Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2016

Obama en Cuba: Har avanzar su visita la guerra cultural contra Cuba?

Arnold August
Cubadebate


Existen varios aspectos en esta guerra cultural, en su sentido ms amplio, que en estos momentos se est librando contra la cultura socialista de Cuba. Uno de esos aspectos es la guerra masiva de los medios de comunicacin de Estados Unidos y la campaa de desinformacin poltica en el tema de los derechos civiles en Cuba como parte de los derechos humanos.

A slo unos das de la llegada de Obama a Cuba, la nueva relacin Cuba-EE.UU. est entrando en una fase decisiva y difcil. Como parte de otro anlisis histrico profundo de las relaciones Cuba-EE.UU., el Dr. Elier Ramrez Caedo, uno de los historiadores ms destacados de Cuba y un experto en la confrontacin e intentos de normalizacin entre los dos pases, escribi una observacin muy sagaz acerca del comentario que hizo Obama el 19 de diciembre de 2014. En el contexto del deseo de EE.UU. de provocar cambios en Cuba, el presidente Obama dijo: cmo cambian las sociedades es especfico de cada pas, es especfico culturalmente.

Ramrez Caedo dedujo:

Ante esta abierta declaracin de guerra cultural, entendiendo la cultura en su sentido ms amplio, ms all de lo artstico y literario, sera ingenuo pensar que la historia no ser de hecho ya lo est siendo una de las dianas fundamentales de quienes pretenden socavar desde dentro la cultura socialista en Cuba.

Adems, escribi en el mismo artculo lo siguiente:

Pero si algunos en Cuba o fuera de ella, sobre todo en las filas revolucionarias, caen en el error de olvidar o despreciar la importancia del estudio y conocimiento profundo del pasado en las circunstancias actuales, sera hacer el juego a quienes ahora con nuevos ropajes persisten en sus objetivos de destruir la Revolucin Cubana desde sus mismas races.

La perspicacia de Ramrez Caedo acerca de la guerra contra la cultura socialista de Cuba a que se refiere su artculo, ha sido confirmada en varias ocasiones. Por ejemplo: el peridico The New York Times public una columna el 12 de marzo de 2016 con el ttulo Cultural Gap Impedes U.S. Business Efforts for Trade in Cuba (Brecha cultural obstaculiza los esfuerzos del sector de negocios de EE.UU. para comerciar en Cuba). Entre otros puntos, el artculo se enfoca en las restricciones impuestas por Cuba en defensa de su soberana y su sistema socioeconmico contra los empeos de los empresarios estadounidenses.

En otras palabras, The New York Times parece estar preocupado acerca de la cultura socialista de Cuba. Al referirse a la determinacin de mantener sus principios, el artculo lamenta que Cuba ha dejado bien claro que no cambiar la forma de realizar su actividad comercial para ajustarse a las necesidades de los Estados Unidos.

La guerra masiva poltica y de los medios de comunicacin

Existen varios aspectos en esta guerra cultural, en su sentido ms amplio, que en estos momentos se est librando contra la cultura socialista de Cuba. Uno de esos aspectos es la guerra masiva de los medios de comunicacin de Estados Unidos y la campaa de desinformacin poltica en el tema de los derechos civiles en Cuba como parte de los derechos humanos.

El discurso de EE.UU., directa o indirectamente y a regaadientes, reconoce los logros de Cuba en el mbito de los derechos sociales, como un subgrupo de los derechos humanos, en relacin a salud, educacin, cultura y deporte. Sin embargo, acusa a Cuba de violar los derechos civiles y polticos, haciendo referencia, por ejemplo, a su frecuentemente citado doble estndar del derecho a la libertad de expresin, la libertad de prensa y de protestar basado en el pensamiento nico estadounidense. Por lo tanto, segn esta explicacin anecdtica, Cuba no es una democracia dado que viola los derechos civiles y polticos, y por extensin, los derechos humanos.

Sin embargo, los derechos civiles, tales como los derechos polticos, conforman una parte importante del cimiento que salvaguarda y promueve la gama completa de los derechos humanos. El derecho civil ms significativo concedido a los cubanos y exigido por ellos, es participar en su propio sistema poltico. Esta tradicin, aunque no perfecta y por lo tanto siempre en evolucin, se remonta a la lucha colectiva revolucionaria de masas que llev al triunfo de la Revolucin Cubana, y por ende, al poder poltico del pueblo en enero de 1959. Es imposible olvidar esta historia.

Derechos civiles

Este legado ha continuado de muchas formas y al mismo tiempo tratando siempre de mejorar la democracia participativa. Si los cubanos no hubieran tenido, y no tuvieran ahora, la capacidad de ejercitar su propio poder poltico, cmo podran haber obtenido y garantizado otros derechos humanos? Por ejemplo, si los cubanos no hubieran ejercido sus derechos polticos individuales en la dcada del 50 para ganar el poder poltico, hubieran podido alcanzar, en primer lugar, los derechos sociales, tales como el derecho a la salud, la educacin, la cultura y el deporte?

