Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-04-2016

Entrevista a Ral Zibechi, periodista y analista de movimientos sociales
La credibilidad del PT como un instrumento de cambios est en crisis terminal

Ariel Noyola Rodrguez
Rebelin



Foto: Ral Zibechi, estudioso y acompaante de los movimientos populares de Amrica Latina, autor del libro Brasil potencia: entre la integracin regional y un nuevo imperialismo, publicado en 2012.

A juicio del periodista uruguayo, Ral Zibechi, Brasil enfrenta en la actualidad una grave crisis de carcter multidimensional. Es una crisis que va mucho ms all de los escndalos de corrupcin que involucran a poderosos empresarios y altos funcionarios de los Gobiernos emanados del Partido de los Trabajadores (PT).

A unos das de saber si habr o no impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff, Zibechi sostiene en entrevista con Ariel Noyola Rodrguez que el contexto econmico y poltico de Brasil es extremadamente complejo, pues ha emergido una nueva derecha, con rasgos muy diferentes de aquella derecha de las dcadas de 1960 y 1970, es una derecha que tiene una base social importante, que ha conseguido ocupar las calles y poner en jaque al Gobierno.

Ariel Noyola Rodrguez: Brasil est sumergido en el caos, tanto econmico como poltico. El ao pasado la economa sufri la contraccin ms profunda del ltimo cuarto de siglo. El escndalo de Petrobras precipit la cada de las acciones de la empresa petrolera en la bolsa de valores, mientras que los responsables de la poltica econmica aplican recortes de gasto pblico. Desde tu punto de vista Ha tocado fondo la economa brasilea? Nos encontramos frente a la implosin del rgimen econmico y poltico del gigante sudamericano?

Ral Zibechi: Es difcil concluir si la economa ya toc fondo. Brasil padece una crisis econmica que est vinculada a su vez a una crisis poltica. El impasse poltico ha llevado a un impasse econmico. Y esto es importante porque no se va a resolver la crisis econmica hasta que no se resuelva la crisis poltica. A mi modo de ver, el futuro es bastante oscuro porque este mes de abril se decide si hay o no destitucin, si prospera o no el impeachement de Dilma.

Pero ms all del resultado del impeachment que se vota en unos das, en Brasil hay una crisis de hegemona. Osea, hubo una hegemona neoliberal impulsada por las clases dominantes, luego hubo una hegemona lulista a partir de 2003 producto de la crisis del modelo neoliberal. Y ahora con la crisis del lulismo, podemos llegar, y esta es mi hiptesis, a que el fin del ciclo progresista por lo menos en Brasil, sea muy largo porque no hay una hegemona alternativa al lulismo.

El lulismo an en crisis tiene mucha fuerza, pero la derecha o los sectores destituyentes del lulismo tambin tienen mucha fuerza. Entonces estamos en una situacin de equilibrio de fuerzas, de deslegitimacin de todo el sistema poltico, y todo esto ha producido un perodo transitorio de no hegemona que puede durar varios aos. No existe en este momento una hegemona clara de algn sector en particular. Hay enfrentamientos Norte-Sur, de clases, de razas, de etnias, hay una divisin muy fuerte en Brasil que an no se adivina cul ser su solucin.

Fjate si ser fuerte la divisin que el 2 de abril Folha de So Paulo, el peridico ms influyente de Brasil, public una editorial bajo el ttulo Ni Dilma, ni Temer argumentando que el impeachment no es la solucin porque llevar a la fractura de la sociedad entre vencedores y vencidos y eso sera un trauma para el pas, lo dicen con otras palabras.

Brasil tiene una crisis econmica producida por una parlisis poltica, por el bloqueo de sectores de las clases dominantes, y sobre todo de las clases medias de las zonas del sur y el sureste (So Paulo, Ro de Janeiro, Porto Alegre, etc.), que bloquean un Gobierno con el que no comparten el programa, que a su vez entra en crisis por motivos puramente econmicos. El fin del ciclo progresista se debe en gran medida al fin de la etapa virtuosa de las materias primas (commodities). Es un panorama muy complejo, Brasil no padece una sola crisis, sino mltiples crisis.

Ariel Noyola Rodrguez: A propsito de la crisis de hegemona, en repetidas ocasiones has apuntado que la crisis brasilea se explica en buena parte por el desmoronamiento del consenso lulista, ese que buscaba producir bienestar para las mayoras pero sin tocar los privilegios de los de arriba. Sin embargo, hace unas semanas el ex presidente Lula declar que si las condiciones lo exigan, no descartaba presentarse como el abanderado presidencial del PT en las prximas elecciones.

