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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2010

Los golpes de Estado en Amrica Latina
Los peligros que enfrenta Venezuela

Alejandro Torres Rivera
Rebelin


El Vicepresidente y Ministro de Defensa venezolano Ramn Carrizlez indic que el gobierno de su pas posea pruebas objetivas que demostraban la violacin por parte de un avin militar estadounidense del espacio areo venezolano. As, indica lo siguiente: El 17 de mayo de 2009 un avin de guerra estadounidense despeg de Curazao, viol nuestro espacio areo y una zona de exclusin de vuelo como lo es la Base Area de la Orchilla; nosotros tenemos los registros de las conversaciones de la torre de control con el avin donde se le pregunt si tenan autorizacin para sobrevolar la zona y pidindole los motivos de su incursin. Ms recientemente, el Presidente de Venezuela Hugo Chvez Fras denunci tambin el ingreso en territorio venezolano de un avin P-3 por espacio de 15 minutos, el cual fue escoltado fuera del espacio areo venezolano por aviones F-16 de la Fuerza Area Venezolana. Ese mismo avin, en horas de la tarde volvi a incursionar en el espacio areo de Venezuela por espacio de 19 minutos, siendo nuevamente escoltado fuera del espacio areo venezolano por aviones F-16 de la Fuerza Area de Venezuela.

La denuncia hecha por el Ministro venezolano, as como la hecha por el Presidente Chvez, trae nuevamente a la discusin pblica el tema de los golpes de Estado en los pases latinoamericanos, sobre todo en momentos en que el gobierno de Venezuela denuncia los planes de Colombia, avivada por Estados Unidos, de estar creando las condiciones para justificar una agresin contra nuestro pueblo basndose en falsos positivos o simulaciones de hechos punibles.

De acuerdo con Modesto Emilio Guerrero, en su ensayo Memoria del golpe de Estado en Amrica Latina durante el Siglo XX, citando a Cursio Malaparte, autor del La Tcnica del Golpe de Estado, el golpe de Estado no es otra cosa que un recurso de poder cuando se corre el peligro de perder el poder. Indica el autor que para 1968 el 62% de Amrica Latina, frica, Medio Oriente y Asia Sudoccidental estaba gobernada por dictaduras militares. Indica, adems, que si se hace un pronunciamiento entre 25 pases, desde el ao 1902 hasta el golpe en Venezuela contra el Presidente Constitucional Hugo Chvez Fras, resultarn 327 golpes de Estado, contando los que se estabilizaron como dictaduras por meses o aos y aquellos que duraron pocos das, como fue el caso de los repetidos golpes de Estado en Bolivia. En su lista de golpes de Estado en el Siglo XX, indica que el primero es Bolivia, con 56; Guatemala con 36; Per con 31; Panam con 24; Ecuador con 23; Cuba con 17; Hait con 16 hasta 1995; Repblica Dominicana con 16; Venezuela con 12; Brasil con 10; Chile con 9; Colombia y Argentina con 8 y Uruguay con 5. En las islas caribeas se dieron poco ms de 10 golpes de Estado. Pases como Paraguay, Nicaragua o Repblica Dominicana las dictaduras militares que usurparon el poder poltico se extendieron en el control de los pases por dcadas.

De acuerdo con Guerrero, casi el 30% de los casos, los golpes y las dictaduras resultaron de la intervencin directa de tropas de los Estados Unidos, por lo menos desde el fin de la Guerra Hispano Norteamericana. Si registramos solo el Caribe y Centroamrica, hasta Panam, la proporcin se acercara al 70%.

Atilio Born en su ensayo titulado Invisibilizando golpes de Estado: Lo que la teora hegemnica en la ciencia poltica no quiere ver, denuncia el pasado 5 de enero la pretendida tesis adelantada en un Informe por parte de la Corporacin Latinobarmetro de Santiago de Chile en la cual, en referencia a Honduras indica lo siguente:

En el ao 2009, Amrica Latina sufre por primera vez un golpe de Estado despus de 31 aos desde que se inaugurara la democracia en lo que ha sido llamado la tercera ola de la democracia.

De acuerdo con Born tal afirmacin no solo es un notable error historiogrfico sino un sntoma de algo mucho ms profundo, revelador de la insanables limitaciones de la concepcin terica y metodolgica hegemnica en las ciencias sociales de nuestros das de inspiracin anglosajona. A los fines de documentar la falsedad del dato ofrecido por la Corporacin Latinobarmetro, Born nos recrea lo acaecido en los golpes de Estado en Venezuela el 11 de abril de 2002, estableciendo de paso la participacin de pases como Estados Unidos y Espaa, as como tambin la complicidad de funcionarios de la Unin Europea y los gobiernos en aquel momento de pases latinoamericanos como Colombia y El Salvador.

