http://www.rebelion.org
CÁTEDRA ERNESTO CHE GUEVARA 

25 de marzo del 2004

Año 2004

Seminario de lectura metodológica de El Capital


Coordinación: Néstor Kohan y equipo docente

Todos los martes de 19 a 21 horas en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo
Hipólito Yrigoyen 1584 (frente a Plaza Congreso). Buenos Aires

He estado enfermo durante todo el año último (aquejado
de ántrax y de forúnculos). De no ser por eso, mi libro,
El Capital, economía política, ya habría salido. Ahora
espero terminarlo, al fin, en unos cuantos meses y asestar,
en el plano teórico, a la burguesía un golpe del
que nunca se repondrá.
Carta de Marx a Klings [4/X/1864]

El tomo primero comprende el primer libro:
«El proceso de producción del capital». Es, ciertamente,
el más terrible misil que jamás se haya lanzado
hasta ahora a la cabeza de los burgueses.
Carta de Marx a Becker [17/IV/1867]

Fundamentación

Durante la dictadura militar, aquellos tristes años de "alambradas culturales" como los bautizó Cortázar, los dueños de la vida y la muerte de miles de argentinos y argentinas centraron sus odios en un supuesto DEMONIO. Lo llamaron "subversión" y "terrorismo". El marxismo, aclaraban presurosos, era su ideología. De allí que estuviera tajantemente proscripto y condenado.

¿Qué encontraban los militares y sus censores ideológicos en los textos de Carlos Marx como para responsabilizarlos nada menos que de las luchas del pueblo argentino?

La respuesta es sumamente compleja. No obstante, más allá de las tortuosidades patológicas que caracterizaban a aquellos personajes, lo cierto es que la pluma de Marx encendía pasiones y hacía palpitar los corazones juveniles. En eso los dictadores no se equivocaban. No casualmente El Capital se incluyó rápidamente en el index militar convirtiéndose en uno de los principales libros prohibidos de aquellos años.

Pasó el tiempo. Transcurrieron ya más de dos décadas del golpe y más de diez años desde la caída del muro de Berlín. En ese interregno muchos intelectuales, ayer críticos y contestatarios, cruzaron el charco sin hacer siquiera un beneficio de inventario.

Mientras tanto, la llamada en forma presuntuosa "transición a la democracia" continúa desgastando los entusiasmos militantes y las esperanzas populares con sus promesas incumplidas y con su neoliberalismo (ayer desnudo, ahora disfrazado con poses y piruetas discursivas, con amagues y puestas en escena "progresistas"...).

Pero el neoliberalismo no constituye un horizonte insuperable. Justamente durante los últimos años ha entrado en una crisis aguda no por "mandato ineluctable de LA Historia" o por el "choque objetivo e independiente de la voluntad y la conciencia entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción" sino precisamente por la iniciativa de masas y la rebelión popular, cuyo pico más alto se produjo durante las jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001. Que ahora hayamos ingresado en un momentáneo reflujo de la protesta social y en una parcial recomposición de la hegemonía burguesa en la Argentina no quita que la nueva situación política sea un producto directo de la rebelión popular del 2001.

En este particular contexto histórico de crisis orgánica del sistema capitalista en la Argentina, de rebelión popular, de recomposición burguesa momentánea y de continuación ininterrumpida de la lucha de clases, se torna entonces inaplazable para las nuevas generaciones realizar un balance teórico y político del marxismo.

¿Los poderosos habrán logrado, por fin, liquidar el fantasma de la revolución, aquel viejo topo irreverente y subterráneo? ¿Habrá también desaparecido, junto con nuestros treinta mil compañeros, la herencia quemante del pensamiento de Carlos Marx? ¿Debemos arrodillarnos con resignación ante el Mercado, la globalización capitalista y la economía neoliberal? ¿Debemos quizás conformarnos con el simulacro y los señuelos que tramposamente nos ofrece el "progresismo" para cooptarnos y neutralizar toda oposición radical al capitalismo?

Creemos que no. Pero esta negativa no pretende reflotar antiguos dogmas. Se trata hoy de repensar creadoramente los núcleos centrales de la teoría crítica de Marx y su filosofía de la praxis.

Así lo hemos intentado hacer en el seminario, en forma ininterrumpida, a lo largo de varios años: en el 2000, en el 2001, en el 2002 y en el 2003.

