| L A P Á G I N A D E P E T R A S |
3 de febrero de 2004 |
Cospomolitik y www.sendika.org Traducida para Rebelión por Marina Trillo
James Petras estuvo en Turquía del 7 al 17 de enero de 2004. Fue su primera visita a este país, cercano a sus orígenes familiares, y la visita fue una contribución muy valiosa para los activistas turcos y militantes de los movimientos sociales que, desde hace mucho tiempo conocen y siguen sus estudios, especialmente sobre imperialismo y movimientos sociales Iberoamericanos. Petras fue invitado a Turquía por las Casas del Pueblo (Halkevleri - una organización democrática vecinal de la clase obrera) y por Cosmopolitik una revista trimestral, que está publicando sus libros en turco. Dio dos conferencias en Estambul y Ankara bajo el título de "Imperialismo, Globalización y Resistencia". A continuación sigue la entrevista realizada a Petras, con fecha 16 enero 2003, por Çigdem Çidamlý y Hakan Tanittiran para Cospomolitik y www.sendika.org (una web obrera en turco).
-- Petras, hoy uno de los problemas históricos más importantes de Turquía ha llegado a un punto decisivo; el problema de Chipre. Salió elegido un gobierno liberal en la sección turca, en el norte de Chipre, que es apoyado también por el gobierno de AKP en Turquía y ambos dan apoyo al Plan de Annan. ¿Cuáles son sus comentarios sobre el asunto?
-- Creo que la cuestión de Chipre fue una tragedia doble. Primero el derrocamiento de Makarios y el ascenso de la facción de extrema derecha del nacionalismo griego, Grivas, Sampson, etc. Sampson era un psicópata. Creo que ésta fue la primera tragedia. La segunda tragedia fue la invasión y la ocupación de Chipre por el ejército turco, con el estímulo de Kissinger. Esto rebajó la posibilidad de un Chipre independiente, neutral, que pienso que era la idea de Makarios. El ala izquierda progresista de la sección griega era un Partido Comunista que tenía un programa muy moderado. Yo creo que hoy la idea de un Chipre unificado está en el orden del día con el surgimiento de una nueva generación en el norte, con el aumento de movimientos progresistas y con el relativo declive del Denktash y su política reaccionaria. Creo que el lado griego es más conciliatorio y no puede volver al pasado. Creo que lo que veremos es una especie de gobierno federal unitario en el que habrá autogobierno en el ámbito regional para ambas comunidades y en el ámbito nacional tendrá que haber cierta acomodación y reconocimiento del gobierno de ambas mayorías y respeto a los derechos de las minorías, garantizados por la Unión Europea. Bajo estas condiciones, tengo la esperanza de que las fuerzas progresistas, los sindicatos, las fuerzas de clase, puedan formar un movimiento sindical unido, un movimiento ecologista unido, etc. Para que se aclaren los asuntos de clases y se calmen las animosidades nacionales y étnicas. La apertura de movimiento entre las dos zonas fue un muy buen primer paso; las personas pueden empezar a conocerse entre sí etc. En ese sentido soy optimista. Por supuesto nunca se sabe lo que puede suceder en estas circunstancias, a mí me preocupa de modo especial el ala derecha del ejército en Turquía que apoyó totalmente al Denktash y puede vetar el arreglo final.-- ¿Cómo ve usted la posición de Turquía en general en la región Euro-Caucásica?