Entonces sorpresivamente la polica sac a Lula de su domicilio y lo llev a presentar declaraciones sobre los casos de corrupcin. Sucede que diversas voces en la izquierda apuntan que esa accin slo buscaba exhibir a Lula, debilitar su figura frente a la opinin pblica, pues pese a todos los escndalos del PT, Lula es el candidato favorito para ocupar de nuevo la presidencia de Brasil.

No resultara entonces contradictorio que, en medio de una recesin econmica, en medio de un creciente deterioro del rgimen poltico del PT, sea el mismo Lula, la principal figura del PT, uno de sus fundadores, quien conserve todava un alto nivel de aceptacin entre la sociedad brasilea?

Ral Zibechi: Es verdad que Lula tiene un nivel de aceptacin mucho ms alto que Dilma, y que la misma coalicin que integra el Gobierno de Dilma. Dilma lleva gobernando ms de 12 meses con un nivel de aceptacin en torno a 10 puntos porcentuales. S, es cierto que Lula tiene una imagen superior a la de Dilma, pero creo que eso no sera suficiente al da de hoy para ganar las elecciones. Por muy hbil que sea Lula, no olvidemos que l gano en una situacin marcada por una crisis de gobernabilidad de la socialdemocracia de Fernando Henrique Cardoso, Lula triunf bajo un el lema que fue muy popular: Paz y Amor. Pero eso ya no existe hoy.

Lula encabezara un movimiento que ya es muy cuestionado por la mitad del pas. Yo creo que l puede s, presentarse a las elecciones, incluso competir en una segunda vuelta, pero en gran medida no por mritos propios como en 2002, sino por demrito de otros sectores, la socialdemocracia, el Partido del Movimiento Democrtico Brasileo (PDMB), que estn muy involucrados en casos de corrupcin.

Considero que es discutible que Lula mantenga un alto nivel de aprobacin. S, sin duda en algunos sectores, pero hoy hay algo que no haba hace 12 aos, hay un rechazo muy fuerte de un sector fundamental de la poblacin: las clases medias y la burguesa. La burguesa brasilea no es cualquier burguesa, es una de las burguesas ms importantes del mundo y la ms importante del Hemisferio Sur.

Entonces creo que quienes estn apostando a que haya una recomposicin de Lula para las elecciones que se realizan dentro de 2 aos estn haciendo una mala lectura de lo que pasa con el PT. El PT no ha hecho sino perder votos, hoy tiene 58 diputados y fue elegido con ms de 70. Sus propios diputados lo estn abandonando, hay una erosin muy profunda as como un creciente aislamiento en el sistema de partidos alrededor del PT.

Ariel Noyola Rodrguez: El juicio poltico contra la presidenta Dilma Rousseff encuentra posiciones divididas en la sociedad brasilea. Existen manifestaciones a favor que ponen nfasis en la corrupcin de varios integrantes del PT. Pero tambin hay expresiones en contra que insisten que se trata de un golpe de Estado A qu obedece esta polarizacin? Cul de las 2 posiciones crees que tiene ms fuerza?

Ral Zibechi: Las 2 posiciones existen fuera de toda duda. La destitucin parlamentaria, sin justificacin, porque de lo que se la acusa es ilegal, pero lo hacen todos, maquillajes de las cuentas fiscales en un ao electoral, lo hacen los gobernadores de todos los Estados en Brasil, aunque no es legal por supuesto. Creo que no hay argumentos suficientes para destituirla.

A m la tesis del golpe de Estado no me gusta para analizar el caso de Brasil, esa categora hay que utilizarla para lo que es un golpe de Estado, que hemos vivido muchos en Amrica Latina. Lo de Brasil ni siquiera se parece a lo que pas con Fernando Lugo en Paraguay, es ms bien un ataque a la democracia porque estn vulnerando las reglas de la democracia, el espritu de la democracia.

Coincido con lo que dices, el pas est muy polarizado, con una minora muy activa compuesta por las clases medias de las grandes ciudades del Sur (So Paulo, Ro de Janeiro, Puerto Alegre, etc.). So Paulo representa un tercio de la poblacin de Brasil. Todo el Estado de So Paulo tiene casi 60 millones de habitantes, la ciudad de So Paulo tiene 20 millones. Ellos forman una minora consistente.

