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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2013

Vicente Navarro, la salud y la crisis

Jos A. Tapia
Rebelin


Las contribuciones de Vicente Navarro a los temas de poltica sanitaria y gestin pblica tienen una larga trayectoria. Navarro es adems uno de los autores ms destacados de los que hacen crtica social en Espaa y frecuentemente contribuye a Rebelin y a otras publicaciones alternativas. Por todo ello sus ideas sobre la salud y la crisis merecen comentarse, tanto ms cuando hay razones importantes para discrepar de algunas. Segn ha afirmado Vicente Navarro en Rebelin, el impacto de la crisis econmica y financiera en la salud de la poblacin espaola ha sido puesto de manifiesto en publicaciones recientes en revistas cientficas. No solo se est deteriorando la atencin sanitaria, la sanidad, sino la misma salud de la poblacin. Y esto es algo que se podra y se debera haber evitado, concluye Navarro, porque existen los medios para resolver las crisis. El objetivo de esta nota es discutir esas ideas.

La primera idea de Navarro es que los datos muestran que desde el inicio de la crisis ha habido un aumento sustancial de las listas de espera, del nmero de intervenciones quirrgicas que han dejado de hacerse, as como de numerosos indicadores que demuestran que el sistema de sanidad pblica se est deteriorando rpidamente. Navarro dice que todo ello beneficia a la sanidad privada, lo que es obviamente cierto. En Espaa y en otros pases europeos el deterioro progresivo de la atencin prestada por los sistemas de sanidad pblica, expuestos a creciente falta de financiacin y a la presin constante para impulsar la privatizacin estn llevando a los sistemas de atencin sanitaria financiados por el Estado en direccin al modelo de atencin sanitaria estadounidense. Ese modelo es caro, ineficiente y deja fuera a gran parte de la poblacin, pero y ese es obviamente el quid de la cuestin proporciona grandes oportunidades de ganancia a las aseguradoras privadas, compaas farmacuticas, fabricantes de material medicoquirrgico, etc., que obviamente lo favorecen y lo presentan como ideal, a pesar de que deja sin cobertura a cerca de 50 millones de personas. En Espaa el proceso de deterioro del sistema de sanidad pblica y de privatizacin progresiva est impulsado por diversas fuerzas sociales y polticas entre las que el PP ocupa un papel clave. Nada pues que objetar a esta constatacin de Vicente Navarro del deterioro de la sanidad pblica y de cmo ese deterioro favorece el negocio de la medicina privada.

La segunda idea de Navarro es que los datos publicados indican tambin el grave deterioro de la salud de la ciudadana. Como pruebas de ese deterioro de la salud de la poblacin Navarro cita un aumento (de 20% desde 2007 a 2012) del nmero de pacientes con sintomatologa de depresin, as como de los suicidios (8% desde el inicio de la crisis) y, sobre todo, de los intentos de suicidio. Estos datos no demuestran de ninguna forma un empeoramiento general de la salud de la poblacin. Explicar por qu es as exige exponer primero algunos conceptos.

Para medir la salud de la poblacin se usan diversos indicadores. Los ms importantes son las tasas de morbilidad (la frecuencia con la que se dan las enfermedades) y las tasas de mortalidad (la frecuencia de muerte, por todas las causas o por causas especficas). Mientras que la mortalidad es relativamente fcil de cuantificar (implica contar defunciones), la morbilidad (implica contar casos de enfermedad) lo es mucho menos. Por ello los especialistas en salud pblica usan los cambios de las tasas de mortalidad como indicador principal de la mejora o el empeoramiento de la salud de la poblacin. Adems, como la mortalidad por unas causas puede aumentar a la vez que disminuye la mortalidad por otras, para estimar globalmente la salud de una poblacin hay que atender en primer lugar a la mortalidad por todas las causas y, en segundo lugar, a la mortalidad por las causas ms frecuentes de muerte. Y el suicidio es causa de muerte muy por detrs en frecuencia de las enfermedades cardiovasculares, el cncer, los siniestros automovilsticos, las enfermedades de sistema respiratorio, etc.