-- Bien con los grandes cambios, creo que es una gran oportunidad para la izquierda; la estrategia estadounidense para esta región ha cambiado. Antes Turquía era un cliente estratégico muy importante para EEUU, a causa de la Unión Soviética, a causa del ala nacionalista de izquierdas, a causa del aislamiento de Israel. Así que los EEUU pusieron mucho énfasis en el Mediterráneo Oriental y en Turquía. Ahora con la desintegración de la URSS, con EEUU estableciendo clientes nuevos en Georgia, Uzbekistán, Turquestán etc., tienen otros puntos operativos, no se sienten amenazados por Rusia, así que ahora se están expandiendo. Están más interesados en la expansión que en la contención. En el Oriente Medio, están creando clientes nuevos con los Kurdos en Irak Septentrional. Están buscando algún tipo de liberalización en la India y por supuesto hay algunos vínculos entre la Unión Europea e Irán. Esto significa que Turquía ya no es tan vital dentro de la estrategia imperialista. Esto es muy positivo porque debilita la posición del ejército. En el pasado decían, "somos los socios más importantes de los Estados Unidos"; ahora la cuestión se dirige más al desarrollo interno que a la dependencia exterior. Si ahora la izquierda destaca que Turquía puede jugar un papel independiente, jugará un papel independiente, y su punto inicial fue la negativa a enviar a tropas a Irak. Creo que esto apunta hacia estas posibilidades. Hay mucha más capacidad interna, para definir una política exterior alternativa, una política exterior democrática, con autodeterminación, con solidaridad internacional con la gente oprimida, no al nivel estatal sino al nivel popular.--¿Quiénes
pueden ser los socios de la izquierda turca en la región?
-- Creo que en un ámbito
significa que la izquierda puede empezar a desarrollar lazos más
fuertes con la resurgencia del nacionalismo en Irak, la izquierda que
está débil en Irán y con parte de los
movimientos pan árabes que están resurgiendo de nuevo.
En el ámbito estatal quiere decir que se dispone de un
proyecto para diversificar las relaciones comerciales de Turquía
de estrictamente la UE y EEUU, hacia relaciones más amplias
con los países del Oriente Medio especialmente Irán. Es
difícil de ver ahora, porque estamos en un período muy
fluido. La oposición al imperialismo estadounidense está
dominada en un grado considerable por la derecha Islámica:
antiimperialismo de derechas y antiimperialismo de izquierdas. Así
que para la izquierda secular y democrática hay limitadas
oportunidades para desarrollar relaciones sólidas. Quizás
algunas coincidencias prácticas sobre cuestiones
anticoloniales. En lo que respecta a la solidaridad internacional
ideológicamente compatible, piense a menor escala.
--
En Turquía hay ahora una facción integracionista (en
pro de la Unión Europea) de las clases gobernantes incluido el
gobierno neoliberal de AKP, los grandes jefes etc. y algunas
secciones de la clase gobernante y del ejército están
produciendo reacciones más nacionalistas contra esta
integración neoliberal y esta división está
influyendo sumamente a la izquierda en general. ¿Cree usted
que es posible que la izquierda apoye a una de estas facciones o
establezca alianzas con la llamada ala nacionalista del ejército
como en el caso de Chávez?
-- Creo que hay ahora una
importante doble tentación para la izquierda. Una es apoyar de
modo crítico al gobierno de Erdogan, porque proporciona más
espacio para la política a costa del liberalismo económico:
Un pacto con el diablo. La otra sección de la izquierda dice,
"Vale, debemos apoyar tácticamente al estado, el estado
es el ejército contra el liberalismo aunque sepamos que son
autoritarios y represivos. Las dos tentaciones del diablo. Creo que
es un error para la izquierda formar cualquier tipo de alianza, corta
o larga, con cualquier grupo. Si hay un golpe militar contra Erdogan
todos protestaremos contra este gobierno militar, pero eso no
significa que uno deba dar apoyo político al gobierno. El
problema entonces es definir una nueva clase de socialización,
que no sea ni estatalista ni mercado. Para proporcionar una
comprensión clara de que cuando nosotros hablamos acerca del
socialismo no estamos hablando acerca de un estado administrado
burocráticamente. Debemos hablar sobre fábricas
controladas por los obreros; debemos hablar sobre las organizaciones
administrativas que son responsables ante los consumidores y los
receptores de los programas públicos. Eso significa
representantes en vivienda, representantes elegidos en programas
médicos y en educación, padres y otros. Debemos hablar
claramente acerca de qué es realmente socialismo. Autogobierno
por los productores, no burocracia estatal sobre las personas. Si
surge allí, como en Venezuela, un antiguo oficial militar,
democráticamente elegido, en clara oposición al
imperialismo y que abra el espacio político, que permita a la
izquierda promover las organizaciones populares, entonces yo creo que
sería una cuestión para abrir debate sobre cómo
participar críticamente en ese proceso. Pero es un error
pensar en un Chávez en el contexto del ejército turco.