Desde 1959, el Gobierno Revolucionario de Cuba se esfuerza para fomentar la participacin del pueblo para mejorar esos derechos civiles sociales. Por su parte, los ciudadanos se empean para fortalecer su poder poltico real en aras de proteger y actualizar sus derechos humanos sociales, econmicos y culturales. Existe suficiente espacio en la cultura socialista cubana para que este debate y accin fructifique y propicie que el socialismo cubano pase de una fase a la siguiente. Sin embargo, esta democracia en movimiento es ignorada por los crculos gobernantes de los Estados Unidos.

Washington y la mayora de los medios de prensa ms influyentes de EE.UU. reconocen solamente esos derechos civiles polticos como parte de los derechos humanos definidos y exigidos por lo que ellos llaman la sociedad civil de Cuba. Esta oposicin muy marginal, es dependiente ideolgica y financieramente de Estados Unidos, que ha sido quien la cre. El objetivo es funcionar como un caballo de Troya de los Estados Unidos para destruir la Revolucin Cubana desde adentro.

Por supuesto, este grupo marginal, no se puede considerar una base para socavarla. En consecuencia, para reforzar el caballo de Troya, los Estados Unidos, tambin tienen su mira puesta en ms de 500.000 trabajadores cuentapropistas. Ese sector en crecimiento de la sociedad cubana es percibido errneamente por los vecinos norteos de Cuba como una quinta columna natural de reclutas para el estilo de vida y valores estadounidenses (capitalismo y dependencia de los EE.UU.) con el objetivo de debilitar la cultura socialista cubana. Estados Unidos puede subestimar el patriotismo de la gran mayora de los cubanos, incluyendo la cantidad creciente de cuentapropistas, a quienes los Estados Unidos llama injustamente el sector privado, como si estuviera separado de la sociedad cubana y de su cultura socialista, que por supuesto no lo est.

Los derechos civiles de la oposicin fabricada por los Estados Unidos y de otros sectores de la sociedad que pueden injertarse en ellas desafan los derechos civiles y polticos de la gran mayora del pueblo cubano.

Retos en el horizonte

En Cuba existen varios elementos que complican la situacin actual debido al descongelamiento iniciado por ambos pases el 17 de diciembre de 2014.

Ramrez Caedo est preocupado, y con mucha razn, acerca de que individuos en las filas revolucionarias caigan vctimas de esta guerra cultural alimentada por Estados Unidos. Esto ocurrira, tal como lo ve el autor de este artculo, entre otras cosas, si se olvida el pasado de Cuba en lo concerniente a los derechos civiles, polticos, sociales y humanos. En consecuencia, la gente caera en la trampa de referirse a la dicotoma falsa entre los derechos civiles/polticos y otros derechos humanos, tales como salud, educacin, cultura y deporte.

La situacin se ha hecho ms compleja fuera de Cuba. Antes del 17 de diciembre de 2014, muchos comentaristas se mostraron muy opuestos a la poltica de Estados Unidos hacia Cuba. Haba una brecha entre los comentaristas y Washington. La situacin ha cambiado ahora. Algunos de ellos se han convertido en la vanguardia de la poltica Cuba-EE.U. de Obama, olvidando que EE.UU. ha cambiado solamente las tcticas. Se han transformado en apologistas de la nueva poltica, que sirve para alcanzar finalmente su objetivo estratgico de socavar la Revolucin Cubana, ahora desde su interior.

Una de las bases polticas/ideolgicas de esta nueva vocacin es decir, en efecto, que: Admitimos que Cuba ha alcanzado grandes logros en los derechos sociales como salud y educacin como parte de los derechos humanos, pero en Cuba se violan los derechos civiles y polticos. Por lo tanto, los derechos civiles polticos son contrapuestos a los derechos sociales, econmicos y culturales. Por su parte, algunas personas guardan silencio en cuanto al carcter revolucionario de los derechos civiles polticos de Cuba, y as, en forma deliberada o no, colaboran con los Estados Unidos en su guerra cultural contra Cuba.

Por su parte, Granma, el peridico oficial cubano escribi correctamente, en un editorial decisivo y tajante el 8 de marzo de 2016 que Cuba defiende la indivisibilidad, interdependencia y universalidad de los derechos humanos civiles, polticos, econmicos, sociales y culturales.

Entonces, la pregunta es: la visita de Obama a Cuba brindar a los cubanos la oportunidad de ganar terreno contra la guerra cultural, o permitir a EE.UU. penetrar en la sociedad cubana? O ambas situaciones forman parte del panorama que se vislumbra en el horizonte?

(Artculo traducido por Franklin Curbelo. Fuente original en inglsGlobal Research: http://www.globalresearch.ca/obama-in-cuba-will-the-visit-advance-the-us-cultural-war-against-cubans/5513854)



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter