El «Caso Quilleco» se enmarca en un conflicto histórico y estructural entre el Estado chileno y comunidades mapuche que reclaman tierras, autonomía y reconocimiento cultural.
El «Caso Quilleco» se enmarca en un conflicto histórico y estructural entre el Estado chileno y comunidades mapuche que reclaman tierras, autonomía y reconocimiento cultural.
Seguiremos desempeñando nuestro trabajo con el mismo profesionalismo, convicción ética y compromiso social, conscientes de que cada documento, testimonio y registro son piezas esenciales en la lucha contra el olvido y la impunidad.
La situación del lonko Guillermo Ñirripil Cheuquepan —de la comunidad Miguel Cheuquepan, en la comuna de Curacautín—, autoridad tradicional respaldado por 21 comunidades mapuche del territorio que abarca Lautaro, Curacautín, Perquenco, Victoria, Lonquimay, Vilcún y Padre Las Casas, ha sido calificada por estas como un ejemplo paradigmático de persecución penal continuada.
«El desafío consiste en reproducir este debate crítico en el seno de nuestro pueblo, y en contextos donde no se hablan muchas cosas ni se plantean los problemas con una impronta de compromiso militante»
Los cinco presos políticos mapuche en huelga de hambre incluyen a Axel Campos, José Lienqueo, Óscar Cañupan, Roberto Garling y Bastián Llaitul, cuyos estados de salud continúan deteriorándose con el paso de los días.
Uno de los efectos inmediatos de la guerra es el impacto en los precios del crudo, toda vez que el persa Estrecho de Ormuz es el paso obligado de alrededor del 20% de todo el petróleo vehiculado navieramente del mundo. Ello ha disparado los precios de los combustibles, en particular en aquellos países que deben importarlos total o parcialmente.
En Historia del pueblo mapuche, publicada en 1985 en plena dictadura, logró un primer equilibrio magistral. Allí, por primera vez, la historia de Chile dejaba de ser narrada desde los centros de poder para ser reconstruida desde los márgenes de la resistencia.
Está claro que la gran mayoría de los jóvenes que hoy son deudores del CAE han sido estafados por las universidades privadas, con la colaboración del Estado que debería haberlos protegido.
Recién egresada como periodista, yo había llegado en 1969 a Punto Final invitada por mi compañero, Augusto Carmona, que era parte del equipo histórico de PF. Mis primeros artículos sobre las movilizaciones del período previo a la elección del Presidente Allende fueron generosamente recibidos por Cabieses y desde entonces me integré a la revista.
El problema que presenta esta decisión puede ser grave para el gobierno que se inicia pues si el desarrollo de las fuerzas productivas exige la instalación de una nueva forma de acumular y el gobierno persiste en aplicar la que precisamente muestra evidentes síntomas de agotamiento, lisa y llanamente estará navegando contra la corriente. Y las consecuencias pueden ser dramáticas.