Y por otro lado est la minora que se manifiesta a favor del PT, a favor del Gobierno. S, hay una polarizacin muy fuerte que se ha expresado en escenas de la vida cotidiana de forma muy importante. El cantante Chico Buarque ha sido abucheado en pblico al salir de su casa porque apoya al Gobierno de Dilma. Tambin hay otros casos que hemos visto en estos das en el Sur de Brasil: una mujer pediatra se neg a atender a un nio de 1 ao porque la madre era militante del PT. Y cosas as, las personas que salen a la calle con playeras color rojo son agredidas [Nota del editor: el color rojo se relaciona con el PT].

Hay una polarizacin social muy fuerte, en un clima de corrupcin. Quiero aclarar que todo el sistema poltico brasileo es corrupto, tambin el PT, que la izquierda tena la esperanza que no lo fuera. Cuadros muy importantes del PT han sido condenados por corrupcin como Jos Dirceu, quien fue la mano derecha de Lula durante su primer mandato de Gobierno, hoy tiene sus derechos polticos cancelados por corrupcin en lo que fue el Mensalo [Nota del editor: Mensalo es el nombre que recibi el escndalo de corrupcin entre lderes del PT durante el primer mandato de Gobierno de Lula].

O Delcido d Amaral, militante del PT, quien fue el coordinador del parlamento. Es decir, connotados miembros del PT estn involucrados directamente en la corrupcin. Adems, para formar Gobierno el PT tuvo que negociar con partidos polticos muy corruptos como el PDMB, incluso el Partido Progresista (PP), el que ha sido ms mencionado en la corrupcin, al que justo ahora se le estn dando ms cargos en el Gobierno para que se mantenga en la negativa frente a la destitucin de Dilma.

Osea, lo que quiero decir es que no slo el PT es corrupto, sino todo el sistema. Para el PT, en trminos de una tica de izquierda, esto es insostenible. Aqu hay un gran problema que no se va resolver ni con la destitucin ni con el triunfo de Dilma en el impeachment. Hay un problema de fondo en el sistema poltico brasileo a tal punto que hay quienes dicen que la operacin Lava Jato es legtima, que est muy bien porque hay que limpiar el sistema poltico brasileo [Nota del editor: Lava Jato es el nombre que se le da a una investigacin realizada por la Polica Federal de Brasil de un esquema de lavado de dinero que presuntamente movi ms de 10,000 millones de reales].

Se ha calculado que por cada dlar que una empresa aporta a las campaas electorales en Brasil, recibe luego 8 dlares de beneficios, pues se le otorgan contratos para realizar obras pblicas, etc. Y desde que ha estado en el Gobierno, el PT no ha conseguido cambiar esta situacin. Esta es una de las principales crticas que desde la izquierda muchos compaeros le hacemos a este partido.

Ariel Noyola Rodrguez: Si algo revel la operacin Lava Jato fue la fuerte imbricacin entre el poder empresarial y la lite gobernante. Hoy como bien dices, el PT est sumamente desacreditado, hundido en el caos sistmico. Sin embargo, hasta el momento no existe un deslinde de responsabilidades entre sus principales dirigentes, mucho menos se avizora una limpieza profunda de las estructuras corporativas del partido, Consideras que el PT est hundido en una crisis existencial? O cules pueden ser las salidas, las estrategias de los dirigentes para sacar a flote el partido?

Ral Zibechi: Bien, en primer lugar tenemos una crisis del sistema poltico brasileo. Es un sistema que tiene una gran ilegitimidad. Te voy a poner un ejemplo, hace poco hubo una manifestacin de cientos de miles de personas contra el Gobierno de Dilma, en la que 2 lderes opositores, el gobernador de So Paulo y el jefe de la oposicin, Acio Neves, quisieron hablar en la marcha, y la multitud, que era de derecha, los expuls. Hay problemas en todo el sistema poltico, hay una crisis de falta de representacin.

Creo que a corto plazo el principal proyecto del PT es seguir en el Gobierno porque si lo tumban va a ser muy perseguido por la justicia. Me imagino que a mediano plazo los cuadros del PT tendrn que conseguir algn arreglo, negociar con el sistema poltico para que no vayan todos presos. Porque tambin hay que decir que la justicia ha sido bastante unilateral, ha estado atacando muy fuertemente al PT.

Me parece que la credibilidad del PT como un instrumento de cambios est en crisis terminal. Ms all de los votos que el PT consiga en las prximas elecciones, hay una crisis del PT desde el punto de vista de su credibilidad. El resto es un futuro abierto. No tengo claro que el PT vaya a sobrevivir o desaparecer. Sin duda su apoyo electoral va a caer mucho, pero ms all de eso no puedo decir porque la situacin en Brasil es muy cambiante.