Chávez ha ganado seis elecciones libres, congresal,
constitucional y dos elecciones presidenciales. Son más que
las elecciones de cualquier político burgués. Así
que pienso que no debemos hacer analogías entre situaciones
que son diferentes. Es un error decir, "Vale, hay nacionalistas,
apoyemos el golpe"... En el golpe el ejército siempre
determina lo que habrán de hacer los que los apoyan. Este es
uno de los graves riesgos, tomar atajos al poder. Es una tentación
cuando queda mucho camino por delante.
--
Volvamos a Ibero América, el continente de movimientos
sociales más prometedores contra el neoliberalismo.
"Revolución de amplitud continental", ¿qué
se puede decir acerca de las posibilidades y esfuerzos sobre este
ideal de movimientos revolucionarios en la actual izquierda y
movimientos sociales Iberoamericanos?
-- Hay muchas tentativas desde
direcciones diferentes para crear un movimiento e ideología
unitarios. Hay muchas semillas plantadas. Por ejemplo está la
Confederación de Organizaciones Campesinas Latinoamericanas,
CLOC, y esta es una reunión periódica de las
organizaciones de campesinos y granjeros que tratan de planificar un
calendario de actividades conjuntas: fechas diferentes,
manifestaciones diferentes etc. El segundo es los Movimientos de
Solidaridad Bolivarianos que proceden de Venezuela y en menor grado
de Colombia. Están estableciendo sus redes para propagar la
idea de un nacional populismo Bolivariano. Hay otras organizaciones
internacionales de indios y mujeres, que se celebran reuniones. Está
el Foro Social de Porto Alegre y está el foro más
antiguo de Sâo Paulo, que reúnen a todos los viejos
social demócratas, social liberales, marxistas, etc. Todos
ellos abarcan corrientes diferentes e intercambian ideas e incluyen a
líderes muy conocidos. Intercambian ideas, expresan
solidaridad cuando hay represión, celebran las victorias
comunes, pero no es un movimiento centralizado. Cada movimiento
mantiene su autonomía, lo cual tiene su lado positivo: ningún
país ni grupo dictan su programa de actividades. Por otra
parte no tiene suficiente cohesión y dirección. Por eso
cuando algunos movimientos o partidos se vuelven más
conservadores, todavía permanecen en la asociación. Por
ejemplo el llamado Partido de los Trabajadores, de Brasil, es ahora
un partido neoliberal, pero aún se considera un promotor líder
del Foro Social. Pienso puede ser un paso delante en el sentido de
alguna coordinación, pero no en clarificación
ideológica: es el pluralismo y la unidad el coste de la
claridad ideológica y política.
-- ¿Cree Usted que dentro de los movimientos anti ALCA Iberoamericanos se puede dar un paso revolucionario hacia adelante?
-- Sí creo que el movimiento anti ALCA es muy importante. Es la constatación de que estamos en transición del neoliberalismo al colonialismo. Y esto ha despertado a una mayoría de personas a oponerse de modo activo al ALCA. De nuevo hay insuficiente cohesión y movilización respecto al asunto del ALCA sobre una base de amplitud continental. Hay grandes manifestaciones contra el ALCA que tienen lugar en momentos distintos con líderes diferentes. Sus muchas corrientes no están todavía unidas en un río.--
El desplome de la Unión Soviética, este fenómeno
se convirtió en un punto decisivo en las discusiones internas
de la izquierda turca a principios de los años 1990. ¿Cuáles
son sus comentarios acerca de tal desarrollo para las otras partes de
la izquierda internacional?
-- La Unión Soviética
no fue referencia para el modelo revolucionario de Iberoamérica.
