Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Usos y abusos de Hait
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2010

Hait, un pas sin perdn, clama frente a nosotros

Chris Floyd
Empire Burlesque

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


haiti-earthquake-2.jpg

I.-

La ruina poltica y econmica de Hait, implacablemente mantenida y deliberadamente infligida, tiene mucho que ver con la avalancha de muerte y devastacin que el pas sufre ahora tras el terremoto. Tambin va a imposibilitar enormemente cualquier posible recuperacin de este desastre natural. Como se detalla a continuacin, las rapaces polticas econmicas de Washington han destruido todos los intentos de construir una economa sostenible en Hait, ahuyentando a la gente de la tierra y de las comunidades pequeas hacia las atestadas, peligrosas e insalubres villas miseria, donde intentan mantener a duras penas una msera existencia trabajando en las fbricas de trabajo esclavista propiedad de las elites occidentales y de sus compinches locales. Todos los intentos de cambiar una sociedad manifiestamente injusta han sido aplastados sin piedad por la mano directa o colateral de las elites occidentales.

El resultado? Millones de personas debilitadas por el hambre, las privaciones, la desnutricin, la enfermedad- viviendo apiadas en infraviviendas. El pas carece de la necesaria infraestructura civil, financiera y fsica para poder llevar una vida decente en situacin de normalidad, para proporcionar una asistencia adecuada y un marco firme de reconstruccin cuando los desastres sobrevienen. Incluso un terremoto mucho ms suave que el que golpe Hait esta semana habra creado una situacin desmesurada de sufrimiento innecesario en una nacin que ha sido tan despiadada y deliberadamente estrangulada como sta.

Con el huracn Katrina vimos cun cruel e injustamente reaccionaron las elites estadounidenses ante la destruccin de una de sus propias ciudades. Polticamente bien conectados, los millonarios de Mississipi consiguieron una pronta y copiosa asistencia, mientras que muchos nativos de Nueva Orlens an siguenconvertidos en refugiados, dispersos por todo el pas tras las inundaciones. Y esto en una nacin en la que las infraestructuras aunque en veloz proceso de degradacin a causa de la corrupcin, la avaricia y militarismo- son an fuertes. Qu esperanza puede entonces tener Hait?

S, ahora se producir una inmediata y gran afluencia de ayuda, como siempre que sucede algn desastre espectacular. Desde luego que esto es loable y yo animo a cualquiera que quiera contribuir con todo lo que pueda a esos esfuerzos. Pero a menos que haya un cambio radical en la poltica estadounidense, a menos que se ponga fin definitivamente a la maldicin lanzada sobre Hait no por Dios, ni por el diablo, sino por los duros corazones de las elites que perpetan fielmente las crueles tradiciones de sus predecesores-, entonces todo este flujo de solidaridad y atencin pronto darpaso de nuevo, como siempre ha pasado, al cruel desprecio, a la brutal represin y a la explotacin inhumana.

El relato de esas crueles tradiciones y la continuidad con las mismas que Obama ha demostrado ya- no augura precisamente tal cambio. Pero como ese hombre sabio, Edsel Floyd, dice siempre, vivimos en la esperanza y morimos en el desespero. Y esa esperanza es un valor que debemos conservar en la cartera de Hait y seguir trabajando por ella.

Al mismo tiempo, la esperanza no puede cegarnos; es preciso conocer la dura realidad para saber cmo poder cambiarla. Por eso, echemos una extensa y firme ojeada.

II.-

Pocas horas despus de que se produjera el terremoto, el tele-evangelista Pat Roberson ya estabaen el aire declamando ante sus millones de televidentes que la razn de que Hait hubiera sido golpeada por ese desastre y lleva ya doscientos aos sufriendo intensamente- se debe a que los haitianos hicieron un pacto con el diablo! para ganar su libertad de sus soberanos coloniales franceses a principios de 1800.

Y mientras nos llegan tales vomitivas manifestaciones de ese seboso, polticamente bien conectado y virulentamente extremista mullah (que una vez fue adecuadamente descrito como mimado dictador, mercader de diamantes sangrientos, anti-judo y shiller batido, esta vez puede encontrarse una pequea mota de verdad en la masa salpicada de vmitos de Robertson. Los haitianos llevan en efecto doscientos aos malditos, y s, la maldicin se retrotrae hasta su liberacin. Pero pese a Robertson, el origen de esa maldicin no es metafsico. Como seal en un artculo escrito en 2004:

As es, en efecto. El artculo de 2004 detallaba el largo y ltimo aplastamiento bipartidista contra Haiti, que culmin en un golpe orquestado por la Administracin Bush, la segunda vez en la que un presidente de EEUU llamado George Bush derrocaba del poder al democrticamente elegido Presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide. Merece la pena repetir ahora ese relato:

Pero, como decamos, la ronda ms reciente de castigo para Hait fue mediante un asunto profundamente bipartidista:

III.-

Desde luego, todo eso sucedi en los malos viejos tiempos, antes de que Barack Obama nos introdujera en una nueva era post-racial. Seguramente, este hombre visionario y compasivo, l mismo descendiente de frica, pondra ya fin al castigo contra Hait por haberse levantado contra sus amos blancos.

Pero no parece ser as. Como seal aqu el ao pasado, en Cry, the Unforgiven Country:

CLINTON: EEUU quit en 1995 una dictadura militar, limpiando el camino para la democracia. Y despus de varios aos de disputas polticas, normales en cualquier pas que pase por una transicin, Hait empez a ver progreso. Y las elecciones nacionales y presidenciales de 2006 hicieron avanzar realmente a Hait hacia la democracia. Lo que el presidente y el primer ministro estn persiguiendo es mantener un fuerte compromiso con el gobierno democrtico que dar un nuevo paso adelante con las elecciones para el senado del domingo.

Traduciendo el vulgar dialecto clintoniano: 1) las disputas polticas se refieren a la abrumadoramente popular presidencia de Jean Bertrand Aristide, que EEUU, y su quinta columna en Hait, disputaron (y socavaron continuamente); 2) Hait empez a ver progreso gracias al golpe contra Aristide en 2004 apoyado por EEUU; y 3) las elecciones de 2006 que hicieron avanzar realmente a Hait hacia la democracia excluyeron tanto a Aristide como al candidato preferido del FL en su lugar (el padre Gerard Jean-Juste, encarcelado a partir de acusaciones inventadas por el gobierno apoyado por EEUU para impedir que se presentara), que acabaron con el ascenso de Ren Preval, quien realmente entenda quin era el jefe y por tanto se mereca una palmadita de Clinton en la cabeza.

Es cierto que ese trabajo sucio se pondr de nuevo en marcha, y debemos combatirlo, llamar la atencin y no permitir que Hait desaparezca de nuevo bajo la sombra imperial. Pero en estos momentos, la preocupacin ms urgente es el sufrimiento humano en Hait. Por eso, por favor, colabore con los esfuerzos de las organizaciones que le pongo a continuacin: Partners in Health y Haiti Emergency Relief Fund, o de cualquier otra que Vd. prefiera.

N. de la T.:

Con fecha 16 de enero, el autor ha aadido la siguiente nota: Para entender mejor el contexto histrico del sufrimiento de Hait, puede leerse este magnfico artculo de Noam Chomsky: The tragedy of Haiti

Fuente: http://www.chris-floyd.com/component/content/article/1-latest-news/1900-help-haiti-the-unforgiven-country-cries-out.html



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