El primer paso es esperar un par de semanas, hasta finales de abril, a que se decante qu va a pasar con el impeachment, para luego ver hacia dnde se acomoda esta nueva realidad.

Ariel Noyola Rodrguez: Es llamativo que en los principales medios de comunicacin del continente latinoamericano solamente aparezcan las movilizaciones relacionadas con la corrupcin en Brasil.

No hay muchas noticias sobre movimientos populares que denuncien la dominacin de las grandes corporaciones sobre la economa por ejemplo, tampoco parece haber informacin relevante sobre movimientos de oposicin a la poltica econmica del Gobierno Por qu han sido incapaces los movimientos anti-sistmicos en Brasil de plantarse como una alternativa, de construir hegemona?

Ral Zibechi: Hay por lo menos 3 explicaciones para comprender la debilidad de los movimientos anti-sistmicos. La primera es que los viejos movimientos se han debilitado, el movimiento sindical, el Movimiento Sin Tierra (MST). En gran parte porque se institucionalizaron y se pegaron mucho al Gobierno, as debilitaron su autonoma y su propia reproduccin.

Pero como en la vida, los movimientos populares tienen ciclos. Los movimientos que emergieron en la dcada de 1980 cumplieron su ciclo de expansin y ahora estn en una meseta, necesitan reinventarse para poder seguir adelante. Pero adems los nuevos movimientos, el Movimiento Pase Libre (MPL), los del feminismo, etc., han mostrado dificultades para establecerse, para crecer, en gran medida por la fragilidad que deriva de ser movimientos de nuevo tipo, demoran tiempo en consolidarse.

El segundo aspecto de esta debilidad tiene que ver con el propio PT. El PT en el Gobierno ha conseguido neutralizar y cooptar a los nuevos movimientos y tambin a los viejos. Todo Gobierno tiende a neutralizar sobre todo a los crticos de su mismo color. El PT ha sido muy duro con los sectores crticos de la izquierda. No represivamente duro, pero s discursivamente, implementando diversos mecanismos para neutralizar a estos movimientos, clonndolos muchas veces, impidiendo su desarrollo, etc.

Y el tercer aspecto que es fundamental es el papel de la nueva derecha. Esta nueva derecha toma fuerza cuando surgen las manifestaciones de junio de 2013, en un proceso que todava no est muy claro y no es muy estudiado. A unas cuantas semanas de que ocurrieran esas manifestaciones la derecha se lanza a ocupar la calle, y lo hace de una forma muy vehemente, muy potente, con las banderas de Brasil, expulsando a las personas que llevan camisetas rojas, impone los colores verde y amarillo, que son los colores de la bandera de Brasil.

Este es un fenmeno muy importante porque es a partir de 2013 cuando esta nueva derecha ya no es slo institucional, sino que se hace duea de las calles. Es un fenmeno que ha pasado en otros pases con las denominadas revoluciones de color, pero en el caso de Brasil no se debe solamente y quizs ni siquiera principalmente al asesoramiento de las fundaciones financiados por Estados Unidos como Open Society. Esto es un fenmeno con caractersticas propiamente brasileas.

Las clases denominadas A y B por ingresos en Brasil, las que ganan ms de 5 salarios mnimos al mes, aglutinan alrededor de 30 millones de personas. Osea, esta nueva derecha tiene una base social importante. Y no es una derecha golpista, catlica y militarista como la de las dcadas de 1960 y 1970. Es ms bien una derecha moderna, que usa Internet, que no censura el consumo de marihuana ni la despenalizacin del aborto, es una derecha moderna.

No es algo que sea fcil de explicar y de comprender, pero es necesario analizarlo porque hoy en da nos encontramos en pleno auge de estas derechas en Brasil, que son las que han colocado a la defensiva al Gobierno de Dilma y a todo el sistema poltico.

En sntesis, lo que quiero decir es que hay varios factores, 3 por lo menos que explican la poca notoriedad de los movimientos anti-sistmicos. En noviembre pasado el Gobierno neoliberal del Estado de So Paulo quiso imponer una reforma educativa y no pudo hacerlo por la fuerte oposicin de un movimiento estudiantil que ocup ms de 200 centros de educacin secundaria durante 1 mes, el Gobierno tuvo que dar marcha atrs. Es decir, s existen luchas sociales importantes, es slo que el centro del escenario lo ocupa ahora esta nueva derecha, que lamentablemente la izquierda no ha sabido combatir.

Ariel Noyola Rodrguez. Economista egresado de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (UNAM).

Fuente: Global Research.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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