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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2014

El capitalismo, la renta bsica y "Podemos"

Jos A. Tapia
Rebelin


Desde que Podemos tuvo su enorme triunfo electoral en las elecciones europeas la renta bsica parece haber dejado de ser un tema de conversacin de economistas de izquierda para convertirse en asunto de discusin poltica amplia. Dado el enorme desprestigio de los partidos del sistema y de los expertos en economa que los respaldan muchos, si no la gran mayora de los economistas la gente de a pie presta cada vez ms atencin a quienes presentan otras ideas y a las razones a favor o en contra de esas ideas. Si algo de positivo ha tenido la crisis, es sin duda hacer que se cuestionen muchas ideas que antes se daban como indiscutibles. Que haya inters en discutir si un esquema como la renta bsica es mejor o peor que una poltica de trabajo garantizado y que incluso sectores del PP se expresen a favor de estas medidas es sin duda indicativo de la revitalizacin del debate pblico en Espaa.

En intervenciones recientes, Pablo Iglesias ha explicado la renta bsica como una cantidad de alrededor de 600 euros al mes que recibiran todos los ciudadanos o residentes legales y que servira para combatir la pobreza y defender la dignidad de las personas. La renta bsica evitara que se tengan que aceptar salarios miserables y por otra parte estimulara el consumo, los ingresos del pequeo comercio y la actividad econmica en general. En ello Pablo Iglesias sigue en general las ideas de los tericos de la renta bsica, entre quienes en Espaa destaca Daniel Ravents, profesor de Economa de la Universidad de Barcelona. Ravents afirma que cualquier ciudadano, slo por serlo, tiene todo el derecho del mundo a percibir un sueldo o, lo que sera lo mismo, una asignacin monetaria incondicional. Eso es la renta bsica que, a diferencia de los subsidios ms o menos generalizados en el Estado de bienestar, se adjudicara a cualquier persona sin cumplir una condicin previa como ser pobre o estar en el paro, simplemente por ser ciudadano o residente acreditado, independientemente de que trabaje o no. La renta bsica sustituira al subsidio de desempleo, as como a todas las prestaciones monetarias existentes, refundindolas en una sola, de tal forma que se unificaran las prestaciones por desempleo, jubilacin, viudedad, orfandad, etc. Sin embargo, los proponentes de la renta bsica tambin explican que en ningn caso esa renta debera reemplazar las prestaciones pblicas en sanidad, educacin, vivienda, etc., y quienes tuvieran derecho a prestaciones por desempleo o jubilacin superiores a la renta bsica se beneficiaran de mecanismos especficos para que nadie perdiera dinero con el cambio. El Estado sera perfectamente capaz de asumir el pago de la renta bsica, aunque para ello habra que evitar el fraude fiscal y hacer una buena reforma fiscal porque los ricos han de pagar ms de lo que pagan hoy. Para Ravents la introduccin de una renta bsica como la que ellos sugieren en Espaa supondra una mejora de ingreso para el 70% de la poblacin y un deterioro para un 15% que tendra que pagar ms impuestos; el 15% restante quedara igual, sin ganar ni perder.

El propsito de este comentario es examinar la propuesta de renta bsica en el marco general de la lucha por el progreso social y las polticas de Podemos. Aunque la propuesta de la renta bsica tiene ya muchos aos, ahora se hace en el contexto de una crisis econmica que para muchos cuestiona no solo la poltica econmica del PP y el PSOE y la corrupcin de los polticos, sino el sistema econmico actual. Por ello hay que empezar por explicar las caractersticas fundamentales del mismo. Las consignas de pocas palabras sirven para agitar y son claramente necesarias en los programas electorales. En lo econmico la consigna de renta bsica puede cumplir ese papel. Pero la poltica solo es progresista si contribuye a que se entienda lo que est en juego. Las cosas complejas no pueden explicarse en tres palabras. Para palabrera hueca y demagogia de pocas frases, con los polticos de siempre sobra y basta.