Durante ese período, a partir de las clases desgrabadas en la Universidad Popular, hemos elaborado un libro introductorio a la lectura que propiciamos. Apareció con el título: El Capital: Historia y método -Una introducción- (Bs.As., Universidad Popular Madres de Plaza de mayo, 2002). Esta primera edición incluye como apéndices las ponencias presentadas al seminario por Michael Löwy, John Holloway, Fernando Martínez Heredia y Enrique Dussel. Más tarde, en 2003, como esa primera edición se agotó, apareció una segunda. En esta última, a los materiales anteriores se agregaron una nueva introducción: "La teoría crítica junto al fuego de la rebelión"; un trabajo de León Rozitchner: "La tragedia del althusserianismo teórico" y el texto "Che Guevara: lector de El Capital", entrevista realizada a Orlando Borrego (el principal colaborador del Che Guevara en el Ministerio de Industrias y compañero suyo en seminarios de estudio sobre Marx).

Nuestra propuesta consiste en discutir desde el inicio -para los jóvenes que rechazan la indiferencia generada por el economicismo neoliberal- o volver a leer -para los que ya lo hicieron en otras épocas- la principal obra de Marx: El Capital. Un texto "maldito" que aún hoy sigue dividiendo aguas frente al poder en el terreno de las ciencias sociales, del pensamiento filosófico y de la política contemporánea. Un texto que nos invita a rechazar cualquier tipo de cooptación política o ideológica y a mantenernos firmes en nuestros principios éticos contra el sistema.

En este quinto año de cursada, hemos decidido formalizar algo que ya venía existiendo de modo informal. Como en un seminario las clases son habitualmente dictadas no sólo por el coordinador sino también por diversos participantes del mismo (que periódicamente preparan temas o unidades del curso), y así ha sucedido desde el inicio de esta propuesta pedagógica, creemos llegado el momento de formalizar lo que ya existía de hecho. Por lo tanto, a partir de este año, algunos compañeros que ya han participado del seminario como estudiantes pero que han ido dando clases en anteriores cursadas del mismo o han trabajado en las tareas de investigación durante el verano, se incorporan formalmente al dictado de la materia como equipo docente.

La idea que nos guía en esta decisión es siempre la misma: que nuestra aproximación al marxismo abra el diálogo entre diversas interpretaciones y posibilite una lectura crítica sobre la base del respeto a la diversidad y al cruce de diferentes miradas, siempre dentro del marco común que nos une: el pensamiento revolucionario, antiimperialista y anticapitalista.

Requisitos de cursada

Solamente tener ganas de estudiar, de leer, de aprender, de debatir y de compartir el conocimiento a través del diálogo con [email protected] compañ[email protected] . No hace falta haber leído nada de marxismo anteriormente. (Quien haya leído... mejor; pero si no leyó, igual se empieza de cero).

Objetivo

El principal objetivo de este seminario de lectura consiste en aproximarnos a la crítica de la sociedad capitalista y de la economía política que desarrolla Marx en esta obra inacabada (pues su autor nunca la terminó de escribir en vida). Una aproximación que apunta expresamente a eludir los dogmas de una lectura del marxismo -otrora "oficial" en los países del Este- que ya se hundió para siempre.

Para lograr ese objetivo se torna necesario de parte de los/as participantes en el seminario un compromiso de lectura semanal de modo que cada clase se abra a la discusión colectiva y cuente con la participación de todos y todas, siempre sobre la base de lo leído.

En el seminario no hay evaluaciones escritas [acompañamos al final del programa la fundamentación histórica y teórica de esta decisión pedagógica]. Se incentivarán las exposiciones orales de los participantes, no como forma de evaluación sino como modo de construcción colectiva del conocimiento.

Igualmente se alentará la participación del seminario en jornadas de sociología, historia o filosofía (dentro de la propia Universidad Popular o fuera de ella, en la UBA -como ya se hizo durante el año 2002 en la Carrera de Sociología de la UBA-) intentando que los participantes aporten a esos debates desde una perspectiva crítica y revolucionaria.

El eje de lectura

En el seminario se prioriza una lectura metodológica y filosófica de El Capital que apunte a destacar en primer plano el eje dialéctico e historicista con que Marx abordó y expuso lógicamente su crítica de la economía política. Análogamente, se rastrean los hilos de continuidad presentes a lo largo de todo el texto en lo que atañe a la crítica del fetichismo de la economía burguesa.

Desde esa perspectiva se intenta someter a discusión las lecturas positivistas, cientificistas y economicistas anteriormente canonizadas por el marxismo "oficial". Para ello se vinculará cada sección y capítulo con otras obras marxianas (tanto filosóficas como políticas y periodísticas) tratando de encontrar la unidad de pensamiento que las atraviesa en su conjunto.

Finalmente, hacia la segunda parte del seminario anual, se abordarán diversos autores que mucho han aportado -polémicamente entre sí- a la relectura de El Capital y/o a la reinterpretación del marxismo: desde György Lukács y Antonio Gramsci, pasando por Louis Althusser y Ernesto Guevara hasta José Carlos Mariátegui, Aníbal Ponce y otros que surjan del interés colectivo y de las discusiones.

Duración

El seminario se desarrollará a lo largo de dos cuatrimestres. En total contará aproximadamente con 26 clases (13 por cada cuatrimestre). A esas 26 clases se sumará adicionalmente o se incorporará dentro de ellas -según el caso- la participación de militantes populares, profesores/as y/o especialistas invitados/as, quienes expondrán y discutirán temáticas acotadas de investigaciones actualmente en curso.

Los días de encuentro son los martes de 19 a 21 horas. El primer encuentro será el 13 de abril de 2004.



Bibliografía

El seminario prioriza la lectura directa de El Capital de Karl Marx (acompañada en este caso por las clases del seminario reunidas en el libro El Capital: Historia y método -Una introducción-. Buenos Aires, Universidad Popular Madres de Plaza de mayo, 2002. Reedición ampliada 2003).

Por constituir una edición virtualmente crítica se recomienda conseguir El Capital en la traducción de Pedro Scaron editada por Siglo XXI (incluyendo el capítulo VI inédito del Tomo I que se consigue aparte). De no ser posible -por razones monetarias- puede consultarse como alternativa la traducción de Wenceslao Roces editada por Fondo de Cultura Económica.

Como bibliografía complementaria se sugiere:

* Carlos Marx y Federico Engels: Obras escogidas [Dos tomos, editorial Cartago, aunque existen ediciones varias].

* Carlos Marx: Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (1857-1858) [Grundrisse]. México, Siglo XXI, 1988. Principalmente tomo I.

* Carlos Marx: Escritos de juventud. México, Fondo de Cultura Económica, 1982.

* Carlos Marx: El porvenir de la comuna rural rusa. México, Siglo XXI, 1982.

* Franz Mehring: Carlos Marx. Historia de su vida. Bs.As., Claridad, 1933. Existen varias reediciones mexicanas y cubanas de este texto. La última: La Habana, Ciencias Sociales, 2002.

* David Riazanov: Marx-Engels. Madrid, Comunicación, 1975. Existe una edición ampliada con el título: La vida y el pensamiento revolucionario de Marx y Engels. Bs.As., Marxismo Clásico y Contemporáneo, 2003.

[En Internet se pueden consultar las siguientes direcciones]

· http://www.ucm.es/info/bas/es/biblioteca.htm (en ese sitio de la Universidad Complutense de Madrid se pueden consultar las Obras Escogidas de Marx y Engels y también El Capital en diversas traducciones al español: la de Wenceslao Roces y la de Pedro Scarón).

· http://www.marxists.org (aquí se pueden encontrar diversos textos clásicos de Marx y del marxismo y, aunque muchos están en inglés, se pueden establecer conexiones en numerosos idiomas, incluido el español)

Como bibliografía general de consulta, inicialmente se sugiere:
[Por orden alfabético]

* Louis Althusser: Para leer El Capital. México, Siglo XXI, 1988.

* Louis Althusser: La filosofía como arma de la revolución. México, Siglo XXI, 1984.

* Perry Anderson: Consideraciones sobre el marxismo occidental. México, Siglo XXI, 1990.

* Perry Anderson: Tras las huellas del materialismo histórico. México, Siglo XXI, 1988.

* José Aricó: Marx y América latina. Bs.As., catálogos, 1988.

* Michel Foucault: Vigilar y castigar. El nacimiento de la prisión. México, Siglo XXI, 1988.

* Antonio Gramsci: Notas sobre Maquiavelo, la política y el Estado moderno [ediciones varias de los Cuadernos de la cárcel].

* Ernesto Che Guevara: "El socialismo y el hombre en Cuba". [Ediciones varias].

* Ernesto Che Guevara: [y otros]: El gran debate. Sobre la economía en Cuba. Australia, Ocean Press, 2003.

