LA PÁGINA DE DIETERICH

Septiembre del 2000

Entrevista a Noam Chomsky: Venezuela-Colombia-Ecuador

Heinz Dieterich Steffan

Entrevista con Heinz Dieterich. Del libro de Heinz Dieterich, Fidel Castro, Noam Chomsky, La cuarta vía al poder. Venezuela-Colombia-Ecuador, Buenos Aires, 2000.

—¿Qué opinas de los procesos populares y revolucionarios en Ecuador, Colombia y Venezuela?

—A largo plazo, Venezuela será el más importante de los tres. Es un país muy rico, con enormes reservas de petróleo. Fue un dominio de los británicos, hasta que Estados Unidos los expulsó en los años veinte, bajo el presidente Woodrow Wilson. Desde entonces, Estados Unidos ha sido el poder dominante en Venezuela. De hecho, Venezuela fue el principal exportador de petróleo hasta los años setenta y todavía es uno de los más importantes para Estados Unidos. También tiene recursos importantes en otras materias que Estados Unidos ha explotado y, por lo tanto, no verá con buenos ojos que las cosas se salgan de control.

De hecho, una de las informaciones poco conocidas sobre la crisis de los misiles en Cuba, revela que una de las principales preocupaciones de los hermanos Kennedy consistía en que, si Cuba se volvía demasiado independiente, podía impedir los planes para una invasión estadounidense a Venezuela que se contemplaba en aquellos tiempos, debido a los movimientos guerrilleros y populares. Es decir, esto no es un asunto que Estados Unidos toma a la ligera.

Parte de la preocupación sobre Colombia está vinculada, de hecho, a Venezuela. En este momento, la posición de Washington frente a Venezuela es ambivalente. Me parece que nadie sabe con exactitud hacia dónde se dirige el proceso venezolano. Nadie sabe, qué parte del discurso de Hugo Chávez es populista y qué parte refleja una tendencia hacia reformas sustanciales. Estados Unidos está preocupado.

También existe un serio problema con las inversiones en la industria petrolera que han sido bajas, debido a la corrupción y al mal management en los últimos años, de tal manera que no puede aumentarse la producción con la velocidad que le gustaría a Estados Unidos. Es decir, es una situación compleja que Washington va a querer mantener bajo control y asegurarse que no vaya en la dirección equivocada.

Plan Colombia repite la contrainsurgencia de El Salvador

—Parece que el Plan Colombia está más en la lógica de contrainsurgencia de Centroamérica que de Vietnam?

—Yo creo que sí. Estados Unidos ha aprendido la tradicional lección imperial de que es un error mandar tus propias fuerzas militares a una guerra colonial. Es demasiado sangriento, demasiado horroroso, particularmente cuando se trata de un ejército de ciudadanos (citizen's army) que no lo podrá hacer apropiadamente. Lo mejor es tener un ejército de mercenarios, es decir, respetar el patrón colonial tradicional. Gran Bretanña, por ejemplo, controló a la India básicamente con tropas hindúes; los ingleses fueron una especie de reserva. Este es el estándar. Recoges unas tribus de montaña, como los Gurkas y los usas.

En América Central, Estados Unidos ha seguido, normalmente, este patrón. Allí, las fuerzas mercenarias locales se llaman generalmente, «ejército». Pero, cuando no puedes tener esos ejércitos de tu lado, entonces formas fuerzas mercenarias en el sentido estricto de la palabra, como los «contras» en Nicaragua. También, con frecuencia, el ejército encarga la ejecución de las atrocidades a los paramilitares, como hicieron los indonesios en Timor oriental con las milicias o como se hace con los paramilitares en Colombia. Esto tiende a ser una buena idea, porque mientras los militares mismos ejecutan las atrocidades, es difícil para el gobierno estadounidense justificar internamente el apoyo militar. Cuando lo dan a los paramilitares —como sucede en la actualidad entonces la propaganda es más fácil. Por eso creo que las cosas en Colombia seguirán un rumbo más cercano a lo que sucedió en Centroamérica que en Vietnam.

Vietnam fue un error táctico y ha sido reconocido como tal, como tu ves, por ejemplo, en cl libro respectivo del ministro de defensa de Estados Unidos durante la guerra de Vietnam, Mc Namara. Este libro recibió muchos elogios porque supuestamente fue una disculpa, pero de hecho, no lo fue. No hay ningún arrepentimiento ante el pueblo de Vietnam y tampoco ante el pueblo de Estados Unidos, por cometer un «error táctico». Más bien, se aprende de los errores tácticos, para hacer las cosas mejor en el futuro.

Ecuador y la dolarización

En Ecuador es una historia diferente. Tiene una gran comunidad indígena que se trata extremadamente mal y que se levantó el 21 de enero para institucionalizar un cambio, pero que fue socavada por chicanearías, subterfugios y política sucia. Existe una mala situación económica, al Igual que en el Perú y, de hecho, en toda la región andina. Qué rumbo tomará esto, es difícil de prever. Podría haber una rebelión indígena.

—¿Qué función tiene la dolarización?

—Tiene sus ventajas y desventajas para un país. Mantiene la moneda estable, pero lo hace con el costo de no tener ningún programa socioeconómico nacional, porque se está a la deriva de otro país. Alrededor de la mitad de la población mundial, de una u otra manera, ya no tiene ningún control, ninguna soberanía sobre su planificación económica nacional. Esta la hacen los burócratas en Washington, ya sea porque los países tuvieron que entregar su autoridad de planificación a raíz de la crisis de la deuda, ya sea debido a mecanismos como la dolarización. Lo que esto significa para un país particular, no se puede expresar con una regla general. Sin embargo, es siempre negativo en el sentido de que equivale a abandonar la propia soberanía.

La entrega del Canal de Panamá

—¿Por qué Washington entregó el Canal de Panamá?

—La razón es, que en la actualidad el Canal es mucho menos importante para el poder estadounidense de lo que fue en el pasado, debido a los cambios en la tecnología y los modos de transportación; por ejemplo, grandes buques tanques no pueden pasar por el Canal.

Por otra parte, Washington espera que el Canal se administre dentro de los parámetros que ha definido; puede ser administrado localmente por panameños, pero dentro de los partidarios globales definidos por Estados Unidos. Si esto no sucede, Estados Unidos simplemente lo retoma. En este sentido, es como el Canal de Suez. No hay problema de que sea administrado localmente por los egipcios, siempre que se mantengan dentro de un marco de referencia impuesto y aceptable para Occidente.

—Entonces, ¿no tiene ningún sentido antiimperialista o anticolonial?

—Sí, alguno sí. Refleja los cambios que ha habido en el sistema de dominación mundial; cambios que se han dado durante mucho tiempo. Durante el siglo XIX, el modo de dominación fue la ocupación militar. Pero desde entonces observamos una tendencia, hacia la entrega parcial de algunas tareas a administradores locales. Estos, por supuesto, tienen que jugar conforme a las reglas del juego, si no, tienen problemas.

—Finalmente: ¿importa para América Latina, quién gane las elecciones en Estados Unidos?

—No, no mucho.