Portada :: Europa :: Fortaleza Europa. La UE contra los inmigrantes
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2015

Cambiar el destino de los refugiados sirios, eritreos, kosovares, paquistanes, luego de la difusin de la foto de Aylan Kurdi, nio sirio de tres aos ahogado en la playa de Bodrum, en Turqua?
Refugiados, toda la miseria del mundo

Daniel Gatti
Brecha


Qu imagen elegir para mostrar el tremendo drama que se est viviendo ahora mismo en Europa? La del nio sirio muerto en una playa turca? La de una madre, tambin siria, aferrada a su beb y a las vas de un tren en Budapest, negndose a ir a un campo al que la conducen policas hngaros? O aquella de junio, tomada en una playa de la frontera entre Francia e Italia, que muestra a unos refugiados cubiertos de pies a cabeza con unas coberturas metlicas para escapar a la lluvia, deambulando informes sobre unas rocas? O esa otra de los cuerpos flotando en crculo en pleno Mediterrneo? Lo crudo o lo sugerido? La foto del nene muerto es ms fuerte que la de las ropas expuestas en la arena que llevaban las otras 11 personas que se ahogaron junto a l? Las redacciones de todo el mundo estn discutiendo ahora mismo sobre deontologa periodstica, como cada vez que se plantea una catstrofe de este tipo. Una imagen vale ms que mil palabras? S, deca Nick Ut, el fotgrafo de la Associated Press que capt a aquella icnica nia vietnamita corriendo desnuda quemada por el napalm yanqui. La guerra de Vietnam cambi por esa imagen, pensaba Ut. Cambiar el destino de los refugiados sirios, eritreos, kosovares, paquistanes, luego de la difusin de la foto de Aylan Kurdi, nio sirio de 3 aos ahogado en la playa de Bodrum, en Turqua? Nada es menos seguro, pero la reaccin de Manuel Valls, el robtico primer ministro francs al que no se le ha movido un pelo a la hora de expulsar gitanos a rolete, levanta una pizca de esperanza de que el choque de las imgenes produzca algn efecto. Tena un nombre, Aylan Kurdi. Urgencia de reaccionar. Urgencia de una movilizacin europea, escribi Valls en 120 caracteres*

La historia ms que la foto de su cadver, o la historia y la foto de su cadver de Aylan Kurdi, y su hermano Galip, de 5, y su madre Aylan, los dos ahogados junto a l en el Egeo, y su padre Abdul, el nico sobreviviente de la familia, es en todo caso representativa de muchas de las dimensiones de este drama. Los Kurdi son originarios de Kobani, la ciudad del Kurdistn sirio que no slo se convirti en smbolo de la resistencia al Estado Islmico, sino en eje de una experiencia socialista. Kobani ha sido bombardeada y asediada por los yihadistas, pero tambin por la aviacin turca. De su ciudad reducida en parte a ruinas, los Kurdi huyeron hacia la vecina Turqua. Esperaban marchar hacia Canad, donde tenan familia, pero debieron esperar en un campamento. Las Naciones Unidas no los reconoca como refugiados, Canad les neg la visa, los turcos, como a muchos kurdos, los maltrataban. Los Kurdi se agenciaron un barquito buscando llegar a Grecia. Hay que estar muy desesperados para embarcarse en un barquito de morondanga por el Mediterrneo, pero los Kurdi lo hicieron junto a otras 16 personas. Naufragaron a poco de zarpar. Hasta que apareci la foto de Aylan y se les puso nombre los Kurdi fueron parte de un titular como tantos de la prensa por estos das: Otros 12 sirios se ahogan frente a las costas turcas.