* David Harvey: La condición de la posmodernidad. Investigación sobre los orígenes del cambio cultural. Bs.As., Amorrortu, 1999.

* John Holloway: Marxismo, Estado y capital. La crisis como expresión del trabajo. Bs.As., Fichas de Cuadernos del sur, 1994.

* Néstor Kohan: Marx en su (Tercer) mundo. Buenos Aires, Biblos, 1998. Reedición cubana corregida y aumentada: La Habana, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, 2003.

* Néstor Kohan: De Ingenieros al Che: Ensayos sobre el marxismo argentino y latinoamericano. Buenos Aires, Biblos, 2000. Prólogo de Michael Löwy.

* Néstor Kohan: Toni Negri y los desafíos de «Imperio». Madrid, Campo de ideas, 2002.

* Néstor Kohan: Ernesto Che Guevara: Otro mundo es posible. Bs.As., Nuestra América-La Rosa Blindada, 2003.

* Néstor Kohan [en colaboración con la Cátedra de Formación Política Ernesto Che Guevara de la UPMPM]: Introducción al pensamiento marxista. Bs.As., La Rosa Blindada-Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, 2003.

* Karel Kosik: Dialéctica de lo concreto. México, Grijalbo, 1985.

* Lenin: Quiénes son los "amigos del pueblo" y como luchan contra los socialdemócratas [ediciones varias].

* Lenin: Cuadernos filosóficos (Notas sobre la Lógica de Hegel) [ediciones varias].

* Michael Löwy: Dialéctica y revolución. México, Siglo XXI, 1985.

* Michael Löwy [y otros]: Sobre el método marxista. México, Grijalbo, 1975.

* Michael Löwy: El marxismo en América latina. México, ERA, 1982.

* György Lukács: Historia y conciencia de clase [ediciones varias].

* Cesar Luporini, Emilio Sereni [y otros]: El concepto de formación económico social. México, Siglo XXI [Cuaderno de Pasado y Presente N°39], 1986.

* Ernest Mandel: Introducción a la teoría económica marxista [ediciones varias].

* Ernest Mandel: El Capital: cien años de controversias en torno a la obra de Karl Marx. México, Siglo XXI, 1985.

* Ernest Mandel: La formación del pensamiento económico de Marx. México, Siglo XXI, 1967.

* Ernest Mandel: Tratado de economía marxista [Tres tomos]. México, ERA, 1980.

* Ernest Mandel: El lugar del marxismo en la historia. s/dat. Traducción del original: Ámsterdam, Instituto Internacional de Investigación y Educación, 1986. Edición en portugués: O lugar do marxismo na história. San Pablo, Xamá, 2001.

* José Carlos Mariátegui: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana . Lima, Amauta, 1987.

* Aníbal Norberto Ponce: Humanismo burgués, humanismo proletario. En Ponce: Obras Completas. Bs.As., Cartago, 1974.

* Isaac Illich Rubin: Ensayos sobre la teoría marxista del valor. México, Siglo XXI [Cuaderno de Pasado y Presente N°53], 1987.

* León Trotsky: Cuadernos de notas 1933-1935 [Escritos sobre Lenin, dialéctica y evolucionismo]. New York, Columbia Press, 1986. Traducción -mimeo- de Ariane Díaz.

* Adolfo Sánchez Vázquez: Filosofía de la praxis. México, Grijalbo, 1980.

* Jindrich Zeleny: La estructura lógica de El Capital de Marx. México, Grijalbo, 1978.



Unidades

[Nota aclaratoria:
Las unidades no son absolutamente fijas. Están sujetas al dictado colectivo del seminario. Las enumeramos solamente para ordenar una primera aproximación a la cursada]

* Unidad N°1
Introducción histórica. Breve aproximación biográfica, bibliográfica y política a la obra de Marx.

* Unidad N°2
El marxismo: una teoría crítica, científica e ideológica. La teoría marxista de la ideología y la ideología de "la ciencia sin ideología". La teoría marxista de la ideología y la noción de "verdad" científica.

* Unidad N°3
Teoría de la historia e historia de la teoría. Marx y los marxismos. Las diversas generaciones de marxistas europeos. La primera traducción de El Capital al castellano y el lugar de Marx en el pensamiento de los primeros marxistas latinoamericanos. Breve historia de las ediciones de los papeles y manuscritos póstumos de Marx y los numerosos avatares políticos de sus obras completas.

* Unidad N°4
El método dialéctico. El método dialéctico en las obras juveniles y su itinerario hasta llegar a El Capital. Primer encuentro de Marx con la economía política.

Primeros planes de redacción de El Capital. ¿Por dónde debe comenzar la ciencia? Categorías de abstracto y concreto. La totalidad concreta como clave epistemológica. Lógica de la sustancia y lógica de las relaciones. Carácter de las leyes de tendencias en El Capital: ¿las leyes del movimiento del modo de producción capitalista son leyes históricas o leyes de hierro?

* Unidad N°5
La lógica formal, la lógica trascendental y la génesis histórica del método dialéctico. La lógica dialéctica, ese infierno tan temido

* Unidad N°6
Lenin: "Es completamente imposible entender El Capital de Marx, y en especial su primer capítulo, sin haber estudiado y entendido a fondo toda la Lógica de Hegel". La lógica dialéctica y la teoría del valor. El problema del valor. Cosas, formas y relaciones sociales. ¿Qué lugar ocupa "la materia" en la crítica de la economía política? ¿Fue Marx un "materialista"? El despliegue de la categoría de valor en la exposición lógica de Marx y su comparación con la Lógica de Hegel. ¿Qué significa "invertir la dialéctica"? Controversias sobre el objeto de estudio en el capítulo primero de El capital. Polémica con Adolph Wagner.

* Unidad N°7
Fetichismo, alienación y teoría del valor. La teoría de la enajenación en 1844 y la teoría del fetichismo de la mercancía en 1867. Continuidades y rupturas entre El manifiesto comunista y El Capital en torno a la transparencia de las relaciones sociales. Crítica de la Modernidad capitalista y opacidad de la conciencia reificada. Alcances y límites de la idea de progreso.

* Unidad N°8
Fetichismo, teoría del valor y relaciones de poder. La violencia como potencia económica y la acumulación originaria. ¿Siempre hubo ricos y pobres? La creación del proletariado "libre" como un invento artificial de la Modernidad capitalista. Reexamen del prólogo de 1859 a la Contribución a la crítica de la economía política.

Presupuestos históricos de la emergencia del fetichismo en la Modernidad capitalista: la acumulación originaria del capital y la ruptura con las formas comunitarias que precedieron a la producción capitalista. La lógica y la historia en Marx. ¿Es el marxismo una filosofía de la historia? Marx y el mundo no capitalista. Las diversas vías de desarrollo histórico y el reexamen de la noción de "barbarie" de El Manifiesto comunista. Marx y el colonialismo. Marx y América latina. Correspondencia del último Marx con los populistas rusos. Breve noticia de los debates en torno a la transición del feudalismo al capitalismo.

* Unidad N°9
El interés y la ganancia empresarial. El interés como capital autonomizado "que produce dinero por sí mismo" sin la mediación del trabajo: el fetichismo elevado a su máxima potencia. La "fórmula trinitaria", la economía política y la metafísica de la vida cotidiana. El mundo de la pseudoconcreción y su destrucción. La libertad más allá de la necesidad.

* Unidad N°10
La relación de capital como una relación de poder y de fuerzas. Coacción, autoritarismo y jerarquía en la sociedad capitalista. Economía y poder: ¿es El Capital un texto de economía? Plusvalor absoluto y relativo. Subsunción formal y real del trabajo en el capital. La especificidad histórica del plusvalor relativo. La hegemonía y la coacción dentro de la fábrica. Teoría de la explotación económica y teoría de la dominación política. ¿El Capital carece de una teoría del poder y la dominación? Reexamen de la teoría política en Marx. ¿Existe un paralelo entre su análisis histórico del desarrollo económico capitalista en Inglaterra y sus estudios sobre el desarrollo político en Francia? Continuidades y rupturas entre los modelos explicativos acerca de las clases y el Estado de El manifiesto comunista y El 18 brumario de Luis Bonaparte.

* Unidad N°11
El problema del valor y la categoría de trabajo abstracto. ¿Es el trabajo abstracto solamente "gasto fisiológico de energía humana"? Aspectos cuantitativos y cualitativos de la teoría del valor. El historicismo de Marx.

* Unidad N°12
Cambio, dinero y capital. Las fórmulas del dinero y las del capital. El capital como sujeto fetichizado. Comparación con el concepto hegeliano.

