El sociólogo estadunidense James Petras llamó a los electricistas mexicanos a "movilizar aliados en
otros sectores", tejer alianzas con otras organizaciones, tomar posiciones en las calles, entablar
acuerdos políticos y organizarse para dejar atrás las palabras y luchar a toda costa con acciones
contra la privatización del sector eléctrico.
Al ofrecer una conferencia magistral ante el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Petras
apuntó que México ya debería haber aprendido que "Estados Unidos no tiene relaciones
permanentes, sólo intereses permanentes", y tendría que saber también que esa nación es la
principal interesada en que se privaticen los sectores energéticos de la región para luego tomar el
control de ellos mediante sus diversas corporaciones.
"Lo fundamental es no quedarse en el discurso y pasar a las acciones; los electricistas mexicanos
tienen que generar alianzas con otros sectores en lucha, con el pueblo; deben apoyar
reivindicaciones sociales porque necesitarán de todos para frenar, como ya lo hicieron el sexenio
pasado, el proyecto de desincorporación de esta industria y otros esquemas del neoliberalismo".
El escritor expuso que el camino del imperialismo es vulnerable y las microluchas son el freno que
ha puesto el pueblo a su expansión, por lo que si quisieran los sectores productivos de este país
podrían incluso revertir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con movilización, pues
no tendría por qué haber tanta "mistificación de que México sólo puede tratar con Estados Unidos o
Canadá".
Petras, quien fue colaborador en el gobierno de
Salvador Allende en Chile, es autor de más de 20
libros sobre fenómenos sociales. Estudió filosofía y
está doctorado en sociología, es experto en materia
de energía eléctrica, profesor universitario e
investigador de temas como el neoliberalismo, así
como asesor en movimientos sociales de América
Latina.
Durante su discurso ante el Sindicato Mexicano de
Electricistas, llamó a realizar una gran campaña
político-educativa para que el pueblo se entere de
las intenciones que están detrás de la pretensión de
privatizar este sector.
La meta, anotó, será formar alianzas con otras
organizaciones para tener una reciprocidad en las
luchas, pero también habrá que construir cuadros de
activistas sindicales y organizarlos para la defensa,
así como comprometer a los políticos y a otros
sectores, porque ya no bastan las opiniones de apoyo de los intelectuales bien intencionados, ahora
hay que enfrentar la defensa del sector.
Incluso habrá que cambiar la estructura misma de esta empresa pública, porque la lucha es contra el
enemigo externo, contra quien quiere privatizar, y no contra los propios trabajadores. Habrá que
demostrar que el sector cuenta con estrategias de inversión y que es el gobierno mexicano el que
quiere que haya "desinversión" para unificar las voces en su contra y justificar la desincorporación.
Los invitó a ser estrategas y buscar la autogestión, y les recordó: "Estamos inmersos en una lucha
de clases y al pueblo le toca enfrentar esta batalla para defender la nación. Si es necesario cortar
caminos, hay que hacerlo, pero ya no es posible subordinar la lucha de masas a otros intereses,
porque son las masas las que están determinando la historia. La lucha social tiene poder y hay que
usarlo".
Sobre las favorables opiniones que tiene de México el presidente de la Reserva Federal de Estados
Unidos, Alan Greenspan, dijo: "Años y años de extracción de grandes ganancias de este país no
pueden más que dejar un gran sabor de boca para Washington y sus líderes; por supuesto que la
economía mexicana debe ser el mejor modelo para Wall Street, pues ha cosechado las mayores
ganancias de la historia moderna de su nación".
Mientras Greenspan habla bien de México, continuó, millones de sus ciudadanos tienen que salir a
otro país a buscar trabajo para no morir de hambre.
"Fox sigue recetas del FMI por su cuenta, sin necesidad de que se lo pidan", opina
Los electricistas, que llenaron el auditorio de su edificio sede, le preguntaron sobre lo que dijo el
presidente Vicente Fox de que a México no se le obliga a seguir las recetas del Fondo Monetario
Internacional (FMI). Petras respondió que a Fox no es necesario invitarlo a que siga estas recetas,
porque por su propia cuenta cree en ellas y las aplica.
Dijo creer en la organización de los pueblos de América Latina y que las luchas que han
emprendido los diversos sectores sociales de la región han tenido cada vez más éxito, porque ya no
lo hacen solos sino con alianzas, y esto se está viendo en México, donde en una manifestación de
electricistas hay maestros, campesinos, estudiantes e intelectuales, cohesión que da más fuerza a
los sectores.
También elogió la labor de los sindicatos independientes en México, ya que sostuvo que en Estados
Unidos 91 por ciento de los trabajadores de empresas privadas no están sindicados y hay una
relación entre el gobierno y las grandes corporaciones para impedir que se afilien; los grandes
salarios sólo son para los directivos de las firmas pero hay una gran confabulación para mantener
remuneraciones muy bajas a los obreros y contratar mano de obra indocumentada, que pagan muy
barato para reducir costos.
En la economía estadunidense no hay una clase obrera organizada como en México, anotó, y lanzó
la pregunta: "¿En los sindicatos independientes no hay líderes cobrando cantidades millonarias,
verdad?" El auditorio le contestó al unísono: "Nooo". "Bueno, pues en Estados Unidos sí los hay,
cobran sueldos millonarios y su trabajo es mantener el control de la base".
No faltó la pregunta sobre las implicaciones que tendría para México la guerra de Estados Unidos
contra Irak. El sociólogo sostuvo que detrás de la amenaza está la intención de Washington de
controlar el petróleo de esa zona, que sería sólo para su país, no piensa repartir esta ganancia a
otras naciones, como lo creen ingenuamente los franceses. Sin embargo, esta guerra "no será ni
fácil ni rápida", se podrán sumar otras naciones, se polarizarán las posiciones y se puede elevar el
precio del crudo sustancialmente. "Habrá que ver la posición que toma México, porque podría ser
obligado a incrementar su producción, por lo que es preciso pedirle al titular de Relaciones
Exteriores, Jorge G. Castañeda, que no tome partido fácil en favor de Estados Unidos", expuso.