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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2010

Hait, terreno abonado para el desastre

Iolanda Fresnillo
Observatorio de la Deuda en la Globalizacin

Este texto es una actualizacin del artculo publicado en La Directa el pasado 20 de enero.


Ms de dos semanas despus de que la tierra se sacudiera con rabia bajo los pies del pueblo haitiano, dejando un desolador paisaje de muerte y destruccin, las imgenes e informaciones que nos llegan desde Hait siguen siendo desesperanzadoras. Lo que ya nadie duda en calificar como una de las peores crisis humanitarias de las ltimas dcadas, ha dejado no slo ,as de 150 mil muertos y cerca de 3 millones de personas afectadas por la falta de comida, agua potable, vivienda y otros servicios bsicos, sino todo un pas por reconstruir. A las dificultades para distribuir la ayuda y atender los heridos y damnificados de los primeros das, seguirn, sin tanta atencin meditica, el reto de hacer posible el futuro del pueblo haitiano. Aunque es lgico que ahora la atencin se centre en superar la descoordinacin de los diferentes agentes de ayuda de emergencia sobre el terreno o revertir la carencia de recursos para asegurar la supervivencia y bienestar de los afectados, no nos podemos olvidar de lo que vendr despus. Las decisiones que se tomen en estas primeras semanas definirn en buena medida el futuro de los haitianos y, lo que es ms importante, hasta qu punto se deja que los haitianos sean amos de su propio futuro.

Para poder hacer frente al futuro, es necesario entender que el grado de devastacin que ha alcanzado el terremoto en Hait es fruto en buena medida de la situacin de empobrecimiento que viene sufriendo el pueblo haitiano desde hace dcadas, sino siglos. La vinculacin entre los niveles pobreza de un pas y el nivel de destruccin de un desastre natural no es ninguna novedad, y se repite en los anlisis de buena parte de los medios de comunicacin cada vez que un huracn, tsunami o terremoto asola un pas del Sur. Pero seria un error quedarnos en esta evidente reflexin. Es necesario, para hacer frente con xito a los retos del futuro, entender como se ha llegado a la situacin de empobrecimiento en un primer momento.

Bajo el yugo de Occidente

Una de las cuestiones que han esgrimido diferentes instituciones y agencias de cooperacin para explicar las dificultades de coordinacin de las operaciones de rescate, reparto de comida y agua o seguridad, es la prctica desaparicin del Estado haitiano. Pero en Hait, la debilitacin del Estado no ha sido un fenmeno natural. El primero de los pases de Amrica Latina en conseguir la independencia, tras la revuelta de la poblacin esclava de origen africano, ha sufrido una larga historia de invasiones e injerencias occidentales. Una historia que empez con dos siglos de colonizacin espaola (1492-1697), durante los que se explot, en las minas de oro y plata y en las plantaciones y hasta su prctica desaparicin, al pueblo aborigen de los Tanos. Una historia que sigui con la colonizacin francesa (1697-1804), que extendi el trabajo esclavo de 450.000 africanos que llevaron por la fuerza a Hait para trabajar en las plantaciones de caa de azcar y caf que se consuma a Europa. La revuelta de los esclavos de 1804 dio lugar al primer pas libre de Amrica Latina (y el segundo del continente americano, tras Estados Unidos), pero el coste de la independencia para los haitianos fue muy elevado. En 1825 Francia impuso una deuda de 150 millones de francos oro i como precio para reconocer la independencia, una carga que Hait ha tenido que soportar durante siglos. Poco ms de un siglo despus de su independencia, Hait era de nuevo ocupado, esta vez por las tropas de Estados Unidos (1915-1934). La ocupacin de EEUU dej ms de 30.000 haitianos muertos y una economa totalmente dirigida a las necesidades del mercado estadounidense. Pocos aos ms tarde (1957) las dictaduras de Franois Duvalier y su hijo, Jean-Claude, gobernaron con mano de hierro el pas hasta 1971 y 1986, respectivamente, dejando a ms de 30.000 personas asesinadas. Estados Unidos, pero tambin Francia y otros Estados occidentales, apoyaron a la dictadura de Papa Doc y Baby Doc, como se conoce a los Duvalier, como contrapeso a la Cuba comunista en la regin. En la dcada de los 90, tambin Estados Unidos estuvo detrs de la destitucin, y posterior reposicin, del presidente de Bertrand Aristide al frente del gobierno. Finalmente, y desde 2004, las tropas de Naciones Unidas ocupan el pas bajo el mandato de la MINUSTAH (Misin de Naciones Unidas por la Estabilizacin de Hait) ii . Durante los ltimos 6 aos el pueblo haitiano ha vivido un creciente proceso de militarizacin, con fuerte represin de los movimientos estudiantil y campesino, as como a continuadas violaciones de los derechos humanos perpetuadas por las (mal)llamadas fuerzas de pacificacin.

Bajo el peso del modelo neoliberal

La injerencia poltica y la presencia militar han ido acompaadas por la imposicin del modelo neoliberal, bajo la tutela de las Instituciones Financieras Internacionales (IFI). Como denunciaba Eduardo Galeanoiii, en Hait cualquier mandn de cuarta categora del Fondo Monetario Internacional o del Banco Mundial tiene ms poder que el presidente. Las polticas de ajuste estructural que han impuesto estas instituciones han ido debilitando el papel del Estado, hasta la raqutica expresin que tiene en la actualidad.

En 1985 FMI y Banco Mundial impusieron en Hait un Plan de Ajuste estructural que inici el proceso de desarticulacin del sector campesino. Un ejemplo ms actual ha sido la reciente reduccin de deuda que recibi Hait en el marco de la iniciativa para los Pases Empobrecidos Altamente Endeudados (HIPC por las siglas en ingls). La Iniciativa HIPC prev reducciones de de la deuda de los pases ms empobrecidos y ms endeudados, siempre y cuando estos sigan un Plan de Crecimiento y Reduccin de la Pobreza, tutelado por el FMI. Es en este marco que, para conseguir una reduccin de poco ms de mil millones de dlares de su deuda, Hait privatiz la empresa pblica de telecomunicaciones, que comport el despido de ms de 3.000 trabajadores, y se vio obligado a liberalizar los mercados pblicos.

As, el proceso de privatizacin de los servicios pblicos, que han condenado a buena parte de la poblacin al analfabetismo y la desatencin sanitaria, ha ido acompaado por una apuesta ciega por el libre comercio y de un modelo agro-industrial dirigido a la exportacin. El resultado: si en 1972 Hait tena un 98% de autosuficiencia de cereales, el ao pasado importaba el 82% de los cereales que consuma su poblacin. La liberalizacin de los mercados permiti la masiva entrada de alimentos importados, al mismo tiempo que Hait se converta en el 3r exportador de arroz a Estados Unidos. La reciente apuesta por la produccin de agrocombustibles y el incremento mundial del precio de los alimentos, acabaron abonando el terreno a la crisis alimentaria que sufri el pas en 2008, y de la que todava no se ha recuperado.

Esta apuesta por un modelo agrcola exportador, ha provocado tambin en los ltimos aos un importante xodo del campo a la ciudad, y un crecimiento insostenible de la capital, Puerto Prncipe. Las dbiles estructuras que se encontr el terremoto a los arrabales de Puerto Prncipe, son consecuencia directa del modelo neoliberal impuesto al pueblo haitiano durante dcadas.

Bajo el peso de un endeudamiento ilegtimo

La supeditacin de la poltica econmica haitiana a los dictados de las IFI se explica no slo por la presin de los pases occidentales, sino por la imposicin del mecanismo de la deuda externa. En Hait esta deuda se inicia, como decamos antes, con el que imponen desde Francia como precio por el reconocimiento de la independencia del pas. Y se agranda con el legado de las dictaduras de los Duvalier. Tal y como denuncia el CADTM las violentas dictaduras, ampliamente soportadas por los pases occidentales, estuvieron marcadas por un crecimiento exponencial de la deuda externa. sta fue multiplicada por 17,5 entre 1957 y 1986. En el momento de la cada de Jean Claude Duvalier, la deuda era de 750 millones de dlares, y la fortuna de la familia Duvalier depositada en bancos occidentales de 900 millones de dlaresiv. En cualquier caso, no podemos dudar de calificar la deuda de los Duvalier, o aquella que se deriva de la deuda colonial, como deudas ilegtimas. A stos se han ido sumando nuevos prstamos otorgados por las IFI y otros Estados, as como la acumulacin de los intereses, hasta llegar a los 1.884 millones de dlares de deuda en 2009 (previos a la reduccin de deuda en el marco de la Iniciativa HIPC).

Tal y como se ha explicado, el pasado junio de 2009, se acord un alivio de la deuda de Hait. Este acuerdo deba reducir la deuda del pas en unos 1.200 millones de dlares, pero a estas alturas Hait todava tiene una deuda externa de 891 millones de dlares. La mitad de esta deuda es con el Banco Interamericano de Desarrollo-BID (429 millones $) y con el FMI (165 millones $), y la otra mitad es con gobiernos como el de Venezuela (167 millones $) y Taiwan (92 millones $). Tambin el Estado espaol es acreedor de una deuda comercial de 28,57 millones de euros (segn los ltimos datos disponibles, de 31/12/08). Pese al compromiso del Estado espaol de cancelar parte de la deuda de Hait, en el marco de los acuerdos internacionales del pasado junio, esta cancelacin est pendientev. Algunos acreedores ya han anunciado cancelaciones adicionales de deuda, como en los casos de Venezuela, Taiwan, Francia o Italia, as como, de forma ms ambigua, el Banco Mundial, el BID y el FMIvi. Pero este no es el caso del Gobierno espaol. Pese a la movilizacin socialvii, y la demanda realizada incluso por diferentes partidos polticos, el Gobierno espaol todava no ha anunciado ninguna accin respeto a la deuda de Hait de la que es acreedor.

Qu hacer ante la tragedia de Hait?

La respuesta de la comunidad internacional ante el terremoto en Hait ha sido inmediata y abrumadora. Ms all de las cantidades de ayuda anunciadas o de las toneladas de alimentos, medicamentos, combustible o recursos humanos enviados a la isla caribea, es necesario analizar la letra pequea tras esta respuesta.

Es importante que se acte no slo de forma suficiente, sino tambin de forma adecuada, para poner los fundamentos para que el pueblo de Hait pueda reconstruir su pas y pueda forjar un futuro libre de la explotacin y la dominacin que ha sufrido hasta ahora. Como expresa la carta enviada por centenares de organizaciones de todas partes del mundo a los donantes reunidos a Montreal esta semana, es preocupante que la respuesta internacional no sea coordinada en base al respeto por la soberana y en pleno acuerdo con las necesidades y demandas del pueblo haitianoviii. La reconstruccin de Hait no ser si no es con el pueblo de Hait.

