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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2010

Hait, un desastre clasista

Jeb Sprague
Rebelin


Slo cinco das antes del terremoto que destroz Puerto Prncipe el 12 de enero, el Consejo de Modernizacin de las Empresas Pblicas (CMEP) del gobierno haitiano anunci la privatizacin del 70% de Teleco, la compaa estatal de telfono de Hait.

Hoy Puerto Prncipe est en ruinas con miles, posiblemente cientos de miles de muertos, barrios enteros destrozados, muchas personas enterradas vivas. De pueblos de toda la pennsula del sur, como Logne, se dice que estn en la ruina total, con un nmero de vctimas incalculable. El presidente de Hait, Ren Prval, y su administracin se han revelado ineptos, ausentes y ni siquiera se les oye en la radio local.

En Point Morin, en el barrio de Verna Bois, de la capital, el edificio de Teleco result seriamente daado. A travs de Twitter, en Puerto Prncipe, alguien advirti el lunes a los residentes locales de que deben evacuar: despus de las ltimas evaluaciones de la construccin, se han dado cuenta de que las principales columnas de la estructura estn daadas.

Con una multitud de personas que no puede obtener atencin mdica, agua y suministros bsicos, la falta de infraestructuras estatales es muy evidente. En lugar de invertir en programas sociales y en infraestructura pblica que podra haber ayudado a la gente de Puerto Prncipe despus de un desastre natural, el gobierno haitiano fue presionado por Estados Unidos y las instituciones financieras internacionales para vender su infraestructura, cerrar los comedores populares patrocinados por el gobierno y reducir los aranceles que podran beneficiar a la economa rural.

La tendencia demogrfica en Hait en los ltimos diez aos, demuestra el impacto de la globalizacin capitalista: el movimiento de la poblacin rural a los barrios marginales de Puerto Prncipe, a menudo ubicados en condiciones precarias en las laderas.

Los barrios ms pobres empiezan con mala geologa, dijo el escritor Mike Davis en su libreo Planet of Slums, en el cual describe la explosin de las comunidades pobres en la era del capitalismo global. Miles de millones de personas no tienen ms remedio que vivir en lugares peligrosos.

A mediados de 2007, con el periodista haitiano Wadner Pierre, escrib un artculo para IPS (Inter Press Service), en el que investigbamos el desmantelamiento de la compaa estatal de telfono en Hait (Teleco). Entrevistamos a los trabajadores del sector pblico, despedidos en masa. El plan del gobierno era reducir la plantilla de Teleco de 3.293 empleados a menos de mil. Actualmente, los jefes de Teleco han acabado con dos tercios de los puestos de trabajo de la empresa. Durante su primer mandato, entre 1996 y 2001, Prval ya vendi otras compaas estatales, como las que producan harina y cemento.

Ahora Prval sigue adelante con el Cadre de Coopration Intrmaire (CCI), un macroprograma de ajuste econmico formulado por su antecesor, el dictador Gerad Latoure, junto con las instituciones internacionales. La privatizacin ha sido la parte fundamental del neoliberalismo en Hait.

A lo largo de los aos 80 y 90, Hait recibi presiones para reducir los aranceles sobre el arroz extranjero, eliminando as la poca proteccin que tena su economa local. Con la falta de oportunidades en el campo, la migracin a la capital se intensific. Cientos de miles de personas se instalaron en barrios de chabolas como Carrefour.

Utilizando la retrica del nacionalismo para intentar desviar la atencin del pueblo, funcionarios del gobierno de Hait han colaborado estrechamente con las instituciones financieras internacionales, organizaciones no gubernamentales y varios expertos del exterior. En contra de los polticos haitianos que no estaban dispuestos a aceptar dichos planes, la fuerza bruta, el bloqueo econmico y las misiones de la sociedad civil desde el extranjero, han forzado el camino correcto para gobernar.

A raz del terremoto, el Estado haitiano se evapor. La polica tuvo que buscar a sus propios seres queridos, los ministerios del gobierno y las bases de las Naciones Unidas quedaron en ruinas y muchos funcionarios de alto rango han muertos bajo toneladas de hormign.

Ampliamente criticados por no haber visitado a las vctimas ni dirigirse por radio a los barrios de la capital, Prval y otros lderes del gobierno han acampado en una estacin de polica junto con oficiales y periodistas extranjeros. El martes, Prval viaj a Santo Domingo, en la repblica dominicana, para entrevistarse con funcionarios encargados de la ayuda.

Washington Post explica que El gobierno de Estados Unidos considera a Prval agrnomo de formacin- un tecncrata en gran parte libre de las agudas ideologas polticas que han dividido a Hait durante decenios. Pero en un momento en el que la tragedia obliga al pas esencialmente a empezar de nuevo, la aversin a Prval en el escenario pblico ha inducido a millones de haitianos a preguntarse si realmente existe un gobierno.

Cientos de periodistas han llegado a Puerto Prncipe, mientras los militares de Estados Unidos han establecido una base en el aeropuerto nacional. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, acaba de llegar. Dando prioridad a la descarga de armas pesadas, las fuerzas de EE.UU. han rechazado a una serie de grandes aviones que transportaban equipos mdicos y de rescate, lo que provoc protestas por parte de Francia, Venezuela y la organizacin humanitaria Mdicos sin Fronteras.

Los medios de comunicacin internacionales han mostrado imgenes de los haitianos cavando con sus manos, sin herramientas, en los edificios destruidos buscando supervivientes. Sin embargo, segn han pasado los das, los gritos de los seres queridos enterrados han quedado en silencio.

Otros medios de comunicacin han empezado a mostrar imgenes de personas pobres en el centro de la capital en busca de alimento acusndolos de ladrones o criminales cuando slo estn haciendo lo que hara cualquier persona para sobrevivir. En algunos mercados, hombres armados amenazan a los que se atreven a buscar agua o comida.

En los ltimos decenios, con las medidas de austeridad impuestas a Hait, ha sido casi imposible construir un gobierno eficiente con capacidad de hacer algo en situaciones de emergencia o para apoyar proyectos de inversin social. El derrocado gobierno de Aristide, 2001-2004, aunque fue severamente castigado econmica y militarmente por la oposicin y sus aliados extranjeros, se neg a la privatizacin, instituy un programa nacional de comedores y centros de alfabetizacin y hasta se construyeron unos cuantos bloques de viviendas para los pobres en la capital (como se puede ver en aquel momento en un artculo del antiguo diario del gobierno La Unin).

Esas pequeas medidas para mejorar la situacin del pueblo pertenecen al pasado. La represin contra la democracia vino acompaada de la destruccin de la economa local en beneficio del capitalismo global y requiere que Hait est gobernada por una clase desconectada de la mayora. En su libro A Theory of Global Capitalism, el socilogo William I. Robinson describi "los grupos dominantes del Sur, a veces denominados burguesa modernizadora, han supervisado procesos de cambios drsticos sociales y econmicos para incorporarse a la economa global. Despus de tanta destruccin, no es sorprendente que los haitianos sigan resistindose a esos procesos de cambio que los hacen ms pobres y vulnerables.

El gegrafo Kenneth Hewitt invento el trmino classquake (terremoto de clase) despus del terremoto de 1976 en Guatemala, que cost la vida a 23.000 personas, debido a la precisin con la que destruy a los pobres. El classquake en Hait es mucho peor, agravado por decenios de globalizacin capitalista y la intervencin de Estados Unidos.

Jeb Sprague recibi un Premio de Proyecto Censurado en 2008 por un artculo que public con Inter Press Service (IPS) de Puerto Prncipe, Hait. Visite su Web de la universidad: http://home.umail.ucsb.edu/~jhsprague/

Versin Ingls: http://home.umail.ucsb.edu/~jhsprague/



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