Las caractersticas fundamentales de la economa de libre empresa

El capitalismo, alias economa de mercado o de libre empresa, es un sistema econmico caracterizado por el predominio de dos relaciones o instituciones sociales, el trabajo asalariado y el capital. El trabajo asalariado es el que realizan quienes no tienen otra forma de ganarse la vida que vender su fuerza de trabajo, trabajar para otros para conseguir un salario, una cantidad de dinero suficiente al menos para cubrir las necesidades bsicas de alimentacin, alojamiento, vestido, etc. Los asalariados se han ido convirtiendo en todos los pases del mundo en una enorme mayora de la poblacin, estratificada, eso s, por distintos niveles de ingreso. Cada vez son menos los agricultores o los profesionales independientes que trabajan para s mismos. Los abogados, mdicos, ingenieros y cientficos se han ido convirtiendo cada vez ms en asalariados del Estado o de compaas comerciales, de servicios mdicos, aseguradoras o bancos. Aunque en pases como Espaa el empleo en la industria ha sido en gran parte sustituido por el empleo en los servicios y no pocos de quienes perdieron su empleo en la industria o la construccin han pasado a formar parte del desempleo crnico, segn la Organizacin Internacional del Trabajo en el mundo hay hoy unos 3200 millones de trabajadores industriales (43.8% de la poblacin mundial) en comparacin con los 2200 millones (42.1%) que haba en 1991.

La nocin de capital es menos intuitiva y de hecho los economistas han disputado interminablemente sobre este concepto. Para Marx el capital no es una cosa material sino una relacin social, valor que tiende a expandirse, a crecer, en otras palabras, dinero en proceso de transformarse en una cantidad mayor de dinero. Da igual que sean los ahorros del ingeniero Gmez, dinero de la familia Botn o Gates, o un fondo de inversiones donde se han puesto los fondos de jubilacin de los bomberos de Londres. El capital es dinero que busca rentabilidad, cuanto ms alta mejor. El proceso de expansin del capital puede tener lugar de muchas maneras, pero la forma bsica en que el capital crece en nuestra economa de mercado, alias capitalismo, es precisamente el uso del capital para adquirir medios de produccin y fuerza de trabajo. Una vez aplicada, la fuerza de trabajo del asalariado crea mercancas que el propietario del capital vende en el mercado. El flujo monetario obtenido a partir de la venta de la mercanca producida ha de ser mayor que el flujo de gastos (salarios, materias primas y otros insumos) realizados en el proceso de produccin y venta, ya que la diferencia entre ingresos y gastos es precisamente la plusvala, la ganancia que obtiene el propietario del capital y que hace que su capital se expanda. Tal es el proceso de explotacin del trabajo asalariado que Marx describi y que la economa acadmica embellece afirmando que tanto el capital como el trabajo (los dos factores de produccin) contribuyen a la creacin del producto y que precisamente el salario corresponde a la parte del valor creado por el trabajo, mientras que la ganancia corresponde a la parte del valor creada por el capital. Segn ese cuento del Hada Madrina, no hay explotacin alguna, ya que cada factor de produccin se lleva exactamente lo que le corresponde.

Mientras el sistema funciona apropiadamente, la ganancia se convierte en nuevas inversiones, o es consumido por los propietarios del capital, o se destina mediante impuestos al pago de gastos generales del Estado como el ejrcito, las infraestructuras de transporte, la educacin pblica u otros servicios sociales. Pero la experiencia histrica muestra que ms o menos peridicamente ocurren crisis econmicas en las que los flujos habituales de ingreso en gran parte se bloquean, se altera la produccin, las empresas, incluidos los bancos, sufren apuros y quiebran, y el Estado no cuenta con recaudacin de impuestos suficiente para hacer frente a los gastos habituales. En la crisis de finales de la dcada pasada una buena parte de esos gastos estatales incluyeron en muchos pases el salvamento de los bancos, cuyo costo alcanz como es sabido, cifras astronmicas. En cualquier caso, lo importante es que en las pocas de vacas flacas, que recurrentemente ocurren en nuestra economa de mercado, un mecanismo fundamental para mantener las ganancias es eliminar cualquier detraccin que esas ganancias puedan tener en forma de impuestos. As los polticos del capital, que es otra forma de llamar a los polticos de la casta, reducen los gastos del Estado en servicios al pblico (que se privatizan), recortan impuestos a las ganancias y a las empresas y aumentan los impuestos indirectos que se cargan a los asalariados. Todo ello no es sino una reduccin de los salarios reales, que disminuyen tambin porque se reducen los salarios nominales, por la enorme presin del desempleo. Y a veces tambin, aunque esto no ha ocurrido por ahora en esta crisis, los salarios reales se reducen porque hay una inflacin importante. Todo ello aumenta la miseria social.