En este sentido es necesario que los pases que quieran ayudar Hait lo hagan desde una profunda revisin de las polticas desplegadas al pas caribeo hasta ahora. La primera de estas revisiones debera revertir la preocupante militarizacin de la ayuda que se est dando en Hait. Este desembarco de cuerpos militares se ha dado tanto por parte del ejrcito de Estados Unidos (con 16.000 militares desplegados o por desplegar a la zona), como, de forma no tan numerosa ni vistosa, de diferentes ejrcitos de pases de la Unin Europea (6.000 efectivos) y de otros pases (a los que se han de aadir otros contingentes como los 2.000 soldados de Canad, o los cerca de 2.000 de Brasil). stos se sumarn a los 9.000 cascos azules que forman parte de la Misin por la Estabilizacin de Hait, la MINUSTAH, y que Naciones Unidas ya ha pedido incrementar con 3.500 efectivos ms. Cerca de 40.000 militares que se estn desplegando de forma descoordinada, con decisiones tomadas de forma totalmente unilateral por cada una de las partes, y sin una misin definida o clara. Estados Unidos ha asumido, tambin de forma unilateral y totalmente ilegtima, un papel de liderazgo de la operacin, as como el control de zonas estratgicas como el aeropuerto, a pesar de las crticas de otros pases como los de la UE. Esta situacin de militarizacin est entorpeciendo gravemente las tareas de ayuda de las ONG, poniendo el peligro la vida de los millones de afectados por el terremoto. Finalmente, la ocupacin militar que de facto se est dando en Hait, no har sino fragilizar todava ms el ya dbil Estado haitiano. Ante esta situacin, es necesario, tal y como pide la red Jubileo Sur, apoyar a las voces que se levantan en Hait y entre la sociedad civil internacional para pedir una respuesta no militarizada, formada por cuerpos civiles, y que cuente con el enorme potencial humano y de la sociedad civil organizada con que cuenta Hait.

Ms all de desmilitarizar la ayuda, es importante que los recursos de emergencia y reconstruccin sean desligados de intereses comerciales de los donantes, y que no generen nuevo endeudamiento, es decir, en forma de donaciones y no de prstamos. El gobierno espaol debera renunciar, tanto en la ayuda de emergencia cono en la reconstruccin, al uso de instrumentos como los crditos FAD, fondos reembolsables y ligados a la compra de bienes y servicios espaoles. Los crditos FAD han sido utilizados anteriormente en emergencias similares como las del Huracn Mitch en Centro-Amrica o el Tsunami en el Sudeste asitico, a pesar las denuncias de la sociedad civil.

A la no generacin de nueva deuda, se debe sumar la ya mencionada cancelacin, inmediata e incondicional, de la deuda externa ilegtima de Hait. Esta cancelacin debera ser el primer paso para un reconocimiento y restitucin de las deudas histricas, ecolgicas y sociales que los pases del Norte tenemos con Hait. Como se ha visto, la larga historia de colonialismo y ocupaciones que ha sufrido Hait, empezando por la colonizacin espaola y francesa, y siguiendo por la ocupacin e intervencionismo norteamericanos, as como las injustas relaciones econmicas y comerciales con el pas y la explotacin de sus recursos naturales y de sus trabajadores por parte de empresas transnacionales, han derivado en una importante deuda histrica, ecolgica y social que los pases del Norte debern reconocer y restituir al pueblo de Hait.

Y, finalmente, en el marco de la necesaria revisin de las relaciones con el gobierno y el pueblo haitianos, es tambin el momento de revertir las polticas econmicas y acuerdos comerciales que se han impuesto y se siguen intentando imponer sobre Hait a lo largo de las ltimas dcadas. Los acuerdos de libre comercio que la Unin Europea est intentando imponer a los pases ACP, entre ellos Hait, conocidos como EPAs (European Partnership Agreements), no harn ms que incrementar los impactos que las injustas relaciones comerciales han tenido en el empobrecimiento y la crisis alimentaria que sufre el pas.

Camille Chalmers, haitiano, compaero activista por la cancelacin de la deuda externa desde hace dcadas, nos escriba pocos das tras el terremoto: es la hora de una gran oleada de brigadas de solidaridad con el Pueblo de Hait, un amplio movimiento de solidaridad de pueblo a pueblo que haga posible vencer el analfabetismo, la crisis ambiental y sanitaria, reconstruir una nueva ciudad y un nuevo medio rural, basado en la soberana alimentaria, y destruir los lazos de dependencia y la militarizacin. Es la hora de garantizar un futuro para el pueblo haitiano, libre de la explotacin y la dominacin.

