todos los rincones del planeta. Las personas son culpables antes de cometer un delito. Vigilar y castigar es la consigna de orden. Generalizacin que los halcones del complejo militar-industrial de Estados Unidos, ayudados ahora por el sumiso mayordomo Uribe, pretende extender tambin a otros pases, incluyendo en la lista de indeseables a cualquier disidente del neoliberalismo: desde los musulmanes religiosos ms enardecidos hasta un tmido sindicalista de barrio que no se deja corromper, desde la teologa cristiana de la liberacin hasta una guerrillera marxista, desde un periodista progresista que no acepta la censura multi-meditica hasta grupos de cine independientes que exhiben documentales sin la ideologa de Hollywood, desde una acadmica europea que difunde en la nieve noticias de la insurgencia latinoamericana hasta un mexicano inmigrante que se le ocurre defender a sus paisanos dentro de los EEUU. De la noche a la maana todos se han vuelto, por arte de magia, terroristas!

En esa lista de disidentes peligrossimos, que se extiende y crece minuto a minuto, al ritmo frentico de CNN y la bolsa de valores de Wall Street, las brujas malditas se multiplican sin cesar. El mal aliento de la guerra infinita de Bush contina maquillado con el perfume multicultural del simptico y siempre sonriente Obama.

Entre esas brujas endemoniadas el cine no poda faltar. El senador Joseph McCarthy, gran inquisidor del celuloide, debe de estar contento. Dej buenos discpulos en su patio trasero.

El signo del demonio: FARC-EP: La insurgencia del siglo XXI

Lo increble de esta historia de realismo mgico-tragi-cmico es que los miles y miles de empleados de inteligencia del gobierno de Colombia (asesorados por esos dos ministerios nazis a escala mundial que se llaman CIA y MOSSAD) se enteraron de la existencia del film documental FARC-EP: La insurgencia del siglo XXI... por Internet! (ms precisamente por youtube). Y la descubrieron cuatro meses despus de que la pelcula comenz a circular en circuitos underground, grupos de cine alternativo y hacia el final en grandes salas comerciales y festivales de cine internacionales.

Presidente Uribe: sus empleados militares y de inteligencia son demasiado vagos. Sus asesores internacionales deben haber estado disfrutando de la playa en Colombia y comiendo en la arena arepas con huevo en lugar de hacer lo que suelen hacer (perseguir y vigilar al pensamiento disidente). Lo han estafado! Vaya y reclame.

El gran descubrimiento que el presidente Uribe pretende haber hecho en sus recientes declaraciones al peridico El Tiempo de Bogot (http://www.eltiempo.com/colombia/politica/rechazo-a-video-de-la-supuesta-vida-rural-de-las-farc_6901728-1) y que son reproducidas a travs de la agencia estadounidense The Associated Press por El Nuevo Herald (http://www.elnuevoherald.com/noticias/america_latina/colombia/story/622504.html) consiste en rechazar el avance de seis minutos del documental FARC-EP: La insurgencia del siglo XXI donde guerrilleros y guerrilleras de las FARC aparecen, armas al hombro, cosechando maz y cargando bolsas con alimentos. A partir de ah se dispara la noticia. Unos escriben a favor, otros en contra. Y se arma un torbellino de crnicas, declaraciones, debates y discusiones mediticas. Tomando solamente en cuenta seis minutos (los primeros) de la pelcula documental que aparecen reproducidos en youtube.

Los asesores holgazanes y perezosos de Uribe, desperezndose de sus vacaciones bien pagadas en alguna playa caribea, entre trago, eructo y nuevo trago, abandonando sus hamacas, sus lentes oscuros y sus cremas para el sol por un momento, le informan al presidente que ese documental se exhibi en el sur de Amrica, en Buenos Aires, en un cine comercial, como parte de una muestra de cineastas independientes. Y Uribe repite como un loro. Est acostumbrado a eso. Comienza a hablar de los asesinos de las FARC ayudados por extranjeros que exhiben sus videos. Reitera exactamente el viejo lenguaje de los militares formados en la Escuela de las Amricas cuando eran educados por los torturadores yanquis en asustar a sus propios pueblos con el fantasma del marxismo, llamndolo en la TV... una ideologa fornea... como si las bases militares en Colombia no fueran extranjeras..., como si los cooperantes civiles de la CIA que cooperan en la selva colombiana no fueran extranjeros... La vieja guerra psicolgica preconizada por el Pentgono, entremezclada con un poco de show circense y mucho de Macondo. De eso se trata, nada ms. Eso es Uribe.

Entonces, a partir del exabrupto de Uribe, toda la cadena propagandstica de las grandes agencias se lanzan a Internet a ver cmo fue que se permiti discutir en pblico un film documental sobre Colombia y quienes fueron las brujas endemoniadas que se animaron a exhibir ese documental en un cine comercial y para el gran pblico. Cualquier persona comn, incluso aquellos seres extravagantes que no son de la CIA, del MOSSAD ni de la inteligencia colombiana puede acudir al consultorio del doctor google o a cualquier otro buscador parecido, y encontrar que la pelcula FARC-EP: La insurgencia del siglo XXI se exhibi en Argentina como parte de la muestra DOCA 2009 (segn explica la pgina web de estos cineastas, DOCA es una sigla que significa DOCumentalistas Argentinos).

