Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2010

Abbas no sabe qu hacer

Khaled Amayreh
Al Ahram Weekly

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn


Con la Administracin Obama incumpliendo las promesas de conseguir que Israel congele la expansin de asentamientos en Cisjordania o siquiera que acate el obsoleto plan de paz de la hoja de ruta, el dirigente de la Autoridad Palestina (AP) Mahmud Abbas se encuentra cada vez ms en una posicin nada envidiable.

Abbas haba venido insistiendo en que no aceptara reanudar las conversaciones con Israel a menos que ste accediese a detener la expansin de asentamientos en los territorios ocupados incluida Jerusaln Oriental. Sin embargo, en las ltimas semanas, el lder palestino ha dado seales de que podra regresar a la mesa de negociaciones prcticamente sin condiciones.

En una entrevista que apareci el domingo 31 de enero en la pgina web de The Guardian, se citaba a Abbas diciendo que estara dispuesto a reanudar conversaciones directas con Israel si ste congelase la construccin de asentamientos durante tres meses y aceptase las fronteras del 4 junio de 1967. "Esto no son condiciones previas sino requisitos de la hoja de ruta. Si no estn dispuestos a hacer esto significa que no quieren una solucin poltica".

El gobierno israel rechaz la propuesta palestina calificndola de "poco realista" e "inaceptable". En respuesta a la propuesta, Mark Regev, asesor del primer ministro israel, Benjamn Netanyahu, recurri a la tctica de la distraccin con el argumento de que los palestinos estaban lejos de haber cumplido con sus obligaciones de la hoja de ruta. Regev mencion el tema de la incitacin como si se esperase de los palestinos que canten himnos de alabanza cuando Israel mata a sus hermanos y destruye sus casas.

Con anterioridad se haba informado de que Abbas est estudiando las propuestas presentadas por el enviado de EE.UU. a Oriente Prximo, George Mitchell, de aproximacin o conversaciones indirectas.

Mitchell propuso que l viajara entre Ramalah y Jerusaln Ocupada transmitiendo mensajes entre las dos partes sobre diferentes cuestiones fundamentales incluidas las fronteras, Jerusaln, los asentamientos y los refugiados. La propuesta formaba parte de un "paquete de incentivos" que tambin incluira la liberacin de un nmero indeterminado de prisioneros no islamistas de los campos de detencin israeles.

Sin embargo, el paquete no contena medida alguna para congelar la expansin de asentamientos o incluso detener el ritmo creciente de las demoliciones de casas rabes en Jerusaln ocupada y en la denominada "rea C" de Cisjordania, donde el ejrcito de ocupacin israel mantiene la seguridad y la autoridad civil. Esta zona que abarca la mayor parte de tierras palestinas constituye ms del 65% de los territorios ocupados.

Los portavoces de la AP niegan que Abbas est abandonando su anterior posicin respecto a los asentamientos. Gasan al Jtib, ex ministro y ahora jefe de la Oficina de Prensa del gobierno de la AP, ha declarado que no cree que Abbas ya no est exigiendo una congelacin de los asentamientos. Al Jtib dijo a Al Ahram Weekly que Abbas estaba manteniendo consultas con dirigentes rabes sobre la conveniencia de reanudar el proceso de paz con Israel de modo que pueda proporcionar el mximo beneficio para la causa palestina.

Al Jatib defendi la idea de conversaciones de proximidad en las que los estadounidenses haran de enlace entre Israel y algunas capitales rabes para transmitir las posiciones respectivas de las partes. "Ello no es necesariamente una mala idea. Los estadounidenses seran testigos e Israel no sera capaz de inventar mentiras acerca de quin es la culpa del fracaso de las conversaciones como ocurri en anteriores fracasos de las conversaciones.

Algunas voces del mbito palestino han acusado recientemente a Abbas de buscar la cobertura rabe para reanudar el "intil" proceso de paz sin condiciones previas; un responsable de Hamas llama a estos esfuerzos reproducir los errores del pasado. Mientras tanto, la Administracin Obama ha llevado a cabo consultas con dirigentes rabes sobre la mejor manera de reanudar las estancadas negociaciones entre Israel y los palestinos. Si bien estos dirigentes han instado a Washington a que intervenga activamente para lograr una rpida reanudacin del proceso de paz, EE.UU. ha estado apremiando, incluso presionando, a las capitales rabes para que engatusen a los cada vez ms vulnerables dirigentes de la AP, renuncien a las exigencias relativas a los asentamientos y rehabiliten las conversaciones.

Temores en Jordania

Uno de los estados rabes ms afectados por la continuacin de la parlisis del proceso de paz es Jordania. El rey Abdulah ha advertido que se agota el tiempo para la paz y que ahora hay que hacer esfuerzos extraordinarios para resolver el impasse israelo-palestino. Jordania est particularmente preocupada porque el estancamiento en Cisjordania pueda generar tensiones en la propia Jordania y pueda incluso precipitar ataques contra objetivos israeles y occidentales en suelo jordano.

El temor no es infundado. La semana pasada el convoy del embajador de Israel en Jordania fue atacado fuera de Amman con una bomba. Aunque no hubo heridos ni daos graves el incidente hizo sonar la alarma en los pasillos de los servicios de inteligencia jordanos que probablemente estn ms que nerviosos respecto a las ramificaciones de la situacin de Cisjordania en la seguridad y la estabilidad en su pas.

Sin embargo, a pesar de las preocupaciones de Jordania, parece que la Administracin Obama no est en posicin de o no quiere forzar al intransigente gobierno de Israel a que permita la creacin de un Estado palestino viable y contiguo en Cisjordania. Abbas se ha hecho eco de esta opinin diciendo quel el mantenimiento del obstruccionismo israel conducira a la creacin de un Estado unitario en todo el Mandato de Palestina (el propio Israel ms los territorios ocupados de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusaln Oriental). En ese caso los palestinos constituiran una mayora numrica lo que implica que Israel perdera su identidad juda.

Sin embargo, es poco probable que Israel permita que se desarrolle un escenario as, particularmente bajo el liderazgo de la extrema derecha sionista, incluso aunque tuviera el respaldo palestino. Mientras tanto, cada vez hay ms temores de que Israel pueda lanzar una nueva ola de agresin contra Lbano y la Franja de Gaza con o sin la aquiescencia de la Administracin Obama a fin de mejorar an ms su posicin hegemnica en relacin con la AP y con Siria, y tambin como advertencia a Irn.

Los responsables israeles calculan que la neutralizacin de Hamas permitira a la direccin de la AP (a Abbas) hacer concesiones importantes a Israel con respecto a cuestiones del estatuto final. Otros planificadores de la poltica israel, no obstante, sostienen que la destruccin o el debilitamiento de Hamas si es que ello es posible llevara a Israel a perder una valiosa carta propagandista que al final podra conducir a una presin internacional creciente sobre Israel para que retroceda a las fronteras de 1967. Israel ha estado provocando seriamente a Hamas incluso a travs del asesinato de un importante agente de Hamas en Dubai, as como con el intento de asesinato de un responsable de la organizacin en Jan Yunis el 1 de febrero.

Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2010/984/re61.htm

 



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