Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2010

A los diez aos de la creacin del Foro Social Mundial de Porto Alegre
Hacia el post-altermundialismo?

Bernard Cassen
LMD en espaol


Muchos militantes se preguntan sobre los resultados polticos concretos de esos encuentros. Los movimientos sociales y ciudadanos, reunidos por primera vez en Porto Alegre en enero de 2001 para denunciar los estragos del neoliberalismo y exponer proposiciones alternativas, lograron gran repercusin. Pero la frmula est emitiendo seales de desgaste De ah la necesidad de tender puentes con las fuerzas polticas y con los gobiernos progresistas que llevan a la prctica medidas directamente surgidas de los Foros.

En la pequea oficina de Le Monde diplomatique de Pars, donde el 16 de febrero de 2000 se establecieron las bases de lo que iba a convertirse en el Foro Social Mundial (FSM), ninguno de los presentes (1) hubiera podido imaginar hasta qu punto el FSM se transformara en un nuevo actor de la vida poltica internacional. Y todo fue muy rpido, dado que el primer FSM se celebr menos de un ao despus en Porto Alegre, capital del estado brasileo de Rio Grande do Sul (2).

Tan rpido paso de la idea a la accin fue una notable hazaa que debe atribuirse al comit brasileo de organizacin, constituido a ese fin. En un artculo publicado en agosto de 2000 (3), que contribuy de manera decisiva a dar credibilidad y poner en rbita internacional al futuro Foro, Ignacio Ramonet escriba: En 2001, Davos tendr un competidor mucho ms representativo del planeta tal cual es: el Foro Social Mundial que se reunir en la misma fecha (del 25 al 30 de enero) en el Hemisferio Sur, en Porto Alegre (Brasil). Aada, a partir de los elementos de los que dispona en ese momento, que se esperaban entre 2.000 y 3.000 participantes, portadores de las aspiraciones de sus respectivas sociedades. No obstante, y para agradable sorpresa de todos, fueron cerca de 20.000 los delegados que seis meses despus se reunieron en la capital gaucha.

La reaccin anti-Davos tuvo una fuerte influencia en esa movilizacin. La voluntaria proximidad de los titulados dos Foros Foro Econmico Mundial o World Economic Forum (WEF) en Davos y Foro Social Mundial en Porto Alegre as como la tambin deliberada simultaneidad de ambas reuniones, constituyeron ventajas mediticas mayores. El fundador y presidente del Foro de Davos, Klaus Schwab, lo constat con amargura, quejndose de la desviacin negativa del renombre del WEF.

Smbolo del poder y de la arrogancia financiera, as como del desprecio por la democracia y la sociedad, Davos constitua un blanco perfecto para los movimientos sociales y ciudadanos. Ya en enero de 1999, en plena sesin del WEF, varias organizaciones, entre las que se encontraba el Foro Mundial de las Alternativas (FMA) y Attac, haban organizado un seminario de dos das en Zurich, seguido de una conferencia de prensa sobre el tema de El otro Davos en la estacin de esqu suiza. Cualquier otro tipo de manifestacin o protesta era prcticamente imposible en esas estrechas callecitas cubiertas de nieve controladas por policas y militares.

Fue, pues, contra todo lo que representaba Davos contra lo que se definieron los primeros FSM, en una postura de denuncia del neoliberalismo y de resistencia a sus perjuicios. Los FSM tambin se situaban como prolongacin de los combates zapatistas (en especial el Reencuentro Intergalctico de Chiapas de 1996); de la lucha victoriosa contra el Acuerdo Multilateral sobre Inversiones (AMI) de 1998, elaborado en secreto por la Organizacin de Cooperacin y Desarrollo Econmicos (OCDE) y cuyo texto haba publicado Le Monde diplomatique, y por supuesto de la gran movilizacin en Seattle contra la Organizacin Mundial de Comercio (OMC) de diciembre de 1999 (4).

En una segunda etapa, los Foros se tornaron ms propositivos, lo que como consigna se tradujo en el abandono del trmino antiglobalizacin a favor de altermundialismo. Es decir, el paso del rechazo a la propuesta, lo que corresponda ms a la consigna de los Foros: Otro mundo es posible. Esta evolucin se realiz sin modificar las reglas de funcionamiento del FSM, codificadas en su Carta de Principios elaborada en junio de 2001. Dicho documento de referencia define al Foro a la vez como un espacio y un proceso; de ninguna manera como una entidad. Se trata de componer un lugar de intercambios, de dilogo, de elaboracin de propuestas, de puesta en prctica de estrategias de accin y de constitucin de coaliciones de todos los actores sociales que rechazan la globalizacin liberal. Pero cada una de esas acciones slo compromete a las organizaciones que desean implicarse y no al conjunto de las presentes en el Foro.

Por lo tanto, el Foro Social Mundial no toma posiciones como tal y en sus reuniones no hay un comunicado final; slo textos adoptados en el transcurso del Foro Social Mundial, pero no textos del Foro Social Mundial ni de sus declinaciones continentales (como los Foros Sociales africanos, europeos, etc.). Esta frmula abierta permiti la progresiva incorporacinn a los Foros de nuevas fuerzas sindicatos reformistas; Organizaciones No Gubernamentales (ONG); movimientos indgenas, feministas, ecologistas, confesionales, etc. que aceptaban caminar un trecho con elementos ms radicales, pero que no queran ser desbordados por ellos.

De un FSM a otro se emitieron cientos de propuestas (ms de 350 slo para el Foro de Porto Alegre de 2005), pero sin ninguna jerarqua ni articulacin entre ellas. Todo lo que derogaba el principio de horizontalidad (las propuestas tienen un estatus equivalente) y todo lo que apareca como vertical (por ejemplo, una plataforma que unificara diferentes propuestas complementarias pero dispersas), fue combatido por una fraccin influyente de los organizadores brasileos de los Foros y dirigentes de ONG que vean all el inicio de un programa poltico... y hasta el intento de creacin de una nueva Internacional!

As es como el Manifiesto de Porto Alegre, base de las doce propuestas originadas en debates y que constituyen a la vez un sentido y un proyecto que el 29 de enero de 2005 presentaron en Porto Alegre 19 intelectuales de cuatro continentes (entre ellos dos premios Nobel) (5), fue criticado en sus propios principios por muchos autoproclamados guardianes de la ortodoxia Foro. Idntica suerte le reservaron posteriormente al Llamamiento de Bamako, documento programtico de alcance planetario, redactado al trmino de un encuentro que organiz el Foro Mundial de las Alternativas, que renuni a 200 intelectuales y representantes de movimientos sociales, la mayora de frica y Asia, en vsperas del Foro Social Mundial descentralizado que tuvo lugar en la capital de Mal en enero de 2006 (6).

Si se aplicara la rigurosa lectura que algunos hacen de la Carta de Principios de 2001, los Foros Sociales estaran condenados a presentar en orden disperso una multitud de propuestas de muy desigual importancia acerca de las estructuras del orden dominante que, de los gobiernos a las instituciones multilaterales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Organizacin Mundial del Comerico, Organizacin de Cooperacin y Desarrollo Econmico), sin hablar de la Comisin Europea, dan prueba de una cohesin absoluta en la imposicin de los dogmas liberales.

Ese rechazo voluntario a influir colectivamente sobre los actores de la esfera poltica a partir de una plataforma internacional comn, y al mismo tiempo quedarse afuera de la esfera electoral, explica el desgaste de la frmula de los FSM. Y eso aunque continen reuniendo a decenas de miles de participantes locales, que a menudo asisten por curiosidad, como ocurri en Belem en enero de 2009.

Muchos militantes se preguntan sobre los resultados polticos concretos de esos encuentros y la manera en que pueden contribuir al advenimiento de otro mundo posible.

Las cosas se complicaron con la llegada al poder en Amrica Latina (Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela) de gobiernos surgidos de movimientos populares, que ponen en prctica, aunque con altibajos, polticas de ruptura con el neoliberalismo tanto a nivel nacional como internacional que coinciden con las expresadas en los Foros. Qu actitud debera adoptarse? Ser solidarios con ellos, aunque sea caso por caso? O quedarse de brazos cruzados y mirar para otro lado, so pretexto de que se trata de gobiernos, por lo tanto sospechosos, razn por la cual hay que mantenerlos a distancia?

Ese comportamiento remite a una ideologa libertaria difusa pero muy presente en numerosas organizaciones. En especial fue objeto de las teoras de John Holloway en su obra titulada explcitamente Cambiar el mundo sin tomar el poder (7). Por otra parte, la palabra poder est ausente del vocabulario de muchos de sus actores, salvo para estigmatizarla, muy a menudo como reaccin a las derivas totalitarias de Estados-Partidos.

Por el contrario, el contrapoder y la desobediencia civil se consideran las privilegiadas palancas del cambio. Tal postura se hace difcil de sostener cuando en la Cumbre de Copenhague, por ejemplo, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica (ALBA) que agrupa a nueve Estados latinoamericanos y caribeos, toma posiciones que convergen con las de las coaliciones de ONG que exigen la justicia climtica, y cuestiona directamente al capitalismo (8).

El nuevo contexto internacional impondr, incluso en la concepcin de estos Foros, la bsqueda de nuevas formas de articulacin entre movimientos sociales, fuerzas polticas y gobiernos progresistas. Para caracterizar esta evolucin se ha propuesto una palabra: el post-altermundialismo (9), que sin sustituir al altermundialismo, constituye una continuidad posible.

Con ocasin del FSM de Belem, se pudo ver un primer esbozo de esta actividad postaltermundialista en el dilogo entre cuatro presidentes latinoamericanos Hugo Chvez (Venezuela), Rafael Correa (Ecuador), Fernando Lugo (Paraguay) y Evo Morales (Bolivia) y los representantes de movimientos sociales del subcontinente. Un dilogo que va a profundizarse en el Foro Social temtico de Salvador de Baha, previsto en dicha ciudad del 29 al 31 de enero de 2010 (10) con la creciente participacin de jefes de Estado (entre ellos del presidente Lula). Participacin que debera prolongarse con ocasin del prximo FSM que en 2011 tendr lugar en Dakar.

Durante una reunin preparatoria organizada en la capital senegalesa el pasado noviembre, movimientos sociales del continente expresaron su voluntad de hacer evolucionar al FSM. Se debatieron formulaciones como la necesidad de crear un espacio de alianzas crebles y no un mercado de la sociedad civil; de definir una relacin nueva con los actores polticos en vista a construir una alternativa.

Ciertamente, en frica se consolidar el necesario giro post-altermundialista de los Foros Sociales.

(1) Adems del autor de estas lneas (en aquel momento director general del peridico y presidente de Attac Francia), se trataba de Chico Whitaker y Oded Grajew, respectivamente el secretario de la Comisin Justicia y Paz de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, y el dirigente de la Asociacin Brasilea de Empresarios por la Ciudadana (CIVES), as como las seoras Whitaker y Grajew.

(2) Sobre la gnesis y organizacin de este primer Foro y los dos siguientes, vase Bernard Cassen, Tout a commenc Porto Alegre, Editions des 1001 Nuits, Pars, 2003. Tambin el texto de Chico Whitaker sobre los orgenes del Foro: www.forumsocialmundial.org.br/dinamic.php?pagina=origem_fsm-por

(3) Ignacio Ramonet, Davos? No, Porto Alegre, Le Monde diplomatique en espaol, agosto de 2000. Este artculo fue retomado en las veinte ediciones en distintos idiomas con las que contaba en esa poca el peridico. Lo mismo sucedi con el editorial del mismo autor publicado algunas semanas antes del Foro, con el objeto de movilizar a los participantes: Porto Alegre, Le Monde diplomatique en espaol, enero de 2001.

(4) Samir Amin y Franois Houtart, El futuro de los Foros Sociales a debate, Le Monde diplomatique en espaol, mayo de 2006.

(5) Vase: www.medelu.org/spip.php?article27&var_recherche=manifeste%20de%20porto%20alegre

(6) www.forumdesalternatives.org/FR/readarticle.php?article_id=841

(7) John Holloway, Cambiar el mundo sin tomar el poder, Ediciones Herramienta, Buenos Aires, 2002.

(8) Declaracin especial sobre el cambio climtico aprobada por la Cumbre del ALBA con ocasin de su Cumbre del 13 y 14 de diciembre de 2009 en La Habana. Versin en espaol: www.medelu.org/spip.php?article313

(9) El 26 de enero de 2008, la Asociacin Mmoire de Luttes y la revista Utopie critique organizaron en Pars un coloquio titulado Altermundialismo y post-altermundialismo. Vase su Llamado Final, www.medelu.org/spip.php?article7&var_recherche=colloque%20post%20altermondialisme

(10) www.fsmbahia.com.br

Bernard Cassen es presidente honorario de Attac Francia, secretario general de Mmoire des luttes.



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