La tradicin socialista que cuestiona la dominacin social, econmica y poltica del capital hizo siempre hincapi en que el sistema legal y poltico se encarga de mantener las condiciones para que la explotacin de los asalariados pueda seguir llevndose a cabo. Desde esa perspectiva, no es sorprendente que los polticos del sistema acten de la forma que actan. Pero mientras los marxistas en general piensan que mediante su accin poltica los asalariados pueden usar la maquinaria estatal para avanzar en la creacin de una nueva organizacin econmica, los anarquistas suelen considerar esa idea como utpica y estpida, ya que la maquinaria poltica y estatal siempre sera soporte de la existencia de castas poderosas que se beneficiaran del trabajo del resto de la sociedad y que usaran esa maquinaria estatal para, a la fuerza, poner a los de abajo en su sitio. Dos siglos de historia y experiencias como las del Estado revolucionario sovitico convertido en tirana estalinista, la China socialista transformada en capitalismo salvaje, el comunismo norcoreano convertido de facto en monarqua hereditaria, los gobiernos democrticos de la Repblica espaola y de Salvador Allende masacrados por los militares golpistas, pareceran dar la razn a los anarquistas. Por supuesto, que algo no se haya hecho antes no significa que no se pueda hacer en el futuro. Si no, los seres humanos jams habran ido a la Luna ni habramos sido capaces de elegir a quienes gobiernan de una forma ms o menos democrtica. Pero si algo que se ha querido hacer antes ha salido sistemticamente mal y las experiencias de progreso social son todas muy contradictorias y llenas de manchurrones y catstrofes hay que poner mucha atencin en evitar todo lo que parezcan callejones sin salida. Ignorar u ocultar los enormes problemas que potencialmente pueden aparecer en el camino es una falta de responsabilidad. Lamentablemente, la sociedad humana no nos permite experimentos controlados, somos a la vez experimentadores y ratas de laboratorio.

Renta bsica y capitalismo

Quienes defienden la renta bsica hacen hincapi en que implantarla sera positivo para combatir la pobreza. Y sera tambin factible porque con una estructura de impuestos adecuada esa asignacin universal sera financiable. Los partidarios de la renta bsica han hecho mucho hincapi en criticar a quienes desde la derecha se oponen a ella, porque supuestamente fomentara la vagancia. Quienes as arguyen, dicen Ravents y otros, ignoraran los efectos positivos que tendra la renta bsica para combatir la pobreza y la marginacin social.

Lamentablemente, al defender la renta bsica se mencionan poco o nada los aspectos fundamentales del funcionamiento de la economa capitalista. Cuando se discute sobre la renta bsica es raro or por ejemplo que en el capitalismo la explotacin del trabajo asalariado es clave y que esa explotacin se sustenta precisamente en que la gran mayora de la poblacin carece de medios de produccin que permitan subsistir sin someterse a ese trabajo. Si se comprende eso, de inmediato puede inferirse que proponer una renta bsica que permita subsistir decentemente sin someterse a la explotacin es una propuesta que pone en cuestin un principio bsico del funcionamiento de la sociedad capitalista. A saber, que o se trabaja para obtener un salario o se queda excluido del sistema y abocado a subsistir (mediante robo, mendicidad, etc.) en los mrgenes o por fuera del mismo.

