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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2010

Documento histrico del PCV del ao 1961 publicado en la revista Principios
El papel de las fuerzas populares y la burguesa el 23 de enero del 58

Partido Comunista de Venezuela
Revista Principios / Tribuna Popular


El 23 de enero de 1958 el pueblo venezolano derroc el gobierno de traicin nacional de Prez Jimnez, abriendo para nuestra Patria perspectiva de desarrollo democrtico y de liberacin nacional. .

La victoria del 23 de enero fue conquistada por un amplio frente de clases, partidos polticos y grupos militares, que de hecho representaban a la inmensa mayora de la nacin. En tal frente, es necesario destacar y comprender el papel desempeado por las fuerzas populares, de una parte y, de la otra, por sectores de la gran burguesa.

Las fuerzas populares concibieron y pusieron en prctica una tctica de amplia unidad y lucha de masas contra la dictadura. Fueron ellas las que realizaron el movimiento insurreccional del 21 de enero, el cual, unido a la accin militar, provoc la cada de la dictadura.

Pero dichas fuerzas no tenan suficiente claridad acerca del tipo de gobierno que deba sustituir a la dictadura, ni acerca de los objetivos que en el fondo perseguan las diversas fuerzas que participaran en el frente anti-dictatorial, especialmente los sectores de la gran burguesa.

Los sectores de la gran burguesa participaron a ltima hora en el frente unitario coincidiendo con las otras fuerzas en el propsito de derrocar a la dictadura, pero toda su actuacin estuvo guiada por el objetivo de mantener el poder poltico para s, conservar intacta la estructura del estado, contener el movimiento democrtico, frenar las transformaciones anti-feudales y de liberacin nacional y enmarcar el proceso poltico venezolano en el estrecho campo de las lentas reformas que no resuelven los grandes problemas del pas ni de las masas. Adems, este objetivo de la gran burguesa fue facilitado por un conjunto de condiciones desfavorables para el movimiento popular, tales como:

a) La unidad popular no estaba respaldada por fuerte organizaciones de masas ni dispona de instrumentos de combate creados por ellas en el trascurso de la lucha.

b) El grado de combatividad de las masas no era uniforme en escala nacional, lo cual se evidenci en el desnivel de la lucha entre Caracas y el interior, entre la clase obrera y los campesinos, entre el estudiantado y la clase obrera, etc.

c) La clase obrera, sus organizaciones especficas y su Partido no se haban recuperado de los duros golpes sufridos en el trascurso de la lucha anti-dictatorial.

Por eso la gran burguesa pudo fcilmente imprimirle al gobierno provisional su orientacin de clase y los rganos de poder no sufrieron mayor deterioro ni depuracin, a pesar de la destacada participacin de grupos militares descontento contra la dictadura.

La insuficiente claridad en la direccin de las fuerzas populares impidieron que fueran superadas las dificultades, lo que hubiera sido posible en buena parte apoyndose en las masas populares y utilizando audazmente las brechas, las contradicciones y la descomposicin de la dictadura. Adems, contribuy a aminorar la resistencia a las soluciones que la gran burguesa daba a la crisis poltica.

As la dictadura de los elementos ms reaccionarios y terroristas de las clases dominantes es sustituida por gobiernos de los sectores conciliadores y vacilantes de la burguesa, en los cuales fue cobrando fuerte influencia la gran burguesa pro-norteamericana.

Por estas razones el 23 de Enero no logra cambios importantes en la estructura del pas.

Sin embargo, el 23 de Enero se conquist un clima de amplias libertades polticas y sindicales; se asest un duro golpe a la poltica de los monopolios norteamericanos, los cuales se valan de la tirana para saquear impunemente las riquezas nacionales y a los fomentadores de la guerra que consideran a Venezuela su arsenal y su plaza de armas en el Caribe. Se reestructur unitariamente el movimiento popular y obrero; surgieron las organizaciones sindicales unitarias; se organiz el campesinado en escala antes desconocida; se formaron potentes organizaciones de masas; las movilizaciones del pueblo, en numerosas acciones de calles, aumentaron la conciencia de sus propias fuerzas. Cobr impulso el desarrollo de la conciencia nacional, democrtica y patritica. El Partido Comunista rodeado del cario del pueblo, cobr caractersticas de gran partido nacional, revolucionario y de masas.

Se abri un periodo de luchas en el curso del cual las clase populares de haber estado previstas de una concepcin ms justa de la realidad, hubiesen podido, mediante el herosmo y el mpetu revolucionario y la forja de poderosas organizaciones de combate, crear condiciones favorables para iniciar transformaciones profundas en la sociedad venezolana.

Tal es el caso de las grandes jornadas anti-golpistas de 1958, de las grandiosas manifestaciones anti-imperialistas contra Nixon y de las batallas libradas durante el proceso electoral, que plantaban la posibilidad real de modificaciones gubernamentales favorables para las fuerzas progresistas y democrticas.

Debido a que no se logr quebrantar el podero de los monopolios extranjeros y las clases dominantes es que confrontamos hoy una ofensiva reaccionaria contra las libertades democrticas y un sometimiento creciente de nuestro pas a los intereses anti-nacionales.

Las enseanzas principales del proceso del 23 de Enero para las fuerzas populares y revolucionarias incluyendo a nuestro partido- son:

1. Que ellas deben actuar con energa y decisin en todo momento, especialmente en los periodos de crisis revolucionaria.

2. Que en la lucha poltica, las clases, tanto las enemigas como las amigas de la clase obrera, tienen definidos objetivos de Poder. Por tanto, la clase obrera, su partido y las otras clases revolucionarias han de tomar en cuenta siempre las perspectivas de Poder, la necesidad de que este pase a sus manos.

3. Que no basta la existencia de una vanguardia, por aguerrida que sta sea, para que las fuerzas revolucionarias tomen el poder, sino que es necesario que existan adems determinadas condiciones favorables, fuerzas organizadas capaces de aplicar las ms variadas formas de luchas por el poder hasta conquistarlo y luego mantenerlo y derrotar la contra-ofensiva de los enemigos de la revolucin. Esta enseanza eleva la responsabilidad del Partido en las tareas por la organizacin y direccin de las masas.

Fuente: Revista Principios del Comit Central del Partido Comunista de Venezuela, Ao III, N 11, Caracas, Octubre de 1961.

http://www.pcv-venezuela.org/index.php?option=com_content&task=view&id=6300&Itemid=1"



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