| L A P Á G I N A D E P E T R A S |
12 de mayo de 2004 |
James Petras
Rebelión
(Traducido para Rebelión por Marina Trillo)
En la
lucha contra el terrorismo, Los Cinco Cubanos destacan como dignos
candidatos al Premio Nóbel de la Paz. Los terroristas son en
su mayoría exiliados cubanos establecidos en Miami,
financiados por el Gobierno estadounidense y respaldados por la
Cuban-American Foundation, los Presidentes de EEUU y, por supuesto,
las agencias de inteligencia estadounidenses, durante los pasados 45
años. Estos terroristas han bombardeado aviones comerciales y
han asesinado a campesinos cubanos así como a diplomáticos
cubanos, turistas europeos y críticos Cubano-Americanos de
Florida y Puerto Rico, entre muchas y variadas víctimas. Por
supuesto funcionan con impunidad total en los EEUU.
El
principal centro de terrorismo del exilio cubano respaldado por EEUU
es la Cuban-American Foundation (CAF), que es el canal usado para
financiar las acciones terroristas dirigidas contra Cuba. Todos los
candidatos a la presidencia tanto Demócratas como Republicanos
apelan a la CAF en busca de apoyo electoral, a cambio de promover
legislación política y económica diseñada
para destruir la economía Cubana. Gracias al sistema de
seguridad Cubano de clase mundial y a sus fuerzas de inteligencia, la
mayor parte de los complots terroristas han sido frustrados
salvándose millares de vidas inocentes.
La
Presidencia de Clinton toleró los ataques patrocinados por la
CAF contra la economía turística Cubana – la
principal fuente de divisas para Cuba. En respuesta, el Gobierno
Revolucionario decidió montar un equipo de contra-terrorismo
para recabar información dentro de Estados Unidos sobre los
complots terroristas urdidos por el exilio cubano, y defenderse. Los
“Cinco Cubanos” asumieron la tarea de infiltrarse en los
grupos terroristas del exilio para informar a las autoridades cubanas
acerca de inminentes actividades violentas, incluidos los complots
para asesinar a líderes y diplomáticos cubanos y el
bombardeo de hoteles y restaurantes turísticos. Recopilar
información sobre grupos terroristas que traman cometer actos
de violencia es una política de seguridad nacional aceptada en
todo el mundo. Los Cinco Cubanos jugaron un papel ejemplar en la
lucha mundial contra el terrorismo – los datos obtenidos por
ellos permitieron que las autoridades cubanas capturaran a
terroristas potenciales, antes o durante los asaltos planeados e
identificaran y neutralizaran ataques marítimos y violaciones
del espacio aéreo cubano.
El
espionaje Cubano, gracias a información de los “Cinco
Cubanos” logró facilitar el arresto de varios
terroristas importantes del exilio que habían planeado
bombardear un auditorio atestado de la universidad en Panamá
donde millares de estudiantes se disponían a oír un
discurso de Fidel Castro. Las actividades contra terroristas de los
“Cinco Cubanos” no sólo salvaron vidas sino que
también proporcionaron servicio a líderes y activistas
independientes de todo el mundo que se oponían a las
ambiciones imperialistas de EEUU. Los terroristas ubicados en Miami
que trabajan con la CIA estuvieron implicados en el asesinato del
antiguo Ministro de Defensa Chileno Orlando Letelier y su asistente
Americano en 1975 en Washington DC; torturaron y asesinaron en
Bolivia al líder guerrillero Che Guevara, reverenciado en todo
el mundo, y estuvieron profundamente implicados con los mercenarios
Nicaragüenses (1980-1990), escuadrones de la muerte en El
Salvador y Honduras y el genocidio Guatemalteco (1980-1984) de los
Indios Mayas. Al hacer seguimiento de estos terroristas
internacionales y proporcionar oportuna información a la
inteligencia cubana la Habana pudo prevenir a gobiernos de Ibero
América acerca de planes de atentados terroristas.
El
gobierno de EEUU detuvo a los Cinco Cubanos no por ‘espiar’
(nunca espiaron instalaciones estadounidenses civiles ni militares)
sino por provocar disrupción de su red terrorista con base en
Miami. Los Cinco Cubanos expusieron la hipocresía de la
denominada política “anti terrorista” de
Washington antes, durante y después del 11 de septiembre de
2001. El régimen estadounidense utilizó la información
antiterrorista proporcionada por la inteligencia cubana (mucha de
ella proporcionada por los propios ‘Cinco Cubanos’) para
identificar y detener a los Cinco Cubanos dando
así carta blanca a los terroristas del exilio para que
continuaran sus ataques contra objetivos civiles en Cuba y para
intimidar a los inversores de negocios y turistas Europeos y
Canadienses que visitan Cuba.
El
ataque estadounidense contra los agentes anti terroristas Cubanos fue
una señal para los terroristas de todo el mundo, que si
actuaban a favor de los intereses imperiales estadounidenses y en
contra de los adversarios y críticos de EEUU, serían
intocables. Ariel Sharon entendió ese mensaje cuando prosiguió
con los “asesinatos selectivos” de centenares de líderes
y adversarios Palestinos – sabiendo de antemano que Washington
los aprobaría. Los ‘interrogadores’-torturadores
militares estadounidenses en Irak recibieron el mensaje porque
asesinaron activistas de la resistencia encarcelados por todo Irak.
La
alianza de Washington con la financiación y entrenamiento de
bandas terroristas violentas tiene una historia larga e innoble –
y ha supuesto un coste terrible para los ciudadanos estadounidenses.