Hasta por el rtico. Los cientos de miles de sirios que intentan escapar de una guerra que estn lejos de haber generado, los cientos de miles de afganos que intentan escapar de un caos que estn lejos de haber creado, los cientos de miles de iraques o libios que intentan huir de sus pases desmembrados, hacen lo que hara cualquiera en su situacin: buscar llegar a algn lugar en que la vida les sea menos horrorosa. Al menos en principio. Para ello, hacen lo que tambin hara cualquiera en su situacin: descosen las fronteras, las destrozan. Muchas veces sern ellos los destrozados: quedarn a la vera de uno de los siete muros, de cemento o de alambre, o de cemento y alambre, que Europa les ha levantado; se ahogarn en ese enterradero humano en que se ha convertido el Mediterrneo; caern del tren de aterrizaje de algn avin Si logran saltar muros o atravesar mares, terminarn acaso asfixiados en algn camin frigorfico. Pero seguirn golpeando a la puerta hasta que se abra y saturarn todas las fronteras. La de Grecia con Macedonia; la de Turqua con Grecia; la de Italia con Eslovenia; la de Italia con Francia; la de Macedonia con Kosovo; la de Serbia con Hungra; la de Macedonia con Bulgaria; la de Bulgaria con Serbia; la de Hungra con Austria; bajo tierra, por el tnel de la Mancha, tratarn de pasar de Francia a Inglaterra. Y seguirn fluyendo en pateras o en barcos de mala muerte hacia Grecia e Italia. En las ltimas semanas se sum al listado otro paso: el del rtico. Demasiado lejana (a ms de 4.000 kilmetros de Damasco, por ejemplo) y glida como para ser usual, la frontera entre Rusia y Noruega una de las pocas fronteras directas entre Este y Oeste durante la Guerra Fra se ha convertido ahora en un nuevo punto de entrada a Europa, sobre todo para los sirios.

No son infinitas las fronteras, y estn cada vez ms cercadas, vigiladas, pero algunas siguen siendo porosas y hasta en las ms supuestamente impenetrables se encontrarn formas de burlarlas, de atravesarlas, dice Estrella Galn, secretaria general de la Comisin Espaola de Ayuda al Refugiado (Cear). Esa es la ley de los movimientos masivos de poblacin: cuando en un lado hay guerras, hambrunas, miseria y en otro se supone que prosperidad, se trata de pasar de un lado al otro. Lo han hecho todos los pueblos del mundo, incluyendo los europeos que hoy bloquean el ingreso a sus territorios.

Al ex primer ministro socialista de Francia Michel Rocard se le atribuye una frase que luego hicieron suya gobernantes de muchos otros pases europeos confrontados a la llegada masiva de refugiados e inmigrantes a sus fronteras: No podemos recibir toda la miseria del mundo. Corran los noventa, y Rocard pretenda hacer pasar la idea de que Europa era la zona del planeta que ms acoga inmigrantes y refugiados, y que ms, a la pobre, no se le poda exigir. La idea en buena parte se impuso y se convirti en sentido comn. En las ltimas semanas otro poltico francs, el derechista Alain Jupp, retom la frase rocardiana: Europa no puede seguir acogiendo toda la miseria del mundo, dijo.

El problema con la frase es que est lejos, muy lejos, de reflejar la realidad. Ni la de los noventa ni la actual. Segn un informe de las Naciones Unidas de junio pasado citado por el diario Libration, Turqua, Pakistn y Lbano reciben, cada uno de ellos, ms refugiados que los 28 pases de la UE juntos: casi 1.600.000 el primero; algo ms de 1.500.000 el segundo y ms de 1.150.000 el tercero; en la Unin Europea suman 1.090.000, no muchos ms que en Irn (982.000). Ms aun: de los 14.400.000 refugiados que contabiliz el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en 2014 en todo el mundo, alrededor del 50 por ciento estn en Asia, y ms de 4.000.000 en frica. La guerra afgana oblig a la salida de unos 2.600.000 personas, que se han repartido fundamentalmente entre Pakistn e Irn. En Lbano, los refugiados representan el tercio de la poblacin total, y de los 4.000.000 sirios desplazados por la guerra desde 2011 la gran mayora han ido a parar a los pases vecinos, sobre todo a Turqua, donde muchos, de origen kurdo, no reciben adems ningn tipo de ayuda y la vida se les hace imposible. Unos 2.000 por da buscan llegar a Grecia, como pretendieron hacerlo Aylan, su hermano y sus padres.

