Portada :: Mundo :: Tsunami en Asia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2005

Hora de cancelar la deuda de los pases del maremoto

Mark Engler
Rebelin


Mientras tendemos la mano a las naciones que luchan por recuperarse de un desastre natural, lo ltimo que nuestro pas debe hacer es forzarlos a dedicar sus recursos a realizar pagos aplastantes de su deuda externa.

Esta es una nocin de sentido comn que uno pudiera esperar que la administracin Bush apoye de todo corazn, despus de ser atacada con acusaciones de tacaa y lenta en responder con ayuda a las vctimas del maremoto. Piensen otra vez.

A pesar de reconocer las dificultades econmicas que causan las grandes deudas, el Presidente Bush ha mostrado poco entusiasmo por terminar con los pagos de los pases pobres.

Poco despus de la invasin a Irak, la actual administracin sufri una sorprendente conversin en el tema de la reduccin de la deuda. George Bush al igual que sus predecesores en la Casa Blanca haba sido reacio previamente a discutir de manera decisiva la crisis de la deuda en el mundo en desarrollo. Pero a fines de 2003 present una serie de declaraciones sorprendentes.

El Presidente reconoci que el tipo de enormes obligaciones de la deuda que son tan comunes entre los pases pobres pueden recargar injustamente a una nacin que se esfuerza y hace peligrar sus perspectivas a largo plazo de salud poltica y prosperidad econmica. Argument que el perdn de la deuda era vital. Claro est, l slo tena a un pas en mente: Irak.

El problema no es que Irak no se merezca que se le perdone la deuda. Ciertamente los miles de millones de dlares de deuda acumulada por Saddam Hussein debiera ser considerada odiosa e ilegtima. El problema es que la administracin no lleg lo suficientemente lejos. Muchas otras naciones pobres en todo el mundo continan esforzndose bajo cargas injustas.

Entre ellas estn los pases devastados por el maremoto del pasado mes.

La estadstica del Banco Mundial indica que el total de la deuda externa de los doce pases arrasados por el maremoto exceden los $300 mil millones de dlares. La Campaa de Jubileo de la Deuda reporta que India, Sri Lanka, Tailandia, las Maldivas e Indonesia todos los aos conjuntamente hacen pagos por $23 mil millones a bancos multilaterales y a gobiernos ricos. Segn Oxfam, Indonesia, el mayor deudor de la regin, gasta en el servicio de la deuda diez veces ms que lo que dedica al cuidado de salud de su pueblo.

Despus de un desastre natural, la reduccin de la deuda debiera ser un elemento esencial de la ayuda humanitaria y de reconstruccin a esos pases.

Reconociendo que el dinero gastado en pagos de la deuda podra ser mejor utilizado para asistir a las vctimas del desastre, para promover la recuperacin econmica y para aliviar la pobreza, gobiernos europeos ya han propuesta una reduccin de la deuda para las naciones impactadas por el maremoto. En su prxima reunin del 12 de enero, funcionarios del Club de Pars un grupo de naciones acreedoras estn preparados para anunciar una moratoria temporal a los pagos de la deuda provenientes de los pases afectados.

Hay un claro precedente para tal accin. Los pagos de las naciones deudoras fueron reprogramados despus del Huracn Mitch en 1999 y despus de las inundaciones que golpearon a Mozambique en 2000. Canad ya se adelant e instituy su propia moratoria.

Lamentablemente, la primera reaccin a estas propuestas por parte de la administracin Bush fue detener el impulso a favor de la ayuda para la deuda. La justificacin burocrtica del vocero de la Tesorera Tony Fratto para esa actitud dijo que se necesitaba acopiar los hechos no pareci convincente y parece que desde entonces Estados Unidos ha propuesto un acuerdo de compromiso que ser anunciado en la reunin del mircoles. Pero la necesidad real es la de ir ms all de una simple prrroga de los pagos y promover la cancelacin de la deuda de los pases pobres.

Analistas econmicos argumentan que una moratoria, a largo plazo, podra hacer ms dao que bien si tiene como consecuencia pagos acumulados y mayores en el futuro. Y los que hacen campaa en contra de la deuda, como Mark Curtis, director del Movimiento de Desarrollo Mundial, sealan que una moratoria no dara a los pases afectados mucho espacio para respirar si es que los pagos masivos de la deuda pudieran recomenzar en cualquier momento que decidan los pases ricos.

Indonesia ha manifestado esta preocupacin al expresar reservas acerca de una moratoria. Adems, su Ministro de Finanzas, Jusuf Anwar, seala que los programas existentes de ayuda a la deuda por parte de acreedores ricos a menudo llegan con demasiadas condiciones anexadas. Algunas formas de condicionalidad pueden ser razonables como la garanta de que el dinero se dedique a la reconstruccin, necesidades sociales y desarrollo sostenible. Despus del Huracn Match, los principales pases donantes acordaron una serie de normas conocidas como los principios de Estocolmo. Estos estaban diseados para que la ayuda de emergencia formara parte de un esfuerzo a ms largo plazo para enfrentar las causas de la pobreza y la vulnerabilidad, y permitan que los grupos de la sociedad civil presionaran a favor de normas de buen gobierno en el uso de la ayuda extranjera.

Sin embargo, el tipo de condicionalidad que es tpico de la ayuda para la deuda tiene una orientacin menos humanitaria. Los pases acreedores exigen que los pases abran sus mercados a las compaas extranjeras o reestructuren sus economas en base a los dictados del Fondo Monetario Internacional antes de suspender las obligaciones de la deuda.

Este tipo de condiciones ignoran la injusticia mayor de la deuda del mundo en desarrollo. Incluso antes del maremoto, un gran nmero de ciudadanos en los pases afectados se enfrentaba a la pobreza desesperada. Los que vivimos en naciones ricas creemos que nuestros gobiernos donan generosamente para ayudar a esos pueblos. Pero muchos pases pagan ms por el servicio de la deuda que lo que reciben en ayuda y los ms pobres, segn Oxfam, devuelven cada da un total de $100 millones a los pases ricos.

En el caso de Irak, el Presidente Bush argument que el futuro de un pueblo no debe ser hipotecado por la enorme carga de la deuda incurrida por un lder no democrtico como Saddam Hussein. Pero Indonesia, que debe mucho de su deuda al gasto militar que tuvo lugar durante los largos aos de la dictadura de Suharto, es una ilustracin no menos relevante de por qu muchas deudas debieran ser eliminadas por odiosas.

Los gobiernos acreedores debieran considerar individualmente a cada uno de los pases golpeados por el maremoto y calcular la cancelacin de la deuda basndose en las verdaderas necesidades de sus pueblos reconociendo las cargas impagables de las naciones en todo el mundo en desarrollo y extendiendo la generosidad de todos aquellos que hayan respondido a este desastre natural a un programa justo de desarrollo humano.

Mark Engler, escritor residente en la Ciudad de Nueva York, puede ser contactado por medio del sitio web http://www.DemocracyUprising.com. Jason Rowe brind su ayuda a la investigacin para este artculo.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter