L A   P Á G I N A   D E  C H O M S K Y

12 de marzo de 2003

ESPAÑA. "Aznar prefiere alinearse con el capo de la mafia que con el 85 por ciento de su población"
ENTREVISTA a Noam Chomsky, lingüista, profesor y activista político norteamericano : "EE.UU. quiere tener el dominio del mundo"

Andy Robinson - 11/03/03
AP/La Vanguardia
Noam Chomsky durante su intervención en el Foro Social Mundial de Porto Alegre
"EE.UU. quiere tener el dominio del mundo"
LOS KURDOS. "El Ejército turco quiere ampliar la ocupación militar del norte de Iraq, el Kurdistán iraquí"
ORIENTE MEDIO. "Durante 25 años, EE.UU. ha bloqueado la resolución del conflicto palestino-israelí"
NUEVA POLÍTICA GLOBAL. "El objetivo es atemorizar al mundo, y un modo de hacerlo es atacar un país indefenso"


-¿La guerra es inevitable?

-Me temo que estén haciendo lo posible para que sea imposible echar marcha atrás. Yo diría que si Hans Blix dijera la semana que viene que no hay ni tan siquiera una navajita de bolsillo en todo el territorio iraquí, daría lo mismo. La Administración norteamericana lo ha dicho claramente. Lo que quieren es un cambio de régimen. Lo de la ONU es una farsa.

-¿Por qué le parece que Tony Blair y José María Aznar se juegan su apoyo político siguiendo a Estados Unidos?

-Bueno, son casos distintos. El Reino Unido se resignó tras la Segunda Guerra Mundial a ser el "socio menor" de EE.UU., como dijo entonces el Foreign Office. Da lo mismo el grado de humillación que sufre o las barbaridades que tiene que cometer, sigue ahí. La alternativa es unirse a Europa y ser un país del montón. España es distinta. A mi juicio -al igual que en el caso de Berlusconi-, es puro oportunismo. Prefieren posicionarse al lado del capo de la mafia que hacer caso al 85% de su población. No vamos a perder tiempo con la idea de que éstos son grandes estadistas que sacrifican votos por una convicción. ¡Que idea más absurda! Es una elección sencilla: te alineas con el poder o con la democracia. Y eligieron el poder.

-A diferencia, por ejemplo, de Turquia...

-Lo que ha hecho el Gobierno turco es extraordinario y muchos gobiernos occidentales deberían sentirse humillados y avergonzados por el ejemplo de compromiso democrático que acaba de darse en Turquía. El 95% de los turcos está en contra de la guerra y tanto el Parlamento como el Gobierno les hicieron caso. Esto se llama democracia. Pero soy escéptico sobre a la posibilidad de que se les deje seguir en su oposición. De alguna manera supongo que EE.UU. les obligará a aceptar.

-¿Cómo?

-En primer lugar tiene grandes armas económicas, como ya se ha visto. En segundo lugar, aunque Turquía formalmente es una democracia, sigue, a todos los efectos, bajo un régimen militar mediante el Consejo de Seguridad Nacional. De modo que siempre hay una amenaza de golpe militar. Estuve en Turquía hace unas semanas. Hablé en varias universidades y mis amigos turcos me aseguraron que debía dar por sentado que un elevado porcentaje del público asistente a mis conferencias era policía secreta. Hay que admirar a los intelectuales turcos. No son como los nuestros. Están bajo una amenaza constante y no sólo expresan sus opiniones sino que también hacen insumisión. Pero temo que si el poder militar decide que no quiere aceptar la decisión parlamentaria, hay formas para que pase por encima del Parlamento.

-¿Se refiere a un golpe?

-No creo que un golpe sea necesario. El sistema de poder y seguridad en Turquía ya esta diseñado para que los militares puedan imponerse a las decisiones del Gobierno. Es más, el Ejército turco se sentirá muy preocupado si EE.UU. les amenaza con dar su apoyo a una mayor autonomía para los 4 millones de kurdos en el nordeste de Iraq. Turquía tiene 50 millones de kurdos y el Ejército quiere ampliar la ocupación militar del norte de Iraq. Recuerde que en los años ochenta EE.UU. y Turquía perpetraron una de las peores atrocidades contra los kurdos y los resultados aún son visibles en los barrios pobres de Estambul, que están llenos de kurdos que huyeron a la ciudad. La mayoría aplastante de los kurdos turcos está en contra de la guerra porque piensa que en ese contexto se reproducirá la represión. Lo que no es un miedo infundado.

-¿Esta guerra es por el petróleo?

-El petróleo es un factor importante. Pero ya hace tiempo -80 años quizás- que el crudo es una fuerza motora en la política exterior de EE.UU., así que debe de haber otros factores.

-¿Cuáles?