Los europeos no pueden hacerse los sorprendidos de que muchos de los que malviven en Turqua o Lbano pretendan irse, dice la diputada por la Izquierda Unitaria Europea Mariana Albiol. Estos refugiados pasan aos en campamentos hundindose cada vez ms en la miseria, ante la indiferencia total de la llamada comunidad internacional, que les niega un visado aunque renan las condiciones. Europa no encara los problemas hacia atrs, en el origen. Los toma, y de costado, cuando la golpean puertas adentro, pero no ve que en las guerras de las que esta gente huye la UE tiene buena parte de responsabilidad; no ve que contribuy a dividir Siria, Irak, Libia; no ve, o hace como que no ve, que si estos pases, que fueron sus colonias, estn destrozados, alguna responsabilidad ella tambin tiene. La UE, por un lado, se cierra, se desentiende, y, por otro, carga las culpas en terceros. La culpa de los muertos en el Mediterrneo sera as de los tratantes de personas, y Europa se plantea bombardear los barcos antes de que zarpen. Claro que estos tipos son unos strapas, unos criminales, pero es como atacar el sntoma y no la causa. Adems de inmoral, intil.

Mafias

Son las polticas europeas las que alimentan a las mafias de traficantes de personas que se estn enriqueciendo con este drama, le dijo Estrella Galn al diario digital espaol Pblico. Si los refugiados se ponen en manos de estas mafias es porque se les cierran todas las puertas legales a las que perfectamente podran golpear. Si se lanzan al mar, corriendo los riesgos que corren (slo en lo que va de 2015 se ahogaron unas 2.500 personas en el Mediterrneo, y ms de 22.500 en 15 aos), es porque no les queda otra. Se necesita un cambio de enfoque inmediato en la poltica migratoria y de asilo, que hoy est centrada nicamente en la vigilancia y el control de fronteras, propone Galn. Miguel Urbn, eurodiputado del partido espaol Podemos que esta semana viaj a Serbia y Macedonia para acompaar en su travesa a grupos de refugiados, dice que en cinco aos la UE ha gastado ms de 1.800 millones de euros en blindar sus fronteras y menos de 700 millones en asistir a los refugiados. La supuesta idea de respeto de los derechos humanos y acogimiento que siempre ha defendido la Unin Europea es puro maquillaje, borrado por las lgrimas de miles de inmigrantes y refugiados que comprueban cmo lo que les decan de Europa era mentira. Con sus tratados, venta de armas y geoestrategia, la UE es cmplice de las guerras que ocasionan estos movimientos migratorios, declar Urbn, que integra Anticapitalistas, el sector ms a la izquierda de Podemos. Los traficantes claro que hacen su negocio. Han ganado dinero a paladas gracias a las polticas migratorias de la Unin.

Los propios traficantes lo confirman. Corina Tulbure, enviada especial de Pblico a la frontera turco-blgara, entrevist a uno que dijo llamarse Ahmed y le explic que lo suyo consiste en sortear las vallas y hacer que los refugiados logren entrar a algn pas de la UE donde puedan pedir asilo. Necesitan a alguien que los gue en el trayecto por bosques y pueblos desconocidos. Huyendo de la polica, no pueden ir solos, y l, dice, est all para ayudarlos. La UE nos llama criminales, pero como los refugiados slo se topan con alambradas se ven empujados a contactar con nosotros. Un poco cnico, para qu negarlo. Ahmed se considera un traficante barato. Cobra, s (es mi trabajo), pero menos que otros. Despus de todo l tambin es sirio, pas por algo similar unos meses antes y tiene familia all, que tambin quiere huir. Hay traficantes y traficantes. Algunos son verdaderos criminales. Unos cobran menos, y otros son carsimos. Pero en la ruta nadie est nunca seguro, porque cada tramo est controlado por distintos grupos. Es como si contrataras una agencia de viajes, el precio depende del paquete que pagues: la ruta entera de Siria a Alemania vale ms de 10.000 euros; de Turqua a Bulgaria te puede salir 1.500 o 2.000. Tambin hay distintos precios en funcin de cmo pasas la frontera: en camin o por tierra caminando dos horas, cuatro horas, dos das. Por mar, el camino ms inseguro, algunos traficantes han llegado a exigir hasta 6.000 euros y han apaleado en las playas a hombres o violado a mujeres que intentaron subir a algn barco sin pagar, pagando menos o pretendiendo colar gratis a algn nio. El de los traficantes de refugiados es como cualquier mercado negro: prospera donde hay una prohibicin previa. El problema en este caso es que estamos hablando de vidas, dice una francesa de Mdicos Sin Fronteras.

