Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2010

Esclavitud y mafia en Italia

Matteo Dean
La Jornada


El pasado 7 de enero, en la localidad de Rosarno, en la extremidad sur de la pennsula italiana, cerca de Reggio Calabria, la punta de la bota itlica, miles de trabajadores migrantes, recolectores temporales de fruta de aqu los preciados ctricos italianos, salan a las calles del pueblo de poco ms de 15 mil habitantes para manifestarse en contra del racismo del que son vctimas. El pretexto: pocas horas antes alguien dispar, desde su automvil, en contra de un grupo de ciudadanos migrantes que se reuna en las afueras de la estructura una ex fbrica que lo hospedaba. El episodio, de por s reprobable, en realidad fue a completar una larga lista de ataques ms o menos directos hacia la comunidad migrante de la zona.

La protesta tom rpidamente las caractersticas de una rebelin generalizada en el seno de la multitnica comunidad de migrantes que ah, como en muchos otros territorios del sur italiano, vive y trabaja. El hartazgo y la rabia los alcanz, pues no slo ya no estn dispuestos a aguantar intolerancia y racismo, sino tambin las condiciones materiales que dichas actitudes producen: precariedad de la vivienda, sueldos escasos, abusos laborales y, en su caso, invisibilidad y chantajes causados por la falta de papeles para regular su estancia. Al da siguiente lleg la venganza. La poblacin local, organizada en improvisados comits vecinales, invadi las calles de Rosarno y desat la caza del migrante. Con palos, cadenas y, en algunos casos, armas de fuego, los ciudadanos italianos se lanzaron en contra de todo extranjero que encontraban en su camino. El resultado: golpizas, persecuciones y agresiones de todo tipo, en especial modo en contra de los migrantes de tez oscura, es decir los negros. A las pocas horas, la intervencin de la polica italiana regres la calma aparente: 37 heridos en total (16 de ellos migrantes, el resto policas), los buenos italianos calmados y los migrantes la mayora de ellos alejados del pueblo; es decir, literalmente cargados en camiones y llevados a los mal afamados Centros de Identificacin y Expulsin.

La noche del 8 de enero, el ministro del Interior, el reconocido racista Roberto Maroni, declaraba frente a las cmaras de la televisin que los hechos eran el resultado de aos de excesiva tolerancia hacia la migracin ilegal, misma que, segn la letana de siempre, estara en la base de la criminalidad y de las situaciones de degrado social. As las cosas, el gobierno italiano no slo haca (y hace) caso omiso de las degradantes e indignas condiciones bajo las cuales los migrantes son obligados a trabajar por italiansimos patrones; no slo justifica a posteriori las agresiones de la poblacin civil, premiando indirectamente a quienes finalmente se volvieron intolerantes, sino que adems condena a los mismos migrantes, culpables de no querer vivir como animales y de no tener los papeles que la misma ley italiana no les permite conseguir.

Pero adems hay otra historia dentro de esta historia. Y es que el gobierno italiano y la sociedad que lo apoya desde el otro lado de las pantallas televisivas est en realidad legitimando el histrico y muy actual sistema de gobierno del territorio y de la produccin agrcola en el sur del pas. El poblado de Rosarno, as como toda la regin de la Calabria y dems reas colindantes, son zonas de la mafia. Varan los nombres y las familias al mando, pero el modelo es ese: control estricto del territorio por va de la amenaza, la imposicin, la violencia, la corrupcin, los favores y los chantajes. Buena parte de los gobiernos municipales de la zona estn actualmente suspendidos por infiltracin del hampa. La mafia que en Rosarno se llama Ndrangheta; es decir, la misma que tiene buenas relaciones con el crtel del Golfo en Mxico controla todo all: es la gestin de todas las actividades ilcitas, pero tambin de todas las productivas. Es as que la mafia llega a controlar el mercado de los trabajadores de bajo costo, migrantes y desprotegidos. En este enfoque, los migrantes son los nicos hoy que se rebelan clara y abiertamente en contra de dicho poder.

Por otro lado, no puede sorprender que este tipo de episodios suceda justamente en la poca del llamado paquete seguridad, instrumento legislativo aprobado en medio de polmicas en el verano del ao pasado y que restringi, an ms, derechos y oportunidades para los ciudadanos migrantes. Ms all de la inexistente relacin entre clandestinidad y tasa de criminalidad, que sin embargo sigue siendo el pretexto de cualquier declaracin y accin del gobierno italiano, es evidente que la aumentada precarizacin de la vida migrante en Italia debido al nuevo marco legal ha conllevado a la creacin de un ejrcito de seres humanos expuesto a todo tipo de chantaje y condicin laboral y de vida. La va moderna a la esclavitud.

En este contexto, a pesar de las consecuencias materiales de lo sucedido, la rebelin migrante de Rosarno debe ser leda tambin como una seal de positivo hartazgo y deseo de vivir. La digna rabia migrante surgida en el sur de Italia habla el lenguaje claro y esperanzador de quienes no se quieren rendir frente a la creciente, difundida y pegajosa voluntad de resignarse que est poco a poco contagiando a la sociedad italiana.

http://www.jornada.unam.mx/2010/01/30/index.php?section=opinion&article=014a2pol



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter