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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2010

A quin beneficia el apagn

Sergio Pascual Pea
Rebelin


En los ltimos meses se ha intensificado la avalancha de informaciones en los medios de comunicacin relativas a lo que conocemos como apagn analgico. Las mayora de las cuales, adems de recordarnos la al parecer ineludible fecha del 3 de abril de 2010 como el fin de la televisin tal y como la conocemos, nos posicionan las virtudes de la nueva tecnologa.

Qu hay detrs de todo esto?, hay intereses econmicos?, cun ciertas son las ventajas del proceso? Trataremos de dar respuesta concisa y sucinta a estas interrogantes.

En primer lugar, reiterar el lugar comn, nos encontramos ante un proceso de transicin tecnolgica que posibilita una explotacin ms eficiente de un recurso pblico escaso, el espectro radioelctrico. Cabra pensar que el proceso va acompaado de una democratizacin del acceso a dicho recurso, ampliando las obligaciones de servicio pblico y permitiendo, como recientemente hizo Argentina con su ley de Radio y Televisin [1], el acceso a los medios comunitarios, verdaderos representantes de la libertad de expresin, ya que no responden a intereses econmicos ni polticos, sino a la sociedad civil organizada. Nada ms lejos de la realidad, el Congreso ya ha superado el primer trmite de aprobacin de la Ley Audiovisual [2], una norma que en su exposicin de motivos ya deja a las claras su intencin: la misin es dar seguridad jurdica a la industria y posibilitar la creacin de grupos empresariales audiovisuales con capacidad de competir en el mercado europeo y la apertura regulada de nuevos modelos de negocio como son la TDT de pago Y hacerlo garantizando tambin, el pluralismo y la proteccin de los derechos ciudadanos; al mismo tiempo que se fijan unas reglas de transparencia y competencia claras en un contexto de convivencia del sector pblico con el privado y de liberalizacin de la actividad audiovisual dejando a las claras la prelacin de objetivos y la desaparicin de los medios ajenos al beneficio comercial o al control poltico del panorama audiovisual.

Pero centrmonos en el objeto de la reflexin. En primer lugar tratemos de centrarnos en las supuestas ventajas del nuevo sistema digital:

1. Veremos la televisin sin interferencias (es decir, sin sombras, ecos o distorsin de la imagen). Efectivamente, la tecnologa digital permite una recepcin completamente ntida de la seal. Lo que obvian sus mecenas es que mientras que una recepcin con bajo nivel de seal de la televisin analgica es posible en zonas remotas o de cobertura difcil (con deficiencias eso s), lo propio se vuelve imposible en tecnologa digital, donde o se ve, o no se ve, no hay trmino medio. Este hecho ha forzado a gobiernos como el navarro [3] a cubrir las zonas de sombra (zonas en las que un repetidor digital situado donde antes haba uno analgico no consigue que la seal de televisin digital llegue, se vea) con tecnologa satelital, llegando a hablar en el colmo del descaro de TDT (Televisin Digital Terrestre, es decir, de difusin mediante emisores y receptores de tecnologa tierra-tierra) por satlite. Pero volveremos ms adelante sobre el asunto del satlite.

1. Tendremos una mayor y mejor oferta televisiva. Absolutamente falso, La aparicin de canales temticos ha provocado que la audiencia se diversifique, con la consecuente disminucin de la audiencia de los canales generalistas a favor de los temticos. Este hecho, junto con la crisis publicitaria, obliga a las cadenas a buscar otros mecanismos para ser rentables, entre ellos, nuevas formas de ingresos como la TDT de pago para contenidos Premium como pelculas, deportes o conciertos. As la mayora de cadenas privadas que emiten en analgico piden que haya TDT de pago. Como es tecnolgicamente posible, la ley actual lo permite y el gobierno ha tomado ya una postura oficial, aprobando a travs de un real decreto ley pedido por el grupo Imagina (Pblico, La 6...). Es decir, habr nuevos canales de calidad para quien pueda pagarlos, el resto consumiremos el relleno de turno. Si a este hecho le aadimos la crisis del sector, que hace que grupos como PRISA abandonen concesiones otrora tan golosas como la de una TDT autonmica en Andaluca (eso s, viendo graciosamente condonados los 100 millones de euros que conforme al proceso administrativo le corresponda abonar por los perjuicios causados al erario pblico por abandono de la concesin), el panorama no resulta tan halageo como nos queran hacer ver.

