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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2012

Monsanto, sus OGM y la investigacin de los bilogos franceses
Una bomba de fragmentacin

Daniel Gatti
Rel-UITA


A medida que pasan los das se conocen ms detalles y reacciones sobre lo que fue presentado por medios franceses como una bomba de fragmentacin cientfica, sanitaria, poltica e industrial: la investigacin de un grupo de bilogos que denuncia la toxicidad de las semillas de maz transgnico NK 603 de la transnacional Monsanto.

Para resumirla, la investigacin en cuestin, desarrollada por un equipo de la universidad francesa de Caen comandado por el bilogo molecular Gilles Eric Seralini y publicada en la revista especializada Food and Chemical Toxicology, encontr que unas 200 ratas de laboratorio a las que se les suministr durante dos aos (la vida entera de esos animales) distintas dosis de maz NK 603 y agua mezclada con glifosato marca Roundup, el herbicida ms utilizado en el mundo, tambin propiedad de Monsanto, presentaron en ciertos casos tumores del tamao de una pelota de ping pong.

Comparadas con otras cobayas testigo a los que no se los aliment con el OGM sino con maz convencional, las ratas transgenizadas ya tenan malformaciones graves al mes 13 de la experiencia.

En las hembras aparecieron tumores mamarios que alcanzaron hasta una cuarta parte de su peso. En los machos, los rganos depuradores riones e hgado- fueron afectados por anomalas severas con una frecuencia entre 2 y 5 veces mayor que en los roedores no sometidos al OGM.

Las fotografas que acompaan el trabajo -publicadas en el semanario Le Nouvel Observateur, que revel el estudio al gran pblico- son aterradoras.

Lo que diferencia experimentalmente a este trabajo de otros anteriores es que fue realizado a lo largo de toda la vida de las ratitas de laboratorio, y no nicamente de tres o cuatro meses, como fue el caso de la gran mayora de los estudios que tendan a demostrar la inocuidad de los OGM.

Los efectos

Un primer efecto concreto de la investigacin fue la suspensin por parte de Rusia, invocando el principio de precaucin, de toda importacin de semillas del maz NK 603.

Un segundo efecto que el gobierno socialista francs dijo que tomaba muy en serio el informe y encarg a la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) una evaluacin del trabajo de Seralini y su equipo. Las conclusiones de ese contraestudio sern conocidas el 20 de octubre.

Y un tercer efecto fue la discusin que se instal, no solo en Francia, sobre las relaciones, por ejemplo, entre ciencia y empresas o empresas e instituciones estatales o cientficas de contralor y evaluacin, y sobre la manera en que se desarrollan los procesos de autorizacin de comercializacin de un producto de consumo masivo, en este caso alimentario, pero podra haber sido tambin un medicamento u otra cosa.

Si se hubiera tratado de un medicamento su comercializacin hubiera sido inmediatamente suspendida, apunt el periodista Guillaume Malaurie, de Le Nouvel Observateur.

Ataque y contraataque

Un ejrcito de cientficos, algunos de ellos autores de estudios que van en un sentido diametralmente opuesto al de Seralini, bombardearon en estos diez ltimos das al equipo de la universidad de Caen.

Lo criticaron, por ejemplo, por haber elegido para su experiencia una especie de ratas con tendencia a producir tumores y porque el nmero de animales integrantes de cada uno de los subgrupos en que fue organizado el trabajo era demasiado reducido.

Joel Spiroux, mdico y codirector del estudio, respondi que en esos terrenos no hubo diferencias entre su experiencia y la llevada a cabo por cientficos pagados por Monsanto: la especie de animales fue la misma y la cantidad de cobayas tambin.

Se le reproch igualmente a Seralini y a su equipo (lo hizo la revista Nature) haber, de hecho, mentido al afirmar que el suyo era el nico trabajo a largo plazo sobre las consecuencias del consumo de OGM en animales.

Segn Nature, ya haba habido al menos 24 investigaciones de larga duracin que probaban la inocuidad de los transgnicos.

No es as, dijo Spiroux. Por un lado, esos estudios que efectivamente existieron eran nutricionales y no toxicolgicos, y, por otro, no abarcaron en ningn caso la totalidad de la vida de los animales analizados, como s lo hizo la investigacin liderada por Seralini, sino unos meses, cuando mucho un par de aos en el caso de cerdos que viven al menos el doble.

Adems, observ Spiroux, la mayor parte de las investigaciones que absolvieron a los OGM fueron financiadas o encargadas por las propias empresas productoras de transgnicos y auditadas por organismos de contralor de una composicin al menos dudosa, al contar entre sus filas a integrantes de universidades o laboratorios beneficiados con contribuciones, convenios, acuerdos de cooperacin con esas mismas compaas.

A santo de qu

Lo que cuenta en cambio Le Nouvel Observateur acerca de las condiciones de clandestinidad en que Seralini y los suyos debieron llevar a cabo su trabajo es alucinante: desde conseguir a escondidas las semillas del maz transgnico en un liceo de Canad y transportarlas de la misma forma a Francia, hasta codificar las comunicaciones telefnicas y los e-mails entre los miembros del equipo y mantener en secreto sus conclusiones, pasando por la difusin de un estudio falso para despistar a eventuales espas.

No fue alegremente elegida esa clandestinidad -apunt a su vez un periodista del diario Le Monde- sino que habla del modus operandi habitual de empresas como Monsanto.