El principal ejemplo de revolución victoriosa fue Cuba, al
igual que en Asia lo fue durante mucho tiempo China. Así que
cuando la Unión Soviética se desplomó, se
convirtió en crisis primero entre los Partidos Comunistas, que
se fracturaron y muchos de ellos desaparecieron. Y también
para los intelectuales pequeño burgueses que creían que
la Unión Soviética les proporcionaba alguna base para
sus propias actividades políticas. Francamente, yo creo que el
desplome de la Unión Soviética sirvió de excusa
a muchos intelectuales para justificar su giro a la derecha. Creo que
la tendencia, que empieza en los años 1970 con las ONG y la
absorción gradual en la política democrática
burguesa aceleró esta tendencia, privilegiando a la democracia
burguesa sobre la lucha para la transformación social.
Utilizaron el argumento de que la Unión Soviética falló
porque no era una democracia, en vez de ver las divisiones de clases
en la Unión Soviética como el hecho principal que
socavó al régimen. Así que las diferentes
interpretaciones acerca de lo que fue la contradicción
principal de la Unión Soviética permitieron que estos
intelectuales continuaran su viaje.
Ahora ¿qué impacto
tuvo de hecho el final de la URSS? En Brasil los movimientos
crecieron a pesar de, o quizás a causa de, este desplome. Los
cocaleros se expandieron en Bolivia. En Argentina tuvimos la gran
insurrección de movimientos en 2001. En Colombia tuvimos un
Partido Comunista y uno de los grupos guerrilleros, el FARC,
identificados hasta cierto punto con el modelo soviético.
Tuvieron debate interno, autocrítica y después se
reorientaron hacia lo que podemos denominar comunismo nacional. No
hubo una debilitación importante de la izquierda en Colombia
aunque estuviera de alguna manera influida por el Partido comunista
que estaba muy subordinado a la política soviética. En
Venezuela la izquierda se movió en alianza con Chávez y
el nacionalismo, y el PC ya se había reducido a un grupo
pequeño después de las divisiones de la guerrilla en
los años 1960. Así que en general podemos decir que la
izquierda revolucionaria ha estado mas influida por las condiciones
en Iberoamérica que fomentaron la creación de una ola
revolucionaria nueva sin referencia a poderes exteriores. En muchos
aspectos este es un desarrollo muy positivo. Los movimientos se
basan, no en los conflictos entre estados, sinó en el
desarrollo de conflictos entre clases.
--
Estos nuevos conflictos de clase, ¿qué tipo de
oportunidades proporcionan para la recreación de una
alternativa revolucionaria nueva?
-- Seamos claros, la gran exclusión
de las masas de la producción, el desplazamiento de los
obreros de las fábricas, los cambios tecnológicos, la
reorganización del trabajo y la movilidad del capital han
creado una reserva inmensa de trabajo precario, de parados, que ha
empezado un proceso autoorganización. Y esta cara del
capitalismo, esta dislocación ha llevado a formas nuevas de
organización fuera de las fábricas e industrias, en los
barrios y las calles. Y creo que esto necesita aún mayor
elaboración teórica. La segunda cosa es que, la ruptura
más decisiva dentro de la estructura social de los países
del Tercer Mundo está teniendo lugar en el sector agrícola
donde la agricultura todavía representa el 30% y más de
la población. Este fenómeno de ruptura de la estructura
agrícola ha llevado a enormes excedentes de mano de obra
rural, llamémosles trabajadores rurales sin tierra o
campesinos empobrecidos, quienes ya no ven las ciudades como un
escape porque las ciudades en sí mismas no ofrecen una
solución en forma de empleo industrial. Así que hay
tres respuestas a eso: La tradicional de la migración a las
capitales de provincia, la segunda es la emigración al
extranjero y la tercera es quedarse y luchar. Esto significa que los
movimientos agrícolas a pesar de los desfavorables cambios
demográficos han vuelto a la vanguardia de las luchas de
masas. En India, en Iberoamérica, y quizás podamos ver
otra vez su expresión en Turquía.