Luego, la televisin oficialista de Colombia se lanza a la bsqueda de los y las cineastas organizadores del Festival de Cine de Argentina y en Internet aparece entrevistada una muchacha joven, rubia, de cabello corto, integrante de DOCA, a quien la TV le pregunta si ella es la directora del documental. Ella aclara que no hizo la pelcula, slo forma parte de la entidad colectiva que la exhibi, agregando que quienes la hicieron seguramente son cineastas con nombres simblicos, por eso usaron los de Frida Khalo, Diego Rivera, Alejo Carpentier y Cesar Vallejo. No hay de qu sorprenderse. Es una informacin periodsticamente vieja, que ya haba sido publicada hace dos meses en una nota titulada La cmara en la selva (ver Rebelin: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=92820&titular=la-cmara-en-la-selva- y La Haine: http://www.lahaine.org/index.php?p=40488).

Presidente Uribe! Le han vendido ropa vieja, autos usados y televisores en blanco y negro. Su reaccin fue bastante tarda! Dej pasar, calladito o sin enterarse (a pesar de la publicidad que rode el film), varias exhibiciones en diversos pases de Amrica Latina! Qu sagacidad la de sus asesores excelentsimo presidente! Lstima que no le susurraron al odo (seguramente porque deban estar medio borrachos o no terminaron an de levantarse de sus hamacas) que la pelcula se haba estrenado antes en varios lugares como Venezuela, Mxico, Uruguay y Ecuador, de este lado del mar; y Espaa, Italia, Francia, Turqua y Dinamarca, al otro lado del agua. Qu cantidad de brujas endemoniadas tiene el mundo! Y estn regadas por todos lados! Vlgame Dios!

Precisamente en una de esas exhibiciones, aproximadamente a finales de septiembre, quien escribe estas lneas pudo apreciar con grata sorpresa la pelcula y tomarla como base de su resea cinematogrfica, publicada tiempo despus por Rebelin (www.rebelion.org) y La Haine (www.lahaine.org). Nada heroico ni fuera de lo normal, por cierto. Cualquier persona dedicada a la crtica cultural lo podra haber hecho.

Por qu sus sagaces asesores no le dijeron nada de todas esas proyecciones? Llame a la prensa internacional y comnteles.

Tampoco le contaron que la pelcula documental FARC-EP: La insurgencia del siglo XXI se exhibi el ao pasado en el Festival de Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba? Incluir tambin a ese festival de cine, uno de los ms prestigiosos del mundo y adonde acuden los directores ms clebres y talentosos, en la lista de brujas endemoniadas y en el ndex de Torquemada? Si lo hace, acurdese de que Gabo, Gabriel Garca Mrquez, escritor emblemtico de su pas y Premio Nobel, ha sido parte de ese festival y de la escuela de cine de Cuba. Ni siquiera le contaron que el film se exhibi en Venezuela, las primeras veces en exhibiciones de grupos reducidos y varios meses ms tarde ante 500 personas y a pantalla gigante? Enviar por eso nuevos paramilitares paracos a Venezuela para asesinar al presidente Chavez?

Todas esas exhibiciones fueron pblicas (o sea, no clandestinas) pues se trata de un documental. Slo es eso, un documental. Por qu tanto miedo a que se vea, se difunda o se discuta, seor presidente? Desde cundo exhibir un documental es delito?

Deje de hacer el ridculo, estimado Uribe, o cambie de asesores. Si se enoja tanto por una pelcula es porque le debe molestar mucho lo que all se muestra. Nos referimos no slo al apretado avance de seis minutos, sino a las extensas dos horas de documental. Cualquiera que haya asistido en estos pases a las exhibiciones pudo ver all cmo estos supuestos monstruos feroces y asesinos de las FARC dejan de estar rodeados de tinieblas medievales, vampiros, grgolas y fantasmas gticos para comenzar a adquirir los contornos mucho ms realistas de gente comn, de origen popular, con una presencia masiva de mujeres revolucionarias (algo inaudito para un presidente profundamente machista y patriarcal), que tiene un proyecto poltico centrado en la revolucin, la unidad latinoamericana y el socialismo, bajo la bandera inspiradora de Simn Bolvar. Escuch hablar de l, seor presidente? S, Simn Bolvar. Tambin aparece en la pelcula.

Un ltimo consejo, excelentsimo seor presidente Uribe. Si tiene tiempo, entre tanta conferencia de prensa y tanta amenaza contra la disidencia cultural, renase con sus expertos generales, con sus especialistas de inteligencia, con sus asesores de la CIA y el MOSSAD, con sus antiguos amigos paramilitares y con sus siempre renovados socios narcotraficantes. All, en tertulia, decreten a voz en cuello, todos juntos, que Carlitos Chaplin y su cine, Bertolt Brecht y su teatro, tambin han sido agentes encubiertos de las FARC. El senador Joseph McCarthy, su maestro, se lo agradecer.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa de la autora, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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