En 1977, en el International Journal of Health Services, revista de la que Vicente Navarro era y sigue siendo director, se public un artculo titulado Prosperity as a cause of death (o sea, Prosperidad como causa de muerte), cuyo autor era Joe Eyer, un bilogo especializado en temas sanitarios. Eyer presentaba grficas de la tasa de desempleo y de las tasas de mortalidad por distintas causas para EE.UU. desde 1870 a 1975. Las tasas de mortalidad tenan diversas tendencias a largo plazo; por ejemplo la mortalidad por enfermedades cardiovasculares aumentaba hasta la dcada de 1960 y luego comenzaba a disminuir. Pero sobrepuestas a la tendencia a largo plazo, Eyer mostraba oscilaciones que claramente tenan relacin con el estado de la economa, ya que, curiosamente, los mximos de la curva de desempleo coincidan con mnimos en las tasas de mortalidad y los mnimos de desempleo coincidan con mximos de mortalidad. Como el desempleo tiende a bajar cuando hay una expansin econmica y a subir cuando hay una recesin, lo que Eyer estaba demostrando es que en EE.UU. la mortalidad general y por diversas causas tenda a aumentar en las expansiones econmicas, cuando el desempleo disminuye, y a disminuir en las pocas de recesin, cuando el desempleo aumenta. Eyer mostraba que solo en el caso del suicidio los mximos de mortalidad coincidan con mximos de la tasa de desempleo, lo que significa que los suicidios tienden a aumentar al aumentar el desempleo, es decir, en las pocas de recesin. Pero como el suicidio casi nunca excede del 5% de todas las defunciones, dependiendo de los pases, el aumento de los suicidios en las pocas de recesin no compensa la disminucin de la mortalidad por las dems causas. As, aunque en las pocas de recesin econmica aumentan los suicidios, la mortalidad general disminuye. En cambio la mortalidad aumenta en las pocas en que la economa est boyante. De ah el ttulo del artculo de Eyer publicado en la revista de Vicente Navarro: Prosperidad como causa de muerte.

La observacin de Eyer no era nueva, medio siglo antes que l dos socilogos estadounidenses, Dorothy Thomas y William Ogburn, haban notado lo mismo en datos de Gran Bretaa. Pero la observacin les haba parecido tan extraa que no haban sabido explicarla y su descubrimiento haba sido olvidado. Eyer en cambio sugera explicaciones del fenmeno. En su opinin en las ltimas dcadas del siglo XIX y primeras del XX el aumento de la mortalidad en aos de prosperidad econmica podra deberse al hacinamiento y el aumento del consumo de alcohol en esas pocas, en las que muchos emigraban del campo a las zonas urbanas en las que eran horrendas las condiciones de vivienda y trabajo (con jornadas de trabajo de hasta 12 y 14 horas). De hecho, Thomas y Ogburn haban notado que, extraamente, la mortalidad por tuberculosis aumentaba en esas pocas de prosperidad. Pero Eyer consideraba que ms modernamente, el estrs social podra ser lo mas importante, ya que durante las pocas de expansin econmica aumentan los ritmos de trabajo, se hacen ms horas extraordinarias y a la vez la emigracin por motivos de trabajo fragmenta las comunidades y destruye las redes de apoyo social, redes cuyo efecto preventivo de la enfermedad ha sido repetidamente comprobado en las investigaciones sanitarias.

Las ideas de Eyer eran demasiado radicales para que penetraran en los medios acadmicos y as, como las de Ogburn y Thomas, fueron olvidadas, al parecer, tambin por el director de la revista que las haba publicado. Pero como deca Lenin, los hechos son testarudos y casi tres decenios despus de Eyer, otros autores comenzaron a encontrar el fenmeno una y otra vez en distintas pocas del siglo XX y distintos pases (Alemania, Japn, Espaa, Suecia, Argentina, Mxico, Francia, los pases de Asia oriental, etc.).

Que en la economa de mercado, alias capitalismo la mortalidad aumente en las pocas de prosperidad y disminuya en las de recesin es un fenmeno muy curioso que tiene connotaciones importantes. Los economistas a menudo presentan el crecimiento econmico como panacea de los problemas sociales. En la visin habitual de polticos y economistas ese crecimiento o resuelve todos los problemas sociales o crea las condiciones para que se resuelvan. Pero si en las pocas de expansin de la economa aumenta la mortalidad, eso es un argumento para cuestionar la idea de que el crecimiento econmico es favorable para la resolucin de todos los problemas. Por eso, los autores que no quieren salirse de ese paradigma suelen mencionar los suicidios, que aumentan cuando la economa va mal, y disminuyen cuando va bien, pero suelen ignorar todas las dems causas de muerte, que son mucho ms frecuentes y que en general evolucionan al revs, empeorando cuando los negocios van viento en popa.

Ahora bien, todo esto, es aplicable a la crisis que comenz a finales del 2007, que fue bautizada como Gran Recesin y que se est prolongando larga y dolorosamente en muchos pases, especialmente en Europa y en concreto en Espaa? Los datos muestran que la respuesta es afirmativa. As puede comprobarse por ejemplo mirando las cifras de mortalidad que reporta la Organizacin Mundial de la Salud (vase el cuadro anexo). Segn esas cifras, disponibles hasta el 2010, la mortalidad en Espaa ha continuado su descenso durante los aos de crisis. Pero, de hecho, durante la crisis la tasa de mortalidad, que hay que medir ajustada por edades para compensar el envejecimiento de la poblacin, ha disminuido ms rpidamente que antes de la crisis. En el trienio precrisis 2004-2007 esa tasa general de mortalidad disminuy un 5,5% (de 565 a 534 por 100.000) mientras que en el trienio 2007-2010 posterior al comienzo de la crisis disminuy un 8,8% (de 534 a 487 por 100.000, vase el cuadro). Si usando esos datos de la OMS se comparan las tasas de mortalidad especfica por causas en el trienio 2007-2010 y en los aos anteriores al comienzo de la crisis, se observa que en el periodo 2007-2010 disminuyeron la mortalidad infantil, la mortalidad por enfermedades cardiovasculares en general y por cardiopata isqumica (infarto de miocardio) en particular, as como las defunciones por siniestros automovilsticos. Los homicidios prcticamente no variaron, pero aumentaron ligeramente los suicidios y aument marcadamente la mortalidad materna, que casi se duplic. Todo esto obviamente no revela de ninguna manera un empeoramiento general de la salud de la poblacin espaola.

Indicadores de salud de la poblacin espaola en los aos 2000-2010 segn la base de datos Health For All de la Oficina Europea de la Organizacin Mundial de la Salud. La lnea de puntos entre 2007 y 2008 seala el comienzo de la crisis

 

 

 

Tasas de mortalidad general y por causas especficas .

 

 

 

 

 

__ Tasas de mortalidad estandarizadas por edad __ .

 

 

 

Ao

 

EVN

Mort.

infantil

Mort.

materna

Cardio-

vascular

Cardiopata isqumica

Sui-cidio

Homi-cidio

 

Trfico

Todas las causas

Mortalidad

bruta

2000

79,5

4,4

3,8

197,9

65,3

7,3

1,0

14,8

610,7

8,97

2001

79,8

4,1

4,2

191,0

62,7

6,7

1,0

13,8

596,5

8,87

2002

79,9

4,2

3,3

187,5

61,7

7,0

1,0

13,1

592,7

8,92

2003

79,8

3,9

4,5

187,4

61,5

7,1

1,0

13,0

600,1

9,16

2004

80,5

4,0

4,6

173,5

57,3

7,0

1,4

11,3

565,2

8,71

2005

80,4

3,8

3,9

172,0

56,3

6,6

0,8

10,4

568,5

8,93

2006

81,2

3,5

2,9

159,0

51,9

6,2

0,8

9,5

532,4

8,43

2007

81,2

3,5

2,6

157,8

50,4

6,1

0,7

8,7

534,0

8,59

2008

81,5

3,4

4,6

151,3

47,4

6,5

0,8

7,2

519,7

8,47

2009

81,9

3,3

3,4

143,1

45,3

6,3

0,7

5,7

503,7

8,38

2010

82,3

3,2

4,1

137,6

43,8

5,8

0,7

5,1

487,0

8,29

Datos obtenidos en julio de 2013 de data.euro.who.int/hfadb/. EVN es esperanza de vida al nacer, en aos. La tasa de mortalidad infantil se refiere a muertes de menores de un ao y la de mortalidad materna a muertes maternas, ambas por 1000 nacidos vivos. Homicidios se refiere a la tasa de homicidio y lesiones intencionales y corresponde a 100.000 personas de una poblacin europea estndar de edades de menos de 65 aos. Las dems tasas de mortalidad estandarizadas por edad corresponden a todas las edades y estn referidas a 100.000 personas de una poblacin europea estndar. La tasa de mortalidad bruta son muertes por 1000 habitantes.