Kinan Masalemehi es un adolescente sirio de 13 aos que lleg a Hungra con su hermana mayor. Esta semana lo entrevist en Budapest el canal rabe Al Jazeera, y la entrevista, de apenas unos segundos, se convirti en viral en las redes sociales. No queremos venir a Europa. Slo paren la guerra en Siria, dijo Kinan.

La peor

Aunque no sea verdad que Europa capte toda la miseria del mundo, s lo es que est confrontada a su peor crisis humanitaria en dcadas. Ni las que siguieron al desmembramiento de la Urss a fines de los aos ochenta y comienzos de los noventa, ni la carnicera que fue la guerra en la ex Yugoslavia, ni el propio genocidio ruands de 1994 provocaron una huida en masa hacia la UE tan grande como la generada por la guerra en Siria, la continuacin de los enfrentamientos en Afganistn y Pakistn, las debacles iraqu y libia. Slo Alemania prev recibir este ao unas 800.000 demandas de asilo, cuatro veces ms que el ao anterior. Segn Eurostat, la oficina europea de estadsticas, en 2014 las solicitudes de refugio en los 28 pases de la UE no haban alcanzado las 360.000, de las cuales 162.000 fueron aceptadas. Para este ao, superaran el milln.

Hay que hablar de refugiados, no de inmigrantes, piensa Estrella Galn. No estamos ante una crisis migratoria. En la medida que se confunde a refugiados con inmigrantes, los estados justifican el incumplimiento de sus compromisos, y en este caso se est ante un drama humanitario de refugiados, causado fundamentalmente por guerras y persecuciones polticas, dice la secretaria general del Cear. Son personas que estn huyendo de Siria, de Eritrea, de Afganistn, de conflictos armados muy violentos en los que su vida est en peligro. Tambin de Kosovo. Para Galn, al menos el 60 por ciento de quienes tocan hoy a las puertas de la UE son susceptibles de proteccin internacional y la Unin debera verse obligada a recibirlos en funcin de los tratados internacionales que ha firmado. No es que el hambre y la miseria no den derechos a quienes buscan ser recibidos en otro pas. Tambin, por supuesto, vulneran derechos bsicos. Pero no hay que confundir los mensajes, porque de esa forma se estara hacindole el juego a quienes dicen que se trata de un drama migratorio al que hay que tratar segn las leyes migratorias, mucho ms restrictivas que las que rigen el derecho de asilo. Al hablar de estas masas de aspirantes al refugio como de inmigrantes ilegales, los responsables europeos se colocan en un plano que les permite evadir responsabilidades, coincide Miguel Urbn. A un solicitante de asilo no se le puede exigir que tenga un contrato de trabajo previo y garantizado, como se prepara a exigir el Reino Unido a los sirios, eritreos, afganos que estn llegando a sus fronteras desde otros pases de la UE. El gobierno de David Cameron tiene en gateras una reforma de sus leyes migratorias que de hecho significara una violacin de los acuerdos de Schengen, que desde 1995 aseguran la libre circulacin de personas entre los 26 pases que los firmaron. Y Francia se niega a dejar entrar a su territorio a extranjeros que se agolpan en la frontera con Italia, en Ventimiglia. Son unos pocos miles, y ni siquiera quieren establecerse en Francia: pretenden utilizarla como trampoln hacia el norte, como pas de trnsito. Es curioso que estados que han demostrado su incapacidad para luchar contra los efectos desestabilizadores de la libre circulacin de capitales tomen como objeto especfico el control de esta otra circulacin, la de las personas, y como objetivo la seguridad de los nacionales supuestamente amenazados por estos peligrosos extranjeros que a lo sumo podrn conmoverlos con su drama, escribe el filsofo francs Jacques Rancire.

