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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2010

Farmacuticas al desnudo

Carlos Migulez Monroy
Revista Fusin


La Unin Europea investiga el papel de las grandes farmacuticas durante la expansin de la pandemia de la gripe porcina. Al parecer, emplean el miedo y la mentira para favorecer sus intereses comerciales.

Se confirma la teora de la conspiracin: grandes multinacionales se sirven de la mentira y del miedo para obtener beneficios. La Unin Europea aprueba una investigacin de posibles presiones de grandes farmacuticas a la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) para disparar una alarma mundial.

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa afirma: con el fin de promover sus patentes mdicas y sus vacunas contra la gripe, compaas farmacuticas presionaron a cientficos y a agencias oficiales de la salud para que alarmaran a gobiernos del mundo entero y provocaran el despilfarro de los escasos recursos pblicos en campaas de vacunacin ineficientes que exponen a millones de personas saludables a innumerables riesgos de efectos secundarios por frmacos insuficientemente probados.

Las recomendaciones de la directora general de la OMS al gobierno mexicano confirman la postura de la Unin Europea. Margaret Chan le peda al gobierno de Felipe Caldern que no bajara la guardia, incluso si los pronsticos de rebrote de gripe A no se han cumplido en invierno.

Cuando lleg la gripe aviar hace cinco aos, personas que ingirieron Tamiflu mostraron sntomas de confusin, de paranoia y de alucinaciones, adems de ciertas tendencias suicidas, segn informes sanitarios. Pero las campaas de salud por las gripes aviar y porcina no slo parecen daar la salud de las personas, sino la credibilidad de sistemas sanitarios gubernamentales y del sistema internacional encargado de promover un estado general de bienestar, como la misma OMS define la salud. En plena crisis financiera que ha llevado a la pobreza extrema a miles de millones de personas, gobiernos como el espaol o el mexicano han gastado miles de millones de euros. De un modo no muy casual, gobiernos como el francs intentaban hace unos das vender sus excedentes de la vacuna a gobiernos como el mexicano.

En Estados Unidos, la posible financiacin de medicamentos con el dinero de los contribuyentes ha provocado la indignacin de activistas y de defensores de un modelo sanitario que no tiene el beneficio econmico como primero y nico objetivo. Adems de gastar millones de dlares para bloquear la distribucin de genricos en pases empobrecidos, empresas como Gilead Sciences aprovechan las pandemias para ampliar sus cuotas de mercado, con campaas de marketing como la que la Unin Europea destapa estos das.

En algunas grandes democracias, la desaparicin de la frontera entre lo privado y lo pblico facilita la manipulacin y los abusos. Diputados, secretarios de defensa o ex presidentes aprovechan sus contactos y sus cargos, y juegan con informacin privilegiada para obtener beneficios, valor supremo del sistema neoliberal. La industria farmacutica se ha beneficiado de esos contactos en Estados Unidos.

La presin del ex ministro de Defensa en Estados Unidos fue crucial para que productos de biotecnologa y farmacia ideados para escenarios de catstrofe obtuvieran fondos pblicos. Donald Rumsfeld se neg a vender sus acciones por ms de 10 millones de dlares en Gilead Sciences, dueo de la patente de Tamiflu, cuando ocup el cargo. Argumentaba que las epidemias son cuestin de seguridad nacional y que esa actividad empresarial era compatible con el puesto de secretario de defensa.

Para que los mrgenes de beneficio de frmacos como el Tamiflu o las vacunas contra la Gripe A se disparen de forma exponencial, tiene que existir lo que el socilogo alemn Ulrick Beck denomina la sociedad de riesgo. Es decir, un estado generalizado de pnico que los Gobiernos slo pueden paliar con grandes reservas de los frmacos para cuando se dispare la prxima pandemia y con medidas que tienen impacto en los medios de comunicacin: cierre de colegios, poblaciones enteras con mascarillas, limpiezas masivas de los sistemas de metro y transporte pblico.

Algunos internacionalistas se quejan del debilitamiento de la ONU y de las agencias que dependen de ella. Este descrdito quedara justificado si se confirmaran las presiones y las relaciones estrechas entre empresas multinacionales y funcionarios de la OMS. Naciones Unidas arriesgara su fuerza, su prestigio y su presupuesto para favorecer los intereses de grandes multinacionales que no slo obtienen grandes beneficios de los abusos que cometen, sino que contribuyen tambin al debilitamiento de los Estados, la base de Naciones Unidas. Un mundo sin un sistema internacional de consensos resultara ms alarmante que cualquier pandemia.

El autor es periodista y Coordinador del CCS.


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