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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2010

Hait, primera ocupacin militar del poder "inteligente

ngel Guerra Cabrera
La Jornada


Estados Unidos se ha aprovechado de la ms reciente tragedia haitiana para implantarse militarmente en el pas caribeo por largo tiempo. As se vea venir desde que Washington anunci el envo de una magnitud de medios blicos a la sufrida nacin ms propios de una invasin armada que de una operacin humanitaria. Subrayando las tcticas del poder inteligente en la era de Obama el ablandamiento artillero por ahora- lo hace la televisin, que pasa imgenes dantescas del sufrimiento de los haitianos, separndolas de su contexto social y poltico, como si no se debieran principalmente a una historia de despojo y atropello imperial de siglos. Las imgenes no hacen ms que sacar a flote un cuadro humano apocalptico que, aunque ahora agravado, ya exista antes del sismo.

Mientras las terribles tomas televisivas movilizan una ola de solidaridad internacional nunca vista la ocupacin militar marcha viento en popa disfrazada de accin de socorro. Han llegado a Hait el sper portaviones Carl Vinson y su grupo de batalla, incluidos tres buques de desembarco anfibio y dos navos lanzamisiles, barcos y helicpteros de la Guardia Costera, una unidad de elite de 2000 marines, 3 500 soldados de la 82 Divisin Aerotransportada -la misma que actu en las invasiones de Repblica Dominicana, Granada y Panam-; en fin, segn anuncia el Pentgono estn por arribar entre 9000 y 10 000 militares de Estados Unidos. El aeropuerto y el trfico areo estn bajo el control de su Fuerza Area y sus militares han desplazado a un segundo plano a las fuerzas de Naciones Unidas, a cuyo comando no se subordinan. Surgen protestas de Francia, Brasil, Venezuela y la Caricom, cuyos aviones no reciben permiso de aterrizaje de los yanquis. El formidable despliegue blico est lejos de ser temporal, ha llegado para quedarse como lo confirman las grficas declaraciones de la seora Clinton en su visita a Hait y las del vocero del Departamento de Estado Philip Crowley: vamos a permanecer all a largo plazo, e igualmente las del general Douglas Frazer, jefe del Comando Sur, a cargo de la ayuda, extensamente reproducidas por el acadmico canadiense y experto en geoestrategia Michell Chossudovsky en su artculo La militarizacin de la ayuda de emergencia a Hait: es una operacin humanitaria o una invasin?, publicado en el sitio web Global Research.

Chossudovsky afirma que esta renovada presencia militar estadunidense en Hait ser utilizada para establecer un punto de apoyo en el pas y tambin persigue los objetivos estratgicos y geopolticos de Estados Unidos en la Cuenca del Caribe, que estn en gran medida dirigidos contra Cuba y Venezuela. Cuba ha mantenido una brigada mdica en el pas caribeo durante once aos, que en el momento del terremoto atenda pacientes en 227 de las 237 comunas, apoyada con recursos de alta tecnologa aportados por Venezuela. En universidades cubanas se han formado 548 mdicos haitianos; con sus colegas cubanos hacen una fuerza de unos mil integrantes, que ahora realiza su labor principalmente en Puerto Prncipe. Mientras el cuello de botella en el aeropuerto no permite que llegue la ayuda los hospitales de campaa cubanos han atendido a cientos de haitianos y operado decenas. Cuba desarrolla otros programas de cooperacin, tambin sin costo alguno para Hait, entre ellos uno de alfabetizacin. Venezuela le suministra petrleo en condiciones muy favorables a travs de Petrocaribe basndose en los principios de solidaridad de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica(Alba).

Esto es lo que molesta a Estados Unidos, que ha sido incapaz de otra cosa en Hait que de saquearlo inmisericordemente apoyndose en sucesivas intervenciones militares desde principios del siglo XX. Al igual que en Honduras, Washington busca yugular all acciones como las de Cuba y Venezuela que permitan a sus habitantes ponerse por s mismos sobre sus pies.

Hait fue el primer gran faro revolucionario de la libertad del mundo colonial, ocup en el siglo XIX el lugar que toc a Cuba en el XX. Las viejas potencias coloniales y Estados Unidos le han estado haciendo pagar la osada de su gran revolucin social, la primera antiesclavista triunfante de la historia, precursora de la independencia de Amrica Latina.

Washington no va a hacer nada por la libertad y el bienestar de los haitianos. Vivir para ver.

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Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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