* Unidad N°13
Distinción entre trabajo y fuerza de trabajo. ¿El plusvalor surge de "vender más caro"?. Proceso de trabajo y valorización. Circulación y producción. Capital constante y variable. La crítica política de Marx a los "derechos humanos" del liberalismo contractualista en La cuestión judía y en El Capital. La antropología filosófica en Marx en torno al trabajo y la herencia de la dialéctica del señor y el siervo de Hegel. La dialéctica entre el "tiempo libre", el ocio y el tiempo de trabajo en los Grundrisse.

* Unidad N°14
La fábrica como cuartel, la sociedad burguesa como ejército, el capital como alto mando militar. Vigilancia y disciplina. ¿La hegemonía nace de la fábrica? Antonio Gramsci, los límites del economicismo corporativista y los problemas de la hegemonía política. La crisis. ¿"Derrumbe ineluctable" del capitalismo o construcción de un sujeto revolucionario? Alcances y límites del fatalismo economicista.

* Unidad N°15
El problema de la reproducción. Alcances y límites del reproductivismo en el terreno de las ideologías y los "aparatos ideológicos del Estado". Louis Althusser y el debate en torno al objeto de estudio de El Capital.

* Unidad N°16
El problema de de la conciencia y la objetividad fetichista de las relaciones sociales capitalistas. György Lukács y la emergencia del sujeto (colectivo) revolucioanrio.

* Unidad N°17
El Capital y el poder constituyente en Toni Negri. ¿El marxismo revolucionario necesita renunciar a la dialéctica?. Alcances y límites -políticos- de la metafísica posestructuralista en Imperio.

* Unidad N°18
El legado teórico y político de Marx visto desde América Latina. José Carlos Mariátegui:

"el primer marxista de América". Aníbal Ponce y el humanismo marxista revolucionario. Julio Antonio Mella: una mirada marxista de la Reforma Universitaria.

Ernesto Che Guevara: Su lectura humanista de El Capital, y su interpretación de la teoría del valor. Los nuevos desarrollos en el marxismo latinoamericano.



Fundamentación histórica acerca de las "evaluaciones" y exámenes...

¿Por qué en el Seminario sobre El Capital no tomamos examen? ¿ La ausencia de examen implica "falta de rigurosidad"?

Para responder estas preguntas, se nos ocurre pertinente realizar una breve aproximación histórica a la obra de Deodoro Roca, en quien intentamos inspirarnos al tomar esta decisión pedagógica.

El pensador argentino Deodoro Roca (1890-1942) fue el principal ideólogo de la Reforma Universitaria de 1918. Roca redactó el célebre "Manifiesto Liminar" con que los estudiantes expusieron al mundo las razones de su levantamiento, en nombre del " derecho sagrado a la insurrección". Deodoro tenía entonces 28 años.

Este movimiento estudiantil, que comenzó el 15 de junio de 1918 en la ciudad argentina de Córdoba, se extendió como reguero de pólvora por todo el continente. En poco tiempo todas las universidades de América Latina siguieron su ejemplo. José Carlos Mariátegui y Julio Antonio Mella -seguramente los exponentes más radicales del marxismo revolucionario de nuestro continente durante la primera mitad del siglo XX- formaron parte de ese movimiento. No es casual que ambos hayan sido artífices de las Universidades Populares en sus respectivos países: la Universidad Popular José Martí, en Cuba, y la Universidad Popular González Prada, en Perú.

Si bien la Reforma Universitaria nació a partir de reclamos estudiantiles y pedagógicos, inmediatamente sus ideas se prolongaron en un ideal político antimperialista y en un proyecto social de unidad con la clase trabajadora. Son incontables los dirigentes políticos de izquierda latinoamericanos que realizaron sus primeras experiencias en el movimiento de la Reforma.

El ideario de la Reforma Universitaria argentina se adelantó -¡50 años!- al clima cultural del '68 europeo. Ya en los años '20 Deodoro Roca había intentado legitimar la revuelta estudiantil contra el capitalismo defendiendo el rol protagónico de la juventud. Mucho más tarde -en los '60- lo harían Herbert Marcuse (1898-1979), Charles Wright Mills (1916-1962) y Henri Lefebvre (1901-1991). Precursoramente, Roca se esforzó por conjugar a tres pensadores que volverían a ocupar la escena en los '60: Marx, Freud y Nietzsche.

En 1925 Roca fue fundador de la filial Córdoba de la Unión Latinoamericana. Desde allí condenó al imperialismo, defendió la revolución bolchevique de Lenin y Trotsky y cuestionó a Stalin. Argumentó que el porvenir para la Argentina pasaba por la revolución socialista. Creyó en la lucha de clases y trató de intervenir en ella.