Ciertamente, a eso cabe responder que con el desarrollo del llamado estado del bienestar en la poca dorada del capitalismo las dcadas que siguieron a la segunda guerra mundial, los asalariados consiguieron ventajas importantes en muchos pases, en los que la educacin y la sanidad pasaron a sufragarse con impuestos generales y se crearon tambin subsidios de desempleo, pensiones de jubilacin, discapacidad, etc. Todo lo cual en alguna medida modifica el principio bsico del capitalismo, segn el cual el salario es la fuente nica de poder adquisitivo para la gran mayora de la poblacin. Sin embargo, el llamado Estado del bienestar que en muchos pases est hoy en proceso de deterioro acelerado no cuestiona de ninguna manera que bajo el capitalismo quienes carecen de ingresos por rentas del capital han de trabajar para subsistir. Decir, como dice por ejemplo Ravents, que cualquier ciudadano, slo por serlo, tiene todo el derecho del mundo a percibir un sueldo" es hablar de algn mundo inexistente e ignorar un aspecto bsico del capitalismo, que no se basa en derechos humanos abstractos o aprobados en declaraciones internacionales, sino en relaciones reales entre individuos y clases sociales. De hecho, las relaciones de explotacin propias del capitalismo ponen en cuestin incluso la vida y la salud de las personas a menos que los asalariados consigan imponer leyes y regulaciones (como las que fijan la jornada laboral o establecen normas mnimas de seguridad e higiene en los centros de trabajo) que limitan la tendencia siempre presente del capital a incrementar la explotacin de los asalariados para aumentar la ganancia.

Los orgenes de la idea de la renta bsica

Daniel Ravents y Andrs de Francisco explicaban hace aos que la principal causa de la desigualdad hay que buscarla en el actual modelo capitalista de crecimiento y desarrollo y en el vigente modelo antisocial de propiedad. Para Ravents y De Francisco el capitalismo vive de la desigualdad entre el trabajo y el capital y reproduce y ampla esa desigualdad porque asigna muy distintos recursos de poder a propietarios y no propietarios. La lucha contra la desigualdad extrema de ingresos y riqueza por ahora duramente perdida, decan Ravents y De Francisco...

"pasa por buscarle alternativas si se quiere, parciales y graduales al capitalismo (), alternativas que permitan a la sociedad recuperar el control democrtico sobre las decisiones econmicas y a los individuos a muchos, a millones de ellos recuperar el control sobre sus propias vidas, esto es, su autonoma."

As pues, el asunto es este. Como en la sociedad actual las desigualdades son crecientes y la lucha contra ellas est perdida (al menos eso pensaba Ravents hace doce aos), lo que hay que hacer es promover cautamente medidas parciales y graduales para avanzar en esa lucha. De hecho, para los partidarios de la renta bsica la implantacin de esa asignacin universal sera un paso fundamental para el avance hacia una sociedad sin clases, hacia el comunismo. As lo explicaba hace ya casi treinta aos el economista belga Philippe van Parijs, uno de los padres intelectuales de la renta bsica. Quienes quieran ir a las fuentes, que lean su Marxismo, ecologismo y transicin directa al comunismo en Mientras Tanto, No. 26, 1986.

En su tiempo las ideas de van Parijs recibieron muchas crticas desde la izquierda, pero eso es historia pasada. En nuestros das al defender la renta bsica no suele mencionarse la idea de esa asignacin monetaria universal como paso de transicin hacia el comunismo. Eso asustara a mucha gente, por ejemplo votantes de Podemos que solo quieren hacer algo para acabar con la casta, la corrupcin y la miseria. Pero lo que s hacen los partidarios de la renta bsica es mencionar por ejemplo la existencia de una renta bsica en Alaska, para demostrar que la medida es posible. Ese estado estadounidense segn el razonamiento de van Parijs estara a menor distancia del comunismo que el resto de los pases del mundo, o que el resto de los estados de EEUU. Por supuesto que pensar eso o pensar que la renta bsica de Alaska demuestra algo en cuanto a factibilidad es ser muy ingenuo, es ignorar las peculiaridades fiscales de los estados de EEUU y las rentas generadas por el petrleo que permiten la existencia de rentas de ciudadana en Alaska y en algunos pases rabes del Golfo Prsico. Pero querer generalizar esa idea sera como pretender que el clima de La Mancha se parezca al de California o que la economa de Espaa se parezca a la de Noruega o Arabia Saud.