Así que debemos de tratar de
analizar los diferentes puntos, donde esta acumulación
centrada en el imperio está creando las relaciones más
conflictivas. Yo no creo que debamos hablar en términos de
procesos de “acumulación general”. Creo que
tenemos que examinar estos procesos precisamente por sus efectos
específicos sobre sectores y clases diferentes de la sociedad.
Estudiar al nivel abstracto de “la lógica del capital”
puede ser verdad, pero no es muy relevante hasta que queramos
vincularlo a la teoría de la acción. Debemos ver donde
suceden las rupturas y la acción o donde pueden suceder
potencialmente. Esto es porque aquéllos de nosotros que
estamos interesados en la acción política no deseamos
estudiar los procesos generales por sí mismos, sino sólo
cuando entran en el campo de la acción social - conflicto de
clases, luchas con el estado y eso me lleva al último punto.
Tenemos un fenómeno ahora
cuando las luchas se politizan inmediatamente desde que el capital,
el capital centrado en el imperio, entra en nuevas áreas de
explotación, a sectores agrícolas, en la reorganización
de la industria y las finanzas. El capital extranjero no tiene
hegemonía dentro de la sociedad: es claramente un fenómeno
exterior, no como el antiguo capital familiar nacional con sus
relaciones y vínculos paternalistas con los pobres, los
campesinos, etc. El capital imperial requiere intervención
activa y directa del estado para regular la industria y las finanzas,
reorganizando el proceso del trabajo, facilitando la compra de la
tierra y el desplazamiento de los campesinos etc. Así que
todas las contradicciones, todos los conflictos de modo directo o
indirecto implican directamente al estado. Por ello esto es tanto una
oportunidad como un problema. Es una posibilidad que politice
rápidamente los movimientos y las luchas y un problema porque
el estado es mucho más fuerte que los capitalistas
individuales y los terratenientes.
--
En sus conferencias aquí en Turquía usted destacó
que los movimientos anti neoliberales de muchos países
Iberoamericanos habían llegado a las puertas del Palacio
Presidencial, pero no entraron en él. Estos son países,
como usted sabe, que al menos durante 20 años han estado
sujetos a programas neoliberales, tienen enormes masas de obreros
empobrecidos pero no industrializados; en tales condiciones ¿cuales
pueden ser las piedras angulares de un programa popular y
pre-socialista en dichos países si llegara a suceder allí
un verdadero cambio revolucionario del poder?
-- Ante todo creo que la izquierda
debe volver a pensar cómo conceptualizamos el socialismo.
Algunos hablan del socialismo como una utopía, tienen un plan
en el cielo o en sus sueños, dicen que debemos volver a soñar
en el socialismo y las utopías. Esto es muy ajeno a mi manera
de pensar. Pienso que el socialismo crece a partir de las
experiencias prácticas que la gente tiene al trabajar, pensar
y actuar colectivamente. Una de las maneras principales de construir
el socialismo es alentar la toma de decisiones colectiva, en debate
asambleario, en asambleas en las fábricas para discutir los
contratos sindicales, los problemas del centro de trabajo etc.; en el
sector agrícola, celebrar asambleas de ámbito regional
o cooperativas para el trabajo colectivo. Los partidos políticos
tienen que rechazar el culto a la personalidad y favorecer las
asambleas activas que trabajen sobre diferentes asuntos; esto se
traduce incluso en cosas tan simples como no sacar el retrato del
líder en cada revista o publicación; tener líderes
rotativos, representantes diferentes que vayan a reuniones
internacionales para romper la idea de un movimiento organizado
alrededor de un líder. Ahora una vez establecido este
principio dentro de este armazón, se abre un área
institucional para discutir programas. Creo que no debemos formular
programas de transición y llevárselos a la gente. Creo
que el programa de transición debe ser resultado de la
interacción entre propuestas, de debates abiertos y de
resolución. Ahora ¿qué tipos de resoluciones
podemos imaginar?
Lo mas importante dentro de la
lucha por el poder político para crear las bases para el
socialismo es capturar el superávit generado por la sociedad.