Born nos recuerda, tambin, los sucesos golpistas en El Salvador en 1979, Bolivia en los aos 1978, 1979 y 1980, Paraguay en 1989, Hait en los aos 1988,1990, 1991 y 2004. A estos golpes de Estado podramos sumar tambin aquellos promovidos por Estados Unidos en la segunda mitad del Siglo XX cuando se produjeron los golpes de Estado en Cuba por Fulgencio Batista en 1952; el derrocamiento de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954; la invasin armada promovida contra la Revolucin Cubana en Playa Girn en 1961; el golpe de Estado contra Velazco Ibarra en Ecuador en 1961; el perpetrado en Brasil contra el presidente Joao Goulart en 1964; la invasin a Repblica Dominicana el 28 de abril de 1965; el envo a Guatemala y Bolivia de asesores militares Boinas Verdes durante los aos 1966 y 1967; los golpes de Estado en Uruguay y Chile en 1973; la Dictadura Militar en Argentina a partir de 1976; la intervencin en el conflicto en El Salvador en 1980; el estmulo desde Honduras de la Guerra Sucia contra la Revolucin Sandinista a partir de 1980; la invasin de Granada en 1983; la invasin de Panam en 1989; la intervencin con el proceso electoral en Nicaragua en las elecciones de 1990; el Plan Colombia a partir del ao 2000; el golpe de Estado en Venezuela en 2002 y el golpe de Estado en Honduras en 2009.

En estos sucesos, indica Born, se ha recurrido a utilizar paliativos a hechos sangrientos y extra legales que representan el derrocamiento de gobiernos instaurados con la legitimidad reconocida por sus pueblos. As, el nuevo discurso incorpora nuevas frases para justificar la teora del golpe tales como: revolucin libertadora, proceso de reorganizacin nacional, gobierno de reconciliacin nacional, gobierno de salvacin nacional, solucin ante un vaco de poder,gobierno de transicin, gobierno interino, etc.

Tiene razn el gobierno de la Repblica Bolivariana de Venezuela cuando denuncia su preocupacin por las amenazas, cada vez ms abiertas, de las polticas estadounidenses y colombianas hacia su pas. Baste recordar el ensayo escrito por Wayne Madsen y Richard Benet el 19 de abril de 2002 bajo el ttulo US returns to bad old ways in Venezuela. All indican que bajo la cubierta del desarrollo de un ejercicio naval COMPTUEX y JTFEX la Marina de Guerra de Estados Unidos provey a los militares venezolanos que produjeron el golpe contra el presidente Hugo Chvez apoyo en la interferencia de comunicaciones y seales de inteligencia. A travs del US Navy Signal Intelligence, los buques estadounidenses estuvieron pendientes de las comunicaciones desde y hacia Cuba, Libia, Irn e Iraq a travs de sus misiones diplomticas en Caracas. Indican que los planes de la FFAA de Estados Unidos en apoyo al golpe se comunicaron al presidente Bush durante su visita a Per y El Salvador en marzo de 2002.

La Agencia de Seguridad Nacional apoy el golpe utilizando personal del Comando Sur adscrito al Joint Inter Agency Task Force-East en Cayo Hueso, Florida a travs de lingistas especialistas en espaol y operadores en intercepciones de seales. Tambin hubo la participacin de personal de comunicaciones e inteligencia desde Estacin Naval de Sabana Seca en Puerto Rico y del Centro Regional Operacional de Seguridad en Medina, Texas. Desde la porcin Este de Colombia, personal contratado por la CIA y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos utilizados en la operaciones anti narcticos, provey apoyo logstico a lo largo de la frontera con Venezuela desde el aeropuerto Marandua, mientras que aviones de patrullaje desde la FOL localizada en Manta, Ecuador, provean apoyo de inteligencia a las operaciones.

Buques de Guerra de la Marina de Estados Unidos desarrollando sus ejercicios en el polgono externo que se operaba desde la Estacin Naval de Roosevelt Roads del AFWTF se mantuvieron en alerta ante la posibilidad de evacuacin de ciudadanos americanos en Venezuela. Los buques incluan al Portaviones USS Washington, los destructores USS Barry, USS Loboon, USS Mahan y al USS Arthur W. Radford. En algunos de estos se mantenan a bordo unidades para proveer seales adicionales de inteligencia a las unidades de operaciones especiales y de inteligencia desplegadas en tierra en apoyo a los golpistas venezolanos desde territorio colombiano.

Por su parte, la CIA provey personal del grupo de operaciones especiales bajo el mando del Teniente Coronel asignado desde el Comando de Operaciones Especiales desde el Fuerte Bragg en Carolina del Norte. Estos permanecan en Venezuela desde el 2001 y pertenecen al US Special Operations Intelligence Support Activity. Se indica que hicieron contacto con altos mandos de las Fuerzas Armadas de Venezuela, incluyendo al General Lucas Rincn, Vice Ministro de Seguridad, al General Luis Camacho Kairuz; con empresarios y lderes sindicales de la Confederacin de Trabajadores de Venezuela, entre otros. Se indica que las conversaciones con lderes de la CTV comenzaron desde el verano de 2001 en las refineras de Maracaibo. Una de las personas reclutadas por la CIA fue el Presidente de FEDECAMARAS.

El golpe tambin fue apoyado por el Special Operations Phycological Warfare, proveniente del Fuerte Bragg, los cuales manejaron los anuncios en TV a nombre de polticos y empresarios venezolanos como tambin en la radio, indicando que Chvez haba precipitado la crisis al ordenar disparar contra los que protestaban en Caracas. Tcnicos en guerra electrnica bloquearon las comunicaciones de los telfonos celulares y frecuencias de radio entre Caracas y las ciudades del interior en coordinacin con el Batalln de Inteligencia General de Brigada Andrs Ibarra, del alto mando de las FFAA de Venezuela.

Ciertamente la amenaza contra Venezuela no es una idea peregrina. Corresponde a todas y a todos nosotros, en el inicio de un nuevo ao, redoblar nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y con la defensa de su Revolucin.

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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