Si se examinan los textos recientes que discuten y fundamentan la idea de la renta bsica es prcticamente imposible encontrar nada que implique un entendimiento claro de qu es el capitalismo entendimiento que no puede ser sino crtico y en esa medida una defensa de otra organizacin de la economa. Y, lamentablemente, eso es tambin extensivo a quienes contraponen a la renta bsica un esquema de trabajo garantizado. En la discusin se entra en problemas de factibilidad fiscal, de repercusiones en la oferta y la demanda, o en el nivel de inflacin. Resulta as que el problema no es el capitalismo, sino las polticas neoliberales, o la falta de respeto a los derechos humanos. En ese contexto, no es de extraar que hasta el PP se sume a la propuesta de la renta bsica. Todo sera cuestin de acabar con la corrupcin y que hubiera unos buenos economistas en el ministerio de hacienda. En la lnea de ignorar el funcionamiento bsico de nuestra sociedad se dice incluso que la renta bsica acabara tambin con las crisis econmicas. Ravents afirma as que una renta bsica para la ciudadana acabara con la pobreza y nos sacara de la crisis. Ravents aclara, eso s, que para que as fuera, sera necesaria tambin una reforma fiscal, una lucha implacable contra el fraude fiscal, as como un control efectivo de la banca, que en parte importante habra de ser pblica. Y adems, se necesitara poner bajo control a los parasos fiscales.

En conjunto, esas ideas forman un programa econmico reformista que no es menos utpico que proponer el socialismo, pero que obvia la crtica del capitalismo. Es un programa similar al que en el siglo XIX defendan los fabianos ingleses y que en el siglo XX se materializ en la teora econmica de Keynes. Frente a la idea de Marx de que el capitalismo es un sistema econmico que tiene continuas crisis, que genera miseria y polarizacin social y que solo puede someterse al control de la sociedad eliminndolo y sustituyndolo por un rgimen de produccin cooperativo, los reformistas afirman lo contrario, a saber, que mediante polticas econmicas adecuadas puede hacerse que el capitalismo sea humano y funcione de manera adecuada, sin convulsiones ni antagonismos. Como deca Marx en una carta a Anenkov (28-XII-1846), los reformistas burgueses quieren lo imposible, a saber, las condiciones burguesas de vida, sin las consecuencias necesarias de estas condiciones. En Miseria de la filosofa Marx se refera al reformismo burgus de lo que l llamaba con sarcasmo la escuela humanitaria, que...

"toma a pecho el lado malo de las relaciones de produccin actuales. Para tranquilidad de conciencia se esfuerza en paliar todo lo posible los contrastes reales; deplora sinceramente las penalidades del proletariado y la desenfrenada competencia entre los burgueses (); recomienda a los burgueses que moderen su ardor en la esfera de la produccin. Toda la teora de esta escuela se basa en distinciones interminables entre la teora y la prctica, entre los principios y sus resultados, entre la idea y su aplicacin, entre el contenido y la forma, entre la esencia y la realidad, entre el derecho y el hecho"

La renta bsica a menudo se defiende as, presentndola como basada en el derecho a la existencia. Los economistas que la defienden caracterizan la crisis como una consecuencia de las actuales polticas neoliberales, de la corrupcin, de la desigualdad social. Si se cambiaran esas polticas y se instaurara la renta bsica, no habra ms crisis. Ni por asomo se sugiere que el problema no son las polticas neoliberales ni los corruptos, sino el sistema econmico que da lugar a esas polticas y a esos mangantes.

