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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2014

El libro Memorias de posguerra, del historiador Manuel Garca, recupera el legado del exilio cultural republicano
Testimonio de una generacin rota

Enric Llopis
Rebelin


Frente a la erudicin, la experiencia vivida. Frente a la aridez y las estructuras cerradas de conocimiento, la espontaneidad del habla y el recuerdo. Siguiendo el hilo del clsico de la historia oral Recurdalo t y recurdalo a otros, de Ronald Fraser, la Universitat de Valencia ha publicado Memorias de posguerra. Dilogos con la cultura del exilio (1939-1975), del crtico de arte e historiador especializado en la II Repblica, la guerra civil y el exilio espaol, Manuel Garca. Se trata de un libro de historia y memoria oral, integrado por 35 entrevistas ordenadas en cinco bloques: los mexicanos; los artistas europeos; los exiliados espaoles; el xodo de la posguerra y los hijos del exilio.

Este libro no lo escrib yo, sino la treintena de personajes que han respondido el cuestionario y han hablado para una antigua grabadora, confes el autor durante la presentacin del libro en Mxico. Un trabajo arduo (Manuel Garca se define como historiador e investigador autodidacta) de ms de 25 aos de consulta en archivos y entrevistas, que se inici con los artistas, escritores o intelectuales mexicanos y su recuerdo del Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, celebrado el 4 de julio de 1937 en Valencia.

El primer captulo incluye, tras una pequea introduccin de cada personaje, conversaciones con el escritor y periodista Juan de la Cabada, quien permaneci en Espaa tras el Congreso y acab en el campo de concentracin francs de Argels-sur-Mer. No lleg a tiempo de entrevistar a Elena Garro, autora de Memoria de Espaa 1937, quin asisti con Octavio Paz al congreso de intelectuales antifascistas. Pero s platic con otros personajes mexicanos del mundo de la cultura: Jos Chvez Morado (pintor y grabador); Fernando Gamboa (musegrafo) o Jos Luis Martnez (acadmico).

Qu inters reviste este trabajo? Una de las posibles respuestas se la dio a Manuel Garca la novelista y ensayista estadounidense Susan Sontag, a quien entrevist en 1983: Los exilios son un drama para los pases que lo generan y una bendicin para los pases que lo reciben. Nueva York no hubiera sido la capital del mundo de la cultura sin la presencia de la emigracin europea.

El autor de Memorias de posguerra tambin ha tenido particular inters en recuperar el legado de fotgrafos, reporteros y periodistas, que tan significativo rol desempearon en la contienda espaola. Ms all de celebridades como Robert Capa, en el captulo segundo del libro figuran conversatorios con los fotgrafos Kati Horna y Walter Reuter. Expresan sus opiniones y experiencias adems el director de cine y guionista de Buuel, Luis Alcoriza; la pintora Paloma Altolaguirre, el arista Josep Renau, el filsofo Adolfo Snchez Vzquez, uno de los propulsores del marxismo en Mxico, los escritores Juan Gil Albert y ngel Gaos, y el antroplogo Santiago Genovs.

A muchos de los migrantes espaoles que abandonaron el pas entre 1937 y 1942 (en torno a 25.000 se desplazaron a Mxico) les esperaba un pas gobernado por el general Lzaro Crdenas (1934-1940). Tena un proyecto de pas, subraya Manuel Garca. Y su poltica reformista mantena evidentes similitudes con los avances de la II Repblica espaola. Al margen de su relacin con Azaa, Crdenas impuls reformas agrarias y educativas, nacionaliz el petrleo y abri el camino para hacer lo propio con la industria elctrica. Acogi a miles de exiliados espaoles, muchos de ellos profesionales, cientficos y gente de la cultura que contribuiran a la reforma de la universidad mexicana. Cuando en 1937 las bombas caan sobre las ciudades espaolas, llegaron al pas centroamericano en una operacin poltica y humanitaria- los (456) nios de Morelia.

En ocasiones las ancdotas condensan grandes tendencias histricas. En este caso, la amnesia respecto a la memoria de la II Repblica y la guerra civil. En Mxico Manuel Garca convenci al arquitecto Juan Ignacio de Cueto y a la escritora y periodista Elena Poniatowska (una semana antes le haban otorgado el Premio Cervantes) para la presentacin de Memorias de posguerra. Incomprensiblemente el consejero cultural de la Embajada de Espaa se neg a la presentacin del libro en el centro cultural, por lo que se tuvo que escoger otro lugar: el Ateneo Espaol de Mxico, en la capital, que se llen hasta los topes. Del hecho concreto trasciende una categora: No se puede construir un discurso poltico democrtico sin la memoria de la ltima experiencia democrtica, la republicana, afirma Garca.

En esta compilacin de entrevistas e historia oral, sobre la guerra y el exilio, se rene una diversidad de materiales sobre la memoria, resume el catedrtico de Historia Medieval de la Universitat de Valencia y responsable de la edicin del libro, Antoni Furi. Entendida en un doble sentido. Primeramente, la memoria de la posguerra y el exilio que cuentan los entrevistados. Pero, adems, la de la dcada de los 80 y 90, que es cuando se realizan las entrevistas, pues permite ver, segn Furi, cmo se est recepcionando la cultura del exilio en las ltimas dcadas del siglo XX; es una poca de silencio oficial y acadmico.

El catedrtico subraya que el libro no ofrece Historia (como discurso ordenado, estructurado y jerarquizado), sino la memoria de tres grandes momentos: la guerra civil y, sobre todo, el momento del Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura; en segundo lugar, la memoria del exilio principalmente en Mxico; y, por ltimo, la post-dictadura (aos 70, 89 y 90 del siglo XX). El Congreso de 1937 aparece en diferentes pasajes de la obra. Desempearon un papel destacado los diferentes partidos comunistas, aunque en el libro se resalte la contribucin del caso mexicano, con personajes como el pintor y muralista Diego Rivera, el escritor Juan de la Cabada y otro pintor, David Alfaro Siqueiros. Muchos de los intelectuales que tomaron parte en el evento eran muy jvenes (entre 20 y 23 aos). Tambin es importante la influencia de los partidos comunistas francs y espaol (Malraux y Alberti). El autor destaca la labor de mujeres como Susana Gamboa, en el traslado de exiliados a Mxico.

El Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura tiene lugar en un contexto bien concreto, la Valencia de 1937, no slo capital de la II Repblica que acoga las principales instituciones del estado, sino asimismo capital del arte y la cultura. Precisamente la Universitat de Valncia public hace unos aos diferentes volmenes sobre esta realidad, con informacin sobre los hechos ms relevantes, ubicacin de embajadas y ministerios, residencias de escritores y artistas, entre otros aspectos. El asesinato de Jos Robles en Valencia, por ejemplo, pone de manifiesto las cruentas pugnas internas dentro del bando republicano.

Coincide Antoni Furi con el autor de Memorias de posguerra en que Crdenas trat de forjar un proyecto de pas, en el que los intelectuales espaoles en el exilio tuvieron un peso enorme. Adems, la Repblica Mexicana nunca reconoci a la dictadura franquista. Al final, subraya el responsable de edicin, el valor del libro es que rescata la memoria y los recuerdos de mexicanos que estuvieron en Espaa en 1937, y de los espaoles que se exiliaron a Mxico. En la transicin hubo voluntad de no hablar de estas cuestiones, seala el profesor de Historia Contempornea de la Universitat de Valncia, Albert Girona. Slo se dio una cierta recuperacin a finales de los 90. Matiza que, aunque fueron aos oscuros, en la dcada de los 80 hubo una parte de la academia que, con muchas dificultades para acceder a los archivos, intent una reconstruccin de la memoria. Recuerda adems, sobre el motivo especfico del libro, que el conflicto de 1936-1939 gener grandes desplazamientos de poblacin y una enorme solidaridad internacionalista. Fue la primera generacin democrtica del estado espaol, en plena madurez intelectual y profesional en los aos 30, que tuvo que partir a Mxico, Argentina, Chile, Cuba, Francia o al norte de frica, entre otros pases. El exilio es una ruptura de la biografa individual, pero tambin de la historia colectiva de un pas, remata el docente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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