| L A P Á G I N A D E P E T R A S |
21 de marzo de 2003 |
Ricardo Martínez Martínez
Rebelión
“Con las operaciones miliares sobre Irak, Estados Unidos busca sentar un precedente para que cualquier otro país que plantee cierta disidencia o antagonismo, sea señalado como blanco de ataque”, sostuvo en entrevista vía telefónica el sociólogo estadunidense James Petras.
Al tiempo de que Estados Unidos lanzó misiles por quince minutos luego de una hora y media de haberse agotado el tiempo que dio al gobierno de Sadam Hussein para deponer el poder en Irak, el movimiento civil internacional contra la guerra volvió a salir a las calles para manifestar su rechazo al genocidio. El especialista en temas geopolíticos de la Universidad de Binghamton de Nueva York, James Petras, señaló en una breve plática con este periodista que todavía hay muchas cosas por hacer para enfrentar las agresiones del imperio.
Con su característica forma aguda de abordar los temas actuales mundiales, James Petras apuntó que frente al factor de la ley de la selva, la solidaridad y la movilización harán fracasar los intentos de Washington de imponerse en el mundo como la nación hegemónica.
-En
el ultimátum de 48 horas que lanzó el presidente George
Bush a las autoridades iraquíes se señala “el
fracaso de la Organización de las Naciones Unidas y la
necesidad de la acción militar contra Irak” ¿Qué
futuro le depara al multilateralismo y al equilibrio entre las
naciones?
-Lo que realmente pasó es que Washington siempre quiso actuar de manera unilateral e independiente de las decisiones de las Naciones Unidas y contra toda ley internacional. Al declarar que la ONU fracasó significa que no siguió la directriz de Estados Unidos. Los diferendos son calificados como un fracaso y, en ese sentido, los países que no aceptaron la guerra también son un fracaso para Bush puesto que no la apoyaron. Esta forma de actuar por parte de los jefes de la Casa Blanca debilita la ley internacional e introduce el factor de la ley de la selva.
Washington busca establecer un precedente para que cualquier otro país que plantee cierta disidencia o antagonismo sea señalado como blanco de ataque. Es claro que las operaciones bélicas contra Irak están basadas en una guerra preventiva, dirá Bush, para que después pueda lanzar una serie de guerras ofensivas poniendo en cuestión toda relación internacional. Creo que la gran amenaza actual es que con esta guerra el régimen de Bush tiene planificado hacer otras guerras. Ya empieza a apuntar, por ejemplo, a Irán.
Washington ha planificado estratégicamente esta guerra para presentarla como un ejemplo de sometimiento a todo aquel país que se oponga a sus planes de dominación económica o política, en este sentido, creo que es una medida que muestra que este gobierno está fuera de control y no consulta a nadie, no reconoce fronteras o límites en su ejercicio de poder. Hay otro gobierno que actúa exactamente de la misma forma, es el caso de Israel que está siempre violando las normas de la ONU, la legislación de Ginebra y toda ley internacional de autodeterminación. Tenemos así dos Estados que actualmente actúan fuera de toda legalidad internacional: Estados Unidos e Israel.
-Profesor James Petras ¿En
qué sentido se interpreta la frase de George Bush, “Estados
Unidos tiene la autoridad soberana para aplicar la fuerza a fin
asegurar su propia seguridad nacional”?
-Es
una declaración que se refiere a la soberanía del
imperio y no de una nación. Cuando un gobierno declara sus
leyes por arriba de las leyes internacionales, cuando un país
asume que su soberanía incluye todos los territorios del
globo, estamos ante la presencia de un tipo de imperialismo extremo
que no reconoce ninguna soberanía de otros países, no
reconoce a ningún pueblo, ni siquiera al suyo propio. Actúa
en función de sus intereses particulares, en este caso
económicos y políticos.
-¿Cómo
defines la estrategia de Washington en términos de alianzas y
discursos para determinar la guerra en territorio iraquí?
-Lo que es obvio es que EU consiguió algunos apoyos tales como el gobierno de Colombia, vinculado con los paramilitares; los gobiernos de Centroamérica que Washington conquistó a partir de los escuadrones de la muerte en el Salvador o de los Contras en Nicaragua.
En Europa el caso es que Aznar y
Blair actúan contra el 80 por ciento de sus propios
ciudadanos. La principal oposición, Rusia, China, Alemania y
Francia son los países que realmente son influyentes tanto en
Asia como en Europa y creo que junto con ellos está una amplia
gama de países, Suecia, Finlandia, Noruega. De tal forma que
sólo la derecha mundial está apoyando a Washington y
algunos otros Estados que buscan donaciones económicas y, por
ello, prestan sus apoyos militares y logísticos para realizar
el genocidio.
-¿Qué
intereses defiende EU al acusar directamente a Francia de “falta
de determinación para enfrentar a Hussein”?
-Porque Fracia todavía cree en las normas de las Naciones Unidas y no quiere ciegamente seguir los mandos de EU. Este país europeo cree que la forma de solucionar los problemas en Medio Oriente es a partir de la diplomacia, y ello representa una afrenta para George Bush y los intereses detrás de él. La política estadunidense no respeta el principio de autodeterminación.
Washington
quiere proyectar su política militar para definir la que según
debe ser la política internacional y creo que, en este caso,
Francia con todas sus limitaciones defiende un principio fundamental
para todo el mundo: el derecho a la autodeterminación. En este
caso, debemos decirlo con toda franqueza, Francia tiene la razón
y Washington está en un camino hacia la política de
destrucción masiva.
-El
presidente Bush enfrenta una amplia oposición civil dentro y
fuera de sus fronteras de la Unión Americana, sin embargo, no
se logró detener esta guerra ¿Qué mecanismos
necesita la sociedad civil internacional que opta por la paz para
hacerla efectiva?
-Yo creo que hay muchas cosas que uno puede hacer todavía. Si el movimiento pacifista no paró la guerra, sí generó enormes presiones contra el imperio. Estoy seguro que la movilización civil mundial va a derrotar a algunos de los aliados de Washington en próximas elecciones o en la arena política. La imagen de Bush mismo en la opinión pública de Estados Unidos está cada vez más debilitada. Se va a repetir lo que pasó con su padre, perder las elecciones del 2004, es decir, no tanto por hacer una guerra genocida pero sí tras proseguir la guerra destruyendo la economía doméstica y afectando el bolsillo estadunidense; creo que resulta muy probable que vaya a perder las próximas elecciones.
La
movilización social mundial es poderosa y creo que con un
boicot económico a los productos estadunidenses se puede
afectar al gobierno de Bush. Se debe buscar, creo, limitar la
afluencia de petróleo hacia los centros de poder que hoy hacen
la guerra por diversos mecanismos y acciones; también creo que
a partir de la movilización contra la guerra podremos ver
algunos cambios de gobierno en ciertas regiones del mundo que podrían
tener un efecto bumerang contra el gobierno de Bush, principalmente
en los países árabes...
-El catedrático y analista en geopolítica, James Petras, subrayó que Estados Unidos prepara una serie de guerras agresivas en el globo con el pretexto del antiterrorismo y las acciones preventivas. Indicó que la gama de movimientos sociales y antiimperialistas crece con la esperanza de desnudar y derrotar las verdaderas intenciones de Washington en el planeta, puntualizó.