 

Navarro se ha unido a diversos autores que afirman, basndose en datos de indicadores de atencin sanitaria y de suicidios, que la salud general est empeorando. Esta afirmacin en primer lugar implica una evaluacin sesgada de la salud de la poblacin, considerando solo una causa de muerte, los suicidios, que representa una fraccin relativamente pequea del total de defunciones. En segundo lugar, alimenta la confusin entre salud, como caracterstica de las personas o las sociedades con atencin sanitaria, actividad a cargo de los mdicos y otros profesionales de la salud. Implcitamente se infiere as de algn modo que la salud de la poblacin tiene mucho que ver con lo que hacen los mdicos y el sistema sanitario, cuando las investigaciones han demostrado y Vicente Navarro ha sido uno de los autores que ms lo ha enfatizado que la salud (si vivimos o morimos o si caemos enfermos) tiene mucho ms que ver con las condiciones de vida y trabajo, con el lugar donde residimos y con lo que consumimos o dejamos de consumir y con cmo nos relacionamos con los dems que nos rodean y mucho menos con lo que hacen o dejan de hacernos los profesionales de la salud. La salud de la poblacin y la atencin sanitaria no van necesariamente en la misma direccin y de hecho una puede deteriorarse a la vez que la otra se mantiene o mejora. De hecho, tal parece ser lo que ha ocurrido en Espaa en los tres aos que siguieron al comienzo de la crisis en el 2007.

Algo que vale la pena mencionar es el aumento de la mortalidad materna desde el 2007, aumento que no parece haberse comentado hasta ahora y que podra ser indicio del empeoramiento de la atencin sanitaria. Aunque habra que decir tambin que quizs podra deberse a que la crisis ha trado consigo una cada importante de la tasa de natalidad, que disminuy un 7,4% entre 2008 y 2010. Es probable que el menor nmero de nacimientos se deba a la salida del pas de mujeres emigrantes y a que muchas parejas jvenes, entre las cuales es mucho ms frecuente el desempleo o el empleo precario, pueden haber decidido que estos no son tiempos para tener hijos. Como la mortalidad materna se calcula como nmero de defunciones relacionadas con el embarazo o el parto por cada 1000 nacidos vivos, la tasa podra haber aumentado por haberse incrementado la proporcin de nacimientos de hijos de madres aosas, que tienen mayor riesgo de complicaciones obsttricas.

En el artculo que comento, Navarro concluye que la crisis, con todas sus consecuencias, se podra haber evitado. Las situaciones de recesin econmica que se han dado en el mundo siempre se han resuelto a travs de polticas como el New Deal en EE.UU. o el plan Marshall en Europa, opuestas, dice Navarro, a las que se estn aplicando en Espaa, que implican recortes y contrarreformas laborales que bajan los salarios y reducen la proteccin social. Siendo como son importantes las afirmaciones de Navarro sobre la sanidad y la salud de la poblacin, quiz es ms importante su idea de que la presente crisis econmica habra podido evitarse con polticas econmicas como las que cita. Quienes afirman tal cosa siguen de hecho las ideas econmicas de Keynes y sus seguidores, quienes sostienen que fomentando el gasto pblico se resuelve la crisis y se abortan sus consecuencias. Con ciertas variantes, es la misma idea que por ejemplo el antiguo ministro de economa Carlos Solchaga propagaba en los aos ochenta cuando hablaba de la necesidad de reestructuraciones y ajustes ms o menos pequeos (fine tuning se deca en ingls) para hacer que la economa espaola se recuperase. Todo ello, a la vez, por supuesto, que la tasa de desempleo oscilaba a niveles cercanos al 20% no mucho menores que los actuales en los que se mantuvo durante muchos aos con gobiernos del PSOE o del PP. Lo que realmente hizo que disminuyera el desempleo en Espaa hacia finales de los noventa no fueron las polticas de gasto publico, sino la reactivacin de la economa mundial que en Espaa se asoci en concreto al boom del ladrillo tras el cambio de siglo.