Aunque colaboró en tareas comunes con el naciente Partido Comunista argentino (PCA) y aunque por un brevísimo tiempo circuló por el Partido Socialista (PSA), Roca se separa rápidamente de este último para mantenerse hasta su muerte independiente, tanto del PC como del PS. Desde sus revistas Flecha y Las Comunas encabezó campañas en defensa de la revolución española y contra el fascismo. Se solidarizó con Augusto César Sandino (1893-1934), con los anarquistas Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, y defendió jurídicamente a muchos presos políticos.

Deodoro falleció en 1942. Al poco tiempo se mudó a Córdoba un adolescente por entonces desconocido...Ernesto Guevara (1928-1967). Gracias a su amistad con Gustavo Roca, hijo de Deodoro, el joven Guevara devoró la biblioteca de Roca durante su juventud...

En 1920, Roca había promovido la supresión del doctorado universitario . En su opinión, "el título de doctor no hace otra cosa que satisfacer la vanidad de los mediocres".

Cuatro décadas antes de la célebre consigna del mayo francés [Examen = servilismo, promoción social y sociedad jerarquizada] y adelantándose a las críticas que Michel Foucault (1926-1984) realizara contra el examen en Vigilar y castigar (1975), Deodoro Roca radicalizó el ideario de la Reforma Universitaria cuestionando la institución del examen.

La obra precursora de Deodoro Roca sienta las bases para una pedagogía socialista centrada en la libertad y no en la disciplina autoritaria, en una relación entre educador y educando dinámica y no mecánica, horizontal y no vertical. Muchísimos años después, algunas de estas ideas serán trabajadas por el pedagogo brasileño Paulo Freire (1921-1997) en su Pedagogía del oprimido.

A continuación reproducimos un artículo de Roca redactado el 9 de noviembre de 1930. Salió publicado en el N°1 de Educación, revista del Instituto Pedagógico de la Escuela Normal Superior de Córdoba, en noviembre de 1942. (Para mayor fundamentación, véase Deodoro Roca, el hereje. El máximo ideólogo de la Reforma Universitaria de 1918 hoy olvidado por la cultura oficial. Buenos Aires, Editorial Biblos, 1999, con apéndice documental).

Palabras sobre los exámenes
Por Deodoro Roca


¡Exámenes a la vista! Bolilleros. más bolilleros... ¡Con sus inconfundibles dispositivos de juegol Como todos los años, vuelve a las sienes juveniles el presuroso latir de los días de examen, sobrecogidos, azarosos. Días de palideces, fiebres y vagas iniciales exprimidas por el tiempo implacable y premioso. Se ahoga en ellos la risa y la canción. Una emoción indefinible, angustiosa, serpentea en el pecho. Novia desvanecida, cine misterioso y lejano, guitarra colgada en las paredes de la pensión, charla encapotado, parque sellado... Afuera, rumores y perfumes estremecidos. El deseo se hincha y torna con el breve ritmo de un seno. Dulce vagar recogido y enrollado. Guardapolvo y texto. Tardes de noviembre. Exámenes. ¡Lotería, lotería!

El alumno acude con su número. No siempre saca premio. Hay que pasar de alumno a médico, a abogado, a ingeniero... Y se aguarda nerviosamente la aparición de un bedel (todos los que preguntan son bedeles). Es como llegar a un alero y sostenerse ahí. 0 caer y -moralmente- descalabrarse. Alguien no cae. Pero con toda valentía se mata en el mismo alero. Es lo mismo que llevar al alumno al filo de una roca y -como Satán a Cristo- decirle: "Todo esto será tuyo si me respondes a estas preguntas, si tienes suerte con estas bolillas desde donde te miro".

El alumno mira la irreal riqueza que se le muestra, y entrega, por ese falso botón, su alma indefensa y simple. Lo humano, lo verdaderamente humano, sería irle apuntando, a lo largo de su vida de aprendizaje, qué cosas y qué ideas no "parecen" convenirle; qué cosas y qué ideas le serían de fácil adquisición... El problema del adiestramiento, la elección del trabajo fértil, el de la educación "total", en suma es el que debiera mantener alerta la mente de los maestros. Por eso lo recuerdo en estos días pesarosos, ya que el examen debiera quedar catalogado -para siempre-, entre los "juegos prohibidos", en defensa de la inteligencia.