REFERENCIAS DESTACADAS:

iNOTAS AL PIE

 El equivalente hoy en da, segn los clculos del CADTM, serian de 22.000 millones de dlares. Ver el artculo La dette extrieure publico hatienne: un caso typique de dette odieuse, de Sophie Perchellet (16/01/2010) http://www.cadtm.org/La-dette-exterieure-publique

ii Sobre el papel de la MINUSTAH en Hait durante los ltimos aos se puede consultar la pgina de la organizacin haitiana PAPDA http://www.papda.org/rubrique.php3?id_rubrique=24 o los artculos Imperialismo y colonialismo: Hait, la historia del saqueo sin lmites http://www.jubileosuramericas.org/item-info.shtml?x=99329 y Hait: Las tropas de ocupacin denunciadas http://www.jubileosuramericas.org/item-info.shtml?x=99194

iii Los pecados de Hait Eduardo Galeano (publicado originariamente el 26 de julio de 1996, aunque reproducido estas ltimas semanas en numerosos blogs y pginas de Internet) http://www.cadtm.org/Los-pecados-de-Haiti

iv Existe un proceso en curso ante la justicia Suiza para la restitucin al Estado de los fondos y bienes mal adquiridos durante la dictadura de los Duvalier. Estos bienes estn por el momento congelados por el banco suizo UBS, que impone unas condiciones intolerables en cuanto a la restitucin de estos fondos. Extrado del artculo Hait: Donaciones para pagar una deuda odiosa? Eric Toussaint y Sophie Perchellet (18/01/2010) http://www.cadtm.org/Haiti-Donaciones-para-pagar-una

v Pese al compromiso del Gobierno de cancelar la deuda de los pases que llegaran al punto de culminacin de la Iniciativa HIPC, esta cancelacin resta pendiente hacia Hait. En cualquier caso, el compromiso del Gobierno es de cancelar el 60% de la deuda y realizar una conversin de deuda con el 40% restante, de forma que el pas debera depositar los recursos correspondientes a este 40%, en moneda local, en un fondo fiduciario.

vi En el caso del Banco Mundial, el anuncio se produjo el 21 de enero, con un contundente El Banco Mundial apoya decididamente el perdn de la deuda de Hait. Ms adelante el comunicado anunciaba que el Banco ha decidido exonerar Hait por un periodo de cinco aos de cualquier pago relacionado con esta deuda. Al mismo tiempo estamos trabajando para encontrar una solucin que permita la cancelacin (http://go.worldbank.org/QDKPGEXY40). El BID anunci tambin hace unos das, ante la presin de los movimientos sociales, que est considerando un mecanismo para aliviar todava ms la deuda de 441 millones de dlares de Hait con el BID http://www.iadb.org/Haiti/index.cfm?id=6470〈=es . Por otra parte, el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, hizo unas declaraciones afirmando que EL FMI estaba trabajando con todos los donantes para intentar borrar toda la deuda de Hait, incluyendo el nuevo prstamo del FMI. El nuevo crdito se refiere a un crdito de 100 millones de dlares que el FMI ofreci como ayuda de emergencia. Un crdito sin intereses ni condicionalidades, pero un crdito en definitiva. Una semana tras estas declaraciones, parece ser que la oferta del FMI se reduce a 2 aos de moratoria sin cobrar la deuda y un periodo de carencia de 5 aos para el nuevo crdito (http://www.imf.org/external/pubs/ft/survey/so/2010/NEW012010A.htm, http://jubileeusa.typepad.com/blog_the_debt/2010/01/haitis-new-debt-struggle-working-for-debt-cancellation-amidst-the-crisis.html#more)

vii Organizaciones sociales piden al Gobierno que responda a la tragedia en Hait con suficientes recursos no reembolsables y cancelando la deuda externa del pas caribeo cono el Estado espaol, Quin debe a Quin? , 15/01/2010. http://www.quiendebeaquien.org/spip.php?article1699

viii A los gobiernos y organizaciones reunidas en Montreal ante la situacin en Hait (25/01/2010) http://www.quiendebeaquien.org/IMG/pdf_Haiti_Montreal_Es.pdf

Rebelin ha publicado este artculo a peticin expresa de la autora, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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