Dos siglos de historia de crisis econmicas muestran ms que de sobra que la economa capitalista, alias de mercado o de libre empresa, pasa una y otra vez por episodios de crisis en los que el mercado se atasca, los productos no se venden y millones se quedan sin trabajo y sin ingresos. Lord Keynes, que se manifestaba partidario de la burguesa culta e ilustrada frente a los trabajadores rudos e ignorantes, proclam aristocrticamente haber descubierto la teora general que permite evitar esos espasmos recurrentes del capitalismo. La solucin keynesiana es aumentar el gasto pblico para compensar la huelga de inversiones de quienes tienen dinero, que es la causa real que hace que se deprima la actividad econmica y se desencadene la crisis. Por supuesto que los ya casi sesenta aos de historia que tiene el keynesianismo a sus espaldas muestran que el remedio no funciona. Lo que en realidad hace que las crisis se resuelvan no son las polticas keynesianas sino el aumento de la explotacin de los asalariados va recortes de salarios nominales, va inflacin y la destruccin de capital va quiebras de empresas, impago de deudas y destruccin del capital fsico (mquinas abandonadas, inventarios que se devaln por obsolescencia), que tiene su mxima expresin en las guerras. Mientras que en las crisis la cada de salarios y el consiguiente aumento de la explotacin hace que aumente la ganancia extrada de cada asalariado, la destruccin de capital hace que disminuya el capital total que ha de repartirse esa ganancia. El resultado es que finalmente se recupera la rentabilidad del capital, de forma que se acaba la huelga de inversiones y se reactiva la economa. Estas ideas, que propuso Marx hace siglo y medio, explican mucho mejor que la palabrera acadmica sea de economistas conservadores a lo Milton Friedman o de keynesianos socialdemcratas a lo Navarro la evolucin general del mundo capitalista desde entonces y el por qu ocurren y se resuelven las crisis.

Sera demasiado extenso explicar aqu en detalle por qu las polticas keynesianas no resuelven las crisis. Por otra parte, ni siquiera los economistas keynesianos serios afirman hoy que el New Deal de Roosevelt resolvi la Gran Depresin. Eso queda para propagandistas estilo Obama y, lamentablemente, para autores como Vicente Navarro. Es triste porque Navarro en otros tiempos aplicaba criterios materialistas al anlisis de los sistemas de salud y de los sistemas polticos y econmicos. Hoy en cambio se une al coro de quienes ven en el aumento del gasto pblico, en la regulacin de la banca y en un gobierno progresista que aumente los impuesto a los ricos la panacea de los males sociales. El problema ya no es el capitalismo, sino el mal gobierno.

A menudo se critica como utpicos a quienes atacan al capitalismo como sistema econmico irracional y defienden la necesidad de otro sistema. Pero las ideas de quienes afirman que lo nico necesario es una buena poltica econmica no son menos utpicas. Ni estn basadas en algo realmente posible (qu gobierno de los que son hoy pensables a corto o medio plazo va a meter en cintura a los banqueros?) ni tienen fundamento en la historia del capitalismo. Hace medio siglo el keynesiano Paul Samuelson deca que la ciencia econmica tiene instrumentos para mantener la estabilidad de la economa y evitar las crisis, pero la experiencia histrica ha demostrado sobradamente que no es cierto, aunque ahora lo repita Vicente Navarro.

El capitalismo es un sistema econmico y social que en sus escasos siglos de vida ha transformado el mundo hasta casi hacerlo irreconocible. Los avances que ha generado son innegables. Hace dos siglos una gran parte de los nios que nacan no llegaban a cumplir el primer ao y la mayor parte de la humanidad estaba compuesta por personas que no saban leer ni escribir. Como sistema social y econmico revolucionario el capitalismo continuamente transforma lo que se produce y el cmo se produce, en las crisis destruye gran parte de los avances sociales y salariales obtenidos en las pocas de prosperidad, en todas las circunstancias hace aumentar las desigualdades sociales y en las pocas de prosperidad econmica (que significa buenas ganancias para el capital), pone serios obstculos a la mejora de la salud de la poblacin y hace que se avance a marchas forzadas en el proceso de destruccin de todo aquello que hace posible la vida en nuestro planeta. Va siendo hora de enviar este sistema al basurero de la historia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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