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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2013

El da en que el (actual) Papa censur al arte
Ao 2004: el cardenal Bergoglio contra Len Ferrari

Demian Paredes
Rebelin


Una muestra ms del carcter retrgrado y antidemocrtico de la Iglesia lo tenemos en su actuacin durante el ao 2004, en el marco de la inauguracin de la muestra del genial artista Len Ferrari en el Centro Cultural Recoleta (CCR). Retrospectiva: Obras 1954-2004 inclua, desde el clsico La civilizacin occidental y cristiana, de 1965 (el gigante cristo de santera crucificado sobre un avin de guerra norteamericano), pasando por las heliografas y collages, hasta las series del ao 2000, tituladas Ideas para infiernos, que contienen, principalmente, figuras de santos, vrgenes y Cristos dentro de licuadoras, tostadoras, sartenes y ollas. (Esta muestra, realizada en una institucin pblica, adems aclaraba a los potenciales visitantes, en la entrada de la misma, que se podra ver afectada su para quien la tuviera sensibilidad religiosa).

Quines llevaron adelante la campaa ms activa contra la exhibicin? Segn recuerda la crtica de arte Andrea Giunta a la sazn, curadora de aquella muestra de Ferrari, en un artculo de su libro Poscrisis. Arte argentino despus de 2001, fueron los ms activos el cardenal Jorge Bergoglio y La Nacin. Justamente ese diario reproduca una carta pastoral de Bergoglio, que, entre otras cosas, deca: Hoy me dirijo a ustedes muy dolido por la blasfemia que es perpetrada en el Centro Cultural Recoleta con motivo de una exposicin plstica. Tambin me apena que este evento sea realizado en un Centro Cultural que se sostiene con el dinero que el pueblo cristiano y personas de buena voluntad aportan con sus impuestos. Y agregaba: frente a esta blasfemia que avergenza a nuestra ciudad, todos unidos hagamos un acto de reparacin y peticin de perdn el prximo 7 de diciembre.

Fue el santo y sea para que se desplegara todo un accionar militante catlico contra el artista que estuvo exiliado en Brasil entre 1976 y 1991, y que tiene un hijo desaparecido: diversas personas ingresaron a la muestra, al grito de Viva Cristo rey, carajo!, y rompieron varias obras; tiraron bombas de olor e incluso hicieron presentaciones judiciales. (Como recuerda Giunta, los representantes de la Asociacin Cristo Sacerdote contabilizaron 51 insultos a Jesucristo, 24 a la Virgen Mara, 27 a los ngeles y santos, 3 directamente a Dios y 7 al Papa.) La jueza Liberatori es toda una irona su apellido dio lugar al pedido de que se retiraran de la muestra algunas obras ofensivas, e incluso dio ms de lo que pedan los catlicos: directamente, el 17 de diciembre, mand a colocar fajas de clausura y cerr la muestra.

Hubo entonces un acto de apoyo a la muestra, con 5.000 personas, el 19 de diciembre, y finalmente otro fallo judicial permiti que la muestra se reabriera y continuara. (Luego el mismo Len Ferrari, ante las permanentes amenazas telefnicas de bomba al CCR, decidi terminar antes la exposicin.) Como resume el artculo de Poscrisis, durante los 40 das que la muestra estuvo efectivamente abierta al pblico convoc a 70.000 espectadores, gener largas y demoradas colas para ingresar en la sala, fue recorrida por jueces y camaristas, sufri la destruccin de obras, motiv cuatro manifestaciones multitudinarias en su respaldo y una misa y una manifestacin en su contra, dio lugar a casi 1.000 artculos en diarios y revistas, recibi ms de 1.000 mensajes de apoyo o de repudio enviados a las casillas de correo electrnico del CCR, origin una solicitada en su defensa con 2.800 firmas, e hizo necesario extender el horario de exhibicin hasta pasada la medianoche. En los ltimos das, se realiz una encuesta que fue respondida por 1.800 personas, el pblico llen cuatro libros con sus opiniones sobre las obras exhibidas, y programas de periodismo poltico que nunca haban dedicado espacios al arte organizaron paneles de opinin. La exposicin estuvo varias veces en las primeras planas de los principales diarios argentinos, e incluso Le Monde de Pars; fue clausurada y luego reabierta por la justicia.

En este conflicto entre libertad de expresin y orden pblico, Bergoglio jug, amparado por este ltimo trmino (un trmino-ficcin, ya que estamos en una sociedad que legaliza un orden de explotacin asalariada, opresin y la violencia, y que promueve constantemente el individualismo y el consumismo), en contra de la libertad de expresin, y de la libertad creadora de un gran artista, de larga trayectoria y de talento indiscutible. (En 1982 Ferrari explicaba en una entrevista el espritu y la conciencia que animan su arte: Evidentemente, no se usan slo los materiales tcnicos, sino todo lo que qued de los aos vividos en la Argentina eso est dentro de quienes salieron de all. Yo siento la necesidad de expresar todo lo terrible que fue y sigue siendo aquello pero si no se hace con un lenguaje que tenga el mismo nivel de fuerza, es difcil reflejar esa realidad. No conozco nada en el plano expresivo que tenga la fuerza de la represin en la Argentina.)

Tiempo despus Ferrari dijo: El cardenal Bergoglio escribi una carta en contra la muestra que leyeron en todas las iglesias diciendo que era blasfemo. La blasfemia en la religin se paga con la muerte por lapidacin. As que cuando procesaron a los muchachos que rompieron algunas obras, pens que tendran que haberlo condenado al cardenal Bergoglio porque l haba incitado a esta gente para que las rompiera. Por suerte no me rompieron la cabeza.

Ahora, este suertudo artista, ante la eleccin del nuevo Papa, anticipa, con pleno conocimiento de causa: Va a ser un Papa muy autoritario, con seguridad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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