A Rancire le parece bien propio de este momento civilizatorio que se entre en disquisiciones entre refugiados e inmigrantes, como si el hambre no tuviera tambin races polticas. Las buensimas intenciones, piensa, a veces hacen que no nos demos cuenta de algunos horrores.

No se puede, no se puede, no se puede

Todos los que se largan al mar, los que llegan por tierra, los que cruzan por el tnel aspiran a desembarcar en Alemania, en Suecia, en el Reino Unido. Los pases del Mediterrneo no son los destinos ms apetecidos, aunque son los que ms gente reciben. Las cifras cambian aumentan semana a semana, da a da. Naciones Unidas estim la semana pasada en unas 330.000 las personas que han atravesado desde enero el Canal de Sicilia: algo ms de 200.000 han llegado a Grecia y algo ms de 120.000 a Italia. Tampoco son apetecidos como destino final los pases ex socialistas del este, pero son zonas de trnsito inevitables en el camino por tierra hacia el norte.

No hay poltica comn en Europa para tratar el tema. Cuando hace algunas semanas la Comisin Europea quiso fijar una para repartir proporcionalmente (segn territorio y medios) a 40.000 personas entre los 28 integrantes de la UE 40.000, sobre una masa de cientos de miles que buscan llegar a un espacio de ms de 506 millones de habitantes, todos dispararon para lados diferentes. Espaa se cerr. Le pidieron que recibiera a unos 4.000, lo que ya era una miseria, y no acept ms que la mitad. Y que vinieran sanitos: un ministro dijo que no podan ser portadores de enfermedades contagiosas. Los del este se cerraron: ninguno acept que se le fijaran mnimos, y casi todos anunciaron que aceptaran algunos cientos, algunos miles quizs, siempre y cuando fueran cristianos. Porque los musulmanes, se sabe, pueden ser terroristas. Cuando se plante en una reunin europea, que bueno, est bien, no podemos aceptar toda la miseria del mundo pero qu hacemos con los que ya estn, qu hacemos con esos 200.000 que sobrevivieron en el mar y estn esperando en Grecia, en Italia, en Hungra, hubo quien record que en la UE rige una convencin, la Convencin de Dubln, que obliga a cada pas a hacerse cargo de los refugiados que recibe. Es una pena que a los griegos ya no se les pueda sacar ms el jugo, pero bueno, para qu estn en la UE, que asuman sus responsabilidades.

Ayer jueves, en Bruselas, la CE volvi a presionar a los pases miembros de la Unin. Dijo que ya no deban ser 40.000 los refugiados a repartirse entre los 28, sino 160.000. Por qu?, pregunt el primer ministro hngaro, Vktor Orbn. Que se ocupe Berln. Esta crisis es un problema alemn. Todos quieren ir a Alemania.