Al final de la segunda Guerra Mundial, el gobierno de EEUU trabajó
estrechamente con la mafia siciliana dirigida por Lucky Luciano para
diezmar las fuerzas izquierdistas anti fascistas del sur de Italia,
reforzando de este modo las pandillas criminales (en realidad
ejércitos privados) que dominarían los principales
puertos, transporte por carretera y sindicatos de la construcción
e industrias relacionadas en los EEUU además de promover la
prostitución, las drogas y la corrupción política.
Durante los años 1950 EEUU se alió con las dictaduras terroristas de Haití, República Dominicana, Cuba, Perú y Venezuela para lograr clientes sumisos durante la Guerra Fría y hacerse con el control de materias estratégicas, teniendo como resultado el crecimiento de los movimientos anti imperialistas y el éxito de la revolución Cubana. En los años 1960 EEUU desarrolló vínculos con traficantes de droga del sudeste de Asia y escuadrones de la muerte en Vietnam en su intento de derrotar la revolución Indochina, teniendo como resultado la derrota militar y el exponencial aumento del cultivo y exportación de drogas a EEUU. En los años 1970 EEUU bajo el Presidente Carter reclutó, entrenó, armó y financió a un gran número de fundamentalistas Islámicos de todo el mundo para invadir y atacar a la república secular de Afganistán, las mismas fuerzas que luego estrellaron aviones comerciales contra las Torres gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington.
En los años 1980 y 1990 Washington apoyó militarmente a extremistas musulmanes y gángsteres de la mafia que lucharon en Bosnia, Chechenia y Kosovo contra los Serbios y los Rusos, cosechando un nuevo grupo de futuros combatientes contra Washington y sus socios europeos.
En cada caso, el apoyo de Washington a los terroristas, ya fueran gángsteres sicilianos, fundamentalistas Musulmanes, dictadores Latinoamericanos o asesinos-estatales Israelíes, ha sido contraproducente; los terroristas se volvieron en contra de sus pagadores o encendieron el fuego de rebeliones anti imperialistas radicales. Cuando y en caso de que EEUU normalice sus relaciones con Cuba, tendremos en nuestras manos -dentro de este país- a un grupo bien-entrenado y despiadado de terroristas Cubano-Americanos plenamente capaz volver la vista hacia objetivos estadounidenses.
Los
Cinco Cubanos se dedicaban a la acción preventiva no violenta
-recopilación de inteligencia dirigida a evitar nuevos
conflictos y tensiones entre EEUU y Cuba. Los Cinco Cubanos actuaban
para profundizar y acrecentar aún más las relaciones
persona a persona, las relaciones negocio a negocio, que estaban
creciendo a pasos agigantados desde mediados de los 1990 hasta el
presente (2004). Los exportadores de productos agrícolas de 34
estados de la Unión que venden a Cuba más de 500
millones de dólares en alimentos y grano para el ganado;
cientos de miles de visitantes estadounidenses, incluidos los
Cubano-Americanos que iban cada año, a pesar de las
restricciones para viajar. Se estaba erosionando cada vez más
el bloqueo de Washington económico y contra los viajes; fuera
de Miami y Washington había poco apoyo a la política
anti cubana e incluso menos a las células terroristas del
exilio que estaban poniendo bombas en hoteles, aviones comerciales y
auditorios escolares. Sondeos de la opinión pública
mostraron que más de dos tercios de ciudadanos estadounidenses
se oponían a la prohibición de viajar y al embargo
económico. Incluso la comunidad Cubano-Americana era hostil al
enfoque de “todo o nada” de los terroristas respecto a
las relaciones Cubano-estadounidenses. La actividad preventiva anti
terrorista de los Cinco Cubanos era vital para el creciente
‘acercamiento’ entre EEUU y Cuba – porque
contribuyó a estabilizar el clima político promoviendo
así el mercado y los intercambios culturales.
Durante
la Presidencia de Bush, EEUU ha seguido una política agresiva
de reclutar y financiar a agentes en Cuba así como de imponer
restricciones más rigurosas sobre las transferencias bancarias
de familiares y los intercambios culturales. Washington ha buscado
fomentar la discordia interna, como sus aliados terroristas de
Miami sin impedimentos para conspirar, ahora que los anti terroristas
Cubanos han sido encarcelados. El temor de muchos expertos en
relaciones EEUU-Cuba es que la Administración de Bush puede
utilizar su red terrorista con base en Miami para provocar un
‘incidente’ o un ataque violento para escalar la agresión
de EEUU en línea con la Doctrina de Bush de “guerras
permanentes” contra países independientes del Tercer
Mundo.
En un sentido más profundo los Cinco Cubanos arriesgaron su libertad por los principios de la Carta de Naciones Unidas – “el derecho de los países a la autodeterminación”, el derecho de un pueblo a decidir su propia forma de gobierno, y el derecho universal a defenderse de los agresores exteriores cuyo propósito es imponer su gobierno por la fuerza y el terror. Al actuar contra las bandas terroristas Cubano-Americanas apoyadas por los EEUU, los Cinco Cubanos estaban defendiendo el derecho del pueblo cubano a decidir por sí mismo su forma de gobierno presente y futura. Entre la inmensa mayoría del pueblo Cubano y de los países Ibero Americanos los Cinco Cubanos están considerados como héroes que se atrevieron a entrar en el territorio del corazón imperial y exponer las violentas maquinaciones de sus terroristas protegidos. Al detener y procesar a estos patriotas anti-terroristas Ibero Americanos bajo las circunstancias más perjudiciales y al sentenciar a estos hombres heroicos, todos ellos padres y maridos, a sentencias de cadena perpetua en aislamiento, Washington ha demostrado una vez más que en el hampa del terror, no tiene restricciones, ni vergüenza, ni temor - excepto cuando sus propias creaciones se tornan contra ellos y nosotros, los ciudadanos de los EEUU, sufrimos las feas consecuencias.