Pero, entonces, por qu demonios transitamos al escenario digital? Dos grandes sectores econmicos de inters se apuntan, el primero el de los medios, que avizoran un escenario de progresivo descenso de los ingresos del modelo audiovisual en abierto y encuentran en las posibilidades de instalar TDT de pago un nuevo man salvador (ahora unido a la desaparicin de RTVE como competidor por el mercado publicitario). El segundo resulta ms oculto pero es si cabe ms dramtico, por cuanto supone un drenaje a los bolsillos ciudadanos por la va directa y de la subvencin estatal .

En este sector encontramos un actor fundamental, Abertis. La compaa catalana se adjudic en su da el total de las infraestructuras de telecomunicaciones audiovisuales del pas, en manos entonces de la otrora empresa pblica, Retevisin [4], con ms de un millar de centros completamente equipados (slo en Andaluca son ms de 500) e instalaciones tan emblemticas como Torrespaa en pleno centro de Madrid o la Torre de Collserola en Barcelona . Abertis se comprometi por un montante de 423 millones de euros, aunque 341 millones corresponden a asuncin de deuda por lo que en la prctica Abertis slo pag 82 millones por la compaa lder de transporte y difusin de seal audiovisual en el Estado espaol. Lo hizo por la que en la prctica es una ganga, ya que slo las dos instalaciones sealadas pueden valorarse prcticamente en la cifra aportada. Pero es que adems Retevisin ingresaba unos 168 millones de euros anuales en 2001 y en trminos de ebitda (margen bruto de explotacin), la aportacin era mucho mayor. No hace falta hacer muchas cuentas para que el olor a chamusquina aturda al ms pintado.

Por otro lado resulta interesentante remarcar que Abertis, que segn informacin publicada en CNMV, tiene participaciones significativas de la Caixa (28,91%) y ACS (25,83%), la constructora de Florentino Fernndez y los March [5]del Grupo Alba, los banqueros de Franco, no slo compr infraestructura y activos, compr al tiempo el monopolio sobre el mercado de difusin audiovisual y una elevadsima influencia sobre el Ministerio del ramo, ya que Retevisin era funcional al principio de puerta rotatoria y habitual retiro dorado tcnicos y directivos del mbito de la administracin de las telecomunicaciones (es el caso de la exministra Ana Viruls [6]).

Dnde est el negocio para Abertis? En primer lugar en el mercado cautivo que suponen los difusores, obligados a sufragar la transicin, y en segundo lugar y de forma central en las administraciones pblicas, que ante la tesitura de dejar sin tele a un importante sector de la poblacin se aprestan a abonar las millonarias minutas de Abertis.

cmo? Pues veamos. La obligacin legal reza que el 96 por ciento de la poblacin debe disponer de seal de las sociedades concesionarias privadas (A3, T5, La 6 y Cuatro que en analgico ya superan con creces el 98% de cobertura estatal) y el 98 por ciento por parte de las entidades pblicas (RTVE y las autonmicas) pero claro, ningn poltico puede echarse a las espaldas el dejar tan slo con TVE a ese 2% de la poblacin entre el 96 y el 98, cosa que sucedera, ya que en igualdad de condiciones, es decir, de infraestructuras de emisin, la seal de TDT, llega menos lejos. Y hete aqu que precisamente ese 2% es el que supone un mayor costo en infraestructura, ya que si bien con apenas 10 centros puede cubrirse el 80% de la poblacin andaluza (por poner un ejemplo), muy concentrada en grandes urbes, conseguir cubrir a la poblacin dispersa impone escalar exponencialmente el nmero de centros de emisin hasta la superlativa cifra de 500.