Algunos pases orientales dejan pasar a los refugiados, los dejan circular en los trenes mientras no se queden en territorio propio. Hungra no. Los reprime. El gobierno liberal hngaro, presionado por una extrema derecha en muy fuerte ascenso, decidi en los ltimos das cerrar una de las estaciones de Budapest a la que ms gente haba llegado en trnsito hacia Alemania unas 2.000 personas. El mircoles la estacin fue reabierta, y una jaura nos han convertido en una jaura de tipos y tipas y nios pero con bastante menos fuerza que un perro, dijo un sirio a Libration se lanz a copar los vagones. Pero los destinos internacionales fueron suprimidos. Un tren que iba rumbo a una localidad cercana a la frontera con Austria fue frenado por la polica al llegar a una ciudad donde hay un centro de acogida. Los hngaros y otros europeos pudieron seguir camino. Los sirios y otros refugiados fueron obligados a bajar. Cuando un grupo de unos cincuenta se dieron cuenta de que los iban a conducir a un campo, salieron corriendo por las vas. La polica los moli a palazos. No nos queremos quedar, vamos a Alemania, grit un sirio, antes de que lo tiraran contra la va y lo esposaran. Lo cuenta un cronista espaol al que su padre le cont que as trataban los franceses, hace 80 aos, a los espaoles que pasaban del otro lado de los Pirineos escapando del franquismo. Y concluye: Mi padre deca que fue la indiferencia de las mayoras la que permiti que el fascismo ganara terreno. Est pasando algo similar aunque los pases sean otros, o los mismos con los roles cambiados

Germanos

No es que Merkel sea insensible, como que en el fondo es humana y capaz de conmoverse, coment semanas atrs un periodista de la Tageszeitung, el diario de izquierda berlins, luego de que la jefa del gobierno alemn hiciera llorar a una nena palestina a cuya familia se le negaba el permiso a permanecer en tierra germana. Lo que pasa es que los alemanes son apegados a las formalidades, a los papeles, a los tratados y si no cuadrs en las normas, marchs, ironiz. Sin embargo, Alemania es hoy el pas que ms extranjeros ha aceptado y, junto a Suecia, el que parece estar dispuesto a acoger mayor cantidad. No se sabe cuntos tampoco, porque depender de cmo considere a los que lleguen a sus fronteras: si como demandantes de asilo o como inmigrantes. Los paquistanes y los eritreos corren riesgo de no pasar los filtros. Los sirios, o algunos de ellos, tal vez tengan ms suerte. Sern igualmente cientos de miles los que esperarn en los refugios de los lander alemanes a que se decida su suerte. En el nterin podrn ver las dos caras de la potencia hegemnica europea. O las tres, o las cuatro. Podr pasarles como a esos dos sirios, uno de 7 aos, otro de 15, a los que un par de neonazis, con esvsticas y todo, los mearon, literalmente los mearon, en un tren. O que sus refugios sean atacados (hasta agosto fueron 200 los centros de acogida incendiados), ellos mismos apaleados, hasta asesinados. Pero podr pasarles tambin lo otro: que una parte de la sociedad se movilice en su favor. Las redes formadas en Berln y en otras ciudades para asistir a los refugiados involucran a miles de personas: les dan alimentos, ropa, paquetes de bienvenida (mantas, kits de higiene, frutos secos: todo bien alemn), se han formado grupos en Facebook para reunir voluntarios que puedan recibirlos en sus casas (un diputado de la Cdu, el partido de Merkel, tiene en la suya a dos refugiados eritreos; Bern Pickert, periodista de Internacionales de la Tageszeitung, aloj a cinco sirios), hay grupos de voluntarios que se turnan para cocinar en los refugios, barras de algunos cuadros de ftbol los invitan a los partidos Incluso el Bild, un diario sensacionalista vinculado a las peores causas pero el ms ledo del pas y dicen que de Europa, lanz una gran operacin de ayuda y titul en su portada El gran drama de los refugiados. Ayudamos. La movilizacin de la sociedad civil pretendi suplir inercias, dejadeces, burocracias estatales, explica Pickert. Los centros de refugiados alemanes son los mejores de Europa, pero algunos no tenan agua, o poca (en pleno verano), les faltaban camas, carecan de medicamentos, no estaban suficientemente coordinados con los servicios de salud pblica. En un pas como Alemania, que se precia de ser la potencia hegemnica de Europa y lo propagandea, es inaceptable. En situaciones como estas tenemos que definir bien claramente qu sociedad queremos, dice el periodista.