De esa forma de actuar de la mayor empresa mundial del sector de la biotecnologa testimoni por estos das Chantal Jouanno, ministra de Ambiente del gobierno del ex presidente francs Nicolas Sarkozy.

En 2007, poco despus que Pars decretara una moratoria al ingreso de transgnicos a su territorio, Jouanno recibi la visita del vicepresidente de la transnacional en su despacho del Palacio del Elseo.

Qued estupefacta por el tono amenazante que emple. Alguien que est seguro del producto que vende, responde a quien lo critica y no acta de esa manera, dijo la ex ministra.

Jean-Franois Le Grand, ex senador por la UMP, el partido que llev al poder a Sarkozy en Francia, participa de los mismos temores que Jouanno respecto a la metodologa de Monsanto y empresas asimilables.

El lobby pro OGM sabe seducir con regalos especiales a aquellos de quienes quiere obtener favores, y tiene un enorme poder, dijo Le Grand, que en su tiempo fue presidente de la Alta Autoridad sobre los Organismos Genticamente Modificados. No se privan de recurrir a cualquier cosa.

El poltico, hoy presidente de una regin francesa, tiene un recuerdo negativo de esa experiencia: su postura contraria a los OGM provoc que sus propios compaeros de partido le hicieran el vaco, no solo en ese organismo sino en el Senado.

Debi renunciar al primero y rompi con su formacin poltica despus. A Seralini lo conoce de aquella poca. Es un cientfico de primera, que se maneja con extremo rigor y llev a cabo el estudio que yo quera que impulsaran los poderes pblicos, dijo a Le Nouvel Observateur.

Ojos que no ven

Lo que ms le preocupa a Seralini en el affaire OGM, adems de las consecuencias que podran tener sobre los humanos que los consuman, es la ausencia de controles estatales eficaces, cuando no la connivencia entre poder poltico y empresas del sector.

No hubo manera de que algn organismo pblico financiara los trabajos del equipo de Caen. Y no por no haberlo intentado. Los 3,2 millones de euros que les insumi el estudio, los bilogos debieron conseguirlos por su cuenta.

Vamos a exigir cuentas a quienes deben rendirlas, dijo Corinne Lepage, ex ministra de Medio Ambiente de Francia, actual primera vicepresidenta de la Comisin de Ambiente, Salud Pblica y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo, y autora de un libro (La vrit sur les OGM, La verdad sobre los OGM) que apareci el viernes 21.

Lepage integra desde hace 15 aos el Criigen (Comit de Investigacin y de Informacin Independientes sobre Ingeniera Gentica), organismo al que tambin pertenece Seralini y que ofici de administrador de los 3,2 millones de euros.

Ya no va a ser posible que los organismos pblicos que hasta ahora han exhibido una inoperancia llamativa para controlar a los OGM sigan actuando de esa manera, dijo por su lado Joel Spiroux.

La batalla pblica que les espera a Seralini y los suyos se anuncia dura. Por un lado, debern seguir confrontando con colegas. Por el otro, tendrn que hacer frente al propio lobby de las empresas semilleras, encabezadas por Monsanto. Y en tercer lugar a las instituciones polticas nacionales y regionales que han servido de paraguas a las anteriores.

En Bruselas, la sede de la Unin Europea, Seralini ya se enfrent fuertemente con la directora de la EFSA, la autoridad de seguridad alimentaria regional, Catherine Geslain-Lanelle.

La jerarca dijo que el organismo que dirige acepta auditar la investigacin del bilogo pero a travs del mismo comit cientfico que autoriz anteriormente el maz NK 603. De ninguna manera aceptaremos algo as, se indign Seralini.

La intransigencia de la directora de la EFSA ilustra la posicin extremadamente delicada en que se encuentra la UE. Entre el principio de precaucin que rige al derecho europeo, las reglas del comercio internacional y las presiones de Estados Unidos, el camino es estrecho, apunta el Nouvel Observateur en una nota publicada el 21 de setiembre.

Neutros?

La difusin del estudio de Seralini en Food and Chemical Toxicology coincidi con la publicacin de un libro (Todos cobayas, del propio bilogo), el estreno de un documental homnimo y la edicin del trabajo de Lepage. Todos el mismo da.

Esa sobre-exposicin meditica fue otro de los ngulos de ataque elegidos por los detractores del cientfico francs, al que le reprochan una militancia global anti OGM que habra tenido una expresin en su propia investigacin. Es un estudio viciado desde su origen por la militancia de sus autores, coment entre otros un bilogo espaol.

Seralini no oculta esa militancia, as como no oculta su oposicin a considerar a la ciencia como una disciplina neutra.

Tengo mis puntos de partida, mis posiciones, como tambin las tienen los otros, los que me critican, pero soy extremadamente exigente en cuanto al rigor de los trabajos que realizo, tuvo que defenderse el bilogo, que en ese plano encontr abogados incluso entre colegas que criticaron sus conclusiones.

No hay ciencia neutra, agreg, y tampoco tuvo problema en admitir que efectivamente existi una operacin meditica para hacer coincidir la difusin masiva de su investigacin y su libro con el documental y el libro de Lepage.

Se trata efectivamente de pesar en la opinin pblica en un tema que no puede quedar reservado a la discusin y el conocimiento exclusivo de los cenculos cientficos porque concierne al conjunto de la sociedad.

Y en la batalla meditica, quienes promueven a los OGM llevan muchos, pero muchos cuerpos de ventaja.

Fuente: http://nicaraguaymasespanol.blogspot.it/2012/10/monsanto-sus-ogm-y-la-investigacion-de.html 


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