Cualquier medida que beneficie a los asalariados en condiciones de crisis econmica perjudica el funcionamiento del sistema. En el capitalismo las crisis econmicas se resuelven cuando el dinero ocioso vuelve a reinvertirse convirtindose en capital. Para ello, que bajen los salarios es favorable. Por eso los empresarios se oponen al subsidio de desempleo, a la renta bsica y a cualquier esquema que dote a los asalariados de algn margen de maniobra.

Frente a ello, Ravents insiste en que implantar una renta bsica requerir un amplio consenso social as como que la medida cuente con el apoyo de gente suficientemente significativa. Adems, la idea de la renta bsica tendra que estar muy bien fundamentada y muy bien explicada, porque una de las grandes dificultades que encuentra la propuesta es que si no se profundiza un poquito [la renta bsica] es muy fcil de ridiculizar. Lamentablemente, este es un ejemplo bastante claro de la idea banal que concibe el cambio social como resultado del razonamiento y del apoyo de gente suficientemente significativa.

La experiencia de progreso social bajo las condiciones de capitalismo muestra de sobra que ese sistema cuenta con fuerzas enormes para revolucionar a la sociedad y desarrollarla de mil maneras, a la misma vez que multiplica las desigualdades y los antagonismos sociales y pone las bases para enormes desastres en forma de crisis econmicas devastadoras, guerras mundiales y, ahora, la destruccin creciente de las condiciones necesarias para la vida en el nico planeta que tenemos. Parecera entonces que lo fundamental en la lucha por el progreso social es la crtica de ese sistema capitalista y de sus elementos esenciales. Por supuesto que la corrupcin, el desempleo, la desigualdad y la miseria son malos, pero son consecuencia del capitalismo y de sus crisis. Aunque los pocos siglos de historia del capitalismo han sido apenas un instante en la historia de la humanidad, a escala de la vida humana asemejan toda una eternidad y son muchos los que piensan que el socialismo, la superacin del capitalismo, es un objetivo demasiado ambicioso y lejano y por lo tanto hay que conformarse con alternativas parciales y graduales que permitan avanzar poco a poco. As, como deca Eduard Bernstein, en el movimiento por el socialismo la lucha por reformas concretas es todo y el objetivo final no es nada.

Lo que demuestra la historia de hace ya ms de un siglo, es que en el empeo por fundamentar con rigor y en detalle las reformas, como hacen Ravents y otros con su renta bsica, se olvida el objetivo final y la crtica de la sociedad actual se limita a sus manifestaciones superficiales. Claro est que Eduard Bernstein, que defendi el juicioso posibilismo y aval la carnicera de la primera guerra mundial, lleg a viejo tras muchos aos de poltronas institucionales. Rosa Luxemburg, que se opuso a Bernstein e insisti en la defensa del socialismo y en la oposicin a la carnicera de millones de hombres en las trincheras, lo pag con aos de crcel primero y con su vida despus, asesinada por los paramilitares que operaban bajo la anuencia del gobierno posibilista de los reformistas socialdemcratas. No es ms prctico seguir la lnea de Bernstein?

En los tiempos que corren quiz tenga poco inters traer a colacin los debates histricos de la tradicin socialista. Probablemente es ms interesante preguntarse por el carcter prctico de lo que se propone. Quienes defienden la renta bsica afirman a menudo que es una medida justa, parcial, gradual y factible. A menudo Pablo Iglesias ha enfatizado que en democracia cuando algo se ve que no funciona, se cambia. Pero, es eso cierto? Pablo Iglesias es politlogo y debera medir sus palabras. Porque resulta que segn se define, la renta bsica sustituira todos los subsidios actuales, pero ya que la recibiran tambin muchos que hoy no reciben ningn subsidio y que nadie recibira menos dinero que el que recibe hoy, la aritmtica indica que exigira un volumen de fondos mayor que el total de subsidios actuales. Pero, de dnde saldran esos mayores fondos? De mayores impuestos sobre los ricos, nos dicen Ravents y los dems tericos, y del control de los parasos fiscales. Ah, mayores impuestos! Y control de los parasos fiscales... Y qu gobierno va a ser el que apruebe mayores impuestos y ponga bajo control a los parasos fiscales? Tendr que ser acaso un gobierno mundial, no? Porque si no, aviado va el pas que empiece por s solo a implantar la renta bsica gravando con ms impuestos a los ricos. Viene la llamada huelga de inversiones y la economa se va al garete otra vez. No hay que olvidar que la economa chilena durante la presidencia de Salvador Allende se deterior progresivamente hasta casi llegar al caos, precisamente porque la burguesa chilena propietaria del capital y sus aliados en Washington y otras partes estaban resueltamente en contra de las polticas de Allende.

