Una propuesta de acción y de investigación para el movimiento libertario en estos convulsos inicios del siglo XXI ha de incorporar necesariamente un diagnóstico breve de la situación. Un diagnóstico que se resume en una sola palabra: crisis.
«La Unesco pide que países dispongan de un 1 por ciento de su PIB a Cultura, México designa sólo el 0.1 por ciento; en un país donde la violencia alcanza costos de hasta 8.9 por ciento del PIB, lo que se destina a Cultura es una chingadera»
En la lucha por el cambio social, el éxito y el fracaso son a veces difíciles de determinar. Sólo si aceptamos que podemos fracasar asumiremos los riesgos que podrían conducir a un mundo mejor.
Traducido para Rebelión por Christine Lewis Carroll.
Palabras de Pablo González Casanova enunciadas en el seminario “Planeta Tierra: Movimientos Antisistémicos” en el Cideci, Chiapas, México, el 1 de enero de 2013.
En el siglo XX el imperialismo ha elaborado tres estrategias para acoplar la forma-Estado a sus necesidades de expansión. La tercera es la del Consenso de Washington. Ahora, incluso pueblos formalmente libres, con Estados reconocidos internacionalmente pueden ser y de hecho son dominados y administrados desde el exterior. Las naciones oprimidas, que ni siquiera tenemos Estado propio, debemos saber que conquistarlo implica, uno, conocer los objetivos y medios del imperialismo, para vencerlo; dos, partir de nuestra historia y de nuestra fuerza, es decir, de nuestro marco autónomo de lucha de clases; tres, prefigurar nuestro modelo de Estado ya en el presente, en la medida de lo posible; y cuatro, a la vez, definir el sujeto colectivo que ha de realizarlo, el pueblo trabajador.
“El socialismo sigue siendo una esperanza abierta”, así manifiesta rotundo el psicólogo, profesor, escritor, periodista, activista a tiempo completo por la libertad, la justicia social y la dignidad global, aunque mejor persona, Marcelo Colussi.
27 casos de violaciones de derechos humanos, económicos y sociales por parte de empresas transnacionales en Latinoamérica fueron juzgados públicamente en Madrid