Las sociedades actuales, pobres, explotadas y dominadas generan
cantidades inmensas de superávit. Dicen que son países
pobres; son países pobres porque la riqueza que crean no se
reinvierte. Así que debemos capturar (lo evadido al)
extranjero y los beneficios, para que puedan ser reinvertidos en el
país por el gobierno popular. Segundo, debemos repudiar por
completo la deuda externa; es una deuda ilegal, fue una deuda
contraída por la oligarquía, así que
obliguémosle a ella a pagarla. En tercer lugar, debemos
bloquear por completo las salidas de capital. Es un programa muy
radical y por supuesto enajenará a las finanzas
internacionales, enajenará a los exportadores agrarios y
también enajenará a una gran sección de la
burguesía local, que gana localmente y manda sus ganancias al
exterior. Este es el comienzo.
Estos cambios estructurales van
dirigidos a hacer reformas sociales exitosas. En otras palabras, si
se lleva a cabo una reforma agraria, la pregunta es ¿cómo
financiarla? Si se está pensando en nacionalizar algunas
industrias se deben modernizar las industrias. Se necesita inversión,
tecnología, aumentar la producción y también
emplear a más trabajadores. No se puede hacer esto si no se
controlan las finanzas y el capital. Está la cuestión
de hasta donde llegar en la nacionalización de la industria.
Aparte de los sectores estratégicos: banca, comercio exterior,
principales telecomunicaciones e industria básica, el ritmo
depende de la capacidad del nuevo gobierno para explotar estas
fábricas a la capacidad normal. ¿Qué importa
nacionalizarlas si luego no se pueden hacer funcionar? Así que
aquí hay un período de control por parte de
trabajadores bajo administración capitalista. Puede ser muy
inestable, y muchas veces los capitalistas se negarán pero
pienso que es posible negociar. El ritmo de transformación
social estará determinado por las capacidades crecientes de la
sociedad para sustituir al sector privado con la propiedad [social] y
la explotación eficaz. Dijimos que muchos capitalistas no
querrían cooperar. En tal caso tenemos que tomar una decisión
política para avanzar en el proceso social, aunque somos
conscientes de que la capacidad y el desempeño disminuirán.
Finalmente en esta dirección es un error nacionalizar las
empresas de servicios pequeñas y medianas en parte porque se
echaría de modo innecesario a estos sectores a manos de la
burguesía y en segundo lugar porque el estado no tiene
capacidad para explotarlas. La intervención llevaría al
cierre, y esto es negativo para los trabajadores y los consumidores.
Así que la socialización de la sociedad no es algo que
vaya a suceder en una vida, puede que en 2-3 generaciones. La
tendencia debería ser la regulación de estos sectores
para que no entren en el mercado negro y no exploten a sus
trabajadores. Significa introducir impuestos sobre estas firmas
privadas para que no aumenten las desigualdades, al objeto de que el
pequeño burgués rico no se convierta en un punto de
referencia para los trabajadores; para que la meta de los
trabajadores sea la de mejorar la vida y el trabajo en la fábrica
en vez de la apertura de un negocio privado. ¿Cómo
gravar a muchas empresas pequeñas? Pueden hacerse estimaciones
de las ganancias que obtendrán y gravarlas indirectamente
porque no se puede contar solo con el impuesto sobre las ventas.
Es un tema muy prolijo pero con
ordenadores, con programas muy sofisticados, se puede organizar una
economía planificada, lo cual anteriormente era mucho más
difícil. Se pueden hacer análisis de entradas y salidas
por sectores y al nivel de firmas y planificar fácilmente
actividades multisectorales y cambios. Así que las
posibilidades técnicas de planificación son hoy día
más prometedoras y con la asamblea de participación
democrática se puede tener un flujo mucho mayor de información
de fuentes diferentes, trayendo a trabajadores, consumidores y
ecologistas a la toma de decisiones del sistema de planificación.
Podemos evitar la planificación burocrática de la Unión
Soviética.