Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-09-2013

Ahora est claro que los acuerdos de paz de Oslo fueron destruidos por la mala fe de Netanyahu

Avi Shlaim
The Guardian


Pens que los acuerdos de paz de hace 20 aos atrs podan ser efectivos, pero Israel las utiliz como tapadera de su proyecto colonial en Palestina.

Shimon Peres, el ministro de Asuntos Exteriores israel, firma los acuerdos de Oslo en la Casa Blanca el 13 de septiembre de 1993. Los espectadores son, el PM, Yitzhak Rabin, Bill Clinton, Yasser Arafat de la OLP y Mahmoud Abbas. Fotografa: David J AKE / AFP

Han pasado exactamente 20 aos desde que se firmaronlos Acuerdos de Oslo en la Casa Blanca. A pesar de sus deficiencias y ambigedades, los Acuerdos constituyen un avance histrico en el centenario conflicto entre judos y rabes en Palestina. Fue el primer acuerdo de paz entre las dos partes principales del conflicto: israeles y palestinos.

Los Acuerdos representan un progreso real en tres frentes: la Organizacin para la Liberacin de Palestina reconoci el estado de Israel, Israel reconoci a la OLP como representante del pueblo palestino y ambas partes acordaron resolver sus diferencias por medios pacficos. El reconocimiento mutuo reemplaz el rechazo mutuo. En definitiva se prometi, al menos en el comienzo, una reconciliacin entre dos movimientos nacionales amargamente antagnicos. Y los indecisos apretones de manos entre Yitzhak Rabin y Yasser Arafat lograron el compromiso histrico.

Una de las crticas a la arquitectura de Oslo es la idea de las etapas. El texto no seal ninguna clave para las diferentes etapas: Jerusaln, el derecho al retorno de los refugiados de 1948, el estado legal de los asentamientos judos construidos en tierras palestinas ocupadas o las fronteras de la entidad palestina. Todas las cuestiones acerca del "estatuto permanente" se aplazaron a negociaciones hacia el final del perodo de transicin de cinco aos. Bsicamente se trataba de un modesto experimento de autogobierno palestino a partir de la Franja de Gaza y la ciudad cisjordana de Jeric.

El texto no promete, ni siquiera menciona, un Estado palestino independiente al final del perodo de transicin. Los palestinos crean que a cambio de renunciar a su derecho al 78% de la Palestina histrica, ganaran un Estado independiente en el 22% restante, con la capital en Jerusaln. Iban a resultar amargamente decepcionados.

La controversia rode Oslo desde el momentoque vio la luz. En la edicin del 21 de octubre de 1993, el London Review of Books public dos artculos; Edward Said puso el primer caso en contra. Llam al acuerdo "un instrumento de rendicin de Palestina, el Versalles palestino", argumentando que deja de lado la legalidad internacional y pone en peligro los derechos nacionales fundamentales del pueblo palestino. No es posible avanzar en la genuina autodeterminacin palestina porque eso significaba la libertad, la soberana y la igualdad, en lugar de sumisin perpetua a Israel.

En un artculo mo expuse el caso de Oslo. Pensaba que se iba a poner en marcha un proceso gradual pero irreversible de la retirada israel de los territorios ocupados y que allanara el camino a un Estado palestino. Desde la perspectiva de hoy, 20 aos despus, es evidente que Edward Said tena razn en su anlisis y que yo estaba equivocado.

En el ao 2000 el proceso de paz de Oslo se rompi tras el fracaso de la cumbre de Camp David y el estallido de la Segunda Intifada. Por qu? Los israeles afirman que los palestinos hicieron una eleccin estratgica para volver a la violencia y por lo tanto no habasocio palestino para la paz. Creo quela violencia palestina fue un factor que contibuy, pero no la causa principal. La razn fundamental es que Israel no cumpli su parte del trato.

Por desgracia, el fantico judo que asesin a Rabin en 1995 logr su objetivo ms amplio de descarrilar el tren de la paz. En 1996, el derechista Likud volvi al poder bajo el liderazgo de Binyamin Netanyahu. No hizo ningn esfuerzo para ocultar su profundo antagonismo hacia Oslo, denuncindolo como incompatible con el derecho de Israel a la seguridad y con el derecho histrico del pueblo judo a toda la tierra de Israel. Y pas sus primeros tres aos de primer ministro intentando con gran xito detener, socavar y subvertir los acuerdos firmados por sus predecesores laboristas.

Particularmente destructiva para el proyecto de paz fue la poltica de expansin de los asentamientos israeles en el territorio palestino ocupado. Estos asentamientos son ilegales segn el derecho internacional y constituyen un gran obstculo para la paz. Construir asentamientos civiles ms all de la Lnea Verde no viola la letra de los acuerdos de Oslo, pero decididamente viola su espritu. Como resultado de la expansin de los asentamientos, la zona disponible para un Estado palestino se ha ido reduciendo hasta el punto que la solucin dedos estados ya es apenas imaginable.

El llamado muro de seguridad que Israel ha estado construyendo en la Ribera Occidental desde 2002 invade an ms la tierra palestina. La apropiacin de tierras y la construccin de la paz no van de la mano: es una o la otra. Oslo es esencialmente una negociacin de tierras a cambio de paz. Con la expansin de los asentamientos todos los gobiernos israeles, tanto los laboristas como el Likud, han contribuido enormemente a su colapso.

La tasa de crecimiento de los asentamientos en Cisjordania y Jerusaln Este anexado por Israel es asombrosa. A finales de 1993 haba 115.700 colonos israeles en los territorios ocupados. Su nmero se duplic en la dcada siguiente.

Hoy los colonos israeles en Cisjordania pasan de 350.000. Hay un adicional de 300.000 judos que viven en asentamientos en la frontera anterior a 1967 en el este de Jerusaln. Hay miles de viviendas ms en proyecto o en construccin. A pesar de sus grandes esfuerzos el secretario de Estado de EE.UU. no pudo conseguir que el gobierno de Netanyahu aceptase congelar los asentamientos como condicin previa para renovar las conversaciones de paz suspendidas en 2010. Mientras Netanyahu sigua en el poder es una apuesta segura que no se lograr ningn avance en la nueva ronda de negociaciones. Es el moroso por excelencia, el primer ministro de doble cara que pretende negociar la particin de la pizza y engullirla entera.

Los acuerdos de Oslo tenan muchos defectos, el principalel hecho de que no se abola la expansin de asentamientos, mientras las conversaciones de paz estaban en marcha. Pero el acuerdo no estaba condenado al fracaso desde el principio, como alegan sus crticos. Oslo se tambaley finalmente se vino abajo porque los gobiernos del Likud negociaron de mala fe. El resultado fue que el proceso de paz tan cacareado result una farsa. De hecho, era peor que una farsa: dio a Israel la cobertura que estaba buscando para proseguirimpunemente su proyecto colonial ilegal y agresivo en Cisjordania.

Fuente: http://www.theguardian.com/commentisfree/2013/sep/12/oslo-israel-reneged-colonial-palestine?CMP=EMCNEWEML6619I2&et_cid=48826&et_rid=7451594&Linkid=http%3a%2f%2fwww.theguardian.com%2fcommentisfree%2f2013%2fsep%2f12%2foslo-israel-reneged-colonial-palestine

rCR



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