Datos

Ms de 400.000 personas pidieron asilo en pases europeos en los primeros seis meses de este ao. Si se cumplen las previsiones, en 2015 se superarn largamente las 800.000 peticiones. Alemania y Hungra suman ms de la mitad. Cuatro de cada diez solicitantes en Europa lo han hecho en Alemania (170.000), y en Hungra casi dos de cada diez (67.000).

No es lo mismo solicitantes de asilo que refugiados. Los solicitantes han registrado su peticin de proteccin internacional pero todava no han recibido una respuesta definitiva. Segn los datos de Eurostat, hay grandes diferencias entre los pases europeos a la hora de decidir favorablemente una solicitud. Bulgaria se situ a la cabeza: nueve de cada diez solicitudes formuladas en 2013 y 2014 de las que se tom una decisin en primera instancia acabaron de forma positiva. En Alemania, las respuestas positivas representaron el 42 por ciento del total en 2013 y el 43 por ciento en 2014. En Hungra apenas una de cada diez.

Siria, en guerra desde 2011, encabeza el ranking de pases con mayor nmero de peticiones (200.000), seguida de Kosovo (101.000), territorio todava en disputa, Afganistn (82.000), en guerra constante desde hace ms de una dcada, y Eritrea, que vive en un rgimen dictatorial en el que las violaciones a los derechos humanos se multiplican.

(Fuente: Eurostat, a travs de Eldiario.es)

Ciudades refugio

Manuela Carmena, Ada Colau, Kichi Gonzlez, Pedro Santisteve, Xulio Ferreiro, Joseba Asiron, Joan Rib son siete de los alcaldes electos en el Estado espaol en mayo pasado en listas de unidad popular que aglutinan a varios partidos de izquierda. Carmena gobierna Madrid; Colau, Barcelona; Gonzlez, la andaluza Cdiz; Santisteve, Zaragoza; Ferreiro, La Corua; Rib es alcalde de Valencia, y Asiron, de la vasca Irn. Los siete acordaron esta semana, a iniciativa de Colau, formar una red de ciudades refugio para paliar el drama de los refugiados y los inmigrantes. Queremos ciudades comprometidas con los derechos humanos y con la vida, ciudades de las que sentirnos orgullosos, dijo la alcaldesa catalana. A Colau, que durante toda su vida fue militante social y anim en Barcelona la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, una asociacin que resiste a los desalojos, la actitud del gobierno de Mariano Rajoy le da asco. Regatear para recibir refugiados es vergonzoso. Espaa ha quedado a la cola de la UE, siendo bastante ms rica que muchos otros pases, como la vapuleada Grecia, que tiene que hacer frente, con muy poca ayuda exterior, a desembarcos masivos de personas. Si Espaa hubiera aceptado los 4.000 refugiados que le propuso acoger la Comisin Europea y los hubiera repartido proporcionalmente en su territorio, Madrid hubiera debido recibir a unos 800 y Barcelona algo ms de 500. Qu es eso? Nada. Una nfima gota de agua. Lo que el gobierno del Estado no quiere hacer, nuestras ciudades intentarn hacerlo en la medida de sus competencias, dijo Colau. Alfred Bosh, portavoz del Ayuntamiento de Barcelona, record que hace 20 aos, cuando la guerra en la ex Yugoslavia, la capital catalana fue tierra de asilo de una enorme cantidad de bosnios. El drama de los refugiados es una cuestin de derechos humanos que no puede dejar impasible a una ciudad diversa y acogedora como Madrid, declar por su lado Manuela Carmena. La semana prxima, en una nueva reunin, los seis alcaldes y otros que se les sumen acordarn medidas comunes. Ayer jueves Carmena anunci que Madrid ciudad destinar 10 millones de euros a ayudas a refugiados en alimentacin y vivienda, y la Comunidad Valenciana, toda ella gobernada por una lista de unidad popular, dijo que se declarar comunidad acogedora y corredor humanitario y que est dispuesta a recibir, ella sola, a 1.500 refugiados.

Fuente: http://brecha.com.uy/toda-la-miseria-del-mundo/

 



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