La culpa -lo sabemos- no es de tal o cual profesor satánida. Es de tal o cual sistema. De un "régimen" de enseñanza que no es la superior, ni la inferior, y ni siquiera la doméstica o la oficial, sino toda la enseñanza contando con raras excepciones. Toda la enseñanza -expresada así en el vetusto examen- está fraguada apuntando al éxito. Hace depender de un éxito, de una buena jugada, a veces toda una vida. Y nada debiera depender de él mientras se ofreciera como un desafío en el que nunca el alumno suele elegir las armas y el terreno. Mientras se presente como premio a unos momentos de feliz gimnasia. Y ni siquiera de gimnasia mental, sino mecánica. 0 como "recompensa" a una prueba donde innegablemente intervienen factores tan extraños al conocimiento como lo son la audacia, la agilidad memorativa, la seducción verbal... Y lo grave es que esos factores siguen conformando más tarde la mente y la acción de sus beneficiarios. Y se hacen jugadores para toda la vida.

Las pruebas de un alumno deben durar toda su infancia, toda su adolescencia. Y unos años, no unos minutos; unos años durante los cuales deberá escoger por sí mismo su texto, después de haber averiguado -o al tiempo de averiguarlo- su preferencia, su afición. Años en los cuales por sí mismo -en vista de una tradición doméstica o un prejuicio confesional- ha de enfocar sus posibilidades por un único desfiladero. Porque llega un momento en la vida de los padres -y llégase muy pronto frente a la vida de los hijos- en que es preciso ceder terreno en el culto de la obediencia y de la disciplina, tan útiles siempre a nuestros mayores. Han de pensar en irlas sustituyendo por otras: ¡por la independencia y la acometividad tan molestas siempre a nuestros mismos mayoresl Y si estas virtudes -las verdaderas, las positivas- llegaren en su leal desarrollo a destruir la obra incipiente del padre o del maestro, poco importa.

Una vida exige rumbos nuevos. La verdadera educación -muchas veces lo leímos, pero pocas lo vimos practicado- es tanto como ensayo de desarrollar la atención, el deseo de comprender, el respeto a lo que comprendan, deseen y digan los demás. Rigor para sí, justicia para los otros. Atención para todo y para todos. La verdadera educación, la formación que ella anhela, debe ser siempre abierta. Y no debe fomentar la fe, sino la duda; no la credulidad, sino la oportuna y desnuda pregunta. La falsa educación -y entiendo por educación la formación integral-, la que tiene en su heráldica el examen, la educación juego, azar, "lance", ominosa aventura, se nutre necesariamente de respuestas oficiales a preguntas más "oficiales" todavía. Se nutre -como dice Jarnés- de diálogos preconcebidos. Se nutre de premios y castigos, bárbaramente llamados "estímulos" (hablo de barbarie educacional). Conforme observa Bertrand Russell, ya concebida "como medio de adquirir un poder sobre el alumno y no de favorecer su futuro desarrollo".

La falsa educación -¡toda la nuestra!- reposa en una cabal falta de respeto al discípulo. Nadie respeta al discípulo. La piedra milenaria del examen, parada estos días a la puerta de los establecimientos educacionales, así lo denuncia. Hay que respetar al hombre que llega, indefenso, al mundo. Hay que ser con él más solicito. Hay que respetarlo mucho más profundamente que al hombre de itinerario ya en marcha a acabado.

"Mientras en el mundo no se respete, principalmente, al niño", dice ese magnífico espíritu que es Benjamín Jarnés, "a todo el niño (y lo mejor de él es su independencia en germen), mientras no se le respete mucho más que al hombre formado o al anciano, el mundo seguirá lleno de adolescentes envejecidos". ¡Menos loterías, señores profesores! Los exámenes, las verdaderas pruebas -aunque así se llamen-, deben cifrarse no en las respuestas de los discípulos, sino en sus preguntas. De la desnuda y oportuna pregunta del discípulo debe inferirse su curiosidad, su capacidad, su aptitud, la calidad de su espíritu, su grado de saber y su posibilidad. La única relación legítima y fecunda que debe trasuntar un examen que aspire a salvarse es la de un discípulo que pregunta y la de un tribunal que responde. ¡Son ustedes los que deben "rendir", señores profesores!

Mientras esto no ocurra, se seguirá oyendo en escuelas, liceos, colegios y universidades las dramáticas y fatídicas palabras del "croupier" docente:

--"¡No va más!"

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