En este marco, el Consejero de Innovacin de la Junta de Andaluca, Soler, por poner un ejemplo conocido y notorio, asegur que para garantizar la adecuada ejecucin de este plan de transicin tecnolgico, la Junta firm un acuerdo de colaboracin con el Ministerio de Industria, poniendo en marcha medidas de apoyo como la firma de contratos de extensin de cobertura de manera que se iguale la cobertura de digital con la de la seal analgica (que ya disfrutamos). As, se prev slo en Andaluca un importe total de cuatro millones de euros slo en los cuatro primeros aos de servicio, eso sin contar los costes que se abonan por parte de los entes pblicos de difusin (RTVA) y las rdenes de incentivos para la digitalizacin que slo en Andaluca ya suponen otro monto superior a 1,3 millones de euros (habindose presupuestado alcanzar la cifra de 7 millones). Las cifras escalan si hacemos lectura de la inversin de una Comunidad Autnoma reducida, la Consejera de Administraciones Pblicas y portavoz del Gobierno del Principado de Asturias, Ana Rosa Migoya, manifest que el ejecutivo asturiano aprob en Consejo de Gobierno un fondo de 23.500.000 euros para "afrontar el reto de la transicin de la televisin analgica a la digital" [7].

Y efectivamente este negocio no se oculta [8], el 5 de noviembre pasado podamos leer la mayor aportacin del negocio de telecomunicaciones por el desarrollo de la Televisin Digital Terrestre (TDT) permiti a Abertis compensar la cada del trfico tanto en sus autopistas como en sus aeropuertos y mejorar su resultado hasta septiembre un 4 por 100. La concesionaria gan en los nueve primeros meses del ao 563 millones de euros, segn ha comunicado a la Comisin Nacional del Mercado de Valores.

Entre tanto qu sucede con el ciudadano que debe sufragar el costo de un nuevo televisor o set-top-box para adaptarse, con la comunidad de vecinos que debe adquirir por ms de 600 amplificadores monocanales adicionales, reinstalar el cableado del edificio, modificar duplexores Pues nada, el gobierno permanece impertrrito crisis incluida e impone este gasto forzoso mientras que albergan el frotar de manos de fabricantes de equipos e instaladores de telecomunicaciones, y se olvida a los sectores ms desfavorecidos de la poblacin que llegado el apagn, simplemente dejarn de disfrutar de su derecho constitucional a la comunicacin.

Efectivamente, recurramos a la experiencia. El apagn analgico tuvo lugar el 12 de junio en Estados Unidos y dej sin servicio a los casi tres millones de hogares que an no estaban preparados, pese a las campaas de concienciacin.

Por otro lado, durante una conferencia pronunciada en Sevilla, el poco sospechoso y conocido periodista (recordado por Quin sabe dnde) Manuel Campo Vidal, tild de "muy serio" el problema que puede suponer para las personas de la tercera edad, con escasos ingresos, invertir hasta 250 euros para adaptar sus viviendas a la Televisin Digital Terrestre (TDT). Adems destac que en muchos casos para su instalacin necesitarn la ayuda de un tcnico y que, si tienen una avera, podran perder temporalmente un "elemento de compaa importante y necesario" para ellos.

Entre tanto y como advertencia baste observar que si el panorama result desolador en EEUU (un pas que recibe la TV principalmente por cable) a menos de un ao del apagn total y con varias provincias ya desconectadas, slo el 57,3% de los hogares espaoles posee al menos un receptor de TDT (segn la primera ola de 2009 del Estudio General de Medios), es decir, en medio de la crisis econmica se exigir a ms del 40% de la poblacin desembolsos adicionales. Entre tanto la cuota de pantalla de la TDT crece en mayo es de menos del 30% de la audiencia total de televisin, lo cual da idea precisa de cuntos ciudadanos reciben en condiciones suficientes esta seal.

Un par de evidencias en torno a la TDT por satlite

En el sector de las telecomunicaciones [9] una guerra nos sorprenda a todos a principios de ao, la que mantuvieron Astra (operador de satlite) y Abertis por la operacin del servicio de televisin digital (no TDT, ya que el primero ofrece TDS y el segudo TDT).

La diatriba versaba en torno a la posibilidad de dotar de televisin digital a la ciudadana a travs de satlite, para lo cual debera permitirse a estos operadores participar en los concursos celebrados por las Comunidades Autnomas para la transicin. Slo Cantabria lo hizo, si bien presionada desde el Ministerio de Industria se apresur a recular en su decisin, homologndose con el resto de CCAA dciles a la entrega gubernamental al gigante de las infraestructuras con tan poderosos vnculos financieros.

Y la magnitud de la entrega se lee en nmeros, Luis Sahn, director de Astra asegura que "Con una inversin inicial de tres millones de euros y unos costes anuales de entre 3 y 4 millones, podramos completar la cobertura digital de Espaa", frente a los alrededor de 327 millones que le costar al Gobierno el despliegue de Abertis.

Pero la cosa no queda ah. En la prctica, para cubrir el 4% de poblacin dispersa en el Estado espaol, la opcin terrestre de Abertis resulta dantesca, ya que necesita casi 4.500 centros adicionales, por lo que finalmente ya se est optando por la va satelital para estas zonas (ver nota 3), y teniendo en cuenta que la huella del satlite no es selectiva geogrficamente en la prctica TODO el Estado Espaol tiene cobertura satelital. Es decir, no se ha desestimado en la prctica la opcin satelital, sino que se asume, pero se mantiene la subvencin encubierta a Abertis.

Si hacemos valer las cuentas del gobierno navarro, que cifra en 450 eurosel coste de instalacin del satlite y teniendo en cuenta que en el Estado espaol segn FEINTEL (Federacin de Instaladores de Telecomunicaciones) se estima en 1.300.000 el nmero de edificios en los que vive el grueso de la poblacin espaola, y que deben adaptar por costes superiores a los 1.500 euros sus instalaciones, cabe resaltar que slo en inversin ciudadana el ahorro ya supondra 1.300 millones de euros, eso sin contar los 327 millones (menos 3 del coste de Astra) que se entregan a Abertis sin ms trmite.

En conclusin, el escenario de la transicin tecnolgica nos enfrenta con la creacin de una necesidad esprea, que drenar los bolsillos de la poblacin trabajadora y beneficiar a los intereses de un sector muy influyente de la lite financiera y de los oligoplicos mass media; todoello no slo con la anuencia estatal, sino con su ms firme apoyo, sostn y auspicio les suena de algo el modelo?

[1] http://www.vtv.gov.ve/noticias-internacionales/24721

[2] http://www.iustel.com/v2/diario_del_derecho/noticia.asp?ref_iustel=1038279

[3] http://www.impulsatdt.es/noticias/191109_Diario%20de%20Navarra.pdf

[4] http://www.cincodias.com/articulo/empresas/Abertis-compra-Retevision-Audiovisual-423-millones/20030620cdscdiemp_2/cdsemp/

[5]http://www.publico.es/culturas/265610/aristocracia/vende/arte/reliquias/christies/esplendor/espanol/la/coleccion/de/un/marques/espanol/manuel/march

[6] http://www.elmundo.es/navegante/2000/04/28/cienciaytecnologia.html

[7] http://televisionsatelite.blogspot.com/2009/03/asturias-invertira-mas-de-23-millones.html

[8] http://www.latiza.es/Empresas.aspx?con=37178&np=2&nn=6

[9] http://todosobremitele.blogcindario.com/2009/03/12404-guerra-abierta-entre-astra-y-abertis-por-la-television-digital.html



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