-Primero, consideraciones políticas domésticas. En el sistema de propaganda de Estados Unidos, Saddam Hussein pasaba en septiembre de ser un tipo malo a ser una amenaza para la existencia de EE.UU. En septiembre, de repente, los sondeos de opinión empezaron a incluir la pregunta: "¿Piensa usted que Saddam Hussein es una amenaza inmediata?". Desde entonces más o menos dos tercios de la población piensa que si no paramos a Saddam hoy, nos va a matar mañana. Curiosamente, el pueblo estadounidense es el único del mundo -con la excepción del mismo pueblo iraquí- que tiene ese miedo a Saddam Hussein. En países vecinos como Kuwait e Irán se le desprecia, pero no se le tiene miedo. Bueno, ¿qué pasó en septiembre del 2002? Pues se celebraron las elecciones legislativas en EE.UU. La Administración tenía que evitar que cuestiones como Enron, las pensiones o el paro fuesen temas electorales. Y cuando tiene miedo, la gente busca el cobijo del poder. Esto la Administración lo sabe de sobra. Ya lo hicieron en los ochenta. Eche un vistazo a sus currículos. Son todos hombres de la Administración Reagan y de la de Bush padre. En 1981 lo primero que hizo Reagan fue declarar una guerra contra el terror. Nos dijeron que había terroristas libios sueltos en Washington, que los rusos nos iban a bombardear desde una base aérea en la isla Granada, que fue invadida. Luego dijeron que los sandinistas nicaragüenses estaban a sólo dos días de marcha de Texas y declararon un estado nacional de emergencia porque la seguridad nacional estaba supuestamente amenazada entonces por Nicaragua...

-¡Vaya amenaza...!

-Pero hay otra explicación. Existe una nueva política global expresada abiertamente en el National Strategy Report de octubre. Éste explica con pelos y señales que, en vista de que EE.UU. tiene un poder mayor que el resto del mundo junto en cuanto a los medios de violencia, debe usarlo para garantizar el dominio del mundo ahora y para siempre. No lo digo yo ,sino ellos, en el informe. Hasta explican que habrá que actuar preventivamente para que nadie desafíe ese poder. El objetivo de nuevo es que el mundo entero tenga miedo. Y una forma de hacer esto es atacar un país indefenso.

-¿Y las armas de destrucción masiva?

-Es obvio que esta política aumenta, no disminuye, el riesgo de que proliferen las armas de destrucción masiva y también aumenta el riesgo de terror en EE.UU. La Administración sabe esto tanto como la CIA. Pero les da lo mismo. Porque creen -probablemente con razón- que sus recursos de violencia son tan grandes que da lo mismo lo que se diga.

-Michael Ignatieff (catedrático al igual que Chomsky de la Universidad de Harvard) acaba de publicar una defensa de lo que él califica como el "imperio estadounidense" que dice que es el único policía global capaz de evitar el conflicto. ¿Qué le parece?

-Más o menos lo mismo que los intelectuales nazis, que decían exactamente lo mismo sobre Alemania. Miremos el pasado. ¿El imperio de EE.UU. ha garantizado la paz, la democracia y el orden? ¿En América Latina, por ejemplo? En esa región EE.UU. ha ejercido su voluntad más que en ninguna otra del mundo sin la molestia de Europa o Rusia. Ignatieff hasta dice que en Vietnam hubo un "conflicto trágico" entre dos métodos de "construir una nación", entre EE.UU. y los vietnamitas del norte. ¿Fue así de verdad? Si fuera así, ¿cómo es que Vietnam del Sur fue el principal objetivo de los bombardeos estadounidenses? Luego dice que el factor clave que determinará si es justificable la guerra en Iraq es el conflicto en Palestina. Por tanto -dice-, EE.UU. debe garantizar que hay una resolución diplomática de ese conflicto. Pero vamos a ver, existen las hemerotecas. Durante 25 años EE.UU. ha bloqueado unilateralmente la resolución diplomática del conflicto palestino-israelí frente al resto del mundo. ¿Qué sentido tiene decir ahora que tiene que intervenir para resolverlo?

-¿Cuál debe ser la respuesta de los periodistas ante la propuesta de Donald Rumsfeld de "incrustar" a 1.000 reporteros en las filas de las tropas estadounidenses?

-Rumsfeld evidentemente cuenta con que esta guerra no vaya a durar más de unos días y lo más probable es que tenga razón. Esto no puede llamarse guerra. Es un país del Tercer Mundo contra EE.UU. y el Reino Unido, las dos potencias militares más grandes de la historia. ¿Cómo llamar guerra a eso? Entonces la cuestión es: ¿qué clase de masacre va a ser? Y Rumsfeld calcula probablemente con acierto que será muy corta y, por tanto, por qué no llevar a los periodistas. Dicho esto, ningún periodista serio lo aceptaría.

Con el pacifismo a flor de piel


LA VANGUARDIA - 05.16 horas - 11/03/2003 Este catedrático de la Universidad de Harvard nació en Filadelfia en 1928 y, además de ser considerado el fundador de un sistema original para abordar el análisis lingüístico que ha revolucionado la lingüística, es conocido no sólo como profesor y escritor, sino también por haber desarrollado una intensa labor política, sobre todo en grupos pacifistas.

La guerra de Vietnam le hizo entrar en el debate político para oponerse activamente a la intervención armada de su país, e incluso fue encarcelado por negarse a pagar impuestos para financiar la contienda. También ha combatido la presencia de Estados Unidos en América Central y, a pesar de ser judío, la política israelí.

Los últimos 15 años de su vida los ha dedicado a viajar alrededor del mundo dando conferencias sobre la política exterior de su país -al que califica de "la nación más fundamentalista del mundo"-, de la situación iraquí, del papel de los medios y de la respuesta de los "intelectuales".

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