Hacer hincapi en las medidas parciales, en las reformas graduales que hagan al capitalismo tolerable resulta as difcilmente factible en la realidad y a la vez no menos utpico que proponer la toma del palacio de Invierno, del palacio de la Moncloa, o de la Casa Blanca. Hablando de la Casa Blanca, llama la atencin que Podemos corresponda exactamente al Yes we can, que fue el lema de la campaa electoral de Barack Obama cuando gan las elecciones a la presidencia de EEUU en 2008. Haba grandes expectativas en lo que traera Obama, el primer presidente negro, el presidente que durante la campaa electoral dijo que haba que acabar con las guerras externas de Bush, con la crcel ilegal de Guantnamo, con los abusos de los banqueros Las enormes expectativas que trajo Obama se frustraron y hoy en las elecciones parciales al senado de EEUU el Partido Demcrata hace todo lo posible para que no se le vincule a Obama, que ha dejado de tener aureola y gancho electoral y es ya solo un poltico ms en gran parte cubierto de desprestigio. Expectativas frustradas y fallidas en el campo de la poltica tambin ha habido muchas en Espaa, entre ellas destacan las que trajeron las llegadas de los socialistas al gobierno, primero con Felipe Gonzlez y luego con Zapatero. Y no digamos las expectativas de la Segunda Repblica, solo hace falta ver aquellas fotos de la gente en la Puerta del Sol el 14 de abril de 1931.

La idea implcita en muchos movimientos populistas es que luchar por pequeas reformas para taponar las goteras del capitalismo es prctico y hacedero o por lo menos menos difcil que proponer ir ms all de ese sistema. Pero esa idea es, cuando menos, un tanto dudosa. Las reformas para poner al capitalismo bajo control son hoy por hoy tan utpicas como el socialismo mismo. Pero tienen el defecto de que proponerlas y justificarlas suele llevar asociado el abandono ms o menos completo de la crtica al capitalismo, la crtica que justifica y da fundamento a la lucha por el progreso social. Y eso sin mencionar que, como dijo una vez la inglesa Joan Robinson, cualquier gobierno que tuviera tanto el poder como la voluntad de remediar los defectos principales del sistema capitalista tendra tambin el poder y la voluntad de abolirlo del todo. Entonces, para qu conformarse con las migajas, si puede conseguirse la hogaza entera?

A menudo Pablo Iglesias ha subrayado que la poltica es contar con lo que hay y no con lo que querramos que hubiera, es tener la valenta de asumir responsabilidades y no solo hacer crtica desde la barrera y desde la comodidad de la oposicin. Tiene toda la razn en ello y por ello el surgimiento de Podemos es uno de los fenmenos ms interesantes del panorama poltico europeo en tiempos recientes. Hay que atreverse y Podemos se ha atrevido. Estas lneas son un apoyo crtico. Podemos es sin duda una manifestacin de la enorme fuerza que el cambio social tiene en Espaa. Que Podemos pueda llevar a la prctica sus propuestas podr ser un enorme paso adelante para que se avance hacia una sociedad justa y viable. Pero para que esa experiencia que ojal lleguemos a conocer no acabe de mala manera, hay que ser conscientes de que hay que